democracia, pero no
queda claro que la
democracia se quiera
vestir de izquierda
todos los estratos sociales y edades. El voto universal ha generado un cambio: los pueblos están empezando a aprender cómo y qué se vota y han probado entre las ofertas que tienen, aunque a veces la clase política ofrezca poco. Es entonces el reclamo de democracia lo que persiste. Se vota a un presiden- te, a otro, hasta encontrar a uno que satisfaga. Esto es así aunque no se respe- ten del todo las reglas, lo cual no debería llamar la atención, ya que los lati- noamericanos estuvieron durante décadas acostumbrados a cambiar a sus presidentes al son de los cañones. Ahora, en cambio, es al son de las protes- tas y de las elecciones.
América Latina busca desesperadamente líderes que sepan interpretar las as- piraciones de sus pueblos. Evidentemente, hay un vacío de liderazgo. En mu- chos países, las viejas elites están siendo reemplazadas por otras, nuevas e inexpertas; algunas de ellas no pasan la prueba de fuego y son desechadas por movilizaciones masivas. Debido a este vacío, la figura de Chávez apare- ce con fuerza. Las elites de la región y los medios se deleitan con una historia de liderazgo mediático, que tiene sin cuidado a la población, que necesita he- chos y no palabras.
Los análisis sobre América Latina muchas veces confunden el pasado con el presente. Hoy, la promesa es la democracia, no la izquierda. Lo que en el pa- sado se identificaba con la izquierda forma parte de las demandas de hoy. La democracia es, hoy, el sueño americano que a todos les gustaría alcanzar; una promesa de dignidad próspera. ¿Un sueño americano con las demandas de la vieja izquierda, reclamado por una población ubicada en el centro del espec- tro político, y con una política económica neoliberal? Imposible, diría cual- quiera. Quizás solo posible en América Latina.
Conclusión
Más allá de todo lo señalado, lo cierto es que Chávez es el primer gober- nante de la región que levanta la voz en nombre de América Latina y sus pueblos. Ha producido noticias y puso los puntos sobre muchas íes, más que lo que han hecho muchos. Podemos predecir que ahora vendrán sus emuladores, los futuros líderes mediáticos de la región, quienes quieren se- guir sus pasos: Evo Morales, Alan García, Michelle Bachelet. Pero cuando aparezca un verdadero líder, será tan evidente que solo hablaremos de las consecuencias de su liderazgo.
NUEVASOCIEDAD205
A apearse de la fantasía: Hugo Chávez y los liderazgos en América Latina 101
La elección de Alan García en Perú y la de Felipe Calderón en México desmien- ten los pronósticos acerca de una región tomada por la izquierda. En estos países, Chávez no obtuvo el apoyo de la población, ya que los candidatos que él respaldó fueron derrotados. De todos modos, se podría decir que Chávez ha creado la necesidad de un liderazgo de la región, y que habrá compe- tencia por ello.
Con 18 países y más de 500 millones de habitantes, América Latina es una re- gión compleja. Guardemos entonces las proporciones, mesuremos lo que real- mente se necesita para ser declarado líder y reconozcamos que la mayor par- te de las noticias simplistas, reductoras y monoexplicativas no pueden sino estar equivocadas. Los líderes son, precisamente, los que tienen que apearse de la fantasía para poder vislumbrar las sorpresas que aún quedan por des- cubrir. Medir a América Latina con la vara de otras latitudes ha probado ser poco acertado: ni los liderazgos, ni las izquierdas, ni la democracia parecen seguir los pasos de otras regiones, y tampoco significan lo mismo que en otros momentos de la historia.
Un diálogo entre la fe y la vida, Juan Acevedo. La quinta Conferencia del Episcopado de Amé- rica Latina y el Caribe, Felipe Zegarra R. La Koinonía Eclesial, Gustavo Gutiérrez. Víctimas reconciliadas y reconciliadoras, Javier Castillo. Las oportunidades que se abren. Elecciones y tiempo político nuevo, Rolando Ames y Rodrigo Barrenechea. Después de la segunda vuelta: tareas pendientes, Francisco Chamberlain, sj. Competencia en el lado oscuro de los merca- dos, Javier M. Iguíñiz Echeverría. Los católicos y su Iglesia: opiniones y prácticas, Cata- lina Romero. Reflexiones con acento en el camino de la paz, Guillermo Múgica. Manuel Marzal, entrañable amigo. Por un mundo de justicia y una Iglesia solidaria: Páginas, Máxi- mo Vega Centeno B. ¿Por qué soy asidua lectora de Páginas?, Margarita Recavarren. La revista Páginas y la realidad latinoamericana, Luiz Alberto Gómez de Souza. «Dispuestos a dar respuesta a la esperanza» (1Pedro 3,15). Mensaje del Consejo Permanente de la Confe- rencia Episcopal Peruana. En torno a la paz y el terrorismo. Reflexiones de la Comisión Ge- neral de Justicia Paz de España. Puente, una revista para celebrar, Benjamín Marticorena.
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Agosto 2006 Lima No200
Manuel Antonio Garretón M.:sociólogo, profesor del Departamento de Sociología de la Univer- sidad de Chile. Ha sido profesor invitado en universidades de América y Europa y es autor de nu- merosos artículos y libros. Entre los más recientes, se encuentran La sociedad en que vivi(re)mos (LOM, 2001) y The Incomplete Democracy(North Carolina University Press, 2004).
Palabras clave: liderazgos, modelos, Estado, sociedad, América Latina.
América Latina
Manuel Antonio Garretón M.