ENTORNO
Ruiz-Careaga J.1*, Carcaño Montiel M.2 Santa Cruz Ludwig L.3 y Castelán Vega R.1
1Departamento de Investigación en Ciencias Agrícolas. Instituto de Ciencias. Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. Edificio 103B Colonia San Manuel. Puebla, México. CP 72570.
2 Centro de Microbiología de Suelos. Instituto de Ciencias. Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. 3Potsgrado en Ciencias Ambientales. Instituto de Ciencias. Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. *Ruiz-Careaga J.: [email protected]. 14 Sur 6301 Edificio 3B Colonia San Manuel. Puebla, México. CP 72570. Tel. 52 222 2295500 Ext. 7352
Resumen
Se realizó un estudio donde se diagnosticaron los niveles de pérdidas de suelos por la erosión hídrica en diferentes usos de suelo; las pérdidas reportadas en áreas boscosas son mínimas y se incrementan en la medida que los suelos soportan plantaciones cafetaleras, cultivos agrícolas y pastos en zonas dedicadas a la ganadería; esto ha favorecido la degradación del entorno, la pobreza y marginación en las zonas más afectadas. Como alternativa se convocó a los pobladores de dos comunidades en el municipio de Huehuetla para recibir capacitación y montar dos sectores de referencia en zonas en pendientes donde se practica el cultivo de maíz.
Palabras clave: Degradación, restauración y conservación.
Introducción
Se realizó el diagnóstico de la erosión de los suelos en la Sierra Norte de Puebla, las pérdidas varían de 0.87 t/ha/año en las áreas boscosas; 12 t/ha/año en plantaciones cafetaleras; 20 t/ha/año áreas de autoconsumo; también se reportan pérdidas de 79 t/ha/año y otras superiores a las 97t/ha/año; desde el punto de vista ambiental, este diagnóstico se puede catalogar como un desastre ecológico en los sectores más degradados; para muchas familias que habitan en estos ecosistemas su sustento diario depende de la explotación de los recursos naturales del entorno a sus comunidades; con el incremento poblacional la presión sobre estos recursos es cada vez más fuerte; estas tierras se empobrecen cada vez más, no hay asistencia ni estrategia efectiva que mejore las condiciones ambientales y sociales. La situación actual requiere destinar recursos financieros y humanos; atender el componente educativo y la superación en temas ambientales, proporcionar alternativas económicas, y capacitación técnica a las comunidades; mejorar los niveles de salud y como plantea Solórzano (2000), se debe tener en cuenta la vinculación activa del productor y la familia a la problemática ambiental, evitar la destrucción del recurso suelo (Ortiz, 1999); la pérdida del suelo afecta los rendimientos agrícolas y forestales y causa una pérdida de la diversidad biológica (Anaya, 1998). En México, el 83% de su superficie está afectada por algún grado de erosión (FAO, 1994., Ortiz et al.,
1994., INEGI, 1997). En la Sierra Norte no se atiende debidamente la pérdida de suelos en las áreas en pendientes, situación que puede ocasionar un desastre ecológico de grandes magnitudes. En este trabajo se proponen alternativas como: la educación ambiental en
comunidades campesinas e indígenas, capacitación en manejo y uso de los suelos, montaje de los sectores de referencias y pagos por servicios ambientales.
Materiales y Métodos
Para determinar las pérdidas de suelos se empleó la metodología de la FAO. 1980, que tiene en cuenta factores naturales como la pendiente, el tipo de suelo, uso actual, porcentaje de cobertura vegetal y las precipitaciones anuales.
Se seleccionaron dos comunidades para iniciar trabajos de conservación y manejo de los suelos; Francisco I. Madero y Xonalpú, en el municipio de Huehuetla, considerado entre los 100 municipios más pobres de República Mexicana:
• Alto índice de pobreza.
• Baja escolaridad (muchos no hablan español).
• Dependencia de los recursos del entorno para subsistir. • Propietarios(a) de pequeñas parcelas.
• Alta densidad de población. • Falta de alternativas económicas.
• Asentamiento comunitario en zonas de riesgo.
• Agricultura en pendiente de maíz, frijol y chile fundamentalmente. • Empleo de tecnologías inadecuadas para ecosistemas frágiles.
Estas condiciones caracterizan a estas dos comunidades y a otras en la Sierra Norte de Puebla, después de realizado el diagnóstico de las pérdidas de suelos restaba aplicar un programa de acción para disminuir las pérdidas de suelos por erosión hídrica.
Se impartieron pláticas en las comunidades, explicando la problemática ambiental existente, los problemas que esto acarrea y como pueden mejorar las condiciones actuales trabajando organizadamente; se entregó un manual de prácticas de conservación, Ruiz Careaga et al.,
2001, se tocaron aspectos como las causas del deterioro ambiental y la urgencia de tomar medidas para frenar la degradación y recuperar los suelos; convencidos de la certeza de los argumentos y de los resultados de la investigación que se mostraron de los ecosistemas montañosos de su territorio optaron por contribuir y colaborar; de esta forma se organizaron grupos entre los campesinos de las comunidades de Francisco I. Madero y Xonalpú; en total 36, de ellos 28 mujeres y 8 hombres. La capacitación estuvo a cargo de 5 profesores, entre ellos, dos profesores de la BUAP y tres estudiantes del postgrado en Ciencias Ambientales de la BUAP, dos de doctorado y una de maestría.
Durante un año se llevaron a cabo cursos teóricos en aulas improvisadas con programas asequibles a la capacidad y el nivel de los educandos, se realizaron prácticas de campo que consistieron en la descripción de perfiles de suelos, de forma tal que los alumnos aprendieran a diagnosticar el estado de conservación de los suelos; cuando un suelo tiene todos sus horizontes y cuando el suelo a sufrido algún proceso de cambio por causa de la erosión provocada por el manejo inadecuado a que se someten; el objetivo de esta parte consistió en que los campesinos(a) reconocieran como sin la intención de dañar, las prácticas agrícolas que se llevan a cabo favorecen la pérdida de suelos por arrastre, después de estos cursos teórico-prácticos se seleccionaron parcelas donde se montaron sendos Sectores de Referencia
en los cuales se aplicaron un conjunto de medidas anti erosivas, el objetivo de esta etapa consintió en que los dos grupos fueran capaces de realizar las prácticas agrícolas aplicando medidas para proteger los suelos, se comprendió de manera fehaciente por parte de todos los que asistieron que esas tierras no son aptas para la agricultura y que para disminuir las pérdidas se deben tomar medidas de conservación.
Resultados y Discusión
La riqueza edáfica de la Sierra Norte de Puebla es de incalculable valor, las condiciones naturales existente favorecen el desarrollo de suelos fértiles, profundos y productivos, precisamente, esto es lo que ha conspirado contra la conservación de los suelos en su estado original ya que al contar con excelentes bosques donde abundaba en una época especies forestales de importancia industrial, aves y animales de caza, la convirtieron en un medio propicio para la explotación y la adquisición de bienes; en muchos sectores, el uso y manejo inadecuado han degradado las cualidades de los suelos, especialmente la profundidad y la fertilidad, convirtiéndolos en muchos casos en un nuevo tipo de suelo.
Los suelos profundos, fértiles con propiedades agro productivas óptimas son parte de lo que constituyó la riqueza edáfica en algunos sectores del territorio estudiado, éstos tenían horizontes A espesos, sustentados por un B que en conjunto conforman un sustrato adecuado para el desarrollo de árboles, frutales y muchas otras especies vegetales, en sentido general fértiles, lo que garantiza un buen balance nutricional, aún sin la necesidad de aplicar fertilizantes, en el caso de la explotación forestal o aplicaciones de dosis mínimas en los casos de cultivos agrícolas de subsistencia cuando los suelos no están erosionados; sin embargo, estos suelos en la actualidad han visto disminuida el área que originalmente han ocupado y en muchos casos, como los Luvisoles que actualmente, alrededor del 90 % de los suelos presentan algún grado de erosión (Gráfico 1), el 57 % presenta erosión moderada, el 33 % fuerte-muy fuerte y el 10 % erosión leve-nula; las pérdidas de suelos según el diagnóstico realizado en el territorio presentan valores acorde con factores naturales y la actividad humana (Tabla 1), esto último como consecuencia a los método de explotación cuando se trata de
zonas con pendientes; estos métodos son la tumba-rosa-quema, cultivo de maíz, fríjol, chile y otras especies que facilitan la degradación, las consecuencias son catastróficas en muchos sectores donde el cambio de uso del suelo se ha practicado por mucho tiempo, en varios municipios de la Sierra se han detectado sectores donde la erosión ha alcanzado niveles muy altos, es el caso de las áreas cercanas a la localidad de Tlacomulco, municipio de Huauchinango, donde la erosión hídrica hace estragos en suelos Andosoles cultivados de maíz en pendientes abruptas, en las cercanías de Tetela de Ocampo, municipio del mismo
57% 33%
10%
Leve-nula
Fuerte-muy fuerte
Gráfico 1.- Erosión en áreas de Luvisoles
LLuvisolesLuvisoles
nombre, rumbo al sur se encuentra un áreas afectada por la erosión severa a causa de los cultivos de papa, maíz y fríjol fundamentalmente, existen cárcavas de varios metros de profundidad como testimonios de una brutal explotación de los recursos naturales sin tener en cuenta el frágil equilibrio ecológico, en esta sector se agrava más la situación ya que los suelos que predominan tienen una alta erodabilidad, desarrollados en pendientes abruptas por lo que el cambio de uso del suelo de bosques a cultivos agrícolas favorece la erosión acelerada. Otra causa del deterioro son algunas construcciones civiles, terracerías y carreteras, en ocasiones las obras de ingeniería no toman en cuenta las condiciones del terreno y su ejecución puede atentar contra la conservación del entorno, ya que se cortan laderas en pendientes y quedan elevados taludes expuestos a la acción del agua que favorece la erosión en masa y el peligro de pérdidas de vida.
Tabla 1. Pérdidas de suelos en el territorio para cada factor. Facto Factor-Edáfico Factor Factor Pérdida Tipo de
Perfil Climático Textura Erodabilidad Topográfico Cobertura Ton/ha/año Cobertura 1 249 0.2 0.5 3.5 0.01 0.87 Bosque 2 300 0.1 0.5 11 0.01 2 Bosque 3 300 0.2 1 11 0,01 6.6 Bosque Secundario 4 300 0.2 1 11 0.01 6.6 Reforestado 5 249 0.2 0.5 8 0.06 12 Vegetación Arbustiva 6 249 0.1 0.5 8 0.2 20 Café con Sombra 7 360 0.1 0.5 11 0.4 79 Pasto 8 443 0.1 0.5 11 0.4 97 Maíz
La capacitación fue dirigida a la aplicación de las siguientes actividades:
• Emplear el caballete para trazar surcos en contorno y así organizar sus parcelas de
cultivos.
• Construcción de muros de contención con piedras y rocas, realizando primero el
trazado de la base de los muros, teniendo en cuenta que ésta debe soportar el peso del material rocoso de los muros y evitar futuros accidentes.
• Siembra y cuidado de barreras vivas con Vetiveria zizanioides, plantadas en la parte
inferior de los muros, lo cual le da un soporte extra e éstos.
• Construcción de bordos, siembra de cobertura, arrope o acolchado con residuos
Conclusiones
• La actividad humana en la Sierra Norte de Puebla, debe tener en cuenta la fragilidad de
estos ecosistemas para evitar los niveles actuales de pérdida de suelos y degradación del entorno.
• Estas regiones deben ser preservados como áreas de bosques o ecoturismo
controlado.
• Introducir tecnologías propias de la agricultura en pendientes para los sectores donde
esta práctica no se pueda erradicar y prohibir. Estabular el ganado.
• Vincular a las comunidades rurales de la Sierra a tareas de recuperación y conservación
de suelos a través de programas capacitación y remuneración.
Bibliografía
Anaya G. M. 1998. Sistemas de captación de agua de lluvia en América Latina y el Caribe: Base para el desarrollo sostenible. Manual técnico. Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura. Agencia de Cooperación Técnica IICA. México.
FAO. 1980. Metodología provisional para la evaluación de la degradación de los suelos. Roma. Italia. 86 pp.
FAO. Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación. 1994. Plan de acción para combatir la desertificación en México (PACD-MEXICO). Comisión Nacional de Zonas Áridas. México, D. F.
INEGI. Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática.1997. Estadísticas del Medio Ambiente. México. Información de la situación general en materia de equilibrio ecológico y protección del ambiente, 1995-1996. Aguascalientes, Ags, México.
Ortiz S., M de la L. M., Anaya G. y J. W. Estrada Berg Wolf. 1994. Evaluación, cartografía y políticas preventivas de la degradación de la tierra. Colegio de Posgraduados – Comisión Nacional de Zonas Áridas. México.
Ortiz S. C. A. 1999. Los Levantamientos etno edafológicos. Tesis de Doctor en Ciencias. Colegio de Posgraduados. Montecillo, México.
Solórzano, N. y Dercksen P. 2000. Agricultura conservacionista para productores en cuencas y micro cuencas hidrográficas. Ministerio de Agricultura y Ganadería. Fase final proyecto MAG/FAO/GCP/COS. San José, Costa Rica. 48 pp.
Ruiz Careaga, J. Tamariz Flores, V. y Calderón Fabián, E. (2001). La erosión de los suelos en la Sierra Norte del Estado de Puebla. Dirección de Fomento Editorial de la BUAP. 62 pp.