En las enseñanzas de L.C.N. encontramos elementos esotéricos del Vudú mezclados con elementos esotéricos procedentes de Oriente: hinduismo y taoísmo. Esto es debido a la fuerte influencia oriental llevada al Caribe por inmigrantes hindúes y chinos, que influyó sobre las tradiciones africanas llevadas por los esclavos.
Uno de los elementos de este origen, que aparece frecuentemente en las enseñanzas y prácticas mágicas de L.C.N. es el de los "Ojas". Cuando se habla de Ojas, se trata de una referencia a ciertas energías mágicas que los magos generan en su propio cuerpo, para las cuales éste actúa como vehículo de proyección.
El cuerpo en si no es el verdadero productor de estas energías, sino que más bien actúa como una lente a través de la cual estas se irradian.
Todas las personas no irradian Ojas, ya que estos son otorgados por los poderes superiores exclusivamente a algunos magos. Este poder mágico sale del cuerpo en forma de radiación y puede ser usado para trabajos constructivos o destructivos. Para acceder a este poder, uno tiene que poseer los secretos del Grado XIº de la Magia Sexual, ya que con esta práctica mágica el mago aprende a proyectar su energía sexual y queda preparado para dominar el arte del manejo de los Ojas.
Las radiaciones de Ojas, son emitidas por el mago como una especie de rayo, pero para poder hacer esto, es necesario que el mago haga coincidir su vitalidad sexual con su propósito mágico. El uso de una palabra mántrica de poder como es el nombre de la divinidad tántrica Siva, es de gran ayuda para esta emisión. Hay pues una relación importante entre la emisión de Ojas y la radioactividad sexual (energía desprendida durante el orgasmo).
Pero ya hemos dicho que los Ojas no son poseídos por la mayoría de las personas ordinarias. Para que los Ojas sean despertados en el mago, éste tiene que contactar primero con la fuente de estos Ojas. Pero esta fuente es difícil de encontrar, ya que solo ciertas ordenes mágicas poseen en su núcleo interno una fuente de Ojas, y una forma de acceso a esta fuente es a través de la iniciación mágica.
Existe en el mundo una cadena mágica o línea de sucesión, que ha existido desde las épocas más remotas en este planeta. Esta línea de sucesión es la base de la transmisión mágica de Ojas a través de los siglos.
La Couleuvre Noire está unida a esta cadena mágica y tiene por lo tanto el poder de Ojas, que es transmitido a sus miembros mediante iniciaciones. El poder de Ojas de la Orden forma una especie de reservorio, dentro del cual las energías están renovándose continuamente. Esto quiere decir que por mucho uso que se haga de él, el reservorio nunca queda vacío. El motivo de esta renovación constante es que estas energías son cósmicas y no solo están en el centro interno de la Orden, sino que están también dentro de la misma naturaleza. Esto es debido al tráfico de energías que hay entre este universo y los otros universos paralelos situados en otras dimensiones. Los seres de esos universos son pues otra fuente de estas energías, que ellos hacen incidir sobre el centro interno de la orden, con el que están en contacto.
Cuando el candidato a la iniciación contacta con la Orden de L.C.N. es enganchado en el poder mágico que le capacita para crear y difundir una serie de poderes y energías mágicas.
Pero para poder ser enlazado con el reservorio de energías mágicas (Ojas) del centro interno de la Orden, es necesario que el estudiante sea examinado cuidadosamente por el Maestro, para verificar si existe o no en él la potencialidad necesaria para recibir estos poderes.
Para ello, el candidato debe contactar con la Orden de L.C.N. y enviar lo que el Maestro le solicite para realizar dicho examen. Hay que tener en cuenta que este tipo de comprobación puede ser hecho por el Maestro no física, sino astralmente.
Una vez "enganchado" el estudiante, es capaz de recibir y absorber cada vez más energía, conforme avanza en el estudio y práctica de este sistema mágico. Ya hemos dicho que las energías no tienen su origen en este universo, aunque su administración esté localizada en este mundo. De ahí la importancia del contacto personal con el Maestro para este tipo de adquisición de poder mágico.
Según las enseñanzas de L.C.N., el Yo Superior o Loa personal del individuo, existe normalmente solo en un estado potencial y es necesario que sea desarrollado mágicamente para que se manifieste. Pero este proceso solo es posible individualmente y en contacto directo con el Maestro, representante del Logos (Legbha) en la Orden.
Es el contacto maestro-estudiante lo que facilita la nutrición espiritual necesaria para llegar a ser un mago en este sistema. Hay muchas Órdenes esotéricas que tienen o no un Maestro verdadero como guía. La mayoría están tan masificadas, que difícilmente puede haber una relación personal entre Maestro y Estudiante. En estas Ordenes y Fraternidades se gasta mucho dinero en el entrenamiento que se da, de tal forma que la mayoría de los miembros se encuentran atados a la Orden más bien por el tiempo y el dinero que han invertido en la misma, que por los resultados que han conseguido. Nada de esto puede llamarse o parecerse a la relación directa entre un
Maestro y un estudiante, como sucede en L.C.N., ya que ésta es la única forma de que los poderes mágicos puedan ser hechos realidad en cada uno de los estudiantes. El Maestro no ha de ser adorado ni venerado, ya que, tal actitud ha de reservarse para la realidad divina que es inmanente en cada individuo y en todo el cosmos, la Esencia Divina.
El Maestro debe más bien ser visto y utilizado como un instrumento del despertar de la energía mágica que hará posible el descubrimiento de esa Realidad.
La clave mágica del reservorio del poder mágico que forma el centro interno de la Orden de L.C.N. lo constituye el FA.
FA es el nombre Afro-atlante de la esencia mágica del sistema de L.C.N. y siempre ha sido, durante milenios, el substrato indispensable para la iniciación mágica en este sistema. Aunque hay ciertas connotaciones con su uso por otros sistemas religiosos de origen africano, como la religión Vudú o la Santería, es en esencia muy superior a ese otro uso exotérico más generalizado.
El FA es la parte más antigua de la manifestación cósmica del Yo Único y transciende a cualquier persona o Ego, y sus manifestaciones religiosas, en forma de Loas u Orishas, son solo máscaras de energía psíquica usadas como arquetipos en la existencia humana.
El iniciado, al unirse con los misterios del FA, erige una naturaleza mágica necesaria como substrato indispensable para que el Yo Superior o Loa personal se manifieste. El FA es primordial a todo tipo de Magia Ceremonial y una Orden esotérica que esté basada en sus misterios será la más poderosa en energías mágicas.
La energía mágica del FA se manifiesta en los cuatro planos, espiritual, mental, astral y fisico-etérico, y por lo tanto puede alcanzar al iniciado en cualquiera de sus estadios de desarrollo dentro de la iniciación.
El sistema FA entró en L.C.N. gracias al Maestro M. Acuario, que contactó directamente con el Loa Legbha. El Loa Legbha está asociado con los poderes mágicos de Mercurio (Hermes) y opera a través de la Inteligencia zodiacal de Géminis.
El Maestro M. Acuario está asimismo unido a los poderes mágicos de Mercurio y opera a través de la Inteligencia zodiacal de Acuario.
El Loa Legbha es el Cristo de la religión Vudú y es asimilado con el Sol al mediodía del Domingo. El entregó al Maestro M. Acuario un diagrama o sello que es el mandala que le representa en L.C.N. como Maestro del FA. Mediante este símbolo, el estudiante recibe los poderes del FA. Con él son evocados el Maestro M. Acuario y el Loa Legbha.
Hay también otras formas de incrementar estos poderes mágicos recibidos del FA y entre ellos está el trabajo con los Loas.
Mediante este tipo de trabajo el estudiante se pone en contacto con los planos superiores de la existencia recibiendo así las iniciaciones que le hacen desarrollar cada vez más su consciencia.