Anexo II: Materiales de referencia escogidos
Recuadro 3.15 Intérpretes
Los intérpretes tienen la obligación de respetar la privacidad y la confidencialidad. Su selección debe tener en cuenta las dinámicas en juego en el lugar de detención, incluyendo diferencias sociales, culturales, religiosas y políticas; dependiendo de la situación, podría ser necesaria una investigación cuidadosa de los antecedentes del intérprete. En un ambiente cerrado, sobre todo en zonas aisladas, los intérpretes pueden convertirse en alguien muy poderoso o muy vulnerable (o ambas cosas) debido a la información confidencial a la que tienen acceso. Como consecuencia, podría ser necesario considerar manejar estos problemas, por ejemplo, mediante una rotación regular de intérpretes o asegurarse de que los intérpretes no sean los mismos que prestan servicio al personal y la administración. Si fuera posible, los monitores deben tomar un tiempo para llegar a conocer a los intérpretes y desarrollar un entendimiento con ellos.
el intérprete y el detenido, incluyendo lenguaje corporal, expresiones faciales y contacto visual (o la falta de éste). Aquí también, es importante notar que muchos detenidos tendrán algún conocimiento del idioma principal de la entrevista, a pesar de sentirse más cómodos con un intérprete. Ellos podrían, por ejemplo, entender el idioma, pero no sentirse cómodos hablándolo.
3.4.6 Entrevistas con el personal
Se puede entrevistar al personal para establecer información primaria o con el propósito de verificar o hacer una comprobación cruzada de problemas que hayan resaltado los detenidos u otras personas. En estos encuentros se aplican muchas de las mismas técnicas y principios que en las entrevistas con los detenidos. El bienestar del personal y la administración que trabajan en lugares de detención no solo es importante en sí mismo, sino que también tiene relevancia para el sentido de bienestar y seguridad de los detenidos. El personal y la administración no están privados de la libertad, pero podrían sufrir estrés y ansiedad, haber presenciado incidentes angustiantes e incluso haber sido víctimas de agresiones o violencia. Podrían, por supuesto, haber perpetrado o consentido actos de intimidación, maltrato o negligencia. Podrían enorgullecerse y disfrutar de su trabajo, o encontrarlo poco productivo, mal pagado o aun deprimente.
Hablando en general, el personal tiene dos funciones: mantener la seguridad y dar protección, y brindar servicios. Depende del tamaño y la naturaleza del lugar de detención si esas funciones están a cargo de diferentes grupos. La información sobre ambas funciones será importante para el equipo de monitoreo. Algunos miembros del personal podrían ser más desconfiados que otros y ver al equipo de monitores como una amenaza. Sin embargo, es importante perseverar. La conducta del personal y su receptividad al escrutinio podría contar una historia en sí misma, apuntando a la cultura del entorno de la detención. Se debe recordar que el personal forma parte de la vida diaria de los detenidos.
El equipo de monitoreo tomará sus propias decisiones, pero podría ser inconveniente entrevistar en grupo a algunos integrantes del personal, estando al tanto de la jerarquía. Los principios deben seguir las mismas líneas que los de las entrevistas en grupo con los detenidos. En particular, constituyen una oportunidad para identificar a las personas
que se podría entrevistar en privado. Si un miembro del personal solicita una entrevista privada, podría ser porque tiene información delicada para compartir. Podría ser también una medida defensiva de alguno que teme haber sido acusado de maltrato. Cualquiera que sea el caso, el equipo debe organizar entrevistas no solo con los miembros del personal que lo soliciten porque también el personal podría necesitar protección contra sanciones y represalias.
De la misma forma, un integrante del personal podría pedir una reunión con el equipo de monitoreo fuera del lugar de detención migratoria. Hay que manejar esas solicitudes con cuidado, pues deben tomarse medidas para proteger al entrevistado. Por ejemplo, habrá que tener cuidado en asegurarse de que la persona no reciba atención innecesaria en el lugar de detención, y escoger un lugar adecuado fuera de las instalaciones, donde el riesgo de vigilancia sea mínimo. Las mismas medidas deben aplicarse, como en el caso de los detenidos, para proteger la identidad y la información.
3.4.7 Reunión final con el encargado del centro
Dada la importancia del diálogo constructivo para el monitoreo, cada visita debe concluir con una visita al director o persona a cargo del lugar de detención. Es importante a muchos niveles: como una cortesía, para comunicar hallazgos clave, para identificar problemas a los que se le dará seguimiento, para resaltar casos que requieran intervención urgente para prevenir casos de devolución, tortura u otras formas de maltrato. El equipo de monitoreo necesita reunirse de antemano y ponerse de acuerdo en la agenda y el contenido de la reunión. Esta debe hacerse en un tiempo decidido de antemano y al final de la visita de monitoreo.
Durante la reunión final el equipo de monitoreo debe exponer al director un sumario de sus hallazgos50. Sus respuestas son una oportunidad de
entender mejor la cultura del lugar de detención. Si el director está abierto al diálogo, esto puede estimular una discusión en la cual él o ella exprese su punto de vista sobre las condiciones de detención y de los detenidos y las razones de las deficiencias en las condiciones. Dado que el siguiente paso es hacer un borrador de informe y recomendaciones, sería útil invitarle a expresar qué mejoras podrían hacerse y cómo. Los monitores pueden informar al director cuándo podría recibir el informe escrito y quién más lo recibirá.
Si el equipo de monitoreo ha identificado problemas serios, incluyendo evidencia de devolución, negativas al acceso a la protección o a procedimientos migratorios o abusos a los derechos humanos, éstos se deben remitir de las autoridades competentes. En primera instancia, esto da una salvaguarda contra el riesgo de sanciones o represalias contra los detenidos o el personal que dio la información. Segundo, los problemas relacionados con la devolución y acceso a procedimientos son asuntos con los que normalmente tratan las autoridades centrales de migración.
En la eventualidad de que no se identifiquen problemas específicos, la reunión final con el director puede ser solo una formalidad y de naturaleza más conversacional.
3.5 DESPUÉS DE LA VISITA
La visita de monitoreo no es un fin en sí misma; es más bien una parte en el proceso dirigido a mejorar el trato a los detenidos por razones migratorias y las condiciones de su detención. Tiene el propósito primordial de recopilar información. Aunque no se debe subestimar la importancia de la presencia de un órgano de visita como medida preventiva, de muchas maneras el seguimiento es casi tan importante e incluso más. Debe haber un análisis de la brecha entre lo que se espera y la situación real. Esa brecha es lo que debe verse con más detalle. Este es el punto donde puede lograrse un cambio significativo.
3.5.1 Programar una sesión informativa en equipo y un “informe” para cada miembro
Sesión informativa en equipo
Se recomienda que el equipo se reúna durante el curso de la visita a fin de dar informes intermedios para comparar y triangular información (verificando una fuente contra las otras), así como después de la visita para discutir y coincidir sobre los hallazgos. El líder del equipo es fundamental para fomentar la presentación de informes y asegurar la coherencia de la visita, por lo general también está a cargo de tomar notas durante las sesiones.
Informes individuales y de grupo
Como se anotó antes, las visitas a los lugares de detención migratoria pueden ser muy demandantes y algunas veces profundamente conmovedoras, sobre todo si los integrantes del equipo de monitoreo observan a personas en un alto grado de angustia, presencian actos de protesta o de auto lesiones u ocurren otras crisis o incidentes no anticipados.
Si fuera posible, es aconsejable que el equipo reciba algún entrenamiento sobre estrategias para el manejo de crisis, las cuales podrían resaltar la importancia de presentar informes. Todos los monitores deben presentar informes periódicos, incluso si algunos o ninguno muestran signos de agotamiento o de angustia. Idealmente, el informe se hará tanto individualmente como en grupo, con personal calificado y experimentado.
3.5.2 Análisis y documento interno
El equipo de monitoreo debe cotejar y analizar toda la información reunida durante la visita de monitoreo y preparar un documento interno. Este podría seguir un formato que permita un análisis comparativo de las prácticas, patrones y tendencias (tanto positivas como negativas) durante múltiples visitas de monitoreo o un periodo de tiempo. Representa el registro más exhaustivo del órgano de visita y será un recurso vital para las siguientes visitas. Debe estar bien organizado, cuidadosamente referenciado y analizado de manera concienzuda para
RECUADRO 3.16 DESPUÉS DE LA VISITA
Como regla general, después de la visita, el órgano de visita debería:
• programar una sesión informativa en equipo y exposiciones de cada miembro; • revisar y analizar los hallazgos de la visita y preparar un documento interno; • producir inmediatamente un informe externo para las autoridades competentes
que resuma sus hallazgos con recomendaciones factibles de ejecutar, y • vigilar estrechamente la aplicación de las recomendaciones.
que sea lo más accesible posible en futuras visitas. La información que no haya sido bien analizada o archivada de manera lógica, rápidamente se convierte en información perdida.
En el documento interno, el órgano de visita puede examinar la información recopilada contra los puntos de referencia de las normas jurídicas pertinentes y/o buenas prácticas. Si ésta no es la primera visita, debe anotar cualquier indicador de mejora o deterioro con respecto a la última vez51.
3.5.3 Informes
Los informes son una de las más importantes herramientas que un órgano de visita tiene a su disposición para proteger a los detenidos y mejorar su situación. Aunque los poderes de esos órganos usualmente no llegan a ser ejecutivos, es significativo su poder para emitir informes y hacer recomendaciones. Esto se reconoce en sus mandatos, ya sea a nivel nacional o internacional. Dichos informes ofrecen una base para el diálogo con los gobiernos sobre los problemas en cuestión y un punto continuo de referencia para futuros seguimientos. Es preferible que las decisiones con respecto a emitir informes públicos se tomen