En el presente apartado intenta exponer la importancia de reconocer el fenómeno urbano, es decir, el desarrollo de la ciudad, sus procesos de transformación -tanto formal como social- como un sistema que en la actualidad, ha sido considerado como el resultado de una compleja estructura urbano-social, que puede ser entendida como una ecología urbana, un concepto que evidencia la necesidad de crear o implementar nuevas maneras de pensamiento para el estudio de la ciudad y en particular, el estudio de situaciones como la construcción de la ¨Ciudad IN_Formal¨, como una verdadera ecología de subsistencia y adaptación, que se fundamenta en el mismo actual cotidiano de los habitantes. Esta es la razón principal del desarrollo del texto a continuación.
Las ciudades son el centro de aglomeración humana por excelencia, pero más allá de la idea reduccionista de que estos entornos urbanos contienen una cantidad o densidad de población que las hace funcionar, las ciudades son un medio en el que una multiplicidad de sistemas diversos, muy diferenciados -sistemas políticos, sociales, económicos, culturales, y de infraestructura, tanto formal como informal- actúan de forma conjunta, en una serie de relaciones complejas, para la construcción del ámbito urbano, un sistema que en muchas ocasiones, estudiosos de la materia lo han comparado a un ecosistema natural.
El ilósofo francés, Edgar Morín (1997), airma la existencia de un ecosistema urbano-social, en el que sus principios generativos, a diferencia de la naturaleza, vienen de un orden de reglas principalmente culturales, económicas -hablando en si de la organización del trabajo- y de la presencia de fuerzas que canalizan y organizan a la población, siendo de ésta última, el Estado su representación mas directa. Una complejidad dentro de un sistema que oscila entre las diferencias individuales y colectivas que permiten un desarrollo que varia desde formas ordenadas y de control hasta la construcción de la individualidad en los márgenes de la libertad.
La ciudad presenta un sin número de procesos en diversas latitudes, relaciones de coparticipación y antagonismo individuales y colectivos, inluyentes o marginales que construyen una verdadera complejidad tanto estructural como funcional. En este sentido y desde un enfoque sistemático, la ciudad, puede comprenderse como un ecosistema urbano-social donde existe una acumulación de individuos e interacciones entre los mismos que permite construir un orden emergente, en constante transformación, un sistema viviente y a-estático. (Fig. 42) El ecosistema socio-urbano comprende también elementos y sistemas vivos constitutivos del medio natural, Josep Antequera, en su escrito ¨El Potencial de Sostenibilidad de l os Asentamientos Urbanos¨, explica que la mayor parte de los elementos que forman parte el ecosistema natural resultan absolutamente vitales en el mismo ecosistema urbano, lo cual hace crecer la complejidad sistémica, puesto que la ciudad asimila estructuras de orden de su entorno para generar su propio orden interno. (Antiquiera, J., 2005, p. 48) Así el ecosistema
socio-urbano es ¨el conjunto¨ de conjuntos constituidos, tanto por las relaciones entre fenómenos urbanos como por el conjunto de los fenómenos de los ecosistemas naturales en el que se sitúan. Un sistema que como explica Antiquiera, presenta los trazos de orden, de regularidad, de diferenciación, de complementariedad.
Es importante hacer una aclaración, puesto que ante lo dicho anteriormente, podría considerarse que la ciudad funciona más como un sistema que como un ecosistema, lo cual sería válido si dispusiera de un centro integrador que controlara la totalidad del conjunto. Pero, de hecho, se sabe que esto no es completamente cierto:
¨En la ciudad existen diversos centros de control, unos en el seno de la aglomeración y otros en el exterior (el Estado, la municipalidad; las grandes empresas nacionales o internacionales, los partidos políticos, etc.), y estos centros están, a su vez, en complementariedad y en antagonismo entre sí.¨ (Antiquiera, J., 2005, p. 48)
PROTOCOLO DEL PROYECTO URBANO - TEORÍA [ La Ciudad - Un Ecosistema de Hipercomplejidad ]
Fig. 42 El Nuevo Ecosistema del Marketing, 2009: Diagrama Relacional del mercado y consumo. Fuente: Mullen
El medio urbano posee una multiplicidad, en palabras de Morín (1997), es un ¨microcosmos¨ de los sistemas que le trascienden y en él desarrollan sus arborescencias, y un ¨macrocosmos¨ de los sistemas que de él dependen. Es decir, un ecosistema, porque su totalidad se constituye de la dependencia de otras totalidades en relación, pero que ninguna de ellas tiene dominio total sobre las demás. Se deriva de diversas instancias, ninguna de las cuales la puede controlar totalmente y él, a su vez, no puede controlar ninguna de ellas totalmente, por lo contrario, únicamente funge como el ¨universo¨ en donde se desarrollan los fenómenos de orden sistémico y todas sus relaciones, de allí su complejidad, la cual según la teoría de Morín, cumple las condiciones de un sistema estructurado:
Organización de la variedad: La ciudad es un cúmulo de variedad, de individuos, de •
funciones, de estructuras, etc.
Autoregulación: Se mantiene un cierto equilibrio entre el orden y el desorden, entre los •
grados de libertad de los individuos y los sistemas de coacción social.
Multiestasis: Los estados de la ciudad son diversos y los niveles también, en función de •
los espacios que se analicen, sean el espacio productivo, circulatorio, de la habitabilidad, de ocio, etc.
Equiinalidad: El mantenimiento de la estructura urbana y sus funciones es el producto del •
que hacer de los individuos que la conforman y las regulaciones que los relacionan entre si.
Multiinalidad: Cada individuo tiene sus propios objetivos pero a la vez la suma de éstos •
genera el meta-objetivo de generar y mantener la estructura urbana.
Aptitud para el desarrollo o la evolución: las ciudades crecen y se desarrollan, evolucionan •
y cambian en el tiempo los elementos que la conforman. El medio urbano asimila los elementos evolutivos que la sociedad genera a través de la ciencia y la tecnología.
Una ciudad posee también la cualidad de ser un sistema abierto a la introducción o gestación de variedad. Un sistema no-lineal en donde la introducción de nueva variedad puede provenir desde el interior o el exterior de la misma. En el primer caso tendremos la autogeneración de variedad, en donde la población se abre a la variedad proveniente de su seno, procurando que ello se produzca mediante el fomento de la aparición y formación de nuevas fuentes. Por otro lado, el entorno urbano, entendido como medio, es también un sistema en cuanto a como organiza los sistemas que lo conforman, puesto que cada uno de ellos posee una relación sistémica ¨abierta¨, es decir, de dependencia-independencia. Relación de la cual se hace posible extraer todo aquello que garantice la supervivencia y el desarrollo:
ECOLOGÍAS URBANAS [ nuevos escenarios para la ciudad ¨IN_Formal¨ ]
¨Puede encontrar en las constricciones ecosistémicas los elementos de orden que le permiten organizar su autonomía; puede encontrar en la variedad y la complejidad ecosistémica los recursos técnicos y objetos que le permiten alcanzar una gran variedad de objetivos, y de establecer los nuevos objetivos, que, en suma, le permiten mantener y desarrollar su complejidad. Puede encontrar en las incertidumbres ecosistémicas sus oportunidades, sus riesgos y sus libertades.¨ (Antiquiera, J., 2005, p. 49)
Antiquiera explica que el ecosistema urbano se presenta como un ¨orden mayor¨ respecto al ecosistema natural, porque de una manera parcial, es capaz de manipularlo. Pero a su vez, presenta también un desorden mayor porque las conductas de los individuos humanos no son posibles de estereotipar y programar al mismo grado que en la naturaleza. Este grado mayor de desorden en el ecosistema a su vez, genera una superposición de interacciones intersistémicas que alcanzan niveles de hipercomplejidad singular.
PROTOCOLO DEL PROYECTO URBANO - TEORÍA [ La Ciudad - Un Ecosistema de Hipercomplejidad ]
Fig. 43 El Nuevo Ecosistema Social, 2009: Sistemas Relacionales de la Web Fuente: Ludwing Gatzke
Razón por la cual, se hace cada vez más importante la comprensión de la ciudad mediante una ¨ecología en y de lo urbano¨, una ecología que permita el estudio no únicamente de las aglomeraciones urbanas con su medio ambiente relativo -como lo deine la ecología urbana actual-, sino también el estudio de las relaciones sistémicas, los procesos de autoorganización, de evolución y de supervivencia, así como la construcción de propiedades emergentes en la ciudad. Conceptos que en el estudio de la naturaleza se han desarrollado con antelación y que al traer estos conceptos al ámbito de la ciudad, podrían dar explicación a fenómenos urbanos contemporáneos como la hibridación de los sistemas urbanos o la homogeneización de los sistemas efímeros -lo que en este trabajo de investigación, se ha deinido como la construcción de ¨lo informal¨- así como visionar nuevos ecosistemas urbanos que permitan acercar a las ciudades al tan valorado modelo de la sustentabilidad. En términos de Manuel Gausa (2001), una ¨ecología activa (o audaz)¨:
¨A la vieja ecología nostálgica o pseudobucólica (congeladora de paisajes, territorios
y entornos) oponemos una ecología audaz; recualiicadora por reformuladora. Basada
no ya en una no-intervención temerosa y meramente defensiva -resistente- sino en una
intervención no-impositiva, proyectiva y cualiicadora - reimpulsora- en sinergía con el
medio y, también, con la tecnología. No sólo posibilista sino (re)positivadora.
Una ecología donde sostenibilidad es interacción. Donde naturaleza también es artiicialidad. Donde paisaje es topografía. Donde energía es información y tecnología es vehiculación. Donde desarrollo es reciclaje y evolución es genética. Donde medio es campo. Donde conservar implica, siempre, intervenir.¨ (Gausa, M., et al., 2001, 177)
ECOLOGÍAS URBANAS [ nuevos escenarios para la ciudad ¨IN_Formal¨ ]