Otra de las facetas de la dimensión institucional comprende indicadores que miden la valoración social en relación al esfuerzo que hacen el sector público y el sector privado (en concreto las empresas) para financiar las prácticas científico-tecnológicas. Una primera variable para medir estos aspectos está rela- cionada con la percepción de los sectores sociales que aportan los mayores recursos económicos para sostener el esfuerzo de ciencia e innovación. En todos los países de América Latina –a diferencia de lo que ocurre en los países industrializados– las instituciones públicas, en particular los gobiernos, consti- tuyen la principal fuente inversora. La opinión de la población general puede, sin embargo, revelar una visión de signo contrario, es decir, una imagen privatizada o extranjera de la ciencia que puede deberse a falta de información concreta del sistema institucional y/o a la combinación de desinformación y vi- sión negativa del papel del estado en general.
Se utiliza una variable cualitativa medida en escala nominal de única respuesta que incorpora las mis- mas categorías de medición que el indicador de gasto en I+D por sector de financiamiento definido por la RICYT dentro de los indicadores de recursos financieros pertenecientes a los inputs del sistema
Tabla 10
INDICADOR DE SEGUNDO NIVEL
Variable cualitativa medida en escala ordinal con cuatro rangos de valoración
¿Cree que en el futuro la investigación científica y el desarrollo tecnológico van a tener en nuestro país un lugar muy destacado, bastante destacado, poco destacado o nada destacado?
MUY DESTACADO BASTANTE DESTACADO
POCO DESTACADO NADA DESTACADO NO SABE (no leer)
científico-tecnológico (tabla 11).
La congruencia entre ambos in- dicadores permite comparar los datos estadísticos con la percep- ción de la sociedad. En este caso la pregunta también incluye la categoría “otro” a fin de relevar opciones diferentes de las plan- teadas, las cuales pueden ser- vir para analizar aspectos de la representación institucional de la ciencia, o bien simplemente para recodificar posteriormente estas categorías dentro de alguna de las existentes.
El siguiente núcleo de preguntas está encaminado a responder si la población percibe que el esta- do y las empresas que invierten en I+D lo hacen de una forma adecuada, esto es, si el nivel de inversión es suficiente o no; si consideran que deberían dedicar más recursos económicos para hacer ciencia e innovación; y, finalmente, considerando la competencia de recursos en la definición de los presupues- tos públicos, si el estado debería seguir apostando por otorgar prioridad al financiamiento de la I+D. Los dos primeros indicadores están representados por variables cualitativas medidas en escala ordinal donde se consulta si tanto el estado como las empresas invierten en ciencia e innovación de una mane- ra “muy suficiente”, “razonablemente suficiente”, “insuficiente” o “muy insuficiente” (tablas 12 y 13). En las etapas de análisis de los datos se podrá observar si existen percepciones diferentes sobre el estado y las empresas.
Tabla 12
INDICADOR DE PRIMER NIVEL
Variable cualitativa medida
en escala ordinal con cuatro rangos de valoración
El estado destina recursos económicos para financiar la investigación científica y el desarrollo tecnológico en nuestro país. Usted considera que lo hace de una manera...
MUY SUFICIENTE RAzONABLEMENTE SUFICIENTE
INSUFICIENTE MUY INSUFICIENTE
NO SABE (no leer) NO CONTESTA Tabla 11
INDICADOR DE PRIMER NIVEL
Variable cualitativa medida en escala nominal
¿Quién piensa que aporta más dinero para la investigación científica y tecnológica en el país? (OPCIóN úNICA) GOBIERNO EMPRESAS UNIVERSIDADES FUNDACIONES PRIVADAS INSTITUCIONES ExTRANJERAS OTRO (especificar) NO SABE (no leer) NO CONTESTA
Tabla 13
INDICADOR DE SEGUNDO NIVEL
Variable cualitativa medida en escala ordinal con cuatro rangos de valoración
También hay empresas que financian la investigación científica y el desarrollo tecnológico en nuestro país. Usted considera que lo hacen de una manera...
MUY SUFICIENTE RAzONABLEMENTE SUFICIENTE
INSUFICIENTE MUY INSUFICIENTE
NO SABE (no leer) NO CONTESTA
Ahora bien, de manera independiente a cómo las personas valoren la suficiencia de los recursos inver- tidos por el estado y las empresas, las siguientes variables, también cualitativas ordinales, preguntan a los encuestados si están de acuerdo con que el estado y las empresas deberían aumentar los recur- sos destinados a la I+D o, por el contrario, no lo consideran necesario (tablas 14 y 15). También estas variables permitirán luego comparar la visión sobre el papel que desempeña el estado en relación a la actuación de las empresas.
INDICADORES DE SEGUNDO NIVEL
Tabla 14
Variable cualitativa medida en escala ordinal con cuatro rangos de valoración
Tabla 15
Variable cualitativa medida en escala ordinal con cuatro rangos de valoración El Estado debe
aumentar los recursos que destina a la investigación científica y el desarrollo tecnológico MUY DE ACUERDO Las empresas deberían aumentar los recursos que destina a la investigación científica y el desarrollo tecnológico MUY DE ACUERDO ACUERDO ACUERDO DESACUERDO DESACUERDO
MUY EN DESACUERDO MUY EN DESACUERDO
NO SABE (no leer) NO SABE (no leer)
NO CONTESTA NO CONTESTA
Corresponde aclarar que las preguntas anteriores tienen una probabilidad alta de que sean respon- didas afirmativamente, tanto en lo que respecta al estado cuanto a las empresas. Los estudios de hecho demuestran que la gran mayoría de la sociedad se inclinará en ambos casos por estar de acuer- do (incluso muy de acuerdo) con estas afirmaciones. Son preguntas abstractas que no comprometen emocionalmente a los encuestados ni tampoco les permiten analizar de qué manera esta decisión se articula con sus vidas cotidianas o con el rumbo de la sociedad. Sin embargo, estas variables, al me- nos en lo que respecta al estado, adquieren relevancia cuando se introduce al público la idea de que la ciencia y la tecnología compiten –y, por ende, entran en conflicto– con otros rubros o sectores de las políticas públicas en la definición de los presupuestos del estado (tabla 16). Mediante una variable cualitativa medida en escala ordinal se les pregunta a los encuestados si en un marco de competencia
y recursos limitados el apoyo a la ciencia tendría que ser mayor, permanecer igual o, por el contrario, disminuir. Se plantean así tres perfiles netamente diferenciados de actitudes: quienes aún consideran- do la competencia ratifican la planificación política para ciencia y tecnología; quienes, asumiendo una postura más cauta, preferirían que los recursos siguieran en los mismos niveles; y quienes finalmente abogarían por una reducción (tabla 16).
Esta pregunta, por lo tanto, po- dría hacer cambiar la estructu- ra actitudinal encontrada pre- viamente o, por el contrario, matizar, o simplemente refor- zar las opiniones explicitadas en las preguntas anteriores –como, por ejemplo, ha ocurri- do en las dos últimas encuestas nacionales de Argentina (2006 y 2012). Si este último fuera el caso, los resultados serían aún más significativos para las políticas públi- cas, pues se podría argumentar de manera más genuina que mediante el apoyo socialmente unánime, o cuando menos robusto, la sociedad reconoce la utilidad del conocimiento científico-tecnológico y aspira a que este sea reconocido adecuadamente en la planificación política.