• No se han encontrado resultados

Julio la Mangosta y su narcisismo

In document Libro-El Bosque.pdf (página 158-169)

Como venimos mencionando en los capítulos anteriores Julio La Mangosta era el encargado del bosque, la organización que creaba las comunidades como el bosque lo había contratado para que llevara registro de todos los integrantes, coordinara actividades, asegurara se cumplieran los lineamientos del proyecto, tomara contacto con autoridades judiciales, informara la evolución de los tratamientos y diera sostén local a las problemáticas de los internos. Julio la mangosta de 26 años había sido contratado para un trabajo que no era en absoluto fácil, pero fue el único de los postulantes que se animo a decir que si ante la propuesta que la organización le había hecho. De conducta intachable, dotado de una increíble habilidad con el habla y un ojo clínico de excelencia, desembarca en el bosque.

Julio era oriundo de una familia de policías, cursaba estudios en la academia siguiendo una tradición de casi 15 generaciones en las fuerzas de seguridad, lee unos libros de psiquiatría y descubre su verdadera vocación y convirtiéndose en el traidor a la tradición familiar abandona la academia y se inscribe en la facultad de psicología, se pone de novio con una joven estudiante de medicina, finaliza sus estudios con excelentes calificaciones y siguiendo la lectura de unos

artículos sobre corte total en tratamiento de adiciones culmina en una cabaña a la que llena de libros y papeles, estableciéndose como encargado en el bosque.

Extremadamente organizado e inteligente luchaba consigo mismo por sorprender a su familia quien había pronosticado que esa profesión no era para él, porque en sus genes llevaba condiciones excepcionales para hacer cumplir la ley y el orden. Por lo tanto su trabajo en el bosque no se trataba solo de un reto profesional sino que incluía una carga extrema de ansiedad relacionada a haber quebrantado la tradición familiar, si bien su familia no lo presionaba en absoluto y no se había opuesto a tal cambio, Julio la Mangosta sufría internamente el abandono de las fantasías narcisistas relacionadas a acciones policíacas de tradición familiar y que habían sustentado su autoestima cuando en su horizonte de expectativas futuras se encontraba el proyecto de ser un agente de seguridad.

Trabajando en el Bosque, un tanto inseguro y carente de las imágenes internas solidas que él necesitaba para poder sustentar su seguridad interior, emprendía una nueva vida que día a día le demostraba que la realidad difería de sus imágenes internas, aspecto este que lo encontraba consigo mismo en su propia realidad, en un camino en que no faltaban los golpes, las desilusiones y el choque con los demás. Lógicamente el escenario del bosque en contraste con tal proceso interno era sumamente exigente, ya que el encargado del bosque requería de seguridad en su

personalidad, sin embargo su habilidad de palabra, su rapidez mental y el hecho de llevar en sus genes, la obligación de ser quien impulsaba la ley y el orden, hacia que Julio la Mangosta no abandonara el proyecto aunque el escenario se tornara caótico como empezaba a vislumbrarse.

Frente a todos los cambios que se estaban produciendo en el bosque la balanza interna de Julio la Mangosta se inclinaba más por el narcisismo que por el hecho de hacer cumplir la ley y el orden en el estricto sentido de la palabra. Si bien en teoría lo que estaba ocurriendo transgredía con creces la finalidad de la comunidad, al estar presente en el bosque Goduna, el trovador y los familiares del fantasma, le fue imposible quedarse fuera de ese proceso, sabiendo que siendo el responsable, tendría un rol clave, por lo tanto armado de valor, se propuso poner sus condiciones a toda la operatoria. Cabe señalar que su influencia aporto un grado de coherencia y un freno para que las cosas no se extremaran mas de lo necesario, pero dicha situación dio rienda suelta a su narcisismo que se encontraba hasta ese momento sin escenarios externos estables en donde expresarse ampliamente, siendo así las cosas en las fantasías narcisistas de Julio la mangosta surgió una figura interna que podría asemejarse a una especie de Jefe local de una gavilla de ladrones organizados a los cuales había que controlar hábilmente con el poder derivado de posición jerárquica.

Julio la Mangosta empezó a realizar una serie de cambios que involucraban también su aspecto externo con la modificación con ciertos detalles que hacían asomar esa imagen interna, botas de cuero, chaleco con bolsillos y una pipa, intentaban sumar a su imagen un aspecto que el consideraba como el lógico para su nueva función. Obviamente Julio la Mangosta no podía ejercer su rol de fantasía con un perro experimentado como Fazullo, ni con los visitantes externos, pero procedió de la siguiente manera ………..antes de que se realizara la reunión con Goduna, el Trovador y la familia del fantasma y despues del choque con el Chimayo por parte del fantasma, Julio la Mangosta, se reúne con el conclave y los lobos y les dice…..Haber, lleguemos a un acuerdo…..estuve pensando y voy a permitir que se ejecuten todas las ideas, pero a cambio de tener mas conocimiento de todos los detalles y obviamente vamos a tener que simular que tengo mayor autoridad, ya que eso me permite negociar con mayor poder con la Zona 1 y dar una imagen a los visitantes de mas control interno que entiendo es algo clave y necesario para que todo esto marche sobre ruedas.

Lo que Julio la mangosta estaba haciendo era negociar un poco mas de poder aparente que el que tenia a cambio de permitir que hagan lo que quieran los de la zona 2, Julio la mangosta no era ningún tonto para darse cuenta que mal o bien en la zona 2 se manejaban por códigos morales positivos y aunque se trataba de ladrones, lo peor que podían hacer era meter algún artículo robado de afuera que

considerando las codas que ocurrían en el bosque no significaba mucho. Lo único que no tenia en cuenta en sus apreciaciones, era que los lobos con un poco de manija, impulsados por el temor lógico que se experimentaba al respecto de la zona 1, podrían realizar una masacre contra los guardianes de la zona 1 si él no les ponía limites reales. Jóvenes como los lobos que ya tenían afectos entre las chicas de la zona 2 y entre las familias y los niños, serian capaz de cualquier cosa si Mario y el chimayo atacaban con golpes bajos como planeaban hacerlo.

Este ultimo punto es imprescindible de mencionar, los 30 o 35 seguidores de Mario y el Chimayo en la Zona 1 e incluidos estos, solo daban temor por ser mas cantidad de personas y perversas, pero a la hora de lo real, en todos los enfrentamientos que había terminaban siempre varios de ellos en el hospital del pueblo mas cercano, Los lobos con un umbral de activación de la violencia mas alto, eran mas feroces y salvajes a la hora llegar a ese umbral y activarse su respuesta defensiva, cuando ya las cosas ameritaban una acción en contra de la zona 1 se creaban escenarios de violencia bastante patéticos, buscando siempre que el un lobo se enfrentara a una persona especifica de la zona 1, por lo tanto la zona 1 acostumbrada a actuar en pandilla o de forma indirecta, evitaba disimuladamente el enfrentamiento mano a mano con notable cobardía camuflada detrás de la hábil agresividad verbal, la burla y la mentira. Sin embargo lo que los hacia peligrosos era que cometían ataques contra los mas débiles y buscaban atacar

superando en numero a los grupos de lobos y de forma sorpresiva y traidora……y haciendo referencia a la frase del cantante Silvio Rodríguez…...Lo mas terrible se aprende enseguida y lo mas hermoso nos cuesta la vida……..Siendo así las cosas, los lobos actuarían excesivamente violentos y sin dudar.

El contacto que Julio la Mangosta establecía con los Lobos y el conclave de la zona 2 oficiaba de complemento para hacer que en lo personal supere la preponderancia de su narcisismo. Los lobos en general debían ser concretos y estar en contacto con lo inmediato, cualquier desvío en el entendimiento de un yeite con respecto a la realidad, hacia que los acontecimientos obligaran a corregirlo, ya que de lo

contrario la misma estructura y códigos compartidos entre ellos se les volvía en contra. Mientras que Julio la Mangosta tendía a vivir en la preponderancia de su ego personal, si hacia algo que no contribuyera a lo que se había puesto en marcha o fuera algo inútil, se le hacia rápidamente presente en su consciencia las evidencias de su conflicto interno que considerando la situación critica, lo obligaba a corregirlo de inmediato. Siendo así el interno de Julio la Mangosta actuaba en general con ansiedad e inseguridad involucrado de forma personal en aquello que, de acuerdo a su posición, quizás podría y hasta debía haber permitido que ocurra, pero bajo ningún concepto ser parte de ello como objetivo personal. Eso le generaba una sensación interna de estar posicionado en el lugar equivocado y su actitud derivada de ese sentimiento interno lo hacia ser ampliamente criticado. Pero es necesario considerar como atenuante que estaba solo, era joven e inexperto y su compañero Carlos en ves de darle apoyo, subliminalmente lo disminuía haciendo que se vean evidentes estas actitudes para los demás. Carlos era responsable de la seguridad, muy poco se sabia de su historia personal, solo que había vivido en los Garimpos brasileros, era un tipo rudo con una escopeta al hombro, pero era solo eso y el estaba consciente de su realidad y limitación, si bien era un hueso duro de roer, a diferencia de lo que podría ocurrí con Julio la Mangosta del cual se respetaba sus limitaciones en los yeites por inexperiencia a Carlos, llegado en caso, se le daría directo al cuello si fuera necesario cuando se iba de caza y tendría descargada la escopeta. Pero Carlos era una persona razonable y

justa a la cual se la respetaba, se sabía mover adecuadamente y tenia una conducta ejemplar como también la tenia Julio, aparte no era tonto y entendía los mensajes entre líneas, cuando varias veces avizoro pasarse del limite admisible, Inteligentemente Juan el español se metía por el techo de su cabaña y le escondía por unos días la escopeta, cosa que le daba un notable temor, aunque portara un facón en su cintura, siendo así las cosas todos sabían que a la hora de vivir un frente a frente era uno mas por mas como ellos, por mas historias que se jactara haber vivido en los Garimpos.

Continuando con lo que estaba aconteciendo en el bosque, despues del conflicto en la puerta del comedor ingresan en la reunión y Julio La mangosta esperaba ansioso su turno para hablar, nunca fue ni lo seria un tonto y ya habiéndose decidido estaría ubicado es una posición en que buscara ser alguien relevante y lo lograría, pero de todas formas no seria un trabajo fácil y las circunstancias lo obligarían a abandonar la fantasía Narcisista por un rol real en donde debería jugarse y tomar contacto con la realidad de sus capacidades, por lo que esta historia seria una catapulta para que pueda vencer algo que en su interno le generaba entropía desde siempre o en el mejor de los casos para poder identificar cual era el origen.

No seria fácil esta vivencia para Julio la mangosta que no contaba con un grupo de pertenencia en el bosque aunque se acercaba cada ves mas a los lobos, haya

echo bien o mal y al margen de detalles de su interno, opto por jugarse en esta historia. Julio era un joven de buena familia, excelente estudiante, no era adicto a las drogas y tenia proyectos y afectos solidos, no provenía de un ambiente de marginalidad y violencia, sino del lado opuesto, por lo tanto estaba solo y consigo mismo posicionado en una evidente postura post Zona 2 que le demandaba tener cierto nivel de acatamiento de los códigos que ahí se manejaban. En la reunión comento que estaba de acuerdo y que empezaran los arreglos, que Goduna y el Trovador hicieran contacto con el conclave de forma directa y luego con él para que estuviera al tanto de todo, esto le daba mas relevancia al fantasma, ya que era el vinculo entre lo externo y el conclave y era una maniobra de julio para acercarse a él y poder no tener las limitaciones de trato y dialogo que tenia con lobos mas difíciles de tratar como Fazullo y el Sarraceno.

Posterior a la reunión, la reacción de Mario fue insólita e imprevisible, se esperaba una reacción mas violenta, por lo tanto el fantasma hablo con todos en la reunión para que los contactos de Goduna aceleraran los trámites de traslado al bosque de sus amigos diseminados en distintas instituciones y de esa forma sumar mas numero de personas a los lobos. Para ello también se le pidió a Pablo y Ale que recorrieran esas instituciones de visita para comentarles la novedad y que estén preparados para arribar al bosque en un tiempo cercano.

Al finalizar la reunión Mario se acercó a hablar con Julio la Mangosta y le comenta que lo que había ocurrido con el chimayo se debía a que no podía controlarlo, que el buscaba cumplir su función, pero insistía en que no podía controlar lo que el chimayo fuera a realizar, ya que estaba tomando mas poder dentro de la zona. Mario buscaba jugar a dos puntas impulsado por la tendencia de no estar fuera de esa operatoria que se evidenciaba que ocurriría en el bosque, también se acercó al conclave a expresar el mismo mensaje, pero no fue seriamente escuchado y se le pidió que se retirara. Al volver a la Zona 1, habla con el chimayo y le dice………Chima la cosa esta jodida, me pidieron que me retire y que desde este momento el único que habla con ellos soy yo, te dejaron afuera chima y todo por el fantasma, vamos a tener que planear bien lo que hacemos y ver como siguen las cosas……..el chimayo incremento su odio contra el fantasma, hasta el momento las veces que lo había agredido le había salido mal y eso hería su orgullo, ahora verlo involucrado con su familia en un yeite que aparentaba de importancia lo hacia ponerse mas paranoico. Mario empezó a darle lo que comúnmente se llama manija, hablándole mal y creándole una imagen de que el fantasma era el causante de todos los males, incluso le decía que Julio la Mangosta lo había amenazado con traer autoridades policiales para que vinieran a desmantelar la zona 1, en síntesis, lo que Mario buscaba era incrementar el odio del chimayo para que haga cosas que pensándolas un poco no se animaría a realizar, mientras daba la imagen en el conclave de que él no

podía controlar la Zona 1 y entonces generar así actos de caos propiciados por la zona 1 y no cargar con la responsabilidad llegado el caso que las cosas salieran mal.

Mientras tanto Julio la Mangosta en su nueva función, que era la misma de antes, solo que él se sentía incluido entre los que habría querido que fueran sus pares, adquiría en el pueblo más cercano su instrumento de poder, un megáfono. Con dicho elemento llamaría cuando quisiera a quienes fuera necesario para mantener reuniones continuas con diferentes personas de la zona 2 y la zona 1 para arreglar ciertas cuestiones, esta adquisición que parecería algo sin sentido no lo fue en absoluto, a través de esa táctica lograba llamar a una persona e indicarle que haga tal o cual cosa y si no coincidía con aquello que esa persona debía realizar por algún yeite obligaba a que replantearan las cosas y a que el conclave pidiera su presencia y llegar a un acuerdo con el. Esta original táctica emanada de su mente concebida para las acciones policiacas fue un paso adelante en su camino de superación de la fantasía para sumergirse en la realidad a través de sus capacidades reales, Julio la mangosta, lejos de ser un rudo y siendo un hombre de estudio, desplegaba en el bosque su inteligencia y su influencia, asemejándose al rasgo preponderante que define al animal que objeto de su Alias…..La mangosta……….. el único animal que mata a la cobra .

La segunda medida que tomo Julio la mangosta fue exactamente aquello que Mario le habría mentido al

chileno y que ya daba vueltas como rumor en la zona 1, exacta coincidencia que ya empezó a cumplir su función desde antes de implementarse. Julio la mangosta, mediante un arreglo con su familia, dispondría de una numerosa asistencia policial y penitenciaria de emergencia en un caso de desborde de violencia en el bosque, para tal fin hizo instalar una radio con contacto permanente con su padre y otra persona que de forma directa podría dar aviso a las autoridades y enviar efectivos al bosque. Con el objeto de hacer ver en toda la comunidad que esto era una realidad, entre 10 y 12 efectivos armados realizaron una visita amistosa al bosque a reunirse con Julio. A los de la zona 2, les dijo que se trataba de una medida para detener actos de la zona 1 y a los de la zona 1 le dijo que se trataba de una medida para detener actos derivados de esa ultima reunión con la familia del fantasma, pero ambos grupos sabían que esto podría ser usado en contra de cualquiera. De estas forma Julio la mangosta con su megáfono y su radio se erigida como el tercer polo de poder en el bosque.

In document Libro-El Bosque.pdf (página 158-169)

Documento similar