He aquí una historia reai acerca de cuatro personas co munes y comentes conocidas como:
■«TODOELMUNDO», «ALG U IEN », «CUALQUIERA» y IkNADIE», que vivían juntas.
Pcurrió que un dia se presentó un importante trabajo que debía levarse a cabo con prontitud. TODOELMUNDO estaba seguro de que ALGUIEN lo haría.
i Lo cierto es que CUALQUIERA pudo haberlo hecho... ¡pero NíADIÉ lo hizo. ALGUIEN se enfadó mucho, ya que era un Irabajo para TODOELMUNDO. TODOELMUNDO, por su par
te, pensó que CUALQUIERA po nía hacerlo, pero NADIE com prendió que no lo haría. El
incidente terminó en una
forma muy desagrada- jk ble, ya que TODO- j ñ k
ELMUNDO culpó a
ALGUIEN cuando — * r ® NADIE hizo lo que B 9 4 CUALQUIERA pudo ' haber hecho. J I Jaume Soler y M. Mercé Conangla A ce rc a m ie n to al p e n sa m ie n to en e qu ip o
4_1_ Goteras internas
José Carrascosa nos advierte en relación a la po sibilidad de un distanciamiento colectivo “cuando el equi
po obtiene buenos resultados (empresariales, deportivos, científicos ...) no suelen existir problemas en su dinámica interna, debido a la inercia del buen rendimiento. En cam bio, 1cuando los resultados no son los esperados Inn e qui
pos van entrando en una dinámica haíerna autndestructivai
Surgen discrepancias, reproches, rivalidades v críticas que van agrietando la cohesión interna del equipo lo que acaba viéndose Reforzado por la propia dinámica de resultados
y negativos, p u c h o s equipos no alcanzan la cohesión in
terna necesaria para funcionar como un auténtico equipo. Lo deseable es que exista un equilibrio entre capacidad
*- individual y capacidad de trabajo en equipo, entre el talen
to individual y la idea de equipo“. Se adentra lúcidamente
en este terreno desde un prisma enriquecedor Santiago Álvarez de Mon aportando las pistas idóneas para alimen tar el afloramiento de las primeras goteras. “Sorprende
la cantidad de recursos y racionalizaciones que se escu chan y leen para intentar explicar lo que no es más que un abandono de las responsabilidades contraídas. En el deporte y en la empresa, enfrentados a mega directivos y deportistas aclamados, bajo la apariencia de un ambiente relajado, se puede esconder una incapacidad manifiesta para coordinar personalidades complejas y controvertidas. Se confunde el diálogo con la dejadez, la libertad con la indisciplina, la responsabilidad personal con ir cada uno a lo suyo, la confianza con el permisivismo, la participación n una <autogestión> descoordinada, la autoridad con la bilidad. ¿Resultado de tamaña dimensión? Una plétora
de vanidades y egos gestionando su agenda personal bajo el paraguas de un equipo que abandonarán en cuanto el tiempo escampe y resulte incómodo”.
“Equipo y servicio son conceptos sinónimos, sin el se gundo no cabe hablar del primero” nos recuerda Víctor Frankl a raíz de su dramática experiencia en Austswich y afirma “que la motivación más cuajada y sublime de una persona cultivada al máximo, de todo hombre o mujer que aspira a la plenitud, es trascender su propia mismidad y trabajar al servicio de una
causa o proyécto que dé sentido a su vida” (Víctor Frankl. El
hombre en busca de sentido, 1987, citado por Santiago Álvarez de Mon).
Asaltado por la tentación de enriquecer este apartado, me encuentro en la obligación de “fotocopiar” la idea de Eugè ne V. Debs como valor aclarativo a los contextos anteriores la cual argumenta que: “Fríos e impasibles como el granito son
mentos básicos, como la identidad de intereses, la claridad de visión, la honestidad de las intenciones, o la unidad de la meta, todas las súplicas sentimentales a favor de la solidari dad y todos los esfuerzos para conseguirla, tendrán resulta dos estériles. ”
Consideraremos inequívocamente que la calidad de las respuestas grupales va a depender de los pensa mientos individuales, pero con una idea única, sinèrgi ca. Se sumerge en este sentir Pedro Guanir al recordarnos que “sinergia es la acción de dos o más causas cuyo efecto
es superior a la suma de los efectos individuales”
El comportamiento colectivo unificado no admite la duda, no admite la desobediencia porque crea debi lidad en el mismo. El pensamiento único se expresa a través de las convicciones. Estas nos permitirán afrontar
las situaciones con total interdependencia, donde a través de esta, se influya mutua y recíprocamente. Afirmación esta última refrendada con enorme autoridad y elevado conocimiento por José Antonio Marina que nos inyecta una sugerente y atractiva conclusión: “La calidad de nuestra vida va a depender del sis
tema que consigamos establecer y trenzarlo bellamente es el arte supremo.[...] Son inteligentes aquellas comunidades que por el modo de relacionarse, por el clima afectivo que suscitan, por la coordinación de energías y capacidades, permiten que cada uno de sus miembros esté en mejores condiciones para ajustarse a la realidad y resolver problemas. ”
Como idea final Anthony Bolinches desde su visión sobre el pensamiento en equipo nos propone “debemos comprender
que todos podemos aprender de todos y que nadie sabe tanto
como todos juntos”. Y no menos productiva nos resulta la si
guiente sentencia de López Ramos “aunque los arquitectos es
tán capacitados para realizar grandes obras, realmente quien las termina es el trabajo en equipo”.
PARA REFLEXIONAR
“Gracias a la unión prosperan los más pequeños estados Por la discordia se destruyen los más grandes”.
Salustio ,
‘Cuando una organización de éxito resulta infectada por la enfermedad del yo, las personas que generan el 20 por ciento de los resultados empiezan a creer que merecen el
ochenta por ciento de las recompensas”.
4_2_Mentalidad de equipo 4_2_1_ Equipo ambicioso
“Iré a cualquier sitio siempre que sea hacia adelante”.
■
— _ Dr. Livingstone
Cuando se comienza una determinada actividad, el pun to de partida de todo colectivo, es que sepa hasta donde quiere llegar para iniciar el camino y a partir de ahí alimentarlo diaria mente, apoyándose en el consejo de la Madre Teresa “para que
la lámpara siga iluminado debes echarle aceite continuamente”.
Creer en lo que se hace es el mejor argumento para acercarse al éxito. Equipo ambicioso es aquél que entien de que cuando se trabaja o compite solo hay un camino, ser el mejor. Esta exigencia nos obliga a que cada paso recorrido y a cada decisión tomada, convertir la excelencia en un hábi to. Pare ello debemos “ abrazarnos” al mejor equipo humano, a las mejores ideas, convicciones.... Tender a esta búsqueda del “ exceso positivo” (mucha cantidad de la calidad) nos va a permitir mover el grupo de trabajo en la dirección acertada, mo tivarlo y obtener el máximo rendimiento. Tendremos presente que los ganadores provocan que las cosas ocurran sin esperar que sucedan por si mismas.
Partiremos constantemente de querer que nuestro equi po o grupo de trabajo adquiera protagonismo. Para eso debe tener una mentalidad ganadora, apostar al ganador. No nos olvidemos que la única batalla perdida es aquella que uno se deja perder. Gane o pierda creeré que siempre he dado un paso hacia adelante. La respuesta a ¿quién me cura del incómodo resultado obtenido? Es: el siguiente reto.
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Orison S.Marden apunta: “no se sale adelante celebran-
. do éxitos sino superando dificultades“^Nuestro punto de partida
siempre estará en la cabeza, enTa'inteligencia emocional. Se puede fallar y aun así seguir sintiendo que el trabajo en equipo es una “ errata” que siempre tiende a la eficacia y que esta se obtendrá con la suma de convencimientos.
Javier Azkargorta viene a proponer desde su razona miento lo siguiente he decidido que quiero pertenecer a este
grupo. Es la voluntad. Es querer formar parte de este equipo, ser parte de él y sentirme orgulloso de pertenecer al mismo. Pertenezco al grupo pero hay muchas formas de pertenecer al grupo. Algunos pertenecen al grupo sin ilusión como cumpli miento de un trámite. No me interesa esa/e persona /jugador, quiero una/un persona/jugador que quiera trabajar/competir, que quiera recorrer conmigo el camino hacia el éxito. Que no se limite tan sólo a participar, a cumplir con el deber y sobretodo que no tenga una VOLUNTAD FSTANCADfi. Que no quieren
i progresar, que gff ouieren superarse, gue va Iqs a h e n tndojjue
^ dicen aquello de que « e s te n n m e p u o H o e n s a ñ a r n a r l z j » « si siempre lo hemos hecho así, para que vamos a cambiar>>.
etc. Es un peligro para un buen trabajo en equipo. Son per- spnas que tienen miedo al cambio. No hav que tener miedo al cambio. COMPETIft/ACTUAR ES APRENDER, y termi na apostillando “un buen competidor es el que es un huen aprendiz. Es buscar continuamente retos sobre uno mismo, llegar a ser el mejor, resolver cada día todas sus situacio nes, ser distinto cada día, acumular experiencias, tener más ganas de competir/actuar, río admitirla comodidady exigirse^ estar actualizado, en definitiva ir siempre a todas, sin miedo a tomar decisiones”.
Todo equipo debe proponerse desde su inicio un re levante propósito, el de avanzar y este “motor” debe tener una autoexigencia y un compromiso, no detenerse. Nunca se tendrá la certeza si resultará eficaz, pero sí cada miem bro, tendrá el pleno convencimiento que al menos habrá merecido la pena.