El proyecto del taller literario en el Hogar Nº 17 se llevó a cabo desde el mes de julio hasta diciembre de 2010.
Se introdujo la propuesta realizando una actividad en la que se trabajó, a partir de distintos objetos (entre los que se encontraba un estetoscopio, un jarabe, un libro, etc.), el concepto de
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salud integral. Se dijo que el libro está vinculado con la salud porque fomenta la comunicación, la imaginación, la socialización. En suma, esta actividad inicial permitió explicar nuestra presencia allí como profesionales de salud de un Hospital General de Agudos que viene a realizar, a un Hogar de Día de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, un taller literario.
En un principio, los concurrentes mostraron una cierta resistencia a subir las escaleras y nos pedían que hiciéramos el taller abajo. Nuestra observación en relación a esto es que, si bien algunos presentaban algunas dificultades para el ascenso y descenso de la escalera, todos podían hacerlo con la ayuda de otra persona. En un comienzo, éramos nosotras quienes colaborábamos para que puedan acudir al taller. Después, los concurrentes se ayudaban entre ellos.
Otra resistencia que se presentó en un principio fue la de trabajar en conjunto. Algunos participantes preferían hacerlo individualmente, a lo que las coordinadoras explicaban que la labor en grupo y el intento para consensuar es parte del trabajo en el taller. Se parte también de la idea de que la creatividad grupal es más que la suma de las creatividades individuales e involucra y compromete tanto al adulto mayor como a las coordinadoras del taller:
“Un día se les pide a los participantes formar pequeños grupos y completar una letra de tango. Uno de los grupos no conocía la letra de la canción y como sugerencia de las coordinadoras del taller, reescribieron la misma con otros términos que la canción original y utilizando como recurso el humor”.
Hay que decir que si bien en un principio nuestra propuesta contemplaba tanto la lectura de textos escritos como la realización de actividades de escritura, éstas últimas se fueron abandonando debido a la falta de interés de los participantes en las mismas. Se llegó, incluso, a modificar actividades planificadas por la negación de los adultos mayores a escribir. En este sentido, es importante destacar que los asistentes al Hogar poseen diferentes niveles culturales y formativos (hay desde quien suele ir a ver cine de autor y a escuchar música clásica hasta quien no completó la escolaridad primaria), además de no ser la escritura, según refieren, una práctica habitual en sus vidas cotidianas. Desde la coordinación del taller, se cree que esto no constituye un obstáculo para llevar adelante las distintas actividades que se ofrecen ya que, como se sostiene en el texto
“Talleres de memoria autobiográfica en la vejez”, las destrezas narrativas no son adquiridas sólo
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las percepciones de los otros ayudan a evocar, facilitan la reflexión y permiten la resignificación de la propia historia.
La visita al Hogar de Rosa Rur14, quien propuso una actividad para estimular la memoria a partir del texto literario, constituyó una bisagra en la realización del taller ya que a partir de allí comenzamos a considerar a la memoria en nuestra propuesta de trabajo. Fue así que comenzamos a buscar textos que hablaran de sucesos del pasado, en un lenguaje contemporáneo a los asistentes al taller, con la idea de que ellos pudieran rememorar y trabajar en relación al recuerdo, comparando pasado y presente, y que esto les permitiera apropiarse más de la propuesta.
A partir de la supervisión con la Lic. Bernarda Pérez, se comenzó a trabajar con temas de actualidad como la muerte de Néstor Kirchner y el censo poblacional que se llevó a cabo el 27 de octubre. Una semana después de este acontecimiento nacional, se les preguntó a los participantes si habían recibido a los censistas en sus casas, como había sido esta experiencia, y si encontraban alguna diferencia con los censos anteriores. Los talleristas hicieron comentarios acerca de las preguntas que les había realizado el censista y opinaron sobre la controversia que se había instalado en los medios de comunicación acerca de si hacer pasar o no a los encuestadores a las casas.
El hecho de trabajar con temas de actualidad colaboró en el establecimiento de puentes históricos y en la conexión entre la actualidad y el pasado reciente:
“Se habla de las diferencias entre los matrimonios actuales y los de antes. Aparece la idea de que la gente en otra época “se aguantaba más” y de que hoy por cualquier cosa se produce una
separación”;
“En general, la mayoría sostiene que antes los padres eran más rígidos, que no se tuteaba a la gente mayor”;
“Juan comenta que son muy diferentes las generaciones, porque en la actualidad los jóvenes son maleducados. Los demás, por el contrario, acotan que en la escuela a la que visitaron fueron tratados muy bien y con respeto. Juan agrega, que en el colectivo los jóvenes no ceden el asiento
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ni a los viejos ni a las mujeres embarazadas. Hay quienes suponen que la culpa la tienen los padres por no educar a sus hijos. Sin embargo, Alejandro dice que viaja habitualmente a la provincia de Buenos Aires para visitar a familiares, y que siempre le dan el asiento”.
Muchos comienzan a hablar de recuerdos “imborrables” y dicen que es lindo recordar. Según una de las participantes, se recuerda más lo de antes que lo de ahora. Esos recuerdos tienen un nombre: reminiscencias.
A mediados de diciembre tuvo lugar el último encuentro del año. Se decidió cerrar este período haciendo una evaluación grupal del taller. Además se llevó música y algunas galletitas y gaseosas para compartir.
Fue durante este último encuentro que surgieron algunas propuestas por parte de los asistentes. Algunas de éstas fueron: traer una obra de títeres, escribir cuentos, leer textos de autores como Danielle Steel, Gabriel García Márquez, Julio Cortázar, Roberto Arlt, leer obras de teatro y hacer representaciones e improvisaciones.
Es importante a este respecto tener presente que el taller estaba pensado para los meses de julio a diciembre de 2010, pero que los participantes se mostraron muy entusiasmados en continuar, lo que llevó a que la realización del taller se extendiera, por lo menos, hasta mediados de 2011.
Por otro lado, una de las participantes se acercó a las coordinadoras y, emocionada, agradeció la posibilidad que le brindó el taller de poder participar, de ser escuchada en sus opiniones y de fortalecer los vínculos con sus compañeros, mencionando que al no haber podido terminar su escolaridad, se sentía inhibida en la realización de estas actividades.
Por último, no es menor mencionar que los adultos mayores despidieron el año haciendo un pequeño obsequio a las coordinadoras, lo que constituye una muestra más de lo bien recibida que fue la propuesta y del agradecimiento que todos ellos dispensaron en todo momento.
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