Rasgos del discurso capitalista
55 Información significa así, para sorpresa nuestra,
algo como educación, término que solemos colocar en el otro extremo de la escala de valores.
El significado clásico de informatio como formación, configuración, se mantuvo en la filosofía medieval, en la escolástica, como terminus tecnicus: proveer de una forma a la materia. Este significado desapareció junto con la escolástica.
El significado de formación mediante instrucción se destacó en el humanismo y el Renacimiento. Infor- mador era el maestro. Una noción que se mantuvo hasta el siglo XIX.
Lo que ha quedado hasta hoy es el significado de información como exposición, comunicado, noticia. Y así ha permanecido para todos hasta que la técnica de la información ha redefinido el término. Lo más inte- resante y enigmático de este proceso, afirma Helmut Seiffert, es que en los dos últimos siglos se ha perdido el significado pedagógico del término22. Evolución pare-
cida ha sufrido, por cierto, el término instrucción. Pero con la aplicación del término información a estados de cosas meramente técnicos por C. E. Shanon y N. Wiener en 1948 han surgido nuevos problemas. Con su teoría matemática de la información se abor- dan cosas que transcienden el ámbito de la transmisión técnica de noticias. De ahí la necesidad de repensar de nuevo el concepto de información.
2. Necesidad de la información
De acuerdo con la biología evolucionista, los seres vivos se definen por la capacidad de acción y experiencia. La información y la comunicación es un nuevo tipo de expe- 22. Cf. Seiffert, Helmut: Information über die information, Munich, 1971.
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riencia. No se puede transmitir información más que a los individuos del mismo nivel. El animal es el primero que toma noticia de otro animal del mismo medio. La información presupone el conocimiento del otro.
En los animales, la información es esporádica, circunstancial. En los seres humanos, la informa- ción y la comunicación son esenciales. El ser huma- no lo es comunicando. Sí, la ciencia de la comu- nicación es la ciencia de la naturaleza humana. No somos humanos más que cuando comunicamos nuestra experiencia a otros. El ser humano se realiza en experiencia comunicable.
Como se sabe, el ser evoluciona con el medio. La sociedad es el medio para el hombre. Estudiando el medio se entienden perfectamente el ser.
Para entender el medio humano, la sociedad, se necesitan informaciones. Las informaciones a que estamos expuestos devienen juicios y opiniones en nuestras cabezas. Estos forman parte del mecanismo que gobierna nuestras acciones. Para hacer cosas se necesitan herramientas. La herramienta con que se hacen las personas es la información.
Solo puede entender la esencia de la información quien investigue sus efectos en la vida de los seres humanos. No existe herramienta sin finalidad. Las informaciones que se utilizan para hacer personas se rigen por la clase de personas que se quieren hacer.
Lo que sabemos de las condiciones en que actua- mos no lo decidimos nosotros. Depende de las infor- maciones que recibimos. Nuestra influencia sobre ellas es limitada. Determinadas informaciones son propiedad privada, y sus propietarios las utilizan en función de sus intereses.
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3. Limitaciones
Toda información se produce, distribuye y consume en un lugar, en un tiempo y en un grupo determinados. Está sometida, pues, a intereses concretos, del latín inter-esse, estar entre. Estas circunstancias de lugar, tiempo y grupo determinan la dirección de la percep- ción, el interés perceptivo.
Interés perceptivo e interés informativo no siempre coinciden. Siempre estamos interesados, pero no con intereses perceptivos constantes.
La relación del ser humano con la información tiene sus problemas y sus limitaciones. No siempre quiere ni está en condiciones de ser informado. Entre otros, pueden darse estos casos:
1) alguien quiere dar o recibir una información, pero no puede;
2) alguien podría ofrecer y comprender (aprehender) cierta información, pero no quiere;
3) alguien puede y no quiere difundir una información o no tomar nota de ella.
De la modificación de la información por los intereses se ocupa la sociología del conocimiento. Esta entien- de que no puede haber información pura en el espa- cio social, que todo proceso informativo se ve afectado necesariamente por intereses socioculturales, políticos y económicos.
El concepto de interés informativo se asemeja, pues, al de ideología. De ahí que, en lugar de sociología del saber, se hable también de “crítica de la ideología”.
Ahora bien, por ideología se entiende la falsa repre- sentación y presentación de algo. Y, por regla general, en el sentido de que, quien así actúa, obtiene ventajas sociales, políticas o económicas.
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“Falsa representación” significa que su portador o exponente tiene una falsa conciencia del contexto, esto es, cree estar en lo cierto, tener razón, porque no cono- ce nada mejor.
“Falsa presentación” significa que su exponente no cree en su propia ideología, pero actúa así ante los demás por su propio interés, es decir, miente.
Si una información es correcta o no, depende de si es acorde con nuestro interés. La luz que aclara todos nuestros problemas es nuestro interés. Si ignoramos lo que nos interesa, no entenderemos las relaciones humanas más sencillas. Uno no puede conocer sus intereses si desconoce sus posibilidades de realizar- los. Así, el explotado conocerá sus posibilidades de emancipación mediante informaciones que concuer- den con sus intereses.
La circunstancia de que todos nuestros intereses estén vinculados a procesos económicos hace que toda transmisión de informaciones económicas se convier- ta en un acontecimiento importante. En la sociedad capitalista, de libre explotación de los muchos por los pocos, los productores de todos los bienes y servicios no controlan la producción. Por eso permanecen ocul- tos sus intereses. Los miembros de una tribu primitiva reconocen sus intereses con más facilidad que noso- tros. Cuanto más largos y complejos los rodeos que deben dar los trabajadores y empleados para satisfacer sus necesidades, tanto más tardan en reconocer si su trabajo tiene consecuencias contrarias a sus intereses.
En la sociedad libre de mercado, eufemismo utili- zado para embellecer la barbarie del capitalismo, se produce información de acuerdo con los intereses del capital. Es un producto mercantil más que se rige por los criterios del valor de cambio, esto es, por el beneficio
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