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LA COMEDIA

In document Non sequitur: una serie web de humor (página 32-36)

3. MARCO TEÓRICO

3.2 LA COMEDIA

Seg’n la RAE la comedia es una Obra dramática, teatral o cinematográfica, en

cuya acción predominan los aspectos placenteros, festivos o humorísticos (Real

Academia de la Lengua Española, 2001).

Northtrop Frye es un reconocido critico canadiense en su obra más famosa, Anatomia de la critica (2009) se ocupa exhaustivamente de la comedia desde un punto de vista teórico; sus estructuras, sus recursos y sus arquetipos. Frye, estudia la comedia como un género, un tipo particular de historias que comparten ciertos rasgos:

Frye (2009) señala que la trama de una comedia suele empezar con una ley absurda que debe ser rota por el héroe cómico. Dicha ley es vigilada por un personaje poderoso y tiránico, quien es víctima de alguna obsesión o tara (igualmente absurda) y usa su poder para mantener a toda la sociedad presa de la misma obsesión. Evidentemente en una comedia el héroe triunfa en su lucha (al menos en las comedias clásicas, hoy en día esto se ha revaluado) y el universo inicial es transformado positivamente al ser librado de la obsesión impuesta por el tirano. Un rasgo particular de la comedia es que la transformación suele ser inofensiva pues todos (o casi todos) los personajes del universo de partida (tiránico y absurdo) son reintegrados al universo final (libre y justo). Esto implica que en la comedia los personajes antagónicos van transformándose, aunque Frye aclara que uno o varios personajes antagónicos pueden ser eliminados del universo final a manera de chivos expiatorios. Esta transición entre dos universos o sociedades suele ser marcada por una gran fiesta, hecho que puede atribuirse a la naturaleza subversiva de todo carnaval.

Puesto en términos más concretos el arquetipo de la historia cómica es el siguiente:

Un hombre joven está enamorado y movido por los más nobles propósitos- quiere casarse. Sin embargo, el padre de su enamorada se opone radicalmente por alguna objeción absurda y arbitraria, que es compartida por toda la sociedad. Hay una confrontación entre los dos de la cual el joven resulta victorioso. Al final todos celebran en una boda enorme en la que incluso los más fieles escuderos del padre villano son reintegrados a una sociedad más feliz (aunque usualmente menos opulenta). Sólo resulta excluido el padre de la novia, quien tras perder la confrontación es desterrado de la historia pues en el nueva sociedad no hay lugar para sus arbitrariedades (Frye, 2009).

Las tramas cómicas también tienen unos personajes arquetípicos, que para Frye son los siguientes:

Eiron: El héroe cómico. Suele ser una versión aterrizada del héroe dramático. Tiene carencias e imperfecciones de carácter; parte del encanto de la comedia es bajar al héroe de su pedestal. (Vienen a la mente películas y series como Austin Powers, Y,¿ donde está el policía?, o Superagente 87, producciones que rididculizan el mundo de los espías al poner en su lugar personajes con los defectos del hombre común y corriente.) El héroe cómico destaca entre los demás personajes de la comedia por mantener una actitud flexible y pragmática que lo hace menos susceptible a la sátira que los demás personajes (aunque no invulnerable). Suelen ser personajes jóvenes y sin mayores riquezas materiales. El héroe cómico suele estar acompañado de un esclavo astuto , este puede ser un aprendiz, confidente, mayordomo etc. Este esclavo astuto suele descubrir el eslabón final para la victoria del héroe. (Retomando el ejemplo de las comedias de espías, este rol suele ser dado a un personaje femenino: La amante/escudera del incompetente espía) (Frye, 2009).

Alazon: El villano. Sobre él se dirige con mayor intensidad la sátira. Es un personaje que pierde la cabeza y hace amenazas con frecuencia. El villano cómico suele estar marcado por una obsesión, que lo vuelve absurdo más que peligroso.

Frye advierte que es muy raro que personajes femeninos adopten este rol. Se acostumbra que el villano cómico sea un hombre mayor, con riqueza y poder. El villano clásico en comedia es el padre intransigente. El autor hace la salvedad de que este villano puede reintegrase al nuevo universo tras su derrota y afirma que las comedias están llenas de redenciones y conversiones improbables. Por eso el villano cómico debe ser villano por su comportamiento absurdo más que por el peligro que representa (Frye, 2009).

Bomolochoi: Los bufones. Sirven para acentuar el tono cómico de la historia y sacar risas fáciles . Frye cita como ejemplo a los coros en las obras de Aristófanes. Por mi parte voy a destacar a Kramer de la serie Seinfeld como el bomolochoi por excelencia de las sitcoms (Frye, 2009).

Agriokos: La voz de la razón. Personajes solemnes y de pocas palabras que sirven como contraste al villano. En ocasiones también pueden representar el punto de vista del espectador y apelar (sin éxito) a la cordura por parte de los demás personajes. Según Frye la importancia de estos personajes es dejar que el humor

rebote en ellos (Frye, 2009).

El autor anota que el peso de la acción cómica y la trama recaen sobre los Eiron y Alazon. Mientras que los Bomolochoi y Agriokos sirven para polarizar el humor. Para Frye (2009) sátira e ironía están íntimamente ligadas en la medida que ambas buscan aplicar formas románticas o míticas sobre un contexto realista y prosaico. El resultado suele ser una imagen ridícula e inesperada en las que lo real termina teniendo más peso sobre lo romántico. La lectura de Frye se complementa muy bien con Como acabar con la cultura de una vez por todas, una compilación de textos de Woody Allen (Allen, 1996).

Un ejemplo tomado de El séptimo sello, uno de los textos de Woody Allen: La muerte esta parada frente a la casa de su próxima víctima. (El mito). Decide escalar

por un ducto para entrar por la ventana y agregarle más dramatismo a su entrada (lo real). Finalmente entra al cuarto de su víctima por la ventana, ingresa torpemente y tiene que sentarse en la cama para recuperar la respiración y sobarse las rodillas luego del ascenso (Un resultado cómico y absurdo) (Allen, 1996).

Sin embargo, sátira e ironía no son conceptos intercambiables. En palabras de

Frye: La sátira es ironía militante (Frye, 2009). Al escoger cuidadosamente los

rasgos a criticar, la sátira tiene implícito un norte moral, un deber ser que funciona como regla contra lo cual se miden lo grotesco o lo absurdo. Un sobrenombre despectivo es sátira con un poco de ironía. Un ejemplo simple: Cuando se le llama a alguien narizón se está tomando un rasgo grotesco y se le compara negativamente con un deber ser de las narices. Al hacer una inversión de todos o casi todos los valores, la ironía es menos militante y deja en el espectador una sensación ambigua. Un chiste acerca de la misma persona de nariz grande, pero ahora con más ironía que sátira, nos va dejar con la inquietud de si el problema está en que su nariz sea muy grande o la nuestra muy pequeña.

A la luz del analisis de Northtrop Frye podría decirse que: Daniel Samper Ospina es un humorista que usa mucha sátira con una pizca de ironía, sus escritos tienen un tono moral y se dirigen directamente a un personaje o estamento mostrándolo como una desviación grotesca del deber ser . Mientras que un humorista como Jaime Garzón usa mucha ironía con una pizca de sátira. Su crítica abarca mucho más (toda la zoociedad) y todos sus personajes parecen absurdos. Sus ataques resultan ambiguos, dejando al final una sensación extraña de no saber si los políticos son muy corruptos, o los periodistas muy frívolos, o la gente muy permisiva o ¿qué?

Al ser las dos principales armas retóricas del autor cómico, Sátira e Ironía suelen combinarse; es una cuestión de mezclas y proporciones. En cualquier caso ambas estrategias merecen ser analizadas en una categoría aparte.

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