¿Por qué leer este libro?
Para los amantes del pensamiento hay que reconocer que los filósofos escépticos son los menos conocidos. Algunas veces han lle- gado hasta nosotros ciertas carica- turas de sus enemigos y así ha que- dado por los siglos. El propio Nietzsche los aborrecía hasta que leyó Los escépticos griegos del gran erudito francés Victor Bro-
chard, que le hizo cambiar de idea. Si esto le pasó a alguien conocedor de la Filosofía, se entiende el des- conocimiento que impera hoy. Debemos tener en cuenta de que fueron hombres de su tiempo, pero trataron de resistir a los que preten- dían detentar la verdad , dando he- rramientas para ejercer el pensa- miento crítico posible de entonces. "Escéptico" significaba en su ori- gen "el que investiga". Se nega- ban a recibir las ideas por medio de la autoridad. Eran unos reacciona- rios en el sentido de que nada ni nadie tenía una aureola de "divini- dad" y por lo tanto que no se pudie- ra investigar. Cuanto más investi- gaban más se daban cuenta de las limitaciones humanas. Debemos re- cordar, que el propósito principal era mantener la serenidad en me- dio de un mar de ideas, creencias y prácticas contradictorias.
¿Y en la actualidad?
¿Acaso no vivimos en una sociedad con una multitud de discursos que pretenden tener la verdad? Discur- sos políticos, filosóficos y religio- sos. Debates científicos, la prolife- ración de las seudociencias, de la seudohistoria, fantasías de todo tipo. Una auténtica avalancha de información, veraz o fraudulenta, nuevos maestros del vivir, libros de autoayuda que simplifican la psico- logía humana....¿Cómo mantener la serenidad ? ¿Cómo discernir? ¿Y qué diremos de las constantes llamadas a las trincheras de corte político? Hoy tenemos líderes, par- tidos e ideologías políticas que se comportan como las religiones, o sectas. Ya lo decía el filósofo fran- cés Jean François Revel: "La ideo- logía es lo que piensa en tu lugar”. Necesitamos aprender a ser escépti- cos y mantenernos serenos frente a las diferentes sedaciones sociales. En realidad nuestro tiempo y el de Sexto Empírico no han cambiado tanto.
Esto es una invitación a la lectura, reconozco que para quien esté acos- tumbrado a las obras filosóficas an- tiguas. Pero aún quien aborde el li- bro sin tener un gran conocimiento de los quehaceres de la filosofía, captará esa atmósfera de libertad. El escepticismo filosófico nos per- mite respirar más profundamente. ¿Y si alguien no suele leer libros de filosofía antigua?
En este caso, me gustaría recomen- dar un libro maravilloso del autor José Carlos Ruiz titulado: EL ARTE DE PENSAR. Cómo los grandes filósofos pueden estimular nuestro pensamiento crítico. En este libro encontraremos la ma- nera de vivir y usar el pensamiento críttico. Tiene una capítulo dedica- do a Pirron de Elis. El acierto del autor, es llevar los grandes pensa- mientos (muchos escépticos) a nuestra vida cotidiana.
Para terminar, os dejo un pensa- miento de propio Sexto Empírico: "El escepticismo es la capacidad de contrastar, de cualquier de los modos posibles, lo que aparece con lo que se piensa". R
Boceto pictórico de Sexto Empírico (Wikipedia)