• No se han encontrado resultados

formas de interacción en los jóvenes

2.2 L a importancia del poder civil y la sociedad informacional en la sociedad red

El aumento de la mediatización de las relaciones sociales que se producen a partir de las TIC, son actividades que cada vez están más incorporadas, capaces de explorar niveles comunicativos multidireccionales. Manuel Castells (2009) habla de procesos de poder en la sociedad red, que son posibles gracias a tales niveles comunicativos en multidirección. Como se explica en el capítulo anterior, el poder es una capacidad relacional que permite a los agentes influir de forma asimétrica en decisiones de otros para favorecer la voluntad e intereses de quién tiene el poder. (Castells, 2009). En el caso de las redes sociales, el poder es compartido y no, ya que cualquier individuo es capaz de obtener el poder o de cooperar para hacer cumplir tal, de acuerdo con los intereses comunes.

“El poder se ejerce mediante la coacción (o la posibilidad de ejercerla) y/o mediante la construcción de significado partiendo de los discursos a través de los cuales los actores sociales guían sus acciones.” (Castells, 2009. p. 35). Pero cuando el poder no está Institucionalizado ni puede ser realmente

controlado en los espacios virtuales, la sociedad tiene la posibilidad de alcanzarlo para los fines que le convengan.

Internet ha sido una herramienta fundamental para mostrar el impacto de la organización social a través de redes sociales, blogs, etc. Para movilizarse en cuestiones políticas, cívicas, ecológicas, económicas y hasta para crear vínculos de empatía y sociabilización a partir de las emociones y sentimientos en común que tienen algunos internautas. Estos proyectos alternativos que plantean los agentes y la juventud sobre todo, deben pasar por redes de comunicación a fin de lograr transformaciones en conciencias y opiniones de otros para desafiar a los poderes existentes; el poder en la sociedad red es la comunicación.

El poder en las redes sociales virtuales se da a partir de dos principios. Principio de prominencia (Hubbel en Lozares 1996). Sitúa a los agentes sobre un eje vertical a manera del organigrama de una organización. Se invoca el mecanismo causal en la medida en que un agente es el objeto de las relaciones de muchos otros, que son a su vez objeto de las relaciones de otros. Este principio supone la acción de otros por parte del líder de la red a fin de impulsarlos a que lleven a cabo sus deseos. Y el Principio de rango (Hubbel en Lozares 1996) Aplicado como la suma de las relaciones que posee un agente; entre más relaciones se poseen, más acceso se tiene a los recursos sociales. Pero se pueden encontrar modelos más sofisticados como los vínculos de puente. Las relaciones de puente son un importante recurso social.

El poder y la importancia de Internet en la vida de los agentes se traducen en cifras, pues según el más reciente reporte en 2012 de Internet World Stats (ISW) en el mundo fueron estimados 6billones 930millones 55mil 154 de habitantes, de los cuales 2billones 267millones 233mil 742 son usuarios de Internet. Esto representa un 33%, significa que menos de la mitad de la población mundial es usuario o tiene acceso a Internet. Aunque “entre las naciones y entre los individuos, todos los países tienen al menos una franja de

su sociedad que ha integrado a las TIC y sobre todo Internet a sus actividades.” (Crovi, 2002. p. 16). En el reporte la IWS consideró: África, Asia, Europa, Medio Oriente, Norteamérica, América Latina y el Caribe, Australia y Oceanía.

En América Latina y el Caribe la población total es 597millones 283mil 165 personas, y representa al 9% de la población total mundial. Del 100% en América Latina, los usuarios de Internet son 235millones 819mil 740 habitantes, esto significa que el 39% de la población total en América Latina es usuario y tiene acceso a Internet, la cifra no es nada despreciable si se compara con la estadística mundial, aunque obviamente las escalas numéricas son diferentes y aún está por debajo de la mitad si quiera.

Finalmente en México que representa el 6% de la población total de América Latina. Según el último censo realizado por el INEGI (2011) existen de 112millones 336mil 538 habitantes, de los cuales 40millones son usuarios de la red, sólo el 35% de la población total tiene acceso a Internet. “El número de usuarios de internet en México superó los 40 millones, lo que representa un incremento de 14% con respecto a los 34.9 millones que se registraron en el 2011.” (El Universal Online, 2012, Fecha de acceso 17 de mayo de 2012).

Realizando una interpretación de las cifras, México es un país donde se lucha por disminuir la brecha digital, pero aún harían falta políticas y coyunturas favorables que permitieran el acceso e incorporación de las TIC cada vez más a los habitantes en el país, ya que sólo el 35% de los mexicanos tienen accesibilidad a Internet, y esta cifra está por debajo de la mitad de la población total.

La posibilidad de ser usuario virtual en la sociedad red es una oportunidad de poder generar y formar parte de la sociedad informacional que se gesta, se organiza, converge e interactúa en los espacios de Internet y sobre todo en las redes sociales virtuales. Este proceso se da a partir de la incorporación de dichas redes a la vida cotidiana y a las prácticas de interacción comunicativa que requiere un espacio social virtual. “Las

interacciones de los grupos sociales se materializan en prácticas discursivas y formas culturales que se hacen evidentes en la forma en que construyen su memoria sociocultural.” (Maass, 2004. p. 180).

El Internet es el gran soporte de la sociedad red, y las redes sociales virtuales son esos espacios de interacción comunicativa y simbólica donde el agente define, decide qué usos, de qué manera significará su estancia y permanencia en las redes sociales virtuales; además de elegir con quién querrá establecer una relación socializadora a través de una comunicación multidireccional. Las herramientas están puestas sobre la mesa para quién pueda y quiera acercarse a la sociedad informacional y usar el poder que da la virtualidad para crear, movilizar organizaciones sociales, emocionales, culturales, ecológicas, cívicas, económicas o simplemente tener relaciones empáticas y lazos para no perder contacto con otros agentes sociales.

Compartir sus emociones, la manera de pensar y sentir en una sociedad globalizada y capitalista donde poca importancia se le da a la parte humana, quizá es aquí donde los agentes descargan esas frustraciones emocionales; pues las actividades en las grandes ciudades requieren de procesos de productividad laboral, económica, espacial y otras que no dan tiempo para pensar en la espiritualidad, emotividad, sentimental y parte humana del agente, sobre todo cuando se es joven. “Las redes sociales han cambiado no sólo nuestra forma de comunicarnos, sino también de interactuar, convivir y expresarnos socialmente a través de un muro en el cual la gente se desahoga, opina y publica su vida a los ojos de millones de usuarios, y paradójicamente consigue blindarse toda vez que la red se convierte en un microcosmos y la conexión a Internet representa la única forma de conexión posible, sino es que deseable.” (Carlo, 2011).

Las redes sociales virtuales están configurando una nueva sociedad, al menos entre los internautas activos, comunidades juveniles y contextos urbanos; ya que los usuarios adquieren nuevos canales interactivos, convirtiéndose en prosumidores. Twitter es un espacio virtual creado por

jóvenes y adoptado por jóvenes; en la transformación de la comunicación.

Twitter es la red social de la comunicación multidireccional inmediata y precisa o autocomunicación de masas como lo define Manuel Castells (2009), pues se logra interactuar a partir de solamente 140 caracteres o letras considerando los espacios, en una forma inmediata y con la oportunidad de llevar el mensaje o la información hacía una multidireccionalidad.