LA TEORÍA DE LOS ACTOS DE HABLA: AUSTIN Y SEARLE
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2. John Searle: Actos de habla Fuentes
Searle, J. (1969) Actos de habla. Ensayo de filosofía del lenguaje, Barcelona, México y Buenos Aires: Planeta-De Agostini, 1994.
Searle, J. (1976) "A classification of illocutionary acts". Language in Society 5. 1-23.
Sobre la base imprescindible de Austin, los aportes fundamentales de Searle posiblemente sean estos tres:
1) Caracterizó sistemáticamente las condiciones de felicidad por medio de un reducido sistema de reglas.
2) Presentó un modelo de clasificación de actos de habla. 3) Definió los actos de habla indirectos
2.1. Las reglas constitutivas
Searle (1969: 46) destaca que la hipótesis de su libro plantea que "hablar un lenguaje es realizar actos de acuerdo con reglas". Estos actos definen una conducta que consiste en un intercambio de emisiones cargadas de significado intencional por parte de los hablantes. En este sentido Searle rescata un tema ya planteado por Austin: al emitir un enunciado, el hablante tiene una intención, y para que la comunicación sea exitosa, el oyente tiene que comprender la intención del hablante.
Al igual que Austin pero con mayor énfasis, Searle trata de explicar cuáles son las condiciones en las que un acto de habla resulta feliz o exitoso. Quizá pueda afirmarse que Searle va un poco más lejos porque intenta determinar cómo es posible no sólo que los enunciados resulten felices sino también cómo es que resulta posible "hablar un lenguaje". En pocas palabras, Searle trata de encontrar las reglas que gobiernan el habla humana.
En este contexto argumentativo, Searle plantea la oposición entre reglas
regulativas y reglas constitutivas. Las primeras simplemente regulan u organizan
conductas preexistentes. Un ejemplo claro de reglas regulativas es el conjunto de reglas de la moda o de la etiqueta, que muchas veces aparecen publicadas en las revistas de actualidad. Las personas que son consideradas fashion o con onda usan determinadas prendas y van a determinados boliches; entonces a partir de esa conducta surgen las reglas y no al revés.
Las reglas constitutivas tienen un valor crucial en la teoría de Searle. A diferencia de las regulativas y como su nombre lo indica, las reglas constitutivas constituyen una conducta: la hacen posible. Las reglas del rugby no sólo rigen el juego sino que crean la posibilidad de jugarlo. Estas reglas regulan y constituyen una actividad cuya existencia es lógicamente dependiente de las reglas. Por ejemplo, apoyar la pelota con las dos manos en el ingoal contrario cuenta como un try. Como ya veremos, las reglas del lenguaje son precisamente constitutivas.
Las reglas regulativas tienen carácterísticamente la forma "Haz X" y las constitutivas la forma "X cuenta como Y en el contexto C" (Searle 1969: 44-45).
Entonces, Searle supone que la estructura semántica de una lengua es la actualización, según convenciones, de una serie de reglas constitutivas subyacentes. Por su parte, los actos de habla son posibles gracias a esas reglas que tienen la forma X
cuenta como Y en el contexto C. Para Searle, en la lengua "deben existir elementos convencionales" cuya utilización permite la realización de actos de habla como asegurar, prometer, preguntar u ordenar. Entonces, para que cada acto ilocutorio se cumpla es imprescindible que se den ciertas condiciones. Algunas son comunes a los actos ilocutorios normales, tales como el conocimiento de la lengua por parte de los interlocutores, la inexistencia de trastornos físicos o fisiológicos, etc. En lo que respecta a la producción y a la comprensión de los actos ilocucionarios Searle propone una serie de cuatro reglas básicas: las reglas de contenido proposicional, las reglas preparatorias, la regla de sinceridad y la regla esencial.
1) Reglas de contenido proposicional: determinan lo que la proposición predica. 2) Reglas preparatorias: especifican los supuestos que deben darse para la realización
feliz del acto de habla.
3) Regla de sinceridad: determina lo que el hablante cree al realizar el acto.
4) Regla esencial: indica que el enunciado vale como un acto de habla en el contexto donde se realiza. Justamente expresa que "el enunciado x cuenta como y en el
contexto c".
La tabla 8.1.4. compara el funcionamiento de estas reglas en diferentes actos ilocutivos: afirmar, pedir, aconsejar, prometer, preguntar, dar las gracias.
Tabla 8.1.4. Funcionamiento de las reglas constitutivas de los actos de habla en diferentes actos ilocucionarios Referencias
O: oyente H: hablante
A: acto material (no es el acto ilocucionario sino el acto de dar algo, de manejar, de regalar, etc.) P: proposición
Regla Tipo de acto y ejemplo
De contenido
proposicional Preparatoria De sinceridad Esencial Afirmar
La tierra es redonda como una naranja
Cualquiera. En este caso, toda la proposición.
1. H tiene evidencia para creer la verdad de p (lo que afirma,
la tierra es redonda) 2. No es obvio ni para
H ni para O que O sabe que p (no necesita que se lo recuerden).
H cree que p
(Si H dijera La tierra es
redonda pero no lo creo
se caería en una paradoja).
Cuenta como el supuesto de que p hace referencia a un hecho o estado de cosas verdadero.
Pedir
Dame la ciruela
Un acto futuro A del O:
dar la ciruela 1. H no es capaz de hacer A 2. No es obvio ni para H ni para O que O va a hacer A de manera espontánea.
H desea que O haga A Cuenta como intento de hacer que O haga A
Aconsejar
Manejá con cuidado
Acto futuro A de O:
manejar
1. H tiene alguna razón para creer que A beneficiará a O. 2. No es obvio ni para H ni para O que O va a hacer A de manera espontánea
H cree que A beneficiará a O
Cuenta como el supuesto de que A será de provecho para O.
Prometer Te voy a regalar un perfume Acto futuro A de H: comprar el perfume 1. H tiene alguna razón para creer que puede hacer A. 2. No es obvio ni para H ni para O que H va a hacer A de manera espontánea
H cree que O prefiere que H haga A a que no lo haga (H cree que O
prefiere que le compren el perfume)
Cuenta como un compromiso asumido por H para hacer A Preguntar ¿Quién se ha tomado el vino? Cualquiera 1. H no sabe la "respuesta". 2. No es obvio ni para H ni para O que O proporcione la información en ese momento sin que se le pida.
H desea esa información Cuenta como un intento por parte de H de obtener información de O.
Dar las gracias
Gracias por la fruta.
Hecho pasado A llevado a cabo por O.
A beneficia a H y H cree que A beneficia a H.
H siente gratitud por A. Cuenta como una expresión de gratitud o reconocimiento. Bautizar
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo te bautizo Carlos.
Nombre de la persona bautizada.
H es un sacerdote u otra persona habilitada institucionalmente para bautizar. O reconoce esa condición de H.
H cumple con las normas institucionales que exige el rito del bautismo.
Cuenta como la formalización social del nombre del chico bautizado.
Nota: los ejemplos podrían incluir los llamados realizativos explícitos, vgr. Te pido que me des la ciruela en lugar de Dame la
ciruela.
Estas cuatro reglas, entonces, son un conjunto de principios racionales que constituyen y hacen posible esa conducta esencialmente humana que es hablar un lenguaje.
2.2. Clasificación de los actos de habla
Al igual que Austin y otros investigadores de los actos de habla, Searle efectúa una clasificación. Esta taxonomía se apoya en la distinción entre cinco clases de actos:
asertivos, directivos, comisivos, expresivos y declarativos. En la tabla 8.1.4. se analizaron ejemplos pertenecientes a las diferentes clases: afirmar es asertivo; prometer comisivo, bautizar declarativo y dar las gracias expresivo, mientras que pedir,
preguntar y aconsejar integran el vasto conjunto de los directivos.
Uno de los criterios fundamentales para la delimitación de estas clases es la "dirección de ajuste" (direction of fit). Las reglas constitutivas dan cuenta de por qué
hablar es un tipo particular de conducta gobernado por reglas y, a su vez, son el punto de partida para definir las clases de actos de habla. Pero el método de clasificación de actos de habla requiere otros parámetros adicionales que, según Searle, especifican con la mayor precisión posible las condiciones de felicidad de los actos ilocucionarios. Precisamente, aquel criterio de la dirección de ajuste descansa sobre la relación entre las palabras emitidas y el mundo al que las palabras refieren. En algunos casos, la emisión de palabras sirve para describir un estado de cosas y, en otros, sirve para crear uno. La diferencia involucrada ha sido definida por Searle de esta manera:
Algunas ilocuciones tienen como constituyente de su dimensión ilocutiva el que las palabras (más precisamente, el contenido proposicional) se ajusten al mundo; otros, el que el mundo se ajuste a las palabras. Los asertivos pertenecen al primer grupo y las promesas y los pedidos al segundo (Searle 1976: 3).
1. Empezando con la clase de los asertivos, encontramos que su fuerza ilocucionaria es comprometer al hablante con la verdad de lo que es expresado por la
proposición [Parafraseable a través de la condición de sinceridad como H cree que p] (Searle 1976: 10). Como lo indicaba la cita anterior, la dirección de ajuste involucrada en la realización (performance) de un asertivo es "las palabras al mundo".
2. La clase de los directivos se descompone en varias subclases que comparten la dirección de ajuste: "el mundo a las palabras". Su fuerza ilocucionaria consiste en hacer que el oyente lleve a cabo la acción especificada o sugerida por el contenido proposicional. Por esta razón son actos centrados en el oyente. Suele distinguirse entre los directivos impositivos (aquéllos que imponen una conducta al oyente y benefician primariamente al hablante, como las órdenes), y los no-impositivos (aquéllos que no imponen una conducta y benefician primariamente al oyente, como los consejos).
3. Los comisivos son en cierta forma la contraparte de los directivos ya que su fuerza ilocucionaria no es hacer que el oyente haga algo sino comprometer al hablante mismo a realizar el acto expresado por la proposición. La dirección de ajuste es también "el mundo a las las palabras".
4. Los expresivos sirven para indicar un estado psicológico del hablante ocasionado por el estado de cosas expresado por la proposición. Ejemplos típicos son agradecer, felicitar y pedir disculpas. Searle dice que carecen de dirección de ajuste.
5. Por último están las declaraciones, que son actos de habla ceremoniales realizados en los contextos de ciertas instituciones. Todos ellos pertenecen a la clase de actos prefijados, como puede concluirse de ejemplos estandarizados como Los declaro
marido y mujer, Te bautizo Jazmín o Lo nombro caballero. Para consolidar su estatus oficial las declaraciones poseen una forma fija, ritualizada, que las previene de la variación referencial. Se sigue de los ejemplos que la dirección de ajuste es tanto de las palabras al mundo como del mundo a las palabras.
2.3. Actos de habla indirectos
La clasificación anterior (o cualquier otra que quiera hacerse) es incompleta si no se tiene en cuenta un tradicional fenómeno pragmático. Searle reconoce que, por ejemplo, hay dos clases de preguntas: las preguntas reales y las preguntas de examen.
En las preguntas reales, H desea saber (encontrar) la respuesta; en las preguntas de examen H desea saber si O sabe (1969: 74).
Algo similar ocurre con las "preguntas retóricas", que no se efectúan para encontrar una respuesta sino para establecer una afirmación. Valga como ejemplo este pasaje de nuestro Himno Nacional.
¿No los veis sobre México y Quito arrojarse con saña tenaz
y cual lloran bañados en sangre Potosí, Cochabamba y La Paz? (Vicente López, Marcha Patriótica)
Del mismo modo, una afirmación puede valer como una orden o un pedido. El agente de tránsito me dice amablemente Este lugar está reservado para el alcalde. Yo entiendo que la intención del agente es, antes que informarme acerca de un hecho o estado de cosas, pedirme que quite mi auto del lugar.
Casos tan cotidianos como éstos llevan a que Searle proponga la idea de "acto de habla indirecto". Un acto de habla indirecto (ahi) es el uso de una forma con una fuerza ilocucionaria distinta de la función paradigmáticamente asociada a esa forma. Son ejemplos de ahi las preguntas que valen como pedidos o afirmaciones, y la afirmación que vale como pedido. En efecto, todos reconocemos que hay formas con fuerzas ilocucionarias paradigmáticas, tal como lo expone la tabla 8.1.5.
Tabla 8.1.5. Fuerzas ilocutivas paradigmáticas de las formas afirmativa, interrogativa y exhortaiva. Forma (tipo de
cláusula) Fuerza ilocutiva paradigmática Ejemplo de un acto de habla paradigmático Ejemplo de un acto de habla indirecto Declarativa Asertivo La temperatura actual
es de 5 grados.
Las rubias son peligrosas.
Ahi: directivo, consejo; H aconseja a O que no salga con una chica (que no solamente es rubia).
Exhortativa Directivo
(impositivo: orden o pedido)
¡Síganme! Tené unas lindas vacaciones
Ahi: expresivo, equivale a una expresión de deseos: Lindas vacaciones.
Interrogativa Directivo
(impositivo: pedido de información)
¿Cuánto cuesta este vestido?
¿Vos viste cuánto cuesta este vestido? Ahi: asertivo; H informa a O (enfáticamente) que él cree que el vestido es muy caro.
La estrecha relación entre forma gramatical y fuerza ilocutiva demuestra que la pragmática no desdeña la representación semántica ni el análisis gramatical. Pero el concepto de acto de habla indirecto también destaca lo importante que es el contexto de situación de un enunciado. En efecto, la fuerza ilocutiva de un enunciado depende del contexto y de la forma gramatical. El enunciado La temperatura actual es de 5º, emitido por una señora que le dice eso a su marido con la intención de que su marido se abrigue antes de salir consiste en una acto de habla indirecto con valor de directivo. (De acuerdo con las imprevisibles vínculos matrimoniales, ese enunciado será un consejo o una orden).
Pero no hay que olvidar que la fuerza ilocutiva de un acto de habla indirecto también se relaciona con la forma gramatical. Una pregunta con valor de pedido sigue teniendo forma de pregunta, y por ello, la forma gramatical contribuye a la fuerza ilocutiva del enunciado.
Ejemplo de acto de habla indirecto: pregunta que cuenta como pedido. A: ¿Me podrías prestar un lápiz?
B: Sí (se lo presta) A: Gracias
El primer enunciado de A cuenta como pedido. Así lo interpreta B, que le presta el lápiz a A. Pero de alguna manera, B reconoce que A (además de un pedido) hizo una pregunta, y por eso dice Sí. No obstante, la fuerza ilocucionaria fundamental es la del pedido, porque sería poco esperable que B dijera Sí y que se siguiera normalmente su actividad sin prestarle el lápiz.
La teoría de los actos de habla ha permitido el desarrollo de una gran serie de trabajos y enfoques. Aquí se presentaron solamente sus aspectos fundamentales. El último concepto tratado, actos de habla indirectos, pone en foco uno de los problemas más importantes de las teorías pragmáticas: la relación entre decir y querer decir. En la próxima parte de este capítulo se analiza la teoría de las implicaturas conversacionales
de Grice, que da algunas respuestas fundamentales en ese sentido y permite entender que la ciencia del lenguaje está en condiciones de ocuparse de aspectos del significado que décadas atrás habían parecido inaccesibles.