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la jaula, la cual estaba destinada en el patio de la casa, componiendo un fragmento de la vida en el campo recreada en medio del estilo de vida moderno de la ciudad.

In document Fragmentos de diseñadores en Chapinero (página 37-47)

a

L

a la lámina de cartón, entre las rejas de la jaula, la lor es un relejo

del aporte que se realiza las labores de

la costura.

A comienzo del siglo XX

las mujeres empleaban este accesorio como un rasgo de distinción.

El tul y la seda, se convierten en materiales a los que pueden ser atribuidos valores de la feminidad, muestra de ello la falda de las bai- larinas de ballet permite evocar un ambiente donde la concepción de la época giraba en tor- no a los valores de la femineidad.

El trabajo del artesano evoca lo manual el cual como expresa Arendt en Sennett (2008), la di- ferencia entre el hommo laborans y el hommo faber radica en que el primero de estos se en- cuentra dedicado a cumplir con los deberes

Sostenida

que le asignan, mientras que el homo faber piensa en el proceso de fabricación y busca aportar a su trabajo desde su experiencia.

Lo artesanal ija así un distanciamiento con lo

industrial, dirige la importancia al valor que otorga la intervención manual sobre el mate-

rial, cada lor pese a pertenecer a una misma

categoría de producto se diferencia por su sin- gularidad, la falta de simetría y el esfuerzo implícito relacionado a las horas de trabajo respecto a una producción seriada.

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a

Flor

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Al principio nuestro fuerte era personalizar la ropa a través del bordado y de la manualidad, comprá- bamos una tela muy normal y noso- tros de dábamos un valor agregado por la desde el bordado Las pri- meras colecciones eran muy fuertes en la parte bordada, y los mate- riales eran peluches, cintas, y de ahí en adelante todo ha sido un desarrollo

[Ivette Piñeros. Tienda Dechado 2010]

DECHADO

es una de las marcas de diseño independiente ubicados en la carrera

7ª con 54, llevan 3 años con la marca y 6 en

el mercado.

Ivette Piñeros comenta que el nombre DE-

CHADO se debe a que... “Un dechado es una

tela que funciona de muestrario, de diferentes técnicas de bordado, nos servía el nombre por- que no solamente nos interesa producir ropa; precisamente por la formación de artistas que tenemos, nos servía mucho el nombre porque

eso es Dechado, un muestrario de muchas co- sitas que se pueden hacer” (2010)

> Productos de Coroto, marca que se comercailiza en Dechado, en las prendas se puede apreciar el aporte a través del bordado. Fotografía tomada por: Catalina Romero Leclercq

El olor a madera y la luz tenue, evo- can entre el sonido de las herramien- tas las horas que componen la pro- ducción de un objeto, resultado del trabajo delicado.

La mano se convierte en la transmi- sión de la cultura que media el objeto creado.

El artesano trabaja concentrado y cada acción esta guiada de la forma en que el objeto contiene la dedica- ción y el conocimiento del quien lo elabora.

Sennett (2009), expone como el taller teje una relación con el hogar, hace referencia a los talleres que se alejan de cualquier estructura similar a las fabricas, y expone como en algunos casos el espacio de trabajo se conver- tía en el hogar del artesano.

Relación que se vincula a las tien- das de los diseñadores de Chapinero quienes disponen de la tienda como un espacio también para la creación, allí donde pueden pensar aquellas piezas que componen al sujeto dentro de lo social.

“Como diseñadores independientes, desde el hecho que uno haga una prenda y no haga tres, ya es un diseño independiente

no

seriado.

Que alguien llegue y se siente con uno y entre los dos diseñemos, le midamos las telas, esa persona sale contenta, porque eso no se encuen- tra en en ningún lado.

Cuando uno personaliza sale solo una prenda es porque le se puso todo el aporte de diseño, uno se sentó y lo discutió se tomaron las las medi- das, se miraron los materiales y combinaciones, y de esos ya no va a ver dos jamás”

[Ivette Piñeros. Tienda Dechado. 2010]

La jaula

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La jaula se desplaza a un nuevo plano funcional, aquel objeto que estaba dedicado únicamente a habitar el patio o en el garaje de la casa es propuesta como un elemento decorativo, intervenida cambiando su estructura oxidada por una con color.

Se convierte pues, en abstracción de patio de la casa, aquel sitio don- de prácticas como alimentar a los animales domésticos, tender la ropa y la recreación de los niños tenían lugar,

Aquella

estructura de hierro

con

inas rejas,

se convierte en un elemento cercano y distante de la experiencia cultural...

pues esta constituida de dos enunciados el primero de ellos connota un lugar para la dominación, donde se puede tener control de algo sensible y no permite que traspase la materia por lo cual se convierte en un límite para lo humano, lo natural y lo vivo, un límite que se entiende cómo una capacidad de depender de quien habita dentro de ella, sin embargo esta estructura que se presenta directamente como

el hierro y su candado, es una estructura que releja el sentimiento de

frustración y de presión que experimenta el ser humano de las rela- ciones que dominan el mercado las cuales desde tiempos modernos, comienzan a comercializar valores y ordenes, donde lo enunciado se convierte en una directriz de las formas de actuar del sujeto.

Ante las innumerables ofertas del mercado, Gilles Lipovetsky (2002), expone este argumento desde la estrategia de la seducción, el cual hace relación a la sobre multiplicación de elecciones (p.18), es pre- cisamente la situación de la oferta y la lógica del mercado, la que se acerca al sujeto y lo convierte en un ser completamente sensible

lo que se releja en un confrontamiento de cientos de ofertas que lo quieren ubicar dentro de grupos especíicos de consumidores, y como

expresa Duque (2008) al pasar de una lógica de consumo a la de con- sumismo, los productos traspasan la identidad del sujeto prometiendo en el comercio de las mercancías valores implícitos a su experiencia local y global.

La jaula y los pájaros crean un sistema donde el hombre domina la naturaleza, y en la medida del poder que ejerce sobre lo natural, con- templa desde lo rígido del metal el movimiento.

A través de las texturas de los objetos se tejen relaciones con los campos semánticos que se representan socialmente; si bien la seda que evocábamos anteriormente, connota un material que requiere un proceso de elaboración detallado, el tul nuevamente se expone como un elemento que permite cubrir el cuerpo con una textura par- ticular y así mismo deja entrever partes de la piel, componiendo un ambiente donde la seducción y la discreción recrean un estado de la experiencia del sujeto, desde la pureza de las bailarinas, se pasa al encaje donde connotaciones de lo femenino son exsaltadas en su máxima expresión, lo femenino ambiguo entre lo instituido y lo na- tural connota nuevamente esa relación que genera una tensión en los modos de generar asociaciones y agenciamientos, termino empleado

por Deleuze, donde son constituidos los conjuntos de enunciados que

permiten comprender un territorio de otro, allí en medio de lo físico y lo afectivo se establecen las bases de la identidad del sujeto, y las relaciones que componen su entorno.

Y es que el arte de coser se extiende a través del entramado social y cultural lo que genera ciertos rasgos característicos de los movimien- tos y las relaciones que se componen en el entorno en el que convive el sujeto.

Esa sensación de cercanía y distancia percibidas en el mismo instante hacen de la jaula un elemento que permite representar este sentimien- to propio de la sociedad posmoderna.

el taller artístico de los inicios del Renacimiento está todavía dominado por el espíritu comunal de los antiguos constructores y del gremio; la obra de arte no es todavía la expresión de una personalidad autónoma, que acentúa las características y se cierra contra todo lo extraño. (Hauser, 1998, p. 370)

En el techo se encuentra dispuesta una

donde sus inas rejas permiten entrever una

muñeca que con su traje entre tonos azules y tornasoles establecen una relación entre la nostalgia, o como expresa Oligarca, el azul profundo del mar donde se contempla un es- pacio para soñar y evocar lo que queda en el olvido.

La igura de la Barbie, quien implícitamente

connota los cánones de belleza de la sociedad de consumo, se convierte en una propuesta por

parte de los diseñadores de la tienda DECHA-

DO.

jaula,

Imagen . Jaula. Tienda Dechado, Bogotá -

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El Cisne 5 5

Cisne

El

...es solo una replica

de los

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