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SITUACIÓN DE LA MUJER EN LAS FUERZAS ARMADAS

2.3 Ingreso de las mujeres militares a las Fuerzas Armadas

2.3.1 Ingreso de las mujeres a las Escuelas Militares

La focalización de metodologías y acciones para atención dela población femenina conduce a la implementación de acciones coyunturales de discriminaciónpositiva para atender las desventajas de partida del colectivo femenino, en especialde las mujeres en condiciones desfavorecidas o las problemáticas específicas como el acceso femenino a puestos directivos o áreas androgénicas donde por tradicionalismo solo existen hombres y se considera que es uno de los factores con los cuales se supuso el ingreso de las mujeres a la vida militar (RODRÍGUEZ & SÁNCHEZ, 2010:34).

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La presencia de la mujer al interior de las Fuerzas Armadas es el resultado de la unión de una serie de dinámicas provenientes del proceso de evolución social, en el cual convergieron el cuestionamiento de los últimos años realizado en relación a temas como género, masculinización y feminización, discriminación, minorías y procesos inclusivos. De forma paralela han sido decisivas las relaciones con el poder político, como uno de los elementos que ha determinado el desarrollo y aplicación de políticas tendientes a permitir su ingreso en su inicio en calidad de Oficiales Especialistas y más adelante como Oficiales de Arma y Servicios (CHACÓN, 2008: 36).

Es en la segunda mitad del siglo XX que se inicia el proceso de incorporar a la mujer a las Fuerzas Armadas con la posibilidad de concretar y vivenciar la carrera militar, por lo cual el 22 de marzo de 1956 ingresa por primera ocasión una mujer en calidad de Subteniente de Sanidad Especialista de la Fuerza Terrestre: María Concepción Pazmiño Novoa, quien se convertiría en la pionera del cambio al interior del Ejército en relación a las Oficiales mujeres; en lo referente a este ingreso no existe ningún tipo de documentación que permita establecer las circunstancias en las cuales se realiza y si obedecieron a alguna circunstancia o hecho político de especial relevancia(CHACÓN, 2008: 36).

En la Fuerza Terrestre, en la década del setenta se gradúan 8 Oficiales Especialistas, de las cuales cuatro alcanzaron el grado de coroneles. En 1995, luego de 25 años se permite el ingreso de una Doctora en Medicina que se graduaría como Subteniente de Sanidad, al año siguiente ingresa una Doctora en Jurisprudencia, para graduarse como Subteniente de Justicia; quienes contribuyeron a cubrir la necesidad de las Fuerzas Armadas de contar con Especialistas en Medicina y Justicia para los policlínicos y los juzgados militares (AGENCIA ANE, 2012:1).

En 1999 ingresan a la Escuela Superior Militar “Eloy Alfaro”, las primeras cadetes mujeres como aspirantes a Subtenientes de Arma y Servicios, proceso en el cual cumplieron con los cuatro años de formación militar para graduarse el 10 de agosto del 2003 con el rango de Subtenientes de Servicios. Este primer grupo de

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mujeres finalizaron el primer curso de Tigres, requisito previo obligatorio para ascender a Tenientes (LYNAE SCHAKELL, 2009:6).

En la Fuerza Naval, una sola mujer obtuvo un puesto en el Personal de Tropa, ingresando el 16 de agosto de 1953 para obtener el grado de Cabo Segundo de Sanidad y desempeñarse como ayudante de laboratorio en el Centro Médico Naval. En 1977 una Doctora en Odontología es dada de alta como Teniente de Fragata, culminando su carrera con el grado de Capitán de Navío. En 1978, ingresan 8 mujeres, mismas que fueron dadas de alta como Tenientes de Corbeta. Diez años después se realiza un nuevo llamamiento, donde ingresan Oficiales Especialistas, proceso que se conserva hasta la actualidad dentro de las especialidades de Justicia, Sanidad, Ingeniería y Administración(CHACÓN, 2008: 38).

De las tres ramas de las Fuerzas Armadas, la Fuerza Aérea fue la que más tarde incorporó a la mujer, siendo dada de alta como Soldado la primera mujer en 1966; donde pasarían 34 años para que ingresaran nuevamente mujeres, a las que se les permitiera ocupar un lugar dentro de la oficialidad. Es así que ingresó la primerapromoción de aspirantes a Oficiales Especialistas en abril del 2000, que graduó 11 Oficiales en las especialidades de Medicina, Finanzas, Arquitectura y Relaciones Públicas(CHACÓN, 2008: 38).

La presencia del Almirante Hugo Unda Aguirre como Ministro de Defensa Nacional en el año 2000 fue sustancialen el tema de la presencia de la mujer al interior de las Fuerzas Armadas, ya que a pesar de que las Escuelas Militares ya venían reclutando mujeres profesionales y formándolas en la doctrina militar,no existía una planificación institucional que incorporara dentro de sus lineamientos el ingreso sistemático de mujeres a las filas militares; es así que como se realizó un trabajo conjunto entre el Ministerio de Defensa Nacional y la Comisión de la Mujer, el Niño y la Familia del Congreso Nacional que la Institución asume por primera vez como propio el sentir social en lo referente a la lucha de la mujer, creando e instaurando en marzo del 2001, las Políticas con relación al ingreso del personal femenino a las Fuerzas Armadas, las mismas que se pretendía guíen al interior de las Tres Fuerzas no sólo el proceso de ingreso sistemático de personal militar

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femenino, sino también su posterior inclusión y desarrollo personal y profesional(CHACÓN, 2008: 43).

De acuerdo a datos del Ministerio de Defensa Nacional, el personal femenino es de 831 miembros de tropa y 352 oficiales, es decir, un 3 por ciento del total de personal militar (AGENCIA ANE, 2012:1).

La incorporación progresiva y paulatina de la mujer al interior de las Fuerzas Armadas aunque a la fecha numéricamente no es significativa, todo hace prever que antes de que finalice la presente década se incrementará de una forma exponencial a la existente debido a que cada año el número de mujeres aspirantes a las carreras de armas se incrementa (LYNAE SCHAKELL, 2009:62).