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Capítulo 2. Fundamentación Teórica

2.2 Marco Teórico

2.2.7 La comprensión de instrucciones: un proceso cotidiano dentro

El uso de instrucciones dentro del aula es un ejercicio docente recurrente durante el desarrollo de un plan de clase. Este tipo de acciones docentes se adapta a la estrategia de enseñanza conceptualizada como

instrucción directa. Henson y Eller (2004) explican que en la instrucción directa el profesor enseña o supervisa la mayor parte del tiempo escolar, el

maestro enseña a los educandos de modo activo y otorga tareas en las que el sujeto aplica los conceptos enseñados, mientras que por su lado Ormrod (2005) enuncia que en la instrucción directa el alumno trabaja a la par de manera intensa en compañía de un experto, así desarrolla actividades complejas que de no contar con ese apoyo no podría realizar.

La misma Jeanne Ellis Ormrod declara que por medio de la instrucción “(…) un alumno aprende, a menudo, no sólo a realizar una tarea, sino también a pensar sobre ella” (2005, p. 456). Collins y otros (1989) exponen que si bien la instrucción puede ser distinta de un contexto a otro – esto puede ser entendido de un nivel educativo a otro por ejemplo-, por lo común guardan algunas de las siguientes características o formas de instrucción:

a. Modelado b. Entrenamiento c. Andamiaje

d. Articulación e. Reflexión

f. Incremento de la complejidad de las tareas g. Exploración

Los propósitos educativos del primer grado de Educación Primaria se centran en el desarrollo de habilidades básicas en el educando, habilidades que en su vinculación más estrecha con los campos formativos del nivel anterior inmediato - el nivel preescolar - buscan la consolidación de bases formativas decisivas para el aprendizaje en grados superiores y en niveles de educación más avanzados. Para tal fin el docente establece

imperiosamente el uso de instrucciones que guíen el progreso de aprendizajes en sus alumnos partiendo de los conocimientos que éstos tienen.

Ahora bien, la comunicación escrita, verbal y no verbal es el vehículo a través del cual el profesor transmite una instrucción en cualquiera de sus modalidades, ya descritas algunas de ellas en párrafos anteriores. Sin embargo, al menos durante la primera mitad del ciclo escolar del primer grado, el uso de la comunicación escrita de instrucciones no es un recurso que con seguridad pueda resultar efectivo, dado que aún no está

consolidado el proceso de lectoescritura en la totalidad de los niños.

Emitir instrucciones orales es una tarea docente de tinte mediático que encuentra su mejor sustento teórico en las aportaciones de Vygostky y Brunner. Como bien lo señala Maribel Cómarck “cuando el niño puede

resolver solo la tarea y explicar cómo lo hace, es cuando el adulto comienza a utilizar las instrucciones orales” (2004, p. 160).

No obstante ello, como parte del proceso de apropiación de la lectoescritura deben usarse las instrucciones escritas, y paralelamente a éstas el docente hacer uso de la voz a bien de complementar la información y asegurar la recepción del mensaje.

2.2.7.1 La atención y la escucha comprensiva: elemento clave para el seguimiento de instrucciones

El objeto principal de este subtema es abordar la comprensión de instrucciones a través de una escucha comprensiva. Primero que nada es importante señalar la diferencia que existe entre el verbo oír y escuchar; oír es un proceso natural que solo afecta al oído, por el contrario, escuchar es un proceso activo mediante el cual un oyente recibe de forma activa y constructiva un mensaje oral (Pérez, 2008), esta es indiscutiblemente una diferenciación de gran valor para el análisis que se lleva a cabo en este documento.

De acuerdo a Lozano (2005), todo comunica y la información que recibe el sujeto se procesa de tal forma que en el cerebro a esta información se le atribuye consciente e inconscientemente un significado. Según el Dr. Lozano es probable que al ser captada esta información por el cerebro el significado no sea el deseado en todos los casos, pero lo cierto es que si impacta en el conocimiento del individuo.

Saint – Onge alude que la escucha es una virtud y que ésta “Supone la capacidad de guardar silencio” (2000, p. 61). Michel Saint – Onge explica que muchas veces el silencio es una actividad más activa de lo que en realidad aparenta y que además presupone atención por parte del alumno; atención que le permite al educando relacionar lo que se acaba de

escuchar, con lo que ya se sabe y al tiempo que prever a dónde dirige el profesor la enseñanza.

En una definición más completa Carmen Pérez Hernández explica que la escucha es “(…) el proceso de comprensión en el que hay una parte más visible denominada escucha [estrategias de escucha] y una parte cognitiva que llamamos comprensión” (2008, p. 2).

Es evidente que dadas las características evolutivas de los alumnos de primer grado del nivel Primaria el profesor tiene que hacer uso de

innumerables estrategias para lograr una escucha comprensiva en niños cuyo rango de edad oscila entre los 6 y los 8 años, lo que en ocasiones implica una gran dificultad según las peculiaridades del grupo. Con todo, cabe recalcarle al lector que el silencio no es sinónimo de atención en todo momento; ya que como se ha explicado anticipadamente, en esta edad los niños no mantienen un tramo de atención muy extenso.

Pérez (2008) enuncia de forma muy acertada que cuando los

interlocutores están presentes, la escucha es una situación que acumula la audición, la observación visual de la situación, la interpretación del

información verbal y no verbal y la información implícita del enunciado (mensaje).

La siguiente tabla (Lozano, 2005) ejemplifica los ruidos que comúnmente suelen presentarse durante la comunicación, los cuales

interfieren para que el sujeto desarrolle una escucha comprensiva y por ende una correcta comprensión del mensaje.

Tabla 2.2. Tipos de ruidos

Tipos de ruidos

Tipo de ruido Elemento del mensaje en el que se presenta típicamente Psicológico Se presenta en el emisor y en el receptor, y tiene que ver con un

estado anímico, mental o emocional producido pro una situación que se vive, por ejemplo de tensión, tristeza, angustia, enojo apatía, etcétera.

Fisiológico Se presenta en el emisor y en el receptor, y consiste en molestias o incapacidades del organismo humano, por ejemplo, pérdida de la vista o del oído, ronquera, malestares o dolores corporales, hambre, cansancio y falta de respiración, entre otros.

Semántico Se presenta en el mensaje, en su contenido; las palabras empleadas pueden tener un significado confuso, equivocado o desconocido por el receptor.

Técnico Se representa en el medio o canal que transmite el mensaje; por ejemplo, manchones de tinta en textos impresos, palabras ilegibles o borrosas, falta de sonido en el radio, interferencias en el sonido e imagen del televisor o la computadora, y demás.

Ambiental Son alteraciones naturales del ambiente, como lluvia, truenos, calor, frío, etc., y alteraciones artificiales producidas por máquinas y artefactos, como ruido de aviones, de autos, de martillos, sonidos de campanas, teléfonos y muchas más.

Finalmente, con apoyo de la psicología, queda claro que para formar un buen oyente deben considerarse las estrategias metacognitivas,

cognitivas, compensatorias y socio – afectivas de las que hacen uso tanto el sujeto que escucha, como el que emite un mensaje.

2.2.8 El desarrollo de la competencia comunicativa en el docente y