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ÍNDICE DE FIGURAS

II. Factores de riesgo asociados a características individuales:

1.3. CALIDAD DE VIDA RELACIONADA CON LA SALUD

1.3.3. Impacto del dolor o de los trastornos músculo esqueléticos sobre la CVRS

El impacto negativo del dolor o de los trastornos músculo-esqueléticos sobre la CVRS ha sido ampliamente documentado.

Los estudios revisados (siguiendo la estrategia de búsqueda bibliográfica que se recoge en el apartado 4.8) evidencian que muchas personas con DME ó TME presentan una disminución significativa en la CVRS. Hemos analizado 60 artículos, publicados entre 1989 y 2010, que pueden agruparse en 4 grandes apartados:

a)Estudios que evidencian el impacto del dolor de espalda (lumbar, cervical,

con/sin irradiación) o de los trastornos crónicos o degenerativos de la columna

sobre la CVRS (Steward et al. 1989; Garratt et al. 1993; Patrick et al. 1995;

Kempen et al. 1997; Gatchel et al. 1998; Ren et al. 1999; Legget et al. 1999; Sprangers et al. 2000; Fanuele et al. 2000; Hee et al. 2001; Jensen et al. 2001; Wensing et al. 2001; Knight et al. 2001; Atroshi et al. 2002; Walsh et al. 2003; Hurwitz et al. 2003; Picavet y Hoeymans 2004; Bingefors e Isacson 2004; Ewert et al. 2004; Frost et al. 2004; Salaffi et al. 2005a; Kosinski et al. 2005; Lamé et al. 2005; Buchner et al. 2006; Muehlbacher et al. 2006; Willich et al. 2006; Gudavalli et al. 2006; Tavafian et al. 2007; Lee et al. 2007; Weidenhammer et al. 2007; Torre et al. 2008; Keeley et al. 2008; Baird et al. 2008; Antonopoulou

et al. 2009; Núñez et al. 2009; Harms et al. 2010).

b)Estudios que evidencian el impacto de la artritis reumatoidea, osteoartritis u

(Stewart et al. 1989; Talamo et al. 1997; Kempen et al. 1997; Ruta et al. 1998; Gartsman et al. 1998; O´Reilly et al. 1998; Sprangers et al. 2000; Birrell et al. 2000; Angst et al. 2001; Wensing et al. 2001; Knight et al. 2001; Ruiz de Velasco et al. 2002; Atroshi et al. 2002; Alonso et al. 2004; Picavet y Hoeymans 2004; Ethgen et al. 2004; Bingefors e Isacson 2004; Ewert et al. 2004; Salaffi et al. 2005a; van der Waal et al. 2005a; Horváth et al. 2006; Witt et al. 2006;

Yilmaz et al. 2008; Schein et al. 2008; Kimel et al. 2008; Núñez et al. 2009).

c) Estudios que evidencian el impacto del dolor de origen músculo-esquelético o de

diferentes TME (generales o específicos) sobre la CVRS (Hemingway et al.

1997a; Gartsman et al. 1998; Atroshi et al. 2002; Morken et al. 2002; Picavet y

Hoeymans 2004; Salaffi et al. 2005a; Ang et al. 2006; Saastamoinen et al.

2006; López-Silva et al. 2007; van der Windt et al. 2008; Yilmaz et al. 2008;

Huisstede et al. 2008; Antonopoulou et al. 2009).

d)Estudios que evidencian el impacto del dolor crónico no maligno, dolor

generalizado o fibromialgia sobre la CVRS (Penny et al. 1999; Neuman et al.

2000; Smith et al. 2001; Picavet y Hoeymans 2004; Bergman et al. 2004; Ewert

et al. 2004; Lamé et al. 2005; Torre et al. 2008; Yilmaz et al. 2008).

Aunque los hallazgos de esta revisión son heterogéneos, debido entre otros aspectos a que las patologías o severidad de la mismas varían entre los estudios; al diferente tamaño muestral; a que en algunos casos no se controlan ciertas variables como edad, sexo, estatus socio-económico o comorbilidad; o bien porque sólo estudian uno o dos componentes de la CVRS, en su conjunto, los estudios revelan que existe una fuerte asociación entre DME ó TME y una disminución en la CVRS.

Estas personas tienen, en general, una CVRS inferior a la de la población de referencia. El mayor impacto se produce fundamentalmente en el componente físico de la CVRS, y más concretamente en las dimensiones de Dolor Corporal, Función Física y Rol Físico. No obstante, en muchos de los estudios también se encuentran limitaciones significativas tanto en la dimensión psicológica como social, lo que refuerza el modelo biopsicosocial como marco conceptual de referencia para la comprensión del DME.

Algunos de los estudios revisados demuestran a su vez que los TME tienen un impacto sobre la dimensión física de la CVRS similar o incluso peor que otras patologías tales como trastornos cardíacos, respiratorios, gastrointestinales,

cerebrovasculares, neurológicos o renales (Fanuele et al. 2000; Sprangers et al.

2000; Wensing et al. 2001; Ruiz de Velasco et al. 2002; Alonso et al. 2004; Ewert

En resumen, el dolor músculo-esquelético es un trastorno muy prevalente tanto en población general como en población trabajadora.

Existe evidencia consistente sobre el hecho de que diferentes factores de riesgo relacionados con el trabajo, tanto físicos como psicosociales, así como ciertos factores individuales están asociados a este tipo de dolor en diferentes regiones corporales.

El DME tiene un gran impacto sobre la Calidad de Vida Relacionada con la Salud de las personas que lo sufren; así como sobre los recursos socio-sanitarios en términos de consultas a profesionales sanitarios o bajas laborales, entre otros aspectos.

Bajo este marco conceptual, nosotros hemos realizado un estudio observacional de prevalencia del dolor músculo-esquelético, de la incapacidad funcional por lumbalgia, de la Calidad de Vida Relacionada con la Salud, así como de las consecuencias socio-sanitarias de estos aspectos, en el colectivo de

mariscadoras/es a pie de la Comunidad Autónoma Gallega, que a continuación

2.

JUSTIFICACIÓN

La justificación de este estudio se basa en los siguientes aspectos:

 La escasez de información sobre la prevalencia del dolor músculo-

esquelético en las/os mariscadoras/es gallegas/os, y la inexistencia de estudios sobre la Calidad de Vida Relacionada con la Salud y sobre la incapacidad funcional generada por dolor lumbar en este colectivo de trabajadoras/es.

 La valoración de la Calidad de Vida Relacionada con la Salud, dado que la

medición del estatus de salud es uno de los indicadores más importantes para evaluar el impacto del dolor músculo-esquelético sobre el bienestar general (físico, mental y social) de la población.

 La escasez de datos publicados acerca del impacto socio-sanitario del dolor

músculo-esquelético, en términos de recursos sanitarios y bajas laborales, que éste genera en este colectivo de trabajadores/as.

 El estudio de un colectivo simbólico y representativo de la Comunidad