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4. CONSTRUCCIÓN DE SENTIDO DE LA OBRA INFANTIL A PARTIR DE LOS

4.1 La construcción de sentido de la obra infantil

Encontrar el sentido a la vida es uno de los grandes aportes del sicoanálisis a la literatura infantil, precisamente esta construcción de sentido a través del significado de las narraciones literarias para niños se encuentran en estos primeros relatos literarios con los que los niños entran en contacto y que en ocasiones carecen de significado para ellos –incluso son llamados superficiales- y por tanto, los niños se encuentran con una serie de frases abrumadoras, agobiante y angustiosas en historias cargadas de información y entretenimiento, que resultan ser una serie de textos para aprender a leer y escribir aplicando las reglas necesarias para este proceso. De modo que, el poco significado imposibilita la construcción de sentido que se pretenden encontrar en los relatos literarios infantiles colombianos terminado como una promesa vacía de leer textos literarios infantiles.

Sin embargo, las obras literarias infantiles colombianas de Irene Vasco significan en los lectores de todo público niños, jóvenes, adolescentes y adultos un valor por apreciar su obra para hallar el significado a todos los acontecimientos que viven sus protagonistas, pues los episodios de estas historias se encuentran proporcionalmente relacionados con la cotidianidad de los lectores; por lo que, el mundo de estos relatos permiten la navegación a espacios tanto reales como imaginados por sus lectores, en un lenguaje claro, preciso y eficaz que los envuelve. También, les permite navegar tanto por sus personajes como las historias que contienen al encontrarse inmerso en un mundo mágico, fantástico y sorprendente.

Con esto, se halla en relación directa con la posibilidad de interpretar los signos y símbolos en la aventura de leer estos textos literarios infantiles colombianos, en los cuales la diversidad tanto del texto, el contexto le ofrecen al lector infantil el entramado de significados a partir de la literatura y por tanto, la confrontación con la diversidad comunicativa, educativa, cultural y social.

A partir de lo cual encuentra el significado a todos los acontecimientos a lo largo de la vida es algo que complejiza al ser humano. Desde que el ser humano inicia la exploración del mundo y su alrededor emprende el camino lleno de interrogantes hacia la construcción del sentido de la vida; como si se tratara de una necesidad básica el ser humano desde muy pequeño emprende la búsqueda hacia el significado de sus emociones, sentimientos, relaciones consigo mismo y con los demás y en esta búsqueda va encontrando desde muy pequeño en los relatos literarios infantiles una configuración para comprender el mundo físico, real y concreto; por lo que la literatura aporta de manera significativa en este proceso comunicativo y cognitivo.

Así la literatura infantil aporta elementos como el sentido de la creación, imaginación y fantasía producto de las relaciones que establece con el texto literario infantil, que proyecta sentimientos, emociones, valores y sentido estético. Con esto la literatura infantil colombiana permite la construcción de un acto placentero, lleno de emoción, diversión dentro del universo de realidad y ficción aventura, y múltiples posibilidades en la resolución de problemas.

Sin embargo, para que la literatura infantil colombiana impacte en los niños debe conservar la estructura narrativa con la cual se hace comprensible su temática, protagonistas, tiempo, espacios y lugares que habita sus personajes (en el caso de los relatos de Irene Vasco niños). De modo que, la literatura infantil conserva su carácter específico de recreación de la realidad en términos artísticos transmitidos desde la tradición oral y escrita por abuelos,

padres, docentes y agentes formadores que acompañan a los niños en esta aventura literaria. Así, es de suma importancia que tanto formadores como los adultos cercanos a los niños conozcan nuestra literatura infantil colombiana con el propósito de re-significar todas estas historias construidas por nuestros autores nacionales como Irene Vasco quien ha dedicado su vida a la literatura infantil, la promoción de la lectura y escritura, la consolidación de espacios formales, no formales e informales para llevar la literatura infantil colombiana a todos los lugares de nuestro país.

Por esto, la construcción de sentido de la obra de literatura infantil colombiana a partir de la sensibilidad de los relatos vividos, imaginados y soñados por los niños que sienten la necesidad de expresar, jugar y relatar sus propias historias. En este sentido, la comprensión y el significado de las obras literarias infantiles acompañarán al lector en su proceso de maduración y con esto, el sentido que obtendrá de la misma obra literaria, puesto que en esta medida hallará un progreso del lector en su análisis, profundización y construcción de sentido que esta misma le brinda con el pasar del tiempo y sobretodo con sus necesidades de abordar sus propias necesidades, intereses e inquietud que la obra literaria infantil colombiana le va proporcionando. Asimismo, la obra literaria infantil colombiana tendrá significado tanto para el lector infantil como para quien busca en la aventura de la literatura infantil se halle en el significado de cada lector encuentre cuando vive intensa y profundamente la obra literaria infantil colombiana de Irene Vasco.

De esta manera la literatura infantil colombiana a través de la obra literaria de Irene Vasco posibilita uno de los propósitos de la educación inicial en ayudar, favorecer y contribuir al encuentro de los niños con la palabra imaginada, soñada y escrita, dando sentido a muchas de sus acciones, pretensiones y relaciones con los demás y el mundo que los rodea; logrando superar egocentrismos propios de los seres humanos que de no superarlos pueden conducir a

un ahogamiento por hallar el sentido de la vida.

Con esto el sentido por la construcción del significado a partir de los relatos de Irene Vasco toma relevancia para el contexto nacional, puesto que sus historias presentan los hechos asombrosos, sorprendentes y novedosos con los cuales los niños obtienen una experiencia literaria con un sentido más profundo, lo que lo llena como niño, lector y sujeto activo dentro de las narraciones; exaltando su curiosidad, elevando su imaginación, clarificando sus emociones, desarrollando su intelecto y superando sus miedos, temores y angustias.

Así la propuesta encontrada en los textos de Irene Vasco A veces, Medalla de honor y Simón quiere perder el año; presenta una perspectiva actual sobre las tendencias de la literatura infantil colombiana aproximadamente durante diez años y su mirada sobre la infancia contemporánea, que posibilitan la inmersión de nuevos lectores infantiles al mundo simbólico a través de narraciones fascinantes con las cuales inician el recorrido por el universo construyendo identidad, autonomía y mejores relaciones con los otros, lo que posibilita a los niños obtener un paso de un estado de dependencia de los adultos hacia una independencia circunstancial que se obtiene a través de la literatura infantil colombiana; posibilitando un entendimiento sobre las situaciones cotidianas experimentadas por sus niños protagonistas.

De modo que, el paso de un estado dependiente del mundo de los adultos a una situación de independencia circunstancial –mientras se es menor- es la que lleva a los niños por el mundo de la literatura infantil colombiana a recorrer cada uno de los lugares fascinantes que se les presenta para ayudar a sus protagonistas a luchar por sí solo y resolver las situaciones adversas que presenta la historia, llegando a dominar la situación problemática y ocupar un lugar imprevisible dentro del relato infantil colombiano. Así mismo, el niño por medio de la literatura infantil colombiana encontrará sentido a su vida a través de situaciones vividas por los personajes del relato, llevándolo a re-nombrar estos protagonistas en

situaciones diarias o adversas que deberá enfrentar en la cotidianidad, pero que tendrá como referencia este cúmulo de relatos para comprender y resolver sus propios conflictos tanto internos como externos sin recibir ayuda alguna, sin que necesite una explicación –por lo general del adulto- y mucho menos que sea resuelto por otros.

Además la literatura infantil colombiana tiene dentro de sus manifestaciones la creación literaria acercándose a una realidad vivida por los niños a través de sus relatos narrativos, descriptivos y representativos con cargas ideológicas con las cuales significan y simbolizan su cotidianidad de una manera creativa y audaz. Por lo que, se hace presente la creación artísticas con la cual los niños dibujan (representan) sus afectos, emociones y sentimientos superando el carácter instrumental de la literatura infantil como “medio” formalizante de niños en institución como la familia, la escuela y la sociedad.

Ahora bien, en los relatos de Irene Vasco emergen representaciones de una infancia contemporánea en las que los niños son visualizados y por tanto, reconocidos como protagonistas de sus ideas, deseos, anhelos, travesuras, aventuras y episodios de su propia imaginación y fantasía. Lo contrario sucedió en los primeros planteamientos de la literatura infantil colombiana, donde los niños no fueron reconocidos como sujeto únicos cuyas características físicas y sicológicas son diferentes a las de los adultos. De esta manera, los relatos de Irene Vasco brinda experiencias cotidianas de angustia, miedo, valentía y superación de adversidades; producto de su comprensión por el mundo percibido imaginado, habitado y absorbido cada vez más por los niños y en ocasiones por adultos responsables de su formación y educación en pro de la búsqueda cada vez más temprano al mundo de la lógica, la razón y el entendimiento.

Con esto se abre la posibilidad de encontrar en los relatos de Irene Vasco una literatura infantil representada por el cuidado de los adultos, las dependencias emocionales de

otros, el reconocimiento y aceptación de sus acciones producto de las interacciones entre los personajes y sus contextos que son el resultado de una serie de acontecimientos, hazañas y aventuras. Además de la exploración del mundo interior de los niños reflejados en los personajes de las historias exponen aspectos como los temores, las ansiedades, las valentías, la superación de obstáculos, las contradicciones de los adultos y el mundo real y concreto de los niños.

De esta manera, los relatos de Irene Vasco demuestran criterios de estructuración de su narrativa, presentación de la realidad, manejo de la imaginación y fantasía en la lógica de su relato, las relaciones niño-niño, niño-familia, y niño-sociedad (escuela, supermercado, salón de belleza), elementos predominantes en la estructura del relato permitiendo su importancia y significación en el mundo de la literatura infantil colombiana. Así la estructura de los relatos alude a los contextos más cercanos de los niños y donde se construyen sus formas de interrelacionarse dialógicamente consigo mismo y con los demás. De modo que situaciones angustiosas como ver episodios donde aparecen monstruos se hace particular porque el relato va llevando al niño de un desconocimiento del ser sobrenatural a un acercamiento fantasioso sobre estos seres. Así, estos relatos se vuelven más veraces para el niño, puesto que pueden denominar dicha fantasía. Otro de los aspectos de los relatos de Irene Vasco es que lleva a los niños por la significación de la realidad a través de sus personajes pues Daniel Goldin, Martín y Simón, sujetos que se presentan como seres reales que pueden ser asociados a ellos mismos –los niños- o a compañeros, primos y personas más cercanas con las que interactúan en la vida cotidiana.

Ahora bien, los niños por medio de la literatura infantil colombiana comienza un recorrido por proyectarse en los personajes de las historias que leen a diario y con los cuales afianzan si criterio de realidad, esto producto de la riqueza narrativa de la literatura infantil

colombiana que describe, cuenta y relata los hechos de una manera artística logrando viajar a un mundo y lugares imaginando e inimaginados por la amplitud de los recursos literarios plasmados en estos textos de extensión corta, lenguaje sencillo y universo inverosímil.

De la misma manera, la literatura infantil colombiana permite que el lector se vea sumergido en un ámbito de éxitos, triunfos y victorias; pero a la vez, impedimentos, derrotas y obstáculos, que convierte en aspectos positivos de favorecimiento a sus protagonistas, puesto que al final sus personajes (los niños) superan las dificultades y le hallan un sentido mágico a las historias planteadas en los relatos de literatura infantil colombiana.

Con esto, se enriquece cada vez más la capacidad creadora de los niños lectores capaces de romper con estereotipos, esquemas, encontrando sentido a los relatos infantiles por descubrir respuestas satisfactorias a los conflictos planteados por el texto literario infantil.

De otro lado, los relatos literarios infantiles colombianos se encuentran inmersos en el mundo de la construcción de sentido y por tanto, en el valor estético de la obra infantil literaria posibilitando la elección y escogencia de los caminos que le ofrece la historia y los modos de resolver los conflictos de una manera tranquila, pacífica y serena –claro esta que pasando por el momento de crisis y catarsis del lector-; donde el niño se encuentra inmerso en un mundo de valores que son transmitidos en las obras de literatura infantil colombiana.

Finalmente la carga de valores formativos antepone un proceso en la comunicación, transmisión y transferencia de estos reflejados en los relatos literarios infantiles colombianos. Con esto la incorporación de emociones, sentimientos y valores de la vida cotidiana se ven re- creados en los textos por medio de la palabra escrita, graficada, imaginada, escuchada y compartida.

Conclusiones

Los imaginarios y representaciones infantiles que se configuran en la literatura infantil colombiana, a partir de los relatos de Irene Vasco visibilizan una infancia contemporánea en las que los niños son concebidos, imaginados y representados con características tanto físicas y sicológicas cada vez más cercanas a nuestros niños y por tanto, reconociendo su protagonismo en la familia, la escuela y la sociedad donde sus ideas, deseos, anhelos, travesuras, aventuras y episodios son producto del contacto con su realidad, imaginación y fantasía. Por tanto, ese protagonismo de los niños tanto en los relatos como en la sociedad, está marcado por las concepciones sociales y culturales con las cuales se representan a los niños en la literatura infantil colombiana. Estas concepciones son trazadas desde una perspectiva de los derechos de los niños, las políticas públicas, y el auge sociocultural por el reconocimiento de la infancia en torno a la protección del menor en el contexto colombiano en la última década a partir de la Declaración de los Derechos del Niño, en el tratado internacional desde 1959 y tras la firma de la Convención sobre los Derechos del Niño.

De modo que, en los relatos de Irene Vasco se hace evidente como los adultos y las instituciones que tiene relación directa con los niños proporcionan experiencias cotidianas donde los niños experimentan momentos de angustia, miedo, valentía y superación de adversidades; producto de su comprensión por el mundo percibido imaginado, habitado y absorbido cada vez más por los niños y en ocasiones por adultos responsables de su formación y educación en pro de la búsqueda cada vez más temprano al mundo de la lógica, la razón y el entendimiento. En este sentido, se resalta la importancia por instruir al niño bajo discursos normativos, aspectos tanto positivos como negativos que espera en la sociedad actual sean los aceptados sobre los comportamientos, actuaciones y procedimientos que el niño debe seguir

para comprender el mundo que lo rodea. Así Irene Vasco en sus obras de literatura infantil presenta una visión de niño: travieso, inocente, conflictivo, ingenuo, representados por los personajes infantiles que muestran un estereotipo de niño el cual establece relaciones con los adultos mediado por el castigo, la autoridad, la obediencia o desobediencia, la sumisión y la incomprensión por el mundo de los adultos.

Además en el análisis de la obra de Irene Vasco, se reconoce la importancia del contexto histórico en que se escribieron y publicaron estos relatos, ya que reflejan los acontecimientos históricos, sociales y culturales de la época, marcada por un período de cambio y transformación, en el cual se hacía necesario transformar la manera en que se estaba asumiendo las necesidades, compromisos y obligaciones con la infancia contemporánea, procurando la formación de un ciudadano. Con esto, se inicia un camino de contradicción social donde los niños empiezan a ser sujetos expuestos a la manipulación en el caso de manejar situaciones frente a los adultos, donde a través de acciones o actitudes de los niños se procede interesadamente para conseguir un fin o sujetos de vulneración al no cumplir la ley o normas frente al sujeto –niño- , evidenciando un panorama complejo y desalentador frente a los agentes socializadores: padres, docentes y todo adulto garante de derechos hacia los niños.

También, en los relatos de Irene Vasco se reflejan rasgos normativos para la formación de los niños a través de diálogos marcados acciones sancionatorias frente al proceder de los niños como protagonistas de sus historias evidenciando binomios de conceptos presentes en sus relatos: premio-castigo; pérdida-triunfo/victoria; imaginación-realidad; valentía-temor; verdad-mentira.

Por consiguiente el binomios de conceptos de premio-castigo se refleja en las obras literarias infantiles de Irene Vasco tanto en la representación gráfica –dedo índice señalando y sancionando las acciones de sus protagonistas- como en su relato el A veces: “A veces mamá

discute por cualquier cosa con la señorita del supermercado. Para ser como ella, le gritó a Nicolás y le quito los juguetes. A mamá le dicen que es una excelente compradora. A mí me mandan a la cama sin cenar y le dice a Nicolás que juegue con mis juguetes”.

Otro ejemplo encontrado en el cuento Medalla de Honor: En el gráfico la madre de Martín Galán con la medalla de honor en su mano derecha, encontrada en el saco de gala de su hijo“-¡Una medalla de honor! ¡Una medalla a la tolerancia! Ya me decía yo que Martín no podía dejar de comprar golosinas en el colegio. Lo que se cayó del bolsillo fue esta medalla. ¿De dónde la habrá sacado Martín? ¿Se la quitaría a otro niño? A Martín nunca le dan medallas. Si hasta me han amenazado con expulsarlo si no mejora su comportamiento. Ay, qué vergüenza tendré que devolver la medalla y confesar que mi hijo se la robó… ¡Martín tendrá que oírme esta tarde cuando llegué del colegio!”. En la imagen se ve a Martín entrando en su casa de una forma despaciosa y observa que el saco de gala se encuentra frente a la puerta y por ende, frente a él… luego se muestra a Martín con un de tristeza y afirmando: “-¡Encontró la medalla! ¿A hora qué voy a hacer? –pensó Martín mientras ponía su mejor cara de arrepentimiento y dolor. – ¿Esto qué quiere decir, Martín? –preguntó mamá, señalando la medalla…-¿por qué escondiste el uniforme, si se puede saber? Y no pongas esa cara que nadie te está pegando, Martín Galán Rivas.”. Entonces el niño explica a su mamá que la medalla a la tolerancia no la había robado sino que su maestra se la había dado sin que él hubiera hecho algo, así la mamá ofreció perdón a su hijo por desconfiar de él y le expresó sentirse orgullosa de él por ganarse una medalla de honor. De modo que, la categoría premio- castigo es evidente en la orientación y formación de nuestros niños colombianos al tratar de encaminarlos hacia la realización de acciones aceptables y correctamente ejecutadas. Sin embargo, esto es aun complejo para la comprensión del niño al encontrarse en contraposición

con el mundo de los adultos en donde es poco claro cómo se llevan cabo estas acciones

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