Joan Holloway, jefa de secretarias de Sterling Cooper, se adentra, erguida y con una gran sonrisa dibujada en su rostro, en el pasillo de la agencia.
Camina con paso firme y seguro. Al mismo tiempo explica a Peggy la disposición de la oficina.
Joan: Now, this is the executive floor.
Joan: Ahora, esta es la planta de ejecutivos.
La nueva secretaria, que sujeta con sus manos una caja de cartón con material de oficina para su primer día de trabajo, le sigue de cerca. En el rostro de la joven se dibuja una sonrisa casi burlona que predice la posición irónica con la que va a encarar esta escena. La cámara, tal y como hemos apuntado anteriormente, sigue a los personajes a una cierta distancia, que permite que entre las protagonistas y la cámara aparezcan personajes anónimos que entran por una parte del cuadro para salir inmediatamente por la otra. Se trata de personajes que están de paso, como por ejemplo la señora morena que aparece en el anterior fotograma.
Joan: It should be organized, but it’s not, Joan: Debería estar organizada, pero no lo está.
Desde este primer instante, es posible percibir la fascinación con la que Peggy contempla la empresa. Así, es suscitado un importante aspecto relacionado con la evolución de este
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personaje: en su recorrido por la serie prevalecerá siempre su trabajo, ligado a su deseo de ser una gran publicista, sobre su vida privada300.
Joan: so you’ll find account executives
Joan: así que encontrarás ejecutivos de cuentas
Si anteriormente los dos personajes femeninos eran mostrados en plano medio, en este instante lo son en plano general. El modo de filmar la escena recuerda al instante anterior en el que el trío de jóvenes ejecutivos, Harry, Ken y Paul, entraban en la oficina.
En ambos casos, destaca en la planificación formal la combinación de planos medios y generales, así como los movimientos de acompañamiento de la cámara. De este modo, ha sido suscitada una importante dinámica asociada a este entorno laboral: el rol de secretaria está fuertemente asociado a los personajes femeninos y el de ejecutivo a los masculinos.
Joan: and creative executives all mixed in together.
Joan: y ejecutivos creativos todos mezclados juntos.
El eje de la cámara se aleja de Joan y Peggy, como si el interés se centrase ahora en filmar el escenario, el decorado y las decenas de secretarias que trabajan en la agencia, así como por destacar, una vez más, las luces brillantes del techo. El movimiento de la cámara, sin embargo, sigue los pasos de los dos personajes femeninos. Existe una relación de contraste entre ambos, pues Joan es una experta secretaria, mientas que Peggy es inexperta y nueva en este terreno. La primera es una mujer voluptuosa, sexy y sofisticada. Su vestido ceñido, que resalta su figura
300
La importancia de este personaje femenino también es suscitada por la canción que en este instante suena en la banda sonora. Su título es “The new girl”, en una clara referencia a Peggy, y fue compuesta
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curvilínea, llega justo hasta debajo de la rodilla y su enrevesado moño pelirrojo es elegante y cosmopolita. Peggy, vestida con ropa de colores más apagados –gris y camel–, es más sencilla y viste un suéter amplio y una falda larga con forma de lámpara. Sujeta su sencilla coleta con un lazo negro301. Novata/ experta, exuberante/sencilla, ropa ajustada/ropa amplia y colores vivos/colores apagados son las antítesis que rigen, por el momento, en la presentación conjunta de estas dos protagonistas.
Joan: Please don’t ask me the difference. Peggy: Great.
Joan: Por favor no me preguntes la diferencia. Peggy: Genial.
Joan desconoce la diferencia entre un ejecutivo de cuentas y un creativo, aspecto que, por cierto, tampoco le interesa. Como veremos a continuación, su atención y su interés se encuentran en otro ámbito, el del deseo sexual.
Durante unos instantes, Peggy aparece sola en el cuadro. A su derecha, una extraña columna. Esta composición decorativa, que trabaja con superficies planas, evitando efectos de profundidad, destaca, en primer lugar, el diseño funcional y moderno de la oficina. A continuación, se invierte la composición del plano.
Joan: Hopefully,
Joan: Con suerte,
301 “Cuando la mujer se adorna con un lazo, se alinea en el campo simbólico del objeto, y más
concretamente, del regalo. Pues saben ustedes que cuando se envuelve algo para regalo el lazo aparece como la figura final: el lazo está ahí invitando a ser desenlazado: ábreme, dice, soy para ti. Y sigue diciendo eso cuando el lazo se ha convertido en un mero símbolo adherido al envoltorio sin realmente abrocharlo”. Cf. GONZÁLEZ REQUENA, Jesús, “Edipo I. La casa en llamas”, en
www.gonzalezrequena.com, 2015-2016. Enlace: http://gonzalezrequena.com/14-2014-11-28-2-the-
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Si en los anteriores fotogramas aparecía Peggy en solitario en el plano, ahora es Joan quien está sola. La pared vacía que antes se encontraba en el lado derecho de Peggy, asoma ahora por el lado izquierdo.
De este modo, se pone en escena la relación antitética de las dos mujeres. Peggy entra en cuadro, Joan sale. Vemos de espaldas a la nueva secretaria y de frente a la experta. En el centro, está situada la columna blanca, vacía de contenido, como si ambas rodeasen el vacío que simboliza. El espectador está en este instante ante un dato notable de la escritura de Mad Men: la introducción de elementos vacíos en la composición para poner de manifiesto de una forma implícita cierto aspecto esencial que recorre el relato. Esta cuestión será explicitada más adelante, conforme avance la serie, y, por tanto, nos ocuparemos de ella en otro capítulo.
Joan: if you follow my lead, you can avoid some of the mistakes I’ve made here. Joan: si sigues mi guía, puedes evitar algunos de los errores que he cometido aquí.
Joan toca su vientre con sus dos manos mientras habla de los errores que ha cometido, lo que sugiere que está hablando de un aborto que le fue practicado en el pasado302.
Paul: Hello, Joan.
Paul: Hola, Joan.
Joan: Like that one.
Joan: Como ese.
De sus palabras se deduce que ella considera un desacierto haber tenido un encuentro sexual con su compañero Paul. De este modo, además, advierte a Peggy acerca de las decisiones que va a
302 Joan acude al ginecólogo en el tercer capítulo de la cuarta temporada y le pregunta al médico si
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tener que afrontar con respecto a los varones de la agencia, pues va a recibir propuestas de varios de ellos. En este instante, es puesto en escena, a través de las miradas cruzadas entre los varones y las mujeres, aquello que interesa a Joan: el plano del deseo sexual. Se trata de una de sus principales motivaciones, al menos en lo que al inicio de la serie se refiere.
El gesto que se dibuja en el rostro de Joan revela el desagrado que a ella le produce él. Un sentimiento que también podría estar teñido de decepción.
Paul mira a la que acabamos de descubrir como su ex amante, Joan. Ken sigue de cerca al joven redactor. Peggy comienza a girar su rostro. Ella también mira a sus jóvenes compañeros de trabajo.
Ken dedica una mirada erotizada a Peggy, concretamente a la parte inferior de su cuerpo: bien sus piernas, bien sus pies. Una parte del cuerpo de la mujer susceptible de contener carga fetichista303. De nuevo, el espectador está ante una cuestión relevante que recorre gran parte de
303 “El fetiche es el sustituto del falo de la mujer (de la madre), en que el varoncito ha creído y al que no
quiere renunciar […]. He aquí, pues, el proceso: el varoncito rehusó darse por enterado de un hecho de su percepción, a saber, que la mujer no posee pene. No, eso no puede ser cierto, pues si la mujer está castrada, su propia posesión de pene corre peligro, y contra ello se revuelve la porción de narcisismo con que la naturaleza, providente, ha dotado justamente a ese órgano”.
“No correcto que tras su observación de la mujer el niño haya salvado para sí, incólume, su creencia en el falo de aquella. La ha conservado, pero también la ha resignado; en el conflicto entre el peso de la percepción indeseada y la intensidad del deseo contrario se ha llegado un compromiso como sólo es posible bajo el imperio de las leyes del pensamiento inconsciente –de los procesos primarios–. Sí; en lo psíquico la mujer sigue teniendo un pene, pero este pene ya no es el mismo que antes era. Algo otro lo ha reemplazado; fue designado su sustituto, por así decir, que entonces hereda el interés que se había dirigido al primero. Y aún más: ese interés experimenta un extraordinario aumento porque el horror a la castración se ha erigido un monumento recordatorio con la creación de este sustituto”.
En el fetichista pueden subsistir de forma paralela dos actitudes aparentemente contradictorias: La consistente con la realidad (la madre castrada) y la conformada al deseo (la madre conserva su pene). Pues pese a que una corriente de su vida psíquica no ha reconocido la posibilidad de la castración, otra sí se ha percatado de este hecho. Cf. FREUD, Sigmund, “Fetichismo”, en FREUD, Sigmund, Obras
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este piloto y que estará presente a lo largo de la serie. Por ello, retomaremos este tema a fondo más adelante.
El joven ejecutivo de cuentas vuelve a centrar su atención en el periódico que sujeta con sus manos. Peggy, sin embargo, continúa fijando su mirada en los jóvenes. De nuevo, es reconocible cierta fascinación en su rostro. Ella está muy atenta a cada uno de los movimientos que se producen en la agencia.
Joan: So how many trains did it take you? Peggy: Only one, but I got up very early. Joan: ¿Así que cuántos trenes tienes que tomar? Peggy: Solo uno, pero me levanto muy temprano.
Observamos a Joan y Peggy de espaldas a través de un plano medio. Ambas están reencuadradas por una columna (en la parte derecha) y la pared (en la izquierda).
Antes de comenzar el siguiente parlamento, Joan cierra los ojos y mueve ligeramente su cabeza hacia un lado, como si pensase “¿Cuántas chicas como Peggy han pasado por aquí antes y a cuántas les he dicho lo mismo?”.
Joan: In a couple of years, with the right moves, you’ll be in the city with the rest of us.
Joan: En un par de años, con los movimientos correctos, estarás en la ciudad con el resto de nosotros.
La jefa de secretarias establece una clara diferencia entre quienes viven en Manhattan (ella misma está en ese grupo) y quienes no, pero aspiran a ello (Peggy, por ejemplo).
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Durante un segundo, la nueva secretaria aparece sola en el plano. De nuevo, hay una columna blanca a su lado.
Se invierte, como ya ocurrió anteriormente, la composición del plano: Joan aparece en este instante junto a la columna. Este elemento del decorado y la inversión de los planos se han convertido en este punto en recursos redundantes, que subrayan tanto la importancia de un vacío central, como la relación antitética de los personajes femeninos.
Joan: Of course,
Joan: Desde luego,
Peggy mira hacia detrás, trata de no perder detalle de lo que ocurre a su alrededor.
Joan: if you really make the right moves, you’ll be out in the country,
Joan: Si de verdad haces los movimientos adecuados, estarás fuera en el campo,
Tras los personajes femeninos hay una mampara que contrasta con las puertas de madera. Su material traslúcido deja ver a medias lo que ocurre dentro y fuera de los despachos. Se trata de otro de los datos esenciales de la escritura de la serie, pues este bastidor bien podría ser un elemento metafórico que pone en escena la ambigüedad de ciertos personajes de la serie, así como el territorio de equívocos en que se mueven.
118 Joan: and you won’t be going to work at all.
Joan: y no tendrás que ir a trabajar para nada.
Joan habla de su ambición personal, una aspiración común entre las secretarias de la época, pues generalmente no trabajan en Sterling Cooper porque les interese especialmente el empleo o el sector de la publicidad, sino porque puede ser una fase de transición hasta encontrar un marido. Esta ambición, como ya ha explicado Joan, implica encontrar el amor de su vida, casarse y vivir a las afueras para formar una familia, además de introducir el hecho de no trabajar fuera de casa. Este ideal de la época en la que se ambienta la serie va a ser tematizado, y será descrito con una mirada distante, sin ser juzgado peyorativamente.
A continuación, Joan saca a relucir otra vez la temática relacionada con el deseo sexual.
Joan: I don’t know what your goals are, but don’t overdo it with the perfume.
Joan: No sé cuáles son tus objetivos, pero no te excedas con el perfume.
Sus palabras pueden ser entendidas de este modo: “si pretendes encontrar marido en la oficina, aquí hay unos límites a la hora de la seducción (límites que yo misma impongo). Así que procura que no se te note demasiado”. A Peggy le sorprende la explicitud con la que Joan nombra sus imperativos.
Joan: Keep a fifth of something in your desk.
Joan: Guarda un quinto de algo en tu escritorio.
Joan está justo al lado de un ventilador que yace inútil sobre la repisa de la ventana. Pareciera, por una parte, un objeto ya desfasado. Pues en estas oficinas, de hecho, ya está instalado el aire acondicionado por conductos…
… tal y como será mostrado en una escena posterior. Por otra parte, sin embargo, recuerda inevitablemente al ventilador que ha sido mostrado en la cabecera, al cual ya nos hemos referido en distintas ocasiones:
119 ¿Por qué esta insistencia en la muestra de ventiladores?
Joan: Mr. Draper drinks rye. Also, invest in some aspirin, Band-Aids, and a needle and thread.
Joan: El Señor Draper bebe whisky de centeno. Además, invierte en alguna aspirina, tiritas, y una aguja e hilo.
El whisky, otro de los elementos esenciales de la serie, sobre el que volveremos en los capítulos sucesivos, es nombrado junto a la aguja y el hilo, instrumentos propios “del universo de las tareas domésticas de la madre”304
.
Peggy: Rye is Canadian, right? Joan: You better find out.
Peggy: ¿El whisky de centeno es canadiense, verdad? Joan: Mejor averígualo.
Peggy hace hincapié en esta bebida.
Joan: He may act like he wants a secretary, but most of the time, they’re looking for something between a mother and a waitress. Joan: Podría actuar como si quisiera una secretaria, pero la mayoría del tiempo buscan a alguien que esté entre una madre y una camarera.
Joan explicita la función materna de la secretaria, que ya había sido sugerida anteriormente cuando nombró los instrumentos de costura.
304
GONZÁLEZ REQUENA, “Psycho y la Psicosis III”, en www.gonzalezrequena.com, 2013-2014. Enlace: http://gonzalezrequena.com/textos-en-linea-0-2/textos-en-linea/psycho-y-la-psicosis-iii-lila/
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Joan: And the rest of the time, well...
Joan: Y el resto del tiempo, bueno…
La jefa, lejos de guardar en secreto su experiencia como secretaria y amante, alardea de ello.
Peggy levanta la mirada de su libreta mientras entiende perfectamente lo que escucha. “¿En serio está alardeando de haberse acostado con su jefe? ¿No siente ni un ápice de pudor? ¿Insinúa que es lo que yo debería hacer?”, piensa.
Joan: Go home, take a paper bag, and cut some eyeholes out of it. Put it over your head, get undressed, and look at yourself in the mirror. Really evaluate where your strengths and weaknesses are, and be honest.
Joan: Vete a casa, coge una bolsa de papel, y córtale algunos agujeros para los ojos. Póntelo sobre tu cabeza, desnúdate, y mírate en el espejo. Evalúa de verdad dónde están tus puntos fuertes y débiles, y sé honesta.
En las palabras de Joan late la siguiente pregunta: “¿Te das cuenta de que mi cuerpo es mucho más hermoso que el tuyo?”.
Peggy: I always try to be honest. Joan: Good for you.
Peggy: Siempre trato de ser honesta. Joan: Bien por ti.
El gesto de Peggy es irónico, casi burlón. “Tú eres más bella y mandas aquí. Pero yo poseo mis propios recursos”, parece pensar ella. El desparpajo con el que aguanta el peculiar recibimiento de Joan, así como el interés que hacia ella parece mostrar su nueva jefa (quien, sin duda, está poniéndola a prueba), sugiere la igualdad jerárquica que estas mujeres van a alcanzar, pues al final de la serie ambas se habrán convertido en ejecutivas de éxito.
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Joan: Now, try not to be overwhelmed by all this technology. It looks complicated, Joan: Ahora, trata de no sentirte abrumada por toda esta tecnología. Parece complicada,
El énfasis está, de nuevo, en la tecnología, es decir, en este moderno dispositivo de la época305 con el que Peggy tendrá que interactuar.
Joan: but the men who designed it made it simple enough for a woman to use.
Joan: pero los hombres que la diseñaron la hicieron lo bastante simple para que pudiera usarla una mujer.
Joan, consciente de la estricta asociación de roles que existe en la agencia y en la época (mujeres-secretarias/hombres-ejecutivos-diseñadores-ilustradores) no duda en ironizar sobre este hecho.
Peggy: I sure hope so.
Joan: At lunch you need to pick up a box of chocolates, a dozen carnations, and some bath salts. I’ll explain later. Peggy: Eso espero.
Joan: A la hora de comer, necesitas comprar una caja de bombones, una docena de claveles y unas sales de baño. Te lo explicaré luego.
Aquí, se abre un pequeño interrogante, pues tanto Peggy como los espectadores nos preguntamos, “¿para quién son los regalos que acaba de encargar Joan?”. Esta cuestión será resuelta en un capítulo posterior.
305 “Joan muestra a Peggy la última novedad en tecnología de la oficina, la IBM Selectric […] Algunos
han dicho que es un anacronismo porque este modelo de máquina de escribir sin carro no salió al mercado hasta 1961, después de la época en la que sucede el episodio. Otros dicen que, aunque es verdad, es muy posible que una agencia publicitaria prestigiosa de Manhattan contara con un modelo de prueba antes de que saliera a la venta”. Cf. MCLEAN, Jesse, “Guía de episodios”, en VV.AA., Guía de Mad Men. Reyes
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Peggy: Thank you, Miss Holloway. You’re really wonderful for looking out for me this way.
Joan: It’s Joan. And listen, don’t take this the wrong way, but a girl like you, with those darling little ankles, I’d find a way to make ‘em sing.
Peggy: Gracias, señorita Holloway. Es un encanto por ayudarme como lo está haciendo.
Joan: Es Joan. Y escucha, no te lo tomes a mal, pero una chica como tú, con esos pequeños encantadores tobillos, encontraría un