3.5 LA FORMULA SE DEBILITA
3.5.1 JU-ON DESPUÉS DE SHIMIZU
Después de varios encontronazos y desaires con los productores de Columbia durante el rodaje de El Grito 2 (The Grudge 2) Takashi Shimizu acabó desechando la posibilidad de reengancharse como director de una hipotética tercera parte tanto en su versión Japonesa como en su versión Americana, así que en la tercera parte nipona acabó formándose en un díptico para celebrar los 10 años de la saga, Old Lady in white y Girl in Black, con Ryûta Miyake en la dirección del primero y Mari Asato en el segundo, ambas complementarias para estos dos realizadores que empezaban a hacerse un nombre en el mundo del cine de terror.
-JU-ON: SHIROI RÔJO (Ju-on: Old Lady in White, 2009)
Ju-On: Old Lady in White es la primera parte del díptico de Ju-On sin Takashi Shimizu como director, de una duración algo extraña para una saga de películas, 60 minutos para ser exactos, que estaba a punto de cumplir la década de existencia. En ella Ryûta Miyake toma la batuta para mostrarnos una película que aporta cosas nuevas a la saga a la vez que respeta el funcionamiento de la maldición de la misma. Por una parte volvemos a la casa de los Saeki pero no es la misma casa que conocemos de las anteriores versiones, en esta es algo más occidentalizada y el interior es muy diferente. ¿Como podemos saber que es la casa de los Saeki?
Simple, durante la película volveremos a ver la foto de la familia, como la hemos visto durante toda la saga (aunque con actores diferentes). En esta renovada casa volveremos a tener una familia comprando una gran casa a un precio irrisorio, una familia formada por padre, madre, dos hijas, una abuela con demencia senil y un hijo, este ultimo será el origen y primera víctima de la maldición.
Los cambios vienen con los onryos que se encargan de dar muerte a sus víctimas, si en las otras Ju-On hemos tenido a Kayako, a Toshio y en menor medida a Takeo, llevándose al más allá a sus víctimas, aquí será una de las nuevas víctimas de la casa quien tomará el relevo para hacerse con sus víctimas: La abuela de la familia. Este onryo se presentara de una manera tan brutal como Kayako, tanto que muchos no la echaremos en falta. Pero si, Toshio también aparecerá, aunque su papel será más testimonial que en anteriores ocasiones.
Pero donde hay más énfasis es en dotar a la saga de un aire japonés pero occidentalizado, ya hemos comentado lo de la casa, pero también que todas las muertes se producen el día de Navidad, una tradición cristiana que los japoneses han adoptado gracias al sincretismo. Por otro lado nos encontramos con la aparición del Kokkuri-san, una ouija al estilo japonés que tiene el mismo funcionamiento que la occidental, pero preguntando a la entidad, llamando a Kokkuri-san y preguntando lo que se desee. Otro de los detalles a tener en cuenta es el nivel de violencia y sangre que hay en esta película, durante una hora asistiremos a la película más sangrienta de toda la saga, y con algunas muertes muy difíciles de ver.
Como curiosidad decir que es junto a Ju-On: Kuroi Shôjo, la película más corta de la saga en cuanto metraje, pero a su vez, con más segmentos en ella. Otro detalle es el uso del balón de basquet como leit motiv de que algo malo sucederá en toda la película, parece un claro homenaje a Al final de la Escalera (The Changeling, Peter Medak, 1980)
-JU-ON: KUROI SHÔJO(Ju-on: Girl in Black, 2009)
La segunda parte del díptico para celebrar los 10 años de Ju-On lo cierra Maru Asato con una producción que se complementa a la perfección con Old Lady in White, pero se podría disfrutar independientemente de esta, nos sitúa la acción un tiempo antes de la primera parte del díptico y nos presenta un asesinato en la casa de una familia muy
parecida a los Saeki, muertos a base de cuchilladas. Esto nos da pistas de que la casa no es la misma de los Saeki y nos da a entender que el niño pequeño podría traer la maldición de la saga a esa casa.
Pero vamos por partes, si en Old Lady in White nos aterraba esa anciana que había substituido a Kayako Saeki, aquí tenemos a un ser de negro con unas características más aniñadas pero que al igual que Kayako y la anciana, anuncia su llegada a través de los clásicos sonidos guturales de los fantasmas de la saga. Si en Old Lady in White el ritmo era muy rápido y con mucha sangre, aquí Mari Asato nos da una segunda parte que recuerda y mucho a la de los originales, ritmo pausado, más suspense en sus tramas y más causas sobrenaturales que sangrientas (aunque en esta también hay momentos duros).
El epicentro de la maldición en este film es la pequeña Fukie, que al ser ingresada tras sufrir un desmayo en la escuela, le detectan un quiste dentro del cuerpo de Fukie, pero que en realidad son los restos de un bebé que no pudo nacer. El quiste se extiende por la pequeña y a toda la gente a su alrededor. Pronto el padre de Fukie enloquece y comete un asesinato. Será esa gemela que Fukie absorbió en el útero materno quien clamará venganza contra todo aquel que contacte con ella o su alter ego. ¿Y de la familia Saeki? Pues en este film solo aparece el pequeño Toshio durante tres segundos de metraje para hacer un pequeño cameo, pero ni el ni el matrimonio Saeki tendrán relación alguna con este film. La película se une a su predecesora gracias a otros cameos, como el Taxista de la Old Lady in White, o la propia Fukie que será el origen de la maldición en la primera película y aquí se nos revelará.
El film también es un ejemplo de como una buena idea con sus propias reglas acaba desvaneciéndose por culpa de la innovación, que aunque admirable, pierde fuelle en partes importantes, se agradece un nivel menos sanguinolento que su predecesora, pero si que resulta chocante el tipo de grabación que se eligió, una cámara de alta definición con un exceso de fotogramas por segundo que dotan al film de una estética algo casera, muy original para dar un toque de V-cinema a algo que no lo es, pero que le quita mucha carga dramática a la película.
4.-RÉPLICAS DEL SUDESTE ASIATICO