Tasuku Sasaki (coordinador) Universidad de Kobe
Se cumplen ya 20 años desde levantamiento zapatista y los Acuerdos de San Andrés firmados en 1996 pretendieron destinarse al olvido y el gobierno federal reanudaba los ataques bajo la modalidad de guerra de baja intensidad. Ante esto, los pueblos zapatistas decidieron reforzar los Municipios Autónomos Rebeldes Zapatistas como una vía para implementar de facto la propuesta autonómica de los Acuerdos de San Andrés. En 2001 otros intentos de legislar sobre los derechos de los pueblos indígenas, pero quedaron lejos de responder a las necesidades de los mismos. Mientras tanto, los zapatistas continuaron organizándose, fortaleciéndose en el ámbito interno. Crearon en 2003 las Juntas de Buen Gobierno y los Caracoles Zapatistas, sedes de cada uno de sus gobiernos autónomos. Por otra parte, siguieron vinculándose con el exterior a través de múltiples iniciativas como la Sexta Declaración de la Selva Lacandona, el encuentro de los pueblos zapatistas con los pueblos del mundo, y el encuentro de los pueblos indígenas de América realizado en 2007, 2008 y 2009. Con la Escuelita Zapatista desde el año pasado se abren nuevamente al mundo para compartir sus reflexiones y experiencias en la lucha por la autonomía. Ha sido esta última iniciativa la que ha permitido ver en perspectiva la trayectoria de las comunidades autónomas zapatistas a lo largo de todos estos años. De alguna forma, la Escuelita Zapatista ha servido como una ventana a ese rincón olvidado del mundo donde el pueblo se autogobierna.
Larga travesía de la construcción de la autonomía zapatista Munehiro Kobayashi
A fines del 1994, EZLN declaró el establecimiento de los “municipios rebeldes” en Chiapas y en 1996, se firmaron los Acuerdos de San Andrés que reconocía el derecho de los pueblos indígenas a la libre determinación y a la autonomía. Los pueblos zapatistas seguían resitiendo a los ataques por el gobierno bajo la modalidad de guerra de baja intensidad y han construido los “municipios autónomos zapatistas”. En 2001 otro intento de legislar sobre los derechos de los pueblos indígenas fracasó. En agosto de 2003, los pueblos zapatistas decidieron reforzar los “municipios autónomos rebeldes zapatistas”(MAREZ) como una vía para implementar de facto la propuesta autonómica de los Acuerdos de San Andrés. Y crearon las Juntas de Buen Gobierno (JBG) y los Caracoles Zapatistas, sedes regionales de los MAREZ. En tres niveles―comunidad, municipio y región―, se practican la autonomía zapatista. Los zapatistas han caminado en dirección a esa libre determinación por medio de el rechazo a todo apoyo oficial y a través de autosuficiencia económica y una organización colectivas.En el territorio zapatista se llevan a cabo actividades que conciernen a la salud, la educación, proyectos de agroecología, entre otros más. La idea zapatista de gobierno autónomo supone una vida comunitaria democrática y la práctica cotidiana para producir y reproducirse como pueblos indígenas. Otra característica importante de las autonomías zapatistas es que estas son demarcaciones imaginadas, es decir, no están ni territorializadas ni se constituyen de manera compacta. Los miembros Base de Apoyo, MAREZ y JBG son grupos de personas dispersos por un área específica que no necesariamente tienen continuidad entre ellos.
¿Cómo funciona la autonomía zapatista en la vida cotidiana? Nobuko Shibata
Universidad de Doshisha
A partir del levantamiento de Ejército Zapatista de la Liberación Nacional en 1994, la vida de los indígenas ha llamado la atención. EZLN ganó la simpatía nacional e internacional por los mensajes “filosófico” tal como “mandar obedeciendo” y “caminamos preguntando” que enviaron al mundo a través de internet, lo que les permitió dialogar con el gobierno de México sin que les invadieran militarmente. Y ahora les llaman como “guerrilleros con palabras”, “pioneros del movimiento por internet”, “pioneros de anti-globalización”, etc. Sin embargo, lo esencial de su movimiento está en la resistencia cotidiana de los indígenas zapatistas en Chiapas. Así que para saber el desarrollo del movimiento, es indispensable ver la vida cotidiana de ellos.
En 2003, EZLN publicó la reconstrucción de los municipios autónomos rebeldes zapatistas y creación de la Junta de Buen Gobierno, en el cual declaró “el autónomo de facto” de los municipios y al mismo tiempo la separación político por parte de los ejércitos zapatistas desde JBG. Pasó más de 10 años después de la reconstrucción, ¿cómo está funcionando JBG? ¿Y la vida cotidiana de comunidades zapatistas? Como una manera de responder estas preguntas, a partir de 2013 ellos empezaron nuevos proyectos que se llama “Escuelitas” en la que he participado en los principios de 2014. Es un intento de ofrecer la oportunidad de visitar las comunidades zapatistas a la gente de
fuera y intercambiar culturalmente entre ellos. En esta ponencia se informará sobre “Escuelita” y se verá cómo está la situación actual de las comunidades zapatistas.
La estrategia de la vida autónoma en una crisis prolongada Tasuku Sasaki
Universidad de Kobe
Los últimos 20 años, los pueblos zapatistas en Chiapas han sobrevivido los días muy difícil, llenos de los conflictos violentos, los despojos forzosos y las represiones socio-económicas. Contra la militarización de la región y la estrategia de guerra de baja intensidad, los indígenas de “los bases de apoyo zapatistas” tenían que mantener sus vidas cotidianas al lado de la crisis y la inseguridad persistente.
En esta ponencia se tratará el tema sobre la influencia de la llamada “crisis prolongada” y su efecto sobre pensamiento y práctica de los pueblos zapatistas. ¿Cómo se ha formado la memoria colectiva durante esa experiencia excepcional? ¿Cual es la identidad y la conciencia de las generaciones nuevas de los zapatistas? ¿Qué será la nueva estrategia para sobrevivir la vida en crisis? En la actualidad, la construcción de un nuevo sistema de gobierno autónomo en las zonas zapatistas (“Caracoles”) ha cambiado muchos aspectos de la vida y la práctica cotidiana. Para averiguar estas transformaciones, se enfocarán 1)la actividad de camarógrafos indígenas quienes han producido varias obras videográficas y 2)la experiencia de “Escuelita” que está llevando a cabo desde agosto de 2013. Utilizando los datos multi-dimensionales, se verá la estrategia de la vida autónoma de los zapatistas desde prisma socio-cultural. También querría discutir sobre función de la memoria colectiva con respecto a la formación social de la identidad.