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3. Prolongaciones del conversar, encuentros de los sábados

3.6. Karoll dice

(Los chicos y chicas observan el video donde Karol presenta ante los asistentes al Cine Club su propuesto de corto)

German Gómez: Cómo te ves Karoll

Carolina Silva: Ya German preguntó, a ver respóndele a Germán

Karoll Pedraza: pues realmente siento que me sigo conmoviendo con lo que dije ahí, lo veo y me vuelvo a conmover como cuando lo dije, como si lo dijera de nuevo (pausa) no sé qué decir

Karoll Pedraza: Porque esa búsqueda que ando haciendo (se apena y se tapa la cara), pues es una búsqueda que la hago desde algo que me hace muy sensible, son como las cosas que suceden en el entorno y me llegan mucho, entonces pensarme cómo pensé en esa historia para tratar de trascender en esas situaciones que como en el lugar en el que nos encontramos pues pasan y no son agradables (Karol se ve muy conmovida y se permite una larga pausa)

Carolina Silva: ¿Cuáles son esas situaciones?

Karoll Pedraza: Pues el hecho de que todo el tiempo, la posibilidad a veces económica, las situaciones que pasan en la familia, si, más que todo por el tema de la economía y que no podamos acceder y hacer lo que de verdad queremos, sino todo el tiempo es a tener que estar sumiso, tener que obedecer, tener que no sé, entonces me duele ver a mi mamá trabajando tanto para nada.

Esa película de Precious me tocó mucho porque es una situación que no se encuentra tan lejana a nosotros que la vemos allá, sino que es demasiado cercana a mi familia, no sé a todo.

Carolina Silva: Precisamente cuando veía los videos y tú lo tomas ahí Karoll y es la necesidad de lo sensible y la necesidad de lo sensible en cuanto a lo que cada uno de nosotros es, porque la tendencia es a siempre movernos en el plano de lo racional, el saber desde unas formas y unas maneras y cuándo realmente abordamos lo sensible, cuándo circula lo sensible y cuándo se pone en juego lo sensible desde cada uno de ustedes y pues creo que Karoll retoma ahora cosas diciendo primero lo sensible, cómo es abordado desde el espacio del cine, cómo circula ahí lo sensible desde las historias que son contadas en las películas que vemos, pero también lo sensible en cómo esas historias comunican a nuestra vida, tu pones Precious, a mí por lo menos cuando trabajamos en ciclo de Palestina, ese ciclo para mí fue muy significativo, no sé ustedes que Karoll toca la película de Precious, con qué película se han identificado…

AlexCastro: Pues en mi caso me identifique con Precious porque, número uno, por lo que ya les había dicho de cuando ella se mira al espejo y ella se ve como una persona diferente pero ella quisiera ser; también porque como dice Karoll no es muy lejano a lo que normalmente pasa, también me tocó mucho la desigualdad, por ejemplo ella como vivía; por ejemplo la mamá de Precious me recordó a veces mi mamá, porque a veces ,ella nunca ha sido mala conmigo, ella ha sido muy muy bonita conmigo, pero a veces hay palabras que a uno le lastiman y que se las diga esa persona que uno ama, a veces a uno le duelo mucho, entonces tomé esa película por ese lado. También por lo sentimental, por lo que a ella le pasa.

Carolina Silva: Estiffany, qué pelis?

Estiffany Gómez: (se encuentra muy conmovida por la conversación y tiene lágrimas en los ojos) Ya les dije soy muy llorona…me reservo el comentario

Carolina Silva: Te reservas la peli? Y tu Germancho, películas que hayan sido así como Crick… German Gómez: No se, no recuerdo una de todas las que hemos visto

German Gomez: Yo recuerdo que al primer ciclo que fui completo el año pasado al principio, en ese ciclo una película que me gustó…

Carolina Silva: Descríbela para saber si la recuerdo

German: es que no la recuerdo, es que recuerdo el sentimiento que tuve en ese momento, pero no la película…es que yo tengo una manera de reflexionar distinta, es que no es un sentimiento de felicidad es como en ese momento se mostró el poder o algo así, es algo sobre eso pero no recuerdo qué película fue. Carolina Silva: Vimos en control social, Asesinos por Naturaleza, te acuerdas la pareja que empieza a matar, vimos El Experimento, Vimos The Wall de Pink Floyd, vimos Holly Motors

German Gómez: Si también me acuerdo de esa

Carolina Silva: Pero bueno, a propósito de lo que habla German, lo que nosotras hemos tratado de indagar es, ¿el cine le habla en clave a nuestras vidas? O sea, ir al espacio de cine, o más bien la pregunta sería, ¿por qué ir al espacio del cine?

Alex Castro: Pues yo, es que no sé qué decir, pero hay películas que le llenan el corazón a uno, que uno se ve reflejado en ellas, como también hay películas que lo entretienen y le dan a uno esa sensación de querer saber qué va a pasar.

Hemos expuesto el recorrido de nuestro conversar, recorrido que transita. Transita con la palabra conjugando en ella mundo-cine y experiencia del Joven Frailejón. Transito posible en el espacio del Cine Club El Frailejón en el cual se configura la conversación como expresión poética de la vida. “Aquí lo poético es experiencia de apertura, me refiero a una persona que es, a la vez una incisión poética (un nuevo sentido) y una incisión política (un nuevo comienzo)Lo poético introduce algo nuevo que rompe con lo anterior, algo nuevo que es sorpresa. El momento poético es un estado que implica una relación libre, no sometida a los significados dados y establecidos sobre las cosas” (Bàrcena, 2006 p.241). La apertura como manifestación de búsqueda, un “soy pensado” a través de personajes, de historias, de escenas. Apertura del mundo ficción que irrumpe en la experiencia del Joven Frailejón. Señal de tensión frente a lo establecido a través de los discursos sobre el genero, la identidad, la educación, el conocimiento. Por ello, expresión política, en la medida que la voz, enuncia una presencia. Que conversa con otras en un lenguaje propio y autentico, propio porque expresa con la palabra las ideas que solo allí en el Cine Club y para sí tienen un nuevo “sentido”. Auténtico porque es su modo de decir, no un modo de decir prestado o impostado.

Este recorrido nos permite con la conversación conocer al Joven Frailejón. Conocerlo en un esbozo que el presenta como reelaboración de sí. Pues mientras conversa, piensa, relaciona, conjetura, se pregunta, se escucha y escucha, reclama, siente. Conversación cuya enunciación implica que Karoll Pedraza, Estiffany Gómez, Alex Castro, German Gómez, Yesner Albarracín, Enrique, Kevin Arce, David Alape, Keydi Díaz, Carmen Díaz, Eliana Díaz, Jacobo León entre otros están presentes. Y hacen presencia a través de la exposición de su ex/sistencia abierta y en búsqueda. Ex/sistencia fabulada, expresión del juego del desanclaje de un sí mismo, que se dispone a la creación de actos de resistencia .

CAPÍTULO IV

A MODO DE CONCLUSIÓN

CINE CLUB EL FRAILEJÓN COMO POSIBILIDAD: FISURAS EN LO INSTITUIDO

Ver cine para los integrantes del Cine Club El Frailejón es un ejercicio que los acerca a las historias con las cuales circulan ideas, espacios, sentimientos, personajes y mundos. El cine presenta ante la vista, oído e imaginación la perspectiva de algún director que ha encuadrado un acontecimiento y creado un montaje. El juego de la luz los hace partícipes de un encantamiento que es a su vez “un compromiso entre poéticas divergentes, un entrelazamiento complejo de las funciones de la presentación visible, la expresión hablada y el encadenamiento narrativo”(Ranciére, 2012). Arte nuevo, para el que existen diversos espectadores. Espectadores que se integran al juego cinematográfico.

El juego de luz y sombra fusiona a los espectadores en esta poética, cuando esas historias que aparecen como exterioridad se integran al universo de representaciones que portan como sujetos, con lo cual se arma de nuevo una historia, que ahora al ser propia empieza a integrarse con figuras y recuerdos al universo de la imaginación. Para este caso, se trata deluniverso de la imaginación de espectadores jóvenes. Universo que desde un tiempo, un espacio, unas relaciones sociales y unas formas de entender el mundo, hacen este juego, el cual incide en los intereses y contenidos que son retomados en cada película. Se puede decir que, se ve y se fija la mirada de acuerdo a aquello que se es, pero lo que se es, no es simplemente el acaecimiento de un tiempo y un espacio. Sino fundamentalmente la oportunidad de desestabilizar a través de este juego lo que cada uno es.

Pero si los jóvenes espectadores filtran, en el sentido de seleccionar y dejar pasar algunas cosas, o en centrar su atención en ciertos aspectos y dejar de lado otros, el cine también produce selecciones. Esto implica que las formas de representar, configuran la expresión de las tensiones que encausan los estilos, las apuestas y búsquedas de un arte que es muchos cines. Tanto por las

apuestas de los directores como por los públicos que asisten a diversas salas. Sin embargo, reconocemos que para nuestra experiencia existe una selección de películas y unas “orientaciones” que inciden en el tipo de cine que trabajamos y en lo que quisiéramos retomar de los films. Porque no podemos caer en la ingenuidad de la neutralidad de producciones que recrean formas de visualización de los sujetos y su vida, porque además, “el cine es asimismo un aparato ideológico productor de imágenes que circulan en una sociedad y donde esta reconoce el presente de sus tipos, el pasado de su leyenda o los futuros que se imagina”(ibíd., pág.13). Esta premisa sobre cine permite entrever el andamiaje que sostiene las producciones cinematográficas. Andamiaje que no es sólo imagen, es imagen en relación con otros elementos, entre los que se encuentran el poder, los intereses económicos, las luchas sociales y la apropiación de discursos externos al cine que se apropian del cine. Que aunque no visibles y en ocasiones no conscientes, sí están referidos a un aparato perteneciente a una época.

El cine como andamiaje productor de imágenes, es ante todo proyección de unas maneras de experimentar lo sensible, como lo señala Déotte (2012) al referirse a las épocas de la sensibilidad, no porque las podamos diferenciar de manera tajante, sino por la importancia de pensar la sensibilidad en clave de aquello que la produce. Diríamos que en nuestro caso, tanto la fotografía como el cine van a suscitar en la modernidad y la postmodernidad unas maneras particulares de producir lo sensible.

Desde la experiencia del Cine Club El Frailejón esta configuración de lo sensible permite discutir algunos postulados, referidos al lugar que le damos a la experiencia de los sujetos, en cuando a la manera de percibir los sentimientos y las emociones propias y de los otros. En este sentido, la preponderancia dada a ciertos conocimientos, en la comprensión general de una época, se signa por aquello que desde aspectos económicos, políticos o históricos define un espacio temporalizado. Es decir, la sociedad líquida de Bauman (2002), propone unas maneras de ser y sentir desde la superficialidad, mientras que la sociedad del espectáculo de Debord (2004), nos propone el sentir y el deseo desde el frenesí de la imagen engañosa; y así una amplia gama de postulados acerca de cómo somos, dejando de lado el dibujo que bajo estas definiciones va

ramificándose a través de la experiencia sensible. Es decir, la experiencia de lo sensible es, en una estrecha relación con la cotidianidad de la gente.

Lo que sugiere esto, en clave del proyecto, es que la experiencia en relación con el cine brinda unas posibilidades enormes para pensar quiénes somos desde nuestros rasgos más distintivos, como lo son nuestros sentimientos, deseos, emociones; allí nos acercamos a la comprensión de los otros a través de las ficciones del cine y de esa sensibilidad vivida en el encuentro, la palabra que rota y no se centraliza en el adulto o el conocedor. Una experiencia de lo sensible entregada en el encuentro para ver cine y conversar, no institucionalizada por las definiciones a priori de una época.

El cine permite estrechar la relación mágica de tiempos, espacios y vidas, con los cuales nos permitimos sentir el mundo. Es importante señalar que para la comprensión y elaboración de una experiencia, la del Cine Club, el cine cobra unas dimensiones particulares que no pueden ser entendidas como partes o fragmentos sobre las cuales dar cuenta.

Como un todo, la experiencia del Cine Club El Frailejón (proyección de films, conversación, experiencia de lo común diferente y creación de subjetividades juveniles), permite visibilizar fisuras frente a lo instituido en cuanto a lo artístico, la noción de sujeto, la política y el joven como espectador y creador.

En los siguientes apartados presentaremos cada una de estas fisuras como parte del ejercicio de comprender la experiencia del Cine Club El Frailejón desde la posibilidad, como apuesta ético-política en contraposición a la negación tanto de los sujetos jóvenes como de lo que estos pueden crear.