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1. MARCO DE REFERENCIA

1.5 La intervención del Estado y el desarrollo de las microfinanzas

1.5.1 Programa de Asistencia Técnica al Microfinanciamiento Rural

El Programa de Asistencia Técnica al Microfinanciamiento Rural (PATMIR) forma parte de los programas de desarrollo rural de Alianza para el Campo de la Secretaria de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA) y se implementó en el sexenio del presidente Vicente Fox (2001-2006). Es un programa con un componente regional y local –las Instituciones Financieras Rurales locales y regionales- que ha tenido cierto impacto local en las zonas marginadas porque respondía a necesidades emergentes de la población (Allais, 2008).

Este proyecto estuvo acotado a operar en 7 regiones del país, estas fueron: Chiapas, Huasteca, Guerrero, Veracruz, Oaxaca, Puebla y Michoacán, además de los excelentes resultados cuantitativos (en 5 años: 33 IFs autosostenibles, con más de 150 sucursales, beneficiando con servicios diversificados a cerca de 190 mil nuevos socios: 85% rurales, 55% mujeres y 30% indígenas), se generaron, probaron y documentaron, modelos y metodologías innovadoras basadas en el ahorro, así como un catálogo de IFs y PSP, capaces de detonar el acceso a servicios de calidad en mayor escala (PATMIR, 2009).

El Proyecto de Asistencia Técnica al Microfinanciamiento Rural es un Proyecto “especial” y de innovación a través del concepto de subsidios competitivos para la inducción y desarrollo del financiamiento en el medio rural, a partir del cumplimiento de metas predeterminadas y específicas a un precio equivalente promedio de apoyo por socio, el aspecto competitivo se enmarca y fundamenta en la Ley de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios del Sector Público además de estar financiado y ser susceptible de descontarse con Crédito Externo con el Banco Mundial (Ibidem).

Su objetivo es Maximizar el potencial de expansión sustentable de intermediarios financieros selectos y proactivos con la regulación en zonas rurales marginadas de todo el país. El Proyecto tiene enfoque en la ampliación y profundización de cobertura de IFs entre la población rural. Su población objetivo consiste en atender a

los habitantes de comunidades rurales ubicados en los municipios considerados de media, alta y muy alta marginación y que habite en localidades menores a 15 mil habitantes, posible la participación de sucursales ubicadas en localidades mayores, siempre y cuando atiendan a población y localidades de menos de 15 mil habitantes.

1.5.2 La creación y funcionamiento del programa de Fondos Comunitarios de ahorro (FCA)

En 1997, la entonces Secretaría de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural (SAGAR) en México lanzó el Programa de Desarrollo Rural en Zonas Marginadas1, mismo que buscaba mejorar el nivel de vida y el ingreso de pequeños productores en comunidades de menos de 2,500 habitantes en 6 regiones marginadas en 4 Estados. Durante los siguientes cinco años, el Programa otorgó apoyos para proyectos de inversión rural a grupos de productores, usando un esquema de contrapartida, así como servicios adicionales de investigación, extensión, información y capacitación, incorporando gradualmente a más de 350,000 productores en 16 Estados.

El Programa promovió inicialmente un mecanismo voluntario de recuperación de apoyos al final del ciclo productivo, cuyo propósito era disminuir gradualmente el nivel de dependencia de los productores en subsidios, fomentando la responsabilidad y la acumulación de recursos entre ellos. El incentivo para que los productores hicieran esta recuperación se basaba en el concepto de responsabilidad, organización y participación comunitaria, incluyendo la presión social. Además, si un grupo no hacía la recuperación correspondiente, los socios no tendrían acceso a nuevos apoyos en años subsiguientes. La idea era que los recursos recuperados siguieran circulando a nivel comunitario de acuerdo a normas y mecanismos de toma de decisiones internos del grupo. Sin embargo, no se proporcionó una metodología específica para el establecimiento de dichos fondos revolventes, lo que ocasionó que muchos de los grupos (a) gastaran o reinvirtieran los recursos o (b) abrieran una cuenta de banco donde existía esa posibilidad

1 Posteriormente llamado Programa de Desarrollo Productivo Sostenible en Zonas Rurales Marginadas y

conocido como el “Programa de Zonas Marginadas” o PZM. 24

(percibiendo insignificantes intereses), dejando los fondos ociosos o utilizándolos posteriormente como contrapartida para recibir apoyos del gobierno.

En el transcurso del año 2000, la SAGAR reorientó su metodología y plan de acción para conformar Fondos Comunitarios de Ahorro (FCA) entre grupos de productores participantes en el Programa de Zonas Marginadas. Lo anterior abrió el camino para que el capital semilla de los FCA se constituyera de diversas fuentes (ahorros, remesas, jornales, etc.) y no necesariamente de las inversiones productivas— proviniendo el recurso exclusivamente de los socios y no de fuentes externas. El Programa no aportó capital semilla para la conformación de FCA, sino que se limitó a proporcionar (a) la capacitación en la metodología para operar los FCA a través de promotores y (b) un Modelo Administrativo que consiste de herramientas básicas, pero adecuadas, para llevar el control de los recursos, así como de manuales de referencia.

Así, con este programa en el año 2002 se formaron más de 520 FCA y se caracterizan por contar con un mecanismo microfinanciero propio, eficiente y rentable. Un aspecto muy importante a mencionar es que los fondos operaron en comunidades de menos de 2,500 habitantes, donde la presencia de servicios financieros formales era prácticamente nula.

Características de los FCA

El objetivo de los FCA fue proporcionar a los habitantes de zonas rurales marginadas un mecanismo microfinanciero sencillo y operable que les permita ahorrar y manejar los recursos propios de manera segura, eficiente y rentable. La columna vertebral de la metodología de FCA la constituyen dos aspectos principales: la confianza que existe entre los socios y sus propios ahorros. Además de lo anterior, el modelo fomenta la organización grupal y la solidaridad, contribuyo a la creación de una cultura de ahorro y préstamo responsable, es flexible y adaptable a las necesidades y condiciones locales, permite que el control sea llevado por los mismos socios y, por último, goza de proximidad total a la clientela.

Los FCA no se enfocan exclusivamente en la provisión de crédito para actividades productivas es una característica adicional que lo diferencia de otros programas microfinancieros de gobierno. Así, la mayoría de los FCA han decidido otorgar créditos para consumo y no solo para inversión. Esto ha sido tan atractivo para los socios, que varios de ellos prefieren tomar un préstamo para satisfacer una necesidad de consumo en vez de retirar de sus propios ahorros.

Las tasas de interés, tipos y montos de ahorro, tipos y plazos de préstamo, cuotas, horarios de reunión, etc., son establecidas por los socios en asamblea e incorporados posteriormente al Reglamento Interno de cada FCA. Cualquier cambio posterior queda constatado en el Libro de Actas.

El Modelo Administrativo es una herramienta estandarizada para todos los FCA que les permite llevar un adecuado control de los recursos. El Modelo consta de un maletín que contiene 14 herramientas probadas y utilizadas en campo, diez de las cuales se consideran como indispensables para llevar un control adecuado y garantizar transparencia y confiabilidad:

Figura No. 2 Las catorce herramientas aplicables al modelo administrativo de los FCA.

Fuente: Zapata, 2003.

El servicio principal ofrecido por los FCA es, como su nombre lo indica, la captación de ahorros. Los socios de los FCA generalmente establecen un monto mínimo de ahorro sistemático, que debe ser depositado por cada socio de manera semanal o

quincenal. Los socios mismos determinan tanto el monto como la frecuencia de los depósitos y son multados si no cumplen con esta regla.