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de la Institución «Alfonso El Magnánimo» y las tertulias

En 1950 Lluís Guarner pasa a formar parte de la Institución «Alfonso El Magnánimo». El patronato de la institución, en sesión de 7 de marzo de 1955, le nombra Miembro Correspondiente de la misma, a propuesta del director del Ins- tituto de Literatura y Estudios Filológicos, Arturo Zabala.

En el archivo de la Diputación Provincial de Valencia, en la sección del Ins- tituto de Literatura de la Institución «Alfonso El Magnànimo», aparece la com-

30GRACIA, Jordi, «Los años cincuenta y la vía española de un catalanismo cultural»,

El vostre llibre «Pirinenques» que m´ofrenareu temps ençà, aquest estiu va acompanyant-me pels indrets de Puigcerdà. Com breviari d´emocions clares i pures, ell me va a dintre el cor badant les roses d´un nou jardí espiritual... Home de terra plana, sento l´atracció blava de la mar home jo sóc que als cims altívols de les muntanyes no ha pujat. I ara que´l vent seu m´acaricia i sento al cor nou bategar d´ales que volen emportar-me al mar del cel, que´s mar més blau, senc dels teus versos l´harmonia com no he sentit música igual, i ara el cor meu comprèn el vostre i vers al vostre va en abraç

Sobre este poemario recibiría una carta de Josep Mª López Picó, en la que le dice:

«I, de poeta a poeta, em satisfà dir-vos company i reiterar-vos la millor estima al vostre mestratge i a la vostra fidelitat vocacional de sempre. Per molts anys i que Déu beneixi tota la vostra obra».

En una carta, Sánchez Juan le recordaba a Guarner el día en que redactó el prólogo a Recança:

«A mig dia la vostra gentilesa m´invitava a compartir la taula amb vós en un restaurant que em sembla que era la Maison Dorée (la casa daura-

da!) Jo que sóc molt xerraire, parlava pels colzes. Tallava i retallava la soborosa carn de bou tot dient: afèresi, síncope i apòcope, i després, rui- xant-la fi amb pebre, pròtesi, epèntesi i anagoge, i anava endrapant, fins que un que em va semblar viatjant de comerç em va dir: “Renoi, jo em pensava que no menjaven els poetes».

Jordi Gracia expuso en un artículo30la grandeza y el olvido en que ha queda-

do la labor de muchos intelectuales, durante el franquismo, que rescataron y divulgaron la cultura en catalán desde el castellano. Lluís Guarner pertenecería a este grupo de intelectuales que tuvo que bregar y transigir en un ambiente hostil por el reconocimiento de los valores de la cultura en lengua catalana.

También sabemos que en el 48 tomó parte en los ciclos de lecturas poéticas, denominados, «Alforjas para la poesía», creados por el poeta valenciano Rafael Duyos y Conrado Blanco. Este último escribirá el 13 de julio una carta a Lluís, en la que le pide una nota bibliográfica y los poemas recitados por él en el Tea- tro Lara, dentro del ciclo, en vistas a editar una Antología poética.

También su compañero Santiago Bea, de Zaragoza –catedrático de enseñan- za secundaria de francés–, le informará en una carta de estos ciclos:

«Se dió comienzo en Lara a la primera justa poética y verías el teatro completamente lleno y aplaudiendo las gentes a rabiar, y hasta patear a unos versos de Camilo José Cela, que estimaron irrespetuosos. Se seguirá todos los domingos y uno de ellos dedicado a mujeres».

En 1949 saldrá publicada su traducción de las Poesías de Alfred de Musset, en la editorial Fama de Barcelona. Y editará también, en la «Biblioteca Clásica» de la editorial Castilla, de Madrid, el Romancero espiritual y Rimas sacras de Lope de Vega.

La cultura literaria en la Valencia de los 50:

el Instituto de Literatura y Estudios Filológicos

de la Institución «Alfonso El Magnánimo» y las tertulias

En 1950 Lluís Guarner pasa a formar parte de la Institución «Alfonso El Magnánimo». El patronato de la institución, en sesión de 7 de marzo de 1955, le nombra Miembro Correspondiente de la misma, a propuesta del director del Ins- tituto de Literatura y Estudios Filológicos, Arturo Zabala.

En el archivo de la Diputación Provincial de Valencia, en la sección del Ins- tituto de Literatura de la Institución «Alfonso El Magnànimo», aparece la com-

30 GRACIA, Jordi, «Los años cincuenta y la vía española de un catalanismo cultural»,

posición del mismo como sigue: Director: Arturo Zabala López; Colaboradores: Juan Bautista Bertrán, Antonio Tormo, Francisco Carreres Calatayud, Carola Reig Salvá, Ernesto Veres d´Ocon, Rafael Ferreres, Manuel Sanchis Guarner, Germà Colón, Luis Grandía; Becarios: Adolfo Villalba del Campo, Gregorio Jiménez Salcedo, Mª Isabel Pérez Miró, Pilar Payá, Vicent Andrés Estellés; y Miembros Correspondientes: Luis Guarner y Vicente Llatas.

La primera actividad de Guarner en esta institución será la investigación en los archivos de Nápoles y Roma. En el capítulo «Distinciones y Galardones al Personal de la Institución», de la Memoria de Secretaría del Curso 1949-1950, que se guarda en el archivo de la Diputación Provincial de Valencia, se lee:

«D. Luis Guarner Pérez, del Instituto de Literatura y Estudios Filológi- cos. Pensión en Nápoles por la Junta de Relaciones Culturales del Ministe- rio de Asuntos Exteriores, para realizar un trabajo de investigación sobre los poetas valencianos de la Corte de Alfonso El Magnánimo, que le fue encomendado por el Instituto de Literatura y Estudios Filológicos».31

El ALG posee una carta del Ministerio de Asuntos Exteriores (Dirección General de Relaciones Culturales) –dirigida a Alfredo Sánchez Bella, director del Instituto de Cultura Hispánica–, en la que se confirma la donación a Guarner de «una de las becas incluidas en el intercambio con Italia».32También se conserva

otra carta dirigida a Guarner, en la que le conceden:

«Una de dichas becas para realizar una investigación literaria, durante tres meses, sobre “Los poetas valencianos en la Corte de Alfonso V de Nápoles”, en los Archivos de Nápoles y Roma, a cuyo efecto deberá hallarse en Italia antes del día 10 del próximo mes de Abril».33

De este viaje se hallan en el archivo de Benifairó los siguientes documentos: - Postal desde Asis (15 de junio de 1950), dirigida a María: «Recibí por fin carta vuestra, en Roma; ayer salí para ésta, de donde salgo, esta tarde, para Flo- rencia».

- Billete ferroviario, con las fechas: 13 de julio 1950 (Roma), 25 de julio de 1950 (Roma). Visita Florencia, Venecia y Milán.

31Según artículo de prensa (Jornada, 04.04.1950) la Institución «Alfonso el Magnànimo,

«acuerda pensionarlo (a Guarner) para ampliar estudios en Nápoles, con el encargo concreto de estudiar a los poetas valencianos de la época de Alfonso el Magnánimo» (p. 3). En el ALG se guarda un borrador de carta de Guarner con fecha 11 de febrero de 1949 con petición de beca para estudios en Italia, dirigida al Ministerio de Asuntos Exteriores.

32Carta con fecha: 22.03.1950. 33Carta con fecha: 14.03.1950.

posición del mismo como sigue: Director: Arturo Zabala López; Colaboradores: Juan Bautista Bertrán, Antonio Tormo, Francisco Carreres Calatayud, Carola Reig Salvá, Ernesto Veres d´Ocon, Rafael Ferreres, Manuel Sanchis Guarner, Germà Colón, Luis Grandía; Becarios: Adolfo Villalba del Campo, Gregorio Jiménez Salcedo, Mª Isabel Pérez Miró, Pilar Payá, Vicent Andrés Estellés; y Miembros Correspondientes: Luis Guarner y Vicente Llatas.

La primera actividad de Guarner en esta institución será la investigación en los archivos de Nápoles y Roma. En el capítulo «Distinciones y Galardones al Personal de la Institución», de la Memoria de Secretaría del Curso 1949-1950, que se guarda en el archivo de la Diputación Provincial de Valencia, se lee:

«D. Luis Guarner Pérez, del Instituto de Literatura y Estudios Filológi- cos. Pensión en Nápoles por la Junta de Relaciones Culturales del Ministe- rio de Asuntos Exteriores, para realizar un trabajo de investigación sobre los poetas valencianos de la Corte de Alfonso El Magnánimo, que le fue encomendado por el Instituto de Literatura y Estudios Filológicos».31

El ALG posee una carta del Ministerio de Asuntos Exteriores (Dirección General de Relaciones Culturales) –dirigida a Alfredo Sánchez Bella, director del Instituto de Cultura Hispánica–, en la que se confirma la donación a Guarner de «una de las becas incluidas en el intercambio con Italia».32También se conserva

otra carta dirigida a Guarner, en la que le conceden:

«Una de dichas becas para realizar una investigación literaria, durante tres meses, sobre “Los poetas valencianos en la Corte de Alfonso V de Nápoles”, en los Archivos de Nápoles y Roma, a cuyo efecto deberá hallarse en Italia antes del día 10 del próximo mes de Abril».33

De este viaje se hallan en el archivo de Benifairó los siguientes documentos: - Postal desde Asis (15 de junio de 1950), dirigida a María: «Recibí por fin carta vuestra, en Roma; ayer salí para ésta, de donde salgo, esta tarde, para Flo- rencia».

- Billete ferroviario, con las fechas: 13 de julio 1950 (Roma), 25 de julio de 1950 (Roma). Visita Florencia, Venecia y Milán.

31Según artículo de prensa (Jornada, 04.04.1950) la Institución «Alfonso el Magnànimo,

«acuerda pensionarlo (a Guarner) para ampliar estudios en Nápoles, con el encargo concreto de estudiar a los poetas valencianos de la época de Alfonso el Magnánimo» (p. 3). En el ALG se guarda un borrador de carta de Guarner con fecha 11 de febrero de 1949 con petición de beca para estudios en Italia, dirigida al Ministerio de Asuntos Exteriores.

32Carta con fecha: 22.03.1950. 33Carta con fecha: 14.03.1950.

J. F. Yvars recuerda en su semblanza biográfica de Guarner que éste: «...cita- va Santayana, vell record del seu any romà, a qui va conèixer de la mà d´Euge- nio Montes, al convent de monges blaves».34

Eugeni D´Ors, que tuvo con Santayana un fructífero encuentro también en Roma, en 1946, mientras asistía a un congreso de filosofía, recogió una entrevis- ta y varios textos de su encuentro. En uno de ellos recuerda:

«Un hospital, que aquí diríamos clínica, a orillas del Tíber y entre cipreses y pinares. Aquí, a los ochenta y seis años de nacido en Ávila, me habla de su muerte con serenidad el hombre más solo del mundo, un hom- bre que es un filósofo, Jorge Santayana».35

En 1951 recibe Guarner una carta de su amigo Vicente Carrasco, poeta y médico, en el que, extensamente, éste le relata la vida cultural, literaria, de la Valencia de principios de los cincuenta:

«Vida literaria de Valencia

Amigos de la poesía: Esta agrupación en la que destacan los poetas Xavier y Vicent Casp en valenciano y Lucio Ballesteros Jaime, María Beneyto y Angelina Gatell en castellano, da recitales y organiza actos lite- rarios con frecuencia, así como concursos. En ella figuran también los nombres del novelista y poeta Ricardo de Val, y las rapsodas María Auro- ra Tomé y María Pilar Monllor como organizadores y realizadores de numerosos actos de esta agrupación entre los que destaca el acto celebra- do el día de la poesía.

Tertulia de Pedro Caba: Se reúne esta tertulia, hoy bajo el patrocinio del poeta Alejandro Gaos, los sábados por la tarde en el Salón Barrachina; asisten a ella los escritores Azcárraga y Ferraz, los pintores Gumbau y Zamorano, los poetas María Luisa Martín (Maluma) y Vicente Carrasco, el crítico de arte Ricardo Cornejo, el ensayista y crítico Ricardo García Luengo, el periodista Antonio Agustín y otros. Se discute apasionadamen- te a veces la actualidad literaria y se dan a conocer los trabajos de sus componentes.

Tertulia La Bicicleta Voladora: Agrupación simpática en torno al poeta y novelista Pla y Beltrán y compuesta por los escultores Esteve Edo y Car- melo Pastor, el novelista Ferris, el escritor múltiple Fernando Ferraz, los

34YVARS, J. F., «Memoria de Lluís Guarner», Homenatge a Lluís Guarner (1902-1986),

Valencia, 1988, p. 21.

35Texto publicado el 7 de diciembre en el periódico Arriba, recogido por Jaime Nubiola,

en su artículo: «George Santayana y Eugenio DʼOrs: Roma, 1946», Nueva Revista de Política,

pintores Escrivá, Zamorano, Iranzo, Gumbau y León y el poeta Vicente Carrasco.

Peña literaria del café Noel: Agrupación en torno al crítico peruano Ricardo Cornejo, a la que asisten Fernando Ferraz y Vicente Carrasco, como más asiduos, el novelista Nácher, el autor teatral Climent, el ensa- yista José Bonet y muchos más. Es una Peña animadísima y se discute en ella con pasión y rigor.

Tertulia Raimundo Gaspar: Se reúne en casa de este poeta y escritor aragonés. Acude gente joven: Los poetas Vila, Fenellós, Marco, Pinazo, y otros y los escritores Climent, García Luengo, etc. Acude a veces también Vicente Carrasco.

El Sobre Literario: Original revista editada y dirigida por el escritor Ricardo Orozco. Se trata de una revista muy cuidada y exigente que cuen- ta con selecta colaboración y está orientada con fino espíritu de arte y crí- tica. Colabora en ella lo más destacado de la actualidad.

Por último en casa del doctor Vicente Carrasco, especie de consulado literario, se dan cita y cambian impresiones los diversos componentes de estas tertulias y agrupaciones. Allí leen originales todos los autores. Y se organizan actos en honor de los escritores y artistas en general, de paso en la ciudad.

Los escritores y poetas Luis Guarner y Rafael Duyos, en sus viajes a Valencia animan y promueven siempre actos de confraternidad con su pre- sencia y dan a conocer las primicias de sus obras inéditas».

Publica Guarner dos libros de creación poética en este año de la mitad de siglo veinte: Recança de tardor, en Torrell de Reus, Barcelona, y La soledad

inquieta, en Madrid, dentro de la editorial Romo Arregui. En este poemario, de

factura clásica, tradicional, de aire machadiano, Guarner expresa su visión vital y metafísica del mar.

Ya en anteriores poemas se podía observar la importancia de este motivo, como en Cançons de terra i de mar, pero será éste su mas meditado y equilibra- do homenaje a esa obsesión guarneriana por esa realidad existencial y cosmoló- gica del mar, que tendrá un posterior desarrollo en su último poemario dado a las imprentas, Mar a tres riberas.

He aquí algunos de sus poemas: LLEGADA

De tierras altas traía la gloria de una canción,

mas, cuando llegué a la playa se perdió...

En la tierra endurecida mi camino logré abrir, mas, cuando llegué a la playa,

lo perdí...

Sobre la tierra, en las cumbres, sentía mi voluntad,

mas, cuando llegué a la playa, la perdí, mirando al mar. PRIMERA LECCIÓN Serenidad azul del ancho mar:

movilidad constante en su inmovilidad.

Sabia lección de vida nos da el mar: ¡el alma en movimiento bajo una quieta azul serenidad! FIDELIDAD

Nacer en el mar, sentir las olas como una cuna maternal, y ver lucir como estrella la fortuna.

Vivir en el mar, saber que su vaivén nos ampara en el dolor y el placer con una esperanza clara.

pintores Escrivá, Zamorano, Iranzo, Gumbau y León y el poeta Vicente Carrasco.

Peña literaria del café Noel: Agrupación en torno al crítico peruano Ricardo Cornejo, a la que asisten Fernando Ferraz y Vicente Carrasco, como más asiduos, el novelista Nácher, el autor teatral Climent, el ensa- yista José Bonet y muchos más. Es una Peña animadísima y se discute en ella con pasión y rigor.

Tertulia Raimundo Gaspar: Se reúne en casa de este poeta y escritor aragonés. Acude gente joven: Los poetas Vila, Fenellós, Marco, Pinazo, y otros y los escritores Climent, García Luengo, etc. Acude a veces también Vicente Carrasco.

El Sobre Literario: Original revista editada y dirigida por el escritor Ricardo Orozco. Se trata de una revista muy cuidada y exigente que cuen- ta con selecta colaboración y está orientada con fino espíritu de arte y crí- tica. Colabora en ella lo más destacado de la actualidad.

Por último en casa del doctor Vicente Carrasco, especie de consulado literario, se dan cita y cambian impresiones los diversos componentes de estas tertulias y agrupaciones. Allí leen originales todos los autores. Y se organizan actos en honor de los escritores y artistas en general, de paso en la ciudad.

Los escritores y poetas Luis Guarner y Rafael Duyos, en sus viajes a Valencia animan y promueven siempre actos de confraternidad con su pre- sencia y dan a conocer las primicias de sus obras inéditas».

Publica Guarner dos libros de creación poética en este año de la mitad de siglo veinte: Recança de tardor, en Torrell de Reus, Barcelona, y La soledad

inquieta, en Madrid, dentro de la editorial Romo Arregui. En este poemario, de

factura clásica, tradicional, de aire machadiano, Guarner expresa su visión vital y metafísica del mar.

Ya en anteriores poemas se podía observar la importancia de este motivo, como en Cançons de terra i de mar, pero será éste su mas meditado y equilibra- do homenaje a esa obsesión guarneriana por esa realidad existencial y cosmoló- gica del mar, que tendrá un posterior desarrollo en su último poemario dado a las imprentas, Mar a tres riberas.

He aquí algunos de sus poemas: LLEGADA

De tierras altas traía la gloria de una canción,

mas, cuando llegué a la playa se perdió...

En la tierra endurecida mi camino logré abrir, mas, cuando llegué a la playa,

lo perdí...

Sobre la tierra, en las cumbres, sentía mi voluntad,

mas, cuando llegué a la playa, la perdí, mirando al mar. PRIMERA LECCIÓN Serenidad azul del ancho mar:

movilidad constante en su inmovilidad.

Sabia lección de vida nos da el mar: ¡el alma en movimiento bajo una quieta azul serenidad! FIDELIDAD

Nacer en el mar, sentir las olas como una cuna maternal, y ver lucir como estrella la fortuna.

Vivir en el mar, saber que su vaivén nos ampara en el dolor y el placer con una esperanza clara.

Morir en el mar, librar la vida del cautiverio de la tierra, porque el mar nos llevará a su misterio

ASÍ

Háblame bajo, al oído, con hondo rumor de mar, como si fuese el latido de sus olas al pasar... Háblame bajo, al oído. Quiero así, mirar tus ojos de ese azul suave de mar bajo los celajes rojos desangrándose al pasar... Quiero así mirar tus ojos. Sólo un rumor lejano de palabras, sólo un matiz de luces, ¡como el mar!

A mediados de octubre de 1950 Guarner recibe una carta de un joven poeta, Gabriel Celaya, en la que le acusa recibo del libro de La soledad inquieta, que ya conocía, y le dice:

«Le escribo ahora porque acabo de releer, y no es la primera vez, sus cantares marineros, tan milagrosamente sencillos y misteriosos. Sus poemas tienen eco. Vuelven en uno de la lejanía, como el mar, la mar, siempre cam- biante, siempre igual, siempre antigua y nueva. Sus poemas son como aquel innominado cantar que uno sólo dice “a quien conmigo va”.

A comienzos de octubre del 50, recibe una carta de Joan Fuster, en la que éste le agradece que le haya enviado el poemario de La soledad inquieta:

«Dins la tranquil·la línia de senzillesa que caracteritza la vostra poesia, “La soledad en calma” representa un fi instant de seguretat. Hi ha, com

Morir en el mar, librar la vida del cautiverio de la tierra, porque el mar nos llevará a su misterio

ASÍ

Háblame bajo, al oído, con hondo rumor de mar, como si fuese el latido de sus olas al pasar... Háblame bajo, al oído. Quiero así, mirar tus ojos de ese azul suave de mar bajo los celajes rojos desangrándose al pasar... Quiero así mirar tus ojos. Sólo un rumor lejano de palabras, sólo un matiz de luces, ¡como el mar!

A mediados de octubre de 1950 Guarner recibe una carta de un joven poeta,