Para llevar a cabo el interés nacional el Estado establece objetivos y metas gubernamentales a través de un proyecto nacional. México y Brasil desarrollaron en distintos contextos y necesidades su proyecto nacional del 2000 al 2010.
Lorenzo Meyer menciona que el proyecto nacional es una propuesta política de futuro, influida por un partido o coalición de actores políticos, puede contener elementos utópicos, sin embargo implica una interpretación del pasado y un diagnóstico del presente. Las estrategias a desarrollar dependen directamente del proyecto nacional, como lo contextualiza “es la medida de ambición de futuro de un país”.199
El proyecto nacional depende de la política interna y externa, para lograr una política exterior eficiente,las metas a corto y largo plazo requieren estar estructuradas en función del interés nacional.
Ambos países, a pesar de tener principios de política exterior similares los proyectaron y lo llevaron a cabo de manera diferente. Brasil y México coinciden en promover la solución pacífica de controversias, la no intervención en la política interna de otros países, la búsqueda de la paz y los mecanismos de seguridad, así como la libre autodeterminación de los pueblos. Una diferencia relevante y perceptible en Latinoamérica es la importancia del multilateralismo, destacada por Brasil estipulada en sus principios de política externa. 200
A diferencia de México, la diplomacia brasileña adoptó otra postura basada en el principio clásico de; “no intervención en asuntos externos”. Brasil se caracterizó por asistir cuestiones domésticas de países latinoamericanos con otra perspectiva, enfocado en cooperar y actuar como un Estado solidario, evitando la indiferencia de los problemas.201 Por citar algunos casos puede verse su participación en la
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Meyer, Lorenzo. “La política exterior y la ambición de futuro”, en: Ordorica, Manuel y Prud’homme, Jean- Francois.“Los grandes problemas de México”. Colegio de México. 1ra Edición. México. 2012. p. 21
200
El multilateralismo es un concepto empleado dentro de los principios normativos de Política Exterior Brasileña. Consultar Primer Capítulo de la Investigación.
201 Crf. Marcelo De Fernandes, Oliveira. “Elites económicas e política externa no Brasil conteporaneo”
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Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití, su propuesta en el Grupo de Amigos de Venezuela para monitorear las discrepancias del gobierno venezolano y la oposición sobre el plebiscito, la participación en los conflictos de Bolivia e incluso su intervención en el golpe de Estado de Honduras y Ecuador. La política exterior en ambos países cambió de acuerdo a las administraciones presidenciales. En cada país la política exterior se orientó respectivamente a la política de cada gobierno y partido político guiado por el interés nacional. En el caso de Brasil existieron dos periodos presidenciales con distintos rasgos y partidos políticos. En el primer gobierno, Fernando Henrique Cardoso proveniente del Partido Social Democracia Brasileña, el interés nacional giró en torno a condiciones para promulgar un proyecto regional ponderando alianzas de tipo comercial como fue MERCOSUR. Su gobierno se caracterizó por consolidar la apertura comercial como plataforma de la política y así dar una credibilidad y confianza al exterior.
Durante el periodo presidencial de Luiz Inacio “Lula” da Silva el interés nacional radicó en establecer una integración regional, compartiendo intereses y principios comunes. El Partido de los Trabajadores promovió los intereses en el gobierno de “Lula” da Silva, los objetivos políticos del Partido fueron elaborados desde 1990 como parte de las propuestas en la candidatura de “Lula” a la presidencia.202
El Estado brasileño buscó aumentar su participación en el sistema internacional de forma activa, así, a través de la actividad comercial se promovieron las relaciones con gobiernos latinoamericanos. En la década estudiada el interés nacional de Brasil radicó en consolidarse como el actor central de las relaciones en América Latina, principalmente en Suramérica. El discurso político generalizado afirmó en reiteradas ocasiones la integración de Suramérica y la creación de vínculos y programas gubernamentales como propuesta brasileña.
En el caso mexicano, a pesar de la continuidad del partido político en el poder, el interés nacional cambió notablemente. Puede considerarse que dada la amplitud y
202 Cfr. De Almeida, Paulo Roberto. “Uma política externa engajada: a diplomacia do governo Lula”. Revista
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dificultad de los intereses regionales México no estableció estrategias para tener presencia en América Latina, los objetivos de la política exterior fueron muy dispersos. Para Vicente Fox, la participación de México en el continente se concentró en intereses con Estados Unidos, la promoción de derechos humanos y democracia, se tuvo una escasa participación activa en foros regionales. En contraste, para el gobierno de Felipe Calderón el proyecto nacional, bajo el lema de una “política exterior responsable”, buscó mantener relaciones prioritarias con países del continente americano, potencializar la presencia de México en Latinoamérica y promover el desarrollo nacional a través de las relaciones económicas, sociales y culturales. La tendencia del gobierno de Calderón y de Fox demarcó la necesidad de concentrar relaciones con Estados Unidos en temas de seguridad, cooperación y comercio.
En México la relación entre la política interna y externa estuvo desasociada, como ejemplo puede verse el tema de seguridad. El sexenio foxista estableció mecanismos de seguridad contra “terrorismo”, el concepto, escasamente utilizado por la diplomacia mexicana, fue incluido en la agenda nacional por la necesidad estadounidense de proteger fronteras. En el gobierno de Calderón, el tema de seguridad se priorizó dentro del país por el aumento de las bandas delictivas y el combate contra narcotráfico, significativamente al exterior no se concretaron acciones regionales de alto impacto.
Por otra parte, en los diez años de estudio, Brasil por interés nacional buscó ser actor central de las relaciones en Sudamérica. Puede mencionarse que como concepto “deseable” de integración logró cumplir temas de seguridad, comercio, y aspectos sociales-culturales a través de MERCOSUR, UNASUR y Consejo Sudamericano de Naciones. Con respecto al interés nacional Brasil se guio por definir objetivos concretos, creó las estrategias y líneas de acción adecuadas, condición que a su vez le permitió crear alianzas y negociaciones. El gobierno brasileño se consolidó como un actor dedicado por mejorar relaciones Sur-Sur y tener acercamiento con países menos desarrollados. En la apuesta por la maximización de relaciones el multilateralismo impulsó las relaciones comerciales,
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amistosas, e incluso cordiales. A través su proyecto nacional, el liderazgo brasileño se caracterizó por haber gestionado de manera profunda y equilibrada sus relaciones e intereses en América Latina.
Si se clasifica la política externa de Brasil, guiada por el proyecto nacional, puede determinarse que el alcance de sus estrategias desarrolló un “modelo de liderazgo”.203
La propuesta brasileña jerarquizó la integración Sudamérica, buscó consolidar un poder “hegemónico” y establecer un multilateralismo directivo consensuando acuerdos comunes. Durante los acuerdos en MERCOSUR y UNASUR mostró una faceta como país organizador, promotor y estabilizador de las relaciones.
En lo que respecta a México, las estrategias de la política exterior tuvieron una tendencia orientada a la conveniencia de fines económicos con el objetivo de preservar el desarrollo nacional. De acuerdo a su proyecto nacional, la política mexicana intentó dar prioridad a las relaciones con Estados de un status o prestigio alto a fin de maximizar su presencia. El interés nacional para México se basó en establecer relaciones con países del continente americano, sin embargo, los objetivos y estrategias se concentraron en promover relaciones con Estados Unidos, de forma desequilibrada desarrolló una agenda con países de Latinoamérica, situación que continuó propagando las relaciones asimétricas. Para Brasil, en un orden básico de prioridades, el interés nacional se enfocó en Suramérica con relaciones de cooperación, mecanismos de defensa e integración política-económica.