Max Scheler nació en Munich, Alemania, en 1874, y murió en 1928. Recibió una educación filosófica muy esmerada; fue discípulo de grandes humanistas de su tiempo, entre los que destaca el filósofo Husserl. Como estudiante de Husserl, Scheler tuvo como colegas a otros importantes pensadores, entre quienes destacan Martin Heidegger, pensador existencialista y Edith Stein, filósofa cristiana y monja carmelita martirizada por los nazis.
Su obra más importante es El formalismo en la ética y la ética material de los valores (1916). El pensamiento de Scheler se ha popularizado bastante. Los conceptos de su ética de los valores se han convertido en una terminología bastante común. Hoy por hoy se habla continuamente de "valores", 'Jerarquía de valores", "escala de valores". Es talla influencia de Scheler que muchos identifican la ética con una teoría de los valores.
10.2 Scheler vs Kant
Se ha dicho que los filósofos gastan la mitad de su tiempo peleando contra otros filósofos. Esta exageración tiene algo de cierta. Los filósofos se influyen y critican entre sí. La historia del pensamiento filosófico es una historia de escuelas filosóficas que se entrelazan y oponen entre sí. Scheler no es la excepción. La ética scheleriana es un ataque a la ética kantiana.
Recordarás que Kant había defendido una ética con dos características:
a) Una ética no fundamentada en objetos sensibles, es decir, no fundamentada en la experiencia. Kant se daba cuenta de que si intentamos basar la ética en lo que vemos, en lo que tocamos, en lo que sentimos, terminaremos por caer en un relativismo moral.
b) Una ética formal, es decir, una ética enunciada en términos abstractos, sin contenidos. Formal significa -lo dijimos al hablar de Kant- que es una fórmula vacía que puede ser rellenada. Por ejemplo, el enunciado matemático "2 + 2 = 4", no dice nada sobre la naturaleza (el contenido) de los números que se suman (da lo mismo que se sumen dos peras, que dos nueces, que dos montañas); "2 + 2 = 4" es un enunciado formal. Dos más dos siempre suma cuatro, independientemente de los sumandos. La ley moral, según Kant, debe ser una fórmula, un enunciado formal, vacío de contenido, pero que vale para cualquier acción moral. "Compórtate de tal manera que la acción que ejecutes pueda ser elevada a la categoría de ley moral" es la enunciación formal de la ley kantiana. Te darás cuenta de que este imperativo categórico puede ser aplicado en cualquier tiempo, lugar y circunstancia, de la misma manera que un enunciado matemático.
Scheler reacciona contra este carácter abstracto y formalista de la ética kantiana. Después de estudiar la ética kantiana, el individuo queda con la sensación de que se trata de una ética vacía, insuficiente para la vida práctica. Se nos antojaría una ética más humana, más concreta. Eso es precisamente lo que busca Scheler, una ética de valores. Se explica, por ello, que la teoría de los valores se haya popularizado tanto para hablar de ética.
10.3. La experiencia de los valores.
Para Sócrates, para Aristóteles, para Kant, el conocimiento de lo que es bueno y de lo que es malo se alcanza por caminos racionales. La ética se basa en la racionalidad, no en el sentimiento. Para los hedonistas, bien moral equivale a placer, y mal moral, equivale a dolor. Los hedonistas fundamentan la ética en el sentimiento, en lo que se siente.
Según Scheler, la ética no se fundamenta en la racionalidad, sino en el sentimiento. Pero no se trata de un sentimiento cualquiera, como el sentimiento del placer al beber un vino francés, o el sentimiento del dolor al recibir una inyección. Scheler no es, ni de lejos, un hedonista. Scheler afirma que existe un tipo especial de sentimiento: se trata de la "experiencia de los valores". Por ejemplo, ante el cuadro de la Mona Lisa de Leonardo da Vinci, los hombres experimentamos el valor de la belleza, y cuando ayudamos a un anciano desvalido a comer, experimentamos el valor de la bondad. No se trata, por tanto, de experiencias puramente sensibles (como experimentar un gran placer al comer un helado de vainilla o sentir náuseas al viajar por barco), sino de experiencias que tienen un carácter espiritual.
10.4 Objetividad de los valores
Los valores son objetivos, es decir, no dependen de las preferencias y gustos personales de un sujeto. El valor belleza o bondad está más allá de las preferencias personales. Hay personas a quienes el queso roquefort, de sabor fuerte y penetrante, no les gusta, mientras que a otras les encanta. El sabor del roquefort no es un valor. En cambio, la belleza y la bondad sí son objetivos y universales. Todo ser humano es capaz de experimentar que la belleza vale, y que la bondad vale; en cambio, hay quien opina que el sabor del roquefort no vale ni un peso.
Los valores son objetivos y no dependen, por tanto, ni de época, ni de cultura, ni de raza, ni de religión, ni de preferencias personales. Están por encima de cualquier condición empírica: son universales. Los valores se dividen en positivos y negativos. Los valores negativos son una especie de "antivalores". Por ejemplo, al valor salud se le opone la enfermedad.
Scheler comprende que Kant evite fundamentar la ética en las realidades empíricas (el placer, la utilidad, la sociedad), pues por ese camino se llega al relativismo (cada quien tiene su propia moral). Scheler no quiere ser un relativista. La diferencia es que mientras Kant renuncia a dar un contenido a su ética, Scheler sí quiere dárselo. El fundamento de la ética son los valores, que son objetivos y universales. Por ello, Kant no tiene nada que temer piensa Scheler—, pues los valores son un ancla, un cimiento profundo para la ética. Todos sentimos los valores de una misma manera; no es una experiencia subjetivista y relativista.
10.5 La jerarquía de los valores
Existe un orden de valores; hay valores superiores y valores inferiores. La escala es también algo objetivo, que no depende de la cultura o de los gustos personales. La jerarquía de valores, comenzando por los inferiores, es la siguiente:
a) Valores de lo agradable y desagradable. Son emociones y estados afectivos. b) Valores vitales: salud, vigor.
d) Valores de 10 santos
El comportamiento ético se debe regir por esta jerarquía de valores. Un hombre que debe decidir, por ejemplo, entre comprarse un automóvil nuevo o pagar un médico para que le extirpe un tumor, debe optar la cirugía, pues la salud está por encima de la utilidad. Antes que el gimnasio, el masaje y toda esta nueva cultura del abdomen, debemos elegir la ciencia y la cultura porque los valores espirituales son más altos.
10.6 Personalismo ético
Max Scheler asegura que "el valor de la persona es superior a todos los valores de cosas, de organizaciones y de comunidades". Si el museo parisino del Louvre se estuviese quemando, y sólo nos diera tiempo de salvar la pintura Mona Lisa de Leonardo o a un niño pequeño, deberíamos optar inmediatamente por el niño, pues el cuadro, aunque muy bello, es una cosa y no una persona. La persona está por encima de organizaciones como la empresa, el Estado o la escuela.
La persona no es ni su actividad ni su conciencia. Esto quiere decir que un individuo no se convierte en persona por las acciones que ejecuta. Tan persona es un niño que vende chicles en la calle como un narcotraficante, como un científico famoso. No por ser débil se es menos hombre, como sí sucede en el pensamiento de Nietzsche. Tampoco una persona deja de ser persona porque esté dormida ó consciente o porque padezca alguna enfermedad física o mental. La persona tiene una dimensión corpórea, pero no se agota en ella: un niño mutilado es una persona, aunque su cuerpo esté incompleto.
10.7 La teoría de los valores y el peligro del relativismo
Los enemigos de Scheler le hicieron notar que los valores requerían una fundamentación más sólida. ¿Qué es la experiencia de los valores? No es una demostración racional, no es un juicio de la inteligencia, pero tampoco es una experiencia sensible. ¿Qué es entonces? ¿En qué se distingue de un sentimiento, de una emoción cualquiera? ¿Realmente todos los hombres experimentamos los valores de la misma manera? Estas y otras preguntas debemos hacer a la teoría de los valores de Scheler.
Ejercicios
1.- Ver la película Despertares. ¿Por qué el gobierno tiene el deber de gastar tanto dinero
en el cuidado de enfermos que son improductivos y viven como dormidos?
2.- Ver con sentido crítico cinco comerciales de televisión elegidos al azar. ¿Qué valores
promueven? ¿Qué jerarquía de valores transmiten? ¿En qué lo notas?
3.- Responde brevemente por escrito la siguiente pregunta: ¿Qué diría Scheler de la ética