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Implicancias emocionales en el proceso de reconstrucción del conocimiento

C APÍTULO 2: F UNDAMENTOS COGNITIVOS , EPISTEMOLÓGICOS Y DIDÁCTICOS

2.4. Fundamentos didácticos

2.4.2. Implicancias emocionales en el proceso de reconstrucción del conocimiento

Como se describe más arriba, el aspecto emocional, vivencial y motivacional forma parte esencial dentro del proceso de reconstrucción de la Estructura Conceptual Propuesta para Enseñar (ECPE) debido a que todo sistema racional posee un fundamento emocional:

"Todo sistema racional se funda en premisas fundamentales aceptadas a priori, aceptadas porque sí, aceptadas porque a uno le gustan, aceptadas porque uno las acepta simplemente desde sus preferencias. Y esto es así en cualquier dominio, ya sea el de las matemáticas, el de la física, el de la química, el de la economía, el de la filosofía o el de la literatura" (Maturana, 1990, p. 17).

Al respecto, las explicaciones que los estudiantes toman como válidas para comprender un determinado fenómeno también están vinculadas a lo emocional. En este sentido, ninguna proposición explicativa constituye una explicación válida en sí misma dado que esto depende de su aceptación por parte del otro, lo cual la mayoría de las veces sucede de manera inconsciente. Por lo tanto, la noción de realidad constituye también una proposición explicativa:

"La manera como uno escucha una proposición explicativa determina que uno acepte o no tal proposición como una explicación... Es el criterio que uno usa para aceptar o rechazar una proposición explicativa el que determina que esa proposición sea o no una explicación" (ibíd., p. 46).

Por ese motivo, el proceso de reconstrucción del conocimiento puede considerarse desde una base biológica y emocional (Maturana, 1990, 1995), la cual considera al grupo de clase como una comunidad que está aceptando la invitación a ingresar en un mundo de significados compartidos por otra comunidad. En este sentido, los Principios Didácticos propuestos por Otero (2006, 2007) brindan un marco para la generación de un espacio de aula donde cada uno de los miembros del grupo, incluido el docente, acepte la legitimidad del otro como un legítimo otro en la convivencia y donde cada sujeto pueda convivir armoniosamente con los demás:

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1) Principio de la institución educativa como integrante del sistema de regulación vital: la escuela puede ser entendida como una posibilidad de convivir armoniosamente con otros y como un ámbito propicio para el bienestar y la supervivencia.

2) Principio del grupo de clase como ámbito de convivencia: los grupos de clase tienen que funcionar como espacios de máxima convivencia como condición de posibilidad del desarrollo de la identidad de cada uno de sus miembros en armonía y felicidad. Esto requiere estar en aceptación del otro.

3) Principio de aceptación del otro: cada uno de los miembros del grupo debe aceptar la legitimidad del otro como un legítimo otro en la convivencia (Maturana, 1995). Aceptar al otro no significa tolerarlo, lo que implica que el otro está equivocado mientras uno está seguro de no estarlo. Esto se contradice con la toma de conciencia de la imposibilidad de acceso a la verdad ni a la realidad de modo trascendente, independiente de uno mismo. 4) Principio de la acción del profesor: dado que la ciencia que se desea enseñar

no trata con la verdad en un sentido trascendente, el "saber" del profesor está ligado a la aceptación de los alumnos. Si ellos no aceptan la invitación a ingresar en un nuevo dominio cognoscitivo, nada se podrá hacer para enseñarles. Mientras la emoción que determina las acciones científicas es la curiosidad y la pasión por explicar, la emoción que especifica las acciones del profesor es la de comunicar.

5) Principio de la acción del alumno: los alumnos tienen la responsabilidad de aceptar o no la invitación que se les realiza, que implica ingresar en un mundo de significados compartidos pero que los estudiantes desconocen. De este modo, mientras los científicos hacen ciencia movidos por la pasión de explicar, los estudiantes que aceptan la invitación estarán, al menos en principio, movidos por la pasión de comprender. Para ello, los alumnos preguntarán, responderán, conversarán, dudarán y expresarán lo que saben y los criterios que se aceptan para especificar que otro sabe. Al igual que el profesor, estarán vigilantes para no caer en la tentación de la certidumbre. 6) Principio de la emoción como base de la razón: la racionalidad tiene un

fundamento emocional ya que, en general, todos los sistemas racionales se basan en la aceptación "a priori" de las premisas que postulan. Es en esta aceptación en la que interviene la emoción. La escuela debe ser un lugar para romper este antagonismo entre emociones, sentimientos y razones. 7) Principio del error: es imposible reconocer un error cuando se está

cometiendo dado que, de ser así, no se cometería. Los errores son siempre a posteriori, lo que implica la necesidad de reflexionar acerca de las consecuencias de las propias acciones para detectarlo. Por lo tanto, se debe naturalizar el error e incluirlo como parte de la cultura escolar ya que es inherente al proceso de actuar.

8) Principio sobre cómo sabe que sabe, quién sabe: dentro de un grupo de clase se podrá decir que alguien sabe cuando sus acciones satisfacen los criterios de aceptación establecidos por el grupo. Estos criterios son producto del consenso y forman parte del conocimiento público del grupo a partir de haber sido formulados en documentos escritos o en conversaciones del mismo grupo.

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9) Principio del bienestar, la creatividad y razonamiento: las evidencias neurobiológicas indican que los estados emocionales de bienestar incrementan la actividad cerebral en regiones ligadas al razonamiento y la creatividad. Por lo tanto, la construcción de un espacio relacional de convivencia armoniosa basada en la aceptación del otro y de aceptación de la identidad de cada uno refuerza la posibilidad de bienestar. Por ejemplo, un alumno suele sentir malestar cuando está habituado a no comprender, y a que esto se considere como un déficit que solo es atribuible a él. En consecuencia, sus razonamientos disminuyen y su generación de ideas también, con lo cual su incomprensión aumenta.

Estos principios implican una didáctica en donde se proponen acciones dirigidas a reconstruir un determinado conocimiento físico, perteneciente a una cierta comunidad o institución de referencia, el cual será “exportado” a otras culturas e instituciones para las cuales deberá tener un verdadero sentido.

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