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INFORMACIÓN NECESARIA

In document Drenaje Urbano. Bolinaga (página 40-42)

La información necesaria para elaborar un plan rector básico, depende de la complejidad del problema a resolver y de la extensión que él abarque; por lo tanto las indicaciones que se dan en los apartes siguientes, sólo deben ser tomadas como pautas generales.

3.6. Topografía. Las cartas en escala 1:100.000 y 1:25.000, son suficientes para los estudios referentes a las cuencas hidrográficas extraurbanas, que sean áreas tributarias del drenaje primario. Si existiese el caso de cuencas de gran extensión, la escala de 1:250.000 sería también adecuada. Cuando no existan las características referidas, (**) deberá recurrirse al menos a planos hidrográficos que permitan delimitar apropiadamente las diferentes cuencas. (*) La clasificación es subjetiva y debe analizarse cada caso en particular. A título ilustrativo para Venezuela podrían darse los siguientes elemplos: caso 1, río Cabriales en Valencia, río Guey en Maracay, quebradas de Caracas, quebrada Calanche en La Victoria y quebrada La Ruezga en Barquisimeto; caso 2, río Apure en San Fernando de Apure, río Orinoco en Ciudad Bolívar y cuencas bajas de los ríos llaneros; y caso 3, río Neverí en Barcelona, río Manzanares en Cumaná, río Guanare en Guanare y río Santo Domingo en Barinas.

(*) Las cartas en la escala señalada están disponibles en Venezuela para gran parte del territorio, e incluyen información altimétrica.

En el área propiamente urbana lo más recomendable es disponer de planos al menos en escala 1:5.000 con curvas de nivel de cinco en cinco metros para ciudades de topografía accidentada, y de dos en dos metros para ciudades planas. En el caso de ciudades grandes, pueden ser suficientes escalas 1:10.000.

Debe disponerse de una nivelación a lo largo de los cauces naturales, con secciones transversales en sitios notables e indicaciones de las estructuras existentes (puentes, pontones, alcantarillas, canalizaciones, etc.), pues ella es indispensable para determinar las planicies inundables.

Cuando se haga uso de facilidades de almacenamiento, puede ser necesario el levantamiento del vaso a escala 1:10.000 o 1:15.000; sin embargo las cartas 1:25.000 son por lo general suficientes para hacer una estimación preliminar (*). Es necesario a este nivel un levantamiento de los sitios de presa, en escalas variables según el caso, de 1:250 a 1:1.000.

Resulta conveniente disponer de fotografías aéreas de las áreas bajo estudio, las cuales son de gran utilidad para los estudios fotogeológicos, para la delimitación de planicies inundables y para precisar el uso de la tierra.

Sin embargo, resulta a veces conveniente estudiar la posibilidad, con el fin de economizar recursos, de ejecutar desde el comienzo levantamientos topográficos a escalas suficientes, para cumplir con varios objetivos, tales como elaboración de planes complementarios y planes de desarrollo urbano. Esto es generalmente factible cuando se realizan levantamientos aerofotogramétricos de áreas urbanas.

3.7. Hidrometeorología. Las necesidades de información hidrometeorológica están íntimamente ligadas al método o métodos seleccionados – Ver Capítulo 6 – para realizar los estudios correspondientes, y éstos a su vez a la disponibilidad de datos, pero en líneas generales puede darse la siguiente guía: 1. Pluviométrica. Datos de las estaciones, especialmente de las pluviográficas existentes en las cuencas tributarias urbanas y extraurbanas conexas, o en su defecto, los registros de estaciones ubicadas en áreas cercanas, particularmente aquellas de características climáticas parecidas y con topografía, suelos y vegetación más similares. Esta información es necesaria para las duraciones de las precipitaciones más cortas posibles (**).

(*) En zonas planas o en embalses de poca profundidad, estas cartas pueden llevar a errores considerables.

(*) Lo ideal sería disponer al menos de duraciones de una hora más o menos. 2. Fluviométrica. Datos de las estaciones sobre los ríos y quebradas que

afectan al sistema primario, o en su defecto, los ríos y quebradas de carácter similares. Estos datos deben ser de gastos instantáneos.

3. Climatología general. En algunos casos es también necesaria la información sobre evapotranspiración y temperaturas. Estos datos son imprescindibles cuando se utilizan modelos de simulación.

Aunque no es información hidrometeorológica, existen ciudades costeras sometidas a mareas o fluctuaciones de los niveles de agua, donde se deben recabar los datos respectivos.

3.8. Uso de la tierra. Es necesario contar con planos que muestre el uso actual de la tierra. También es necesario disponer del correspondiente plan de desarrollo urbano, del cual se puede obtener los usos futuros de la tierra, las áreas de expansión, las densidades de población y los tipos de edificaciones. Algunas veces no existen o no se han actualizado los planes de desarrollo, o

no cubren lo suficiente en el futuro; en estos casos debe tratarse de subsanar estas lagunas de información de mutuo acuerdo con los planificadores urbanos. Cuando esas laguna no puedan subsanarse, debe procederse a ejecutar el plan rector básico, limitándose a la información disponible y hacer hipótesis de desarrollo del lado de la seguridad (*). Se entiende por hipótesis de este tipo aquellas que razonablemente puedan establecerse del lado conservador; es decir, con usos más intensos que los que la lógica podría en principio indicar. Podría también, en estos casos estudiarse la posibilidad de limitar la extensión del plan, siempre tomando en cuenta lo dicho el el subtítulo A, al respecto.

Conviene destacar que, cuando la cuenca o cuencas hidrográficas, tienen áreas bastante mayores que las áreas urbanas que atraviesan, la problemática hidráulica de las primeras condiciona la elaboración del plan rector, y en consecuencia, que podrían tener si la situación de áreas fuese la contraria a la expuesta.

3.9. Geotecnia y suelos. Salvo se presuma que existen condiciones geológicas y de suelos muy especiales, a nivel de plan rector básico, solo se hace necesario un reconocimiento de los ríos y quebradas. Sólo si se presume condiciones muy desfavorables habría que realizar reconocimientos más detallados en sitios tales como canales o asientos de posibles estructuras. Sin embargo, si se prevé la necesidad de obras de embalse son necesarios, aún a este nivel, estudios más detallados, particularmente sobre sitios de presas (**). (*) Se considera preferible elaborar el plan rector básico fundado sobre hipótesis de desarrollo conservadoras, que esperar mucho tiempo para que exista un plan de desarrollo urbano; en particular en ciudades con crecimiento acelerado.

(*) Aunque en muchos casos estos estudios deben ser hechos dentro del marco del aprovechamiento de los recursos hidráulicos, no debe correrse el riesgo de proponer en el plan rector básico una solución que incluya una presa, que luego no sea factible técnicamente, o tenga un costo mucho mayor que el previsto.

3.10. Drenajes existentes. A nivel de plan rector básico se precisa disponer de información relativa a los drenajes primarios existentes, es decir, embalses, colectores, canalizaciones, puentes, alcantarillas y similares. En algunos casos, se hará imprescindible una labor catastral de campo.

In document Drenaje Urbano. Bolinaga (página 40-42)