VI La filosofía como reflexión sobre la cultura
6.1 La autoconciencia intelectual de la cultura
6.2 La metafísica de la expresión simbólica 6.3 La forma de los sistemas de significación
Este capítulo se presenta como un precisar y profundizar lo dicho en los dos anteriores, al considerar directamente la cultura como problema filosófico, para term inar con ello esta segunda parte y poder pasar así a sus conclusiones.
6.1 La autoconciencia intelectual de la cultura
Anteriormente abordamos 262 el sistema de Francisco Larroyo, ahora le prestaremos especial atención a un texto263 en el cual aborda directamente los problemas de la filosofía de la cultura desde su personalismo crítico que le permite decir:
El término filosofía de la cultura es relativamente nuevo; no así su significado, que, a decir verdad, se enlaza de manera insoslayable al desarrollo universal del pensamiento.
262 Cf.. Arriba subcapftulo 5.1 263 Larroyo (1971).
El nombre de filosofía de Ja cultura se va imponiendo en el siglo XX en nexo con las recientes investigaciones ya de la historia de la cultura, ya de la teoría de los valóres, la filosofía de la vida y de la antropología filosófica...
La filosofía de la cultura puede caracterizarse como una reflexión sistemática acerca de las creaciones humanas en todos los campos (sociedad, lenguaje, costumbres, moral, arte, erótica, religión, política, economía, educación, ciencia, técnica...), ello es, de todo aquello que constituye el orbe de las realizaciones del hombre a la luz de la idea de valor. Justamente tal enfoque axiológico permite distinguir su tema y temas respecto de las llamadas ciencias sociales (etnología, historia, jurisprudencia, filología...).
La formación de la filosofía de la cultura coincide coh la de la filosofía en general. Puede decirse, en efecto, que el fruto maduro del desarrollo histórico de la filosofía ha sido justamente la filosofía de la cultura, en nombre, significado y alcance. (:V).
Vemos como -para Larroyo- la definición de fiíosofía de la cultura264 aunque históricamente novedosa, refiere a un modo de reflexión y a unos objetos sobre los cuales recae antiguos, caracterizada por una orientación axiológica cuyos resultados la particularizan como un producto último del desarrollo filosófico.
La cultura y sus ámbitos, han sido el contexto en los cuales los filósofos han realizado sus reflexiones. Sin embargo éstas, rio se han considerado precisamente como filosofía de la cultura. Aunque en algunos filósofos, la amplitud de su obra, haya abarcado la cultura de su tiempo.
La filosofía de la cultura, en tanto reflexión abarcadora, puede parecemos un intento, de la razón filosófica actual, de evitar el particularismo, subjetivismo e individualismo. Que predominaron, desde mediados del siglo XX, como modalidad de su quehacer. Nos parece que, si la filosofía contara con una metodología para el análisis de la cultura. Realizaría su condición de saber sistemático.
La reflexión sistemática sobre la cultura ha sido realizada utilizando distintos conceptos para referirse a ella y a la vez enfatizando unos más que otros:
El término cultura (del latín Collere, cultivar) significó, al principio, cultivo de las aptitudes humahas. Por obra de este cultivo el hombre supera su estado natural. Esta es la cultura como perfeccionamiento del espíritu humano (primera acepción). Tal significado tuvieron los vocablos humanitas y civilitas, en la
antigüedad y ia Edad Media. Más tarde, hacia los siglos XVI y XVII, dicho concepto de cultura fue ampliado. Se aplicó a los objetos (ideales y reales) que el hombre crea en virtud de su educación y talento, como los principios de la ciencia, las formas de vida, las obras de arte ... Esta segunda acepción de cultura, coincide con la de bienes culturales (segunda acepción). Frente a la cultura así concebida, se habla de natura, naturaleza. Entonces, recogiendo el sentido del vocablo griego Phycis, se declara que la naturaleza es el conjunto de los seres tales como són por su origen y nacimiento (Larroyo, 1971:35).
Han existido diversas y distintas tradiciones discursivas desde las cuales se aborda a la cultura -o su equivalente con distintos nombres-. A los elementos básicos que la componen -el próductor, lo producido y lo no producido-. Generando múltiples explicaciones sobre su origen, funciones y fines.
Desde los discursos religiosos, artísticos, sapienciales, políticos y filosóficos se ha tratado de explicar -enfatizando más un elemento que obro- el origen del hombre y de lo existente265. Ha sido la formulación, transmisión y recolección de conocimientos -orientados y realizados por fines y medios distintos en los discursos mencionados o vocacionales-, creencias y saberes 266 lo que conforma a una tradición como tal. Por lo cual la reflexión sobre la cultura no es algo nuevo, mas para la filosofía:
Como reflexión sobre la cultura, en efecto, la filosofía hace objeto de estudio a la ciencia. Entonces se llama lógica, que, como tal, comprende a la teoría del conocimiento y la metodología... la filosofía convierte a la moral en objeto de investigación, y así surge la ética. En ésta trata la filosofía de captar metódicamente la moralidad, descubriendo los valores propios de la conducta humana. Cuando la filosofía medita sobre el derecho y el Estado, se torna filosofía del derecho y política filosóficá (:47).
También se distingue y se relaciona la filosofía con el arte. El filósofo piensa el mundo; el artista lo modela. En un caso el órgano es la razón; en el otro la fantasía. Precisamente por esto la interpretación estética del mundo se diferencia de la filosófica. Ésta tiene un origen racional; aquella, un origen emotivo. Pero también es diferente su forma de representación. El filósofo se vale de conceptos; el artista, de imágenes.
265
266Cf.. Trejo (2000) Cf.. Villoro (2000).
En tomo a la religión, la filosofía tiene precisas relaciones, lia religión es una
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actividad supraracional. El misterio es la esfera de la religión, q;ue se ocupa de lo que está por encima de la razón. Pero el creyente se sirve también del lenguaje conceptual cuando narra sus misterios, bien que sólo para aludir a la realidad. Tiene un sentido simbólico; se refiere a una realidad sin pretender definirla de un modo
lógico.
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La ética como disciplina filosófica enfocada a la definición de los conceptos éticos, las condiciones de su realización y las consecuencias de ello. Tiene como objeto
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básico de estudio la moral o costumbres. Tanto aquellas que se encuentran escritas, sean como reglamentos, códigos o leyes. Como las que se realizan cotidianamente, utilizando códigos aprendidos por la practica en contextos sociales! definidos.
En suma: la filosofía es tributaria de la cultura entera. Su problerna es comprender a ésta en su totalidad. Tras de definirla, caracteriza sus variados territorios viendo de encontrar sus valores propios. Por ello, en un sentido,
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la filosofía es la autoconcienciá intelectual de la cultura. (:48).Así, -según Larroyo- la filosofía se nos presenta como una reflexión sistemática y metódica, sobre las diversas áreas de la cultura. La filosofía -en general- es filosofía de la cultura. Esta forma de presentar a la filosofía como un metalenguaje -un discurso sobre otros discursos- corre el peligro de parcializarla ¡y entenderla sólo como filosofía del lenguaje -puesto que analiza discursos-. Pero esto sería confundir los medios con los fines, pues aunque efectivamente la filosofía a menudo se refiera
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a discursos diversos y distintos del suyo, su finalidad no es restringirse a lás palabras, sino ir a través de ellas, hacia el referente y sus significados y así generar sus propios discursos, sus teorías, a partir de sus própias áreas:
Lógica y ética, estética y erótica, filosofía de la religión y mística son disciplinas analíticas en tanto investigan específicos territorios de la cultura. Junto a ellas existen... tres disciplinas que enfocan su atención a tres aspectos generales de la cultura: la axiología, la antropología y la filosofía de la historia. Por este su carácter sinóptico se les llama disciplinas sintéticas. (: 155). i
Ahora bien como vimos anteriormente -en la primera cita de este apartado- para Larroyo lo que diferencia a la filosofía de otras de las llamadas ciencias sociales es
que aborda los campos de la cultura a la luz de la idea de valor. Larroyo enfatiza el papel y lá importancia de la axiología -principal disciplina sintética en su sistema filosófico- para el estudio de la cultura; este énfasis creemos debido a que:
Larroyo se viene ocupando de esta disciplina desde la década de los treintas. Su libro La filosofía de los valores, México, 1936, quiere que “contribuya en forma enérgica a précisar actitudes y consolidar tendencias...” En ese mismo decenio inició el estudio de los valores científicos (La lógica de la ciencia) y morales (Los p rin cip io s de la ética social). En la década de los cuarentas, la axiología constituye una base de la ciencia de la educación, y, con ello, el material primario del personalismo crítico. Es la persona en donde tiene lugar la realización de los valores. Siendo los valores relaciones teleológicas de preferencia estimativa, Larroyo ha llegado a establecer la compleja estructura de la conciencia que hace posible tal relación y tal preferencia. (Escobar, 1970:183).
El personalismo crítico constructó teórico discursivo que le permite a Larroyo abordar los campos de la cultura, está orientado por dos conceptos: el de persona y el de valor. Considera necesaria incluir en su definición de persona, a lo social y a lo cultural. Evita dar una definición sin que se considere el contexto mismo en el que aparece.
El individuo alcanza en lo social y por lo social su categoría de persona. El hombre aislado fuera de toda relación con sus semejantes, es una pura abstracción. La comunidad de intereses sociales es lo que hace del individuo un hombre (Larrroyo, 1968:35).
El ser humano para convertirse en persona requiere de una sociedad y de la realización de valores, creados por ella. Se es cierto tipo de persona en cierto tipo de sociedad. En épocas en que los cambios en las sociedades eran muy lentos, esto podría dar la impresión que la personalidad de los individuos era inmóvil. En situación en que los elementos culturales de una sociedad eran simples y coherentes. Los valores que los individuos realizaban se manifestaban en acciones también simples y coherentes. De manera que, si los élementos culturales son ricos y móviles, nos llevaría a pensar que las personalidades de esa cultura también lo serian.
El hombre valora sin cesar y no puede evitarlo. No es posible vivir sin valorar: se vive aceptando esto y rechazando aquello, ora de manera íntima, ora de manera pública. Valora todas las cosas: el agua, el pan, el vestido, el hambre, el placer,
el dinero, la política, las costumbres, el amor, las acciones de otros hombres, etc. Todo acto de voluntad supone un acto de preferencia... El valorar es tan inseparable del hombre que el querer y el conocer, o, mejor, la vida humana es posible gracias a la fusión de estas tres actividades...La axiología (de axios, valorar) es la disciplina que se ocupa de ésta serie de temas. Su nombre, a decir verdad, es reciente, aunque no el objeto de su meditación (Larroyo, 1971:155).
Si como vemos, en el personalismo crítico el ser persona sólo es posible en la comunidad de individuos y de sus intereses, en la sociedad, estar en ella implica una constante toma de decisiones, un continuo valorar. El ser persona supone a una comunidad de individuos y sus intereses e implica una ininterrumpida serie de Valoraciones. A partir de esto, la ocupación de la filosofía de la cultura y en tanto que axiología, tiene ante sí seis problemas capitales:
a) El problema de la esencia del valor. (:155).b) El problema del conocimiento de los valores, c) El problema de la clasificación de los valores, d) El problema de la valoración, e) El problema dé la jerarquía de los valores. Tablas de valores, f) El problema de la realización de los valores. Lós bienes. (:157).
Larroyo ofrece un inventario de los valores propios a cada territorio de la cultura:
1.-Valores vitales, 2.- Valores hedónicós y eudemónicos, 3.- Valores económicos, 4.- Valores del conocimiento científico, 5.- Valores morales 6.- Valores estéticos, 7.- Valores eróticos, 8.- Valores religiosos. (:159).
Este conjunto de problemas que enfrenta la filosofía de la cultura y valores, han de relacionarse con Ja antropología filosófica y la filosofía de la historia. Sin confundirse entre sí permiten tener una mayor claridad al abordar el aspecto y el momento del área o bien cultural que se desea estudiar, pues:
Los valores se realizan en bienes. El tema de la realización toca así las relaciones constitutivas entre unos y otros, ello es, los vínculos entre valor y realidad. Hay que subrayar los términos del problema. La cultura es el conjunto de bienes y como tal, es una realidad viva. Ya se ha dicho: la cultura es el hábitat de lo humano; la tierra firme en donde vive la persona. El método crítico se apoya en este hecho. De la realidad cultural constituida por bienes, extrae sus principios gracias a una elevación trascendental; en este caso, los valores a título de formas de la realidad. Por ello, aquí no se pregunta si efectivamente están realizados los valores, sino dónde y cómo se realizan, dónde y cómo encaman én bienes. (163).
La filosofía de la cultura en el personalismo critico de Larroyo es su fundamento. El objeto de la reflexión filosófica son las áreas de la cultura. Y es el ser humano que está implicado en ellas. De tal modo que no es posible referirse a uno sin considerar al otro. Esta enorme estructura teorética de Larroyo nos ha permitido introducimos en las problemáticas de la filosofía como reflexión sobre la cultura, que consideramos desde otro autor en el siguiente apartado.