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En materia de salud la situación de la Comarca Ngäbe Buglé es muy negativa. Existen muchas deficiencias, carencias y problemas relacionados con la protección de la garantía de la salud. La Comarca cuenta con una esperanza de vida por debajo de los 70 años mientras que el promedio de la zona transitista se sitúa cerca de los 80 años.

Gráfico 2: Esperanza de vida en Panamá, 2010-2014.

Fuente: PNUD, en Atlas de Desarrollo Humano Local: Panamá 2015.

En el Atlas de Desarrollo Humano Local: Panamá 2015 se identifica una alta relación entre la cobertura de servicios básicos del 2010 (como factor interviniente) y la esperanza de vida del 2014. Esta relación deja como resultado indicios sobre algunos de los factores que afectan a la salud de la población y su efecto en la calidad de vida. Podemos concluir que los insuficientes servicios de agua, saneamiento y electricidad afectan de forma negativa en la esperanza de vida de los moradores.

Esta relación entre servicios básicos y esperanza de vida se puede visualizar en el gráfico que se presenta a continuación, el (12) corresponde a la Comarca Ngäbe Buglé, el (10) corresponde a la Comarca Guna Yala y el (11) a la Comarca Emberá Wounaan, el resto corresponden a las nueve provincias panameñas.

Gráfico 3: Esperanza de vida y relación con los servicios básicos, 2010-2014.

Fuente: PNUD, en Atlas de Desarrollo Humano Local: Panamá 2015.

La situación sociosanitaria de la Comarca es de mucha vulnerabilidad. A modo de ejemplo se suministran los siguientes datos:

 En el caso de la Comarca Ngäbe Buglé, el acceso del agua y el saneamiento llega al 28% de la población, según datos del censo 2010. En la república panameña el acceso al agua y al saneamiento llega al 92,9%.

 Los indicadores de mortalidad en menores de 5 años son preocupantes. En la Comarca Ngäbe Buglé se registran 32,65 muertes de menores de cinco años por mil nacidos vivos. Mientras que en el caso panameño se reflejan tasas inferiores a 20,2 por 1,000 nacidos vivos (Fuente: MINSA, 2014).

 La mortalidad materna en la Comarca Ngäbe Buglé es tres veces superior a la media nacional.

 Las principales causas de mortalidad en la Comarca son: la diarrea y la gastroenteritis de origen infeccioso, la neumonía y la tuberculosis respiratoria, mientras que a nivel país las principales causas de mortalida d son las enfermedades isquémicas del corazón, las enfermedades cerebro vasculares, y la Diabetes Mellitus. La República de Panamá está en un proceso de ´transición epidemiológica´ que supone el desplazamiento de las enfermedades infecciosas a enfermedades crónico degenerativas (especialmente del aparato circulatorio) y a causas externas (accidentes, homicidios, suicidios, etc) (Fuente: MINSA, 2013). Esta transición epidemiológica, consecuencia del avance de las condiciones sociosanitarias, no se está dando en la Comarca, las principales enfermedades en el territorio indígena son las enfermedades infecciosas.

 Según datos del ministerio de salud el nivel de desnutrición en menores de 5 años cuatriplica en el caso de la Comarca. La media nacionale es 3,9 y en el caso de la

Comarca esta asciende al 12,4. En el caso de la población escolar los valores comarcales de desnutrición triplican los valores de la media nacional (MINSA, 2013).

Tabla 7: Principales enfermedades en Panamá y en la Comarca Ngäbe Buglé.

Panamá Total Tasa C. Ngäbe Buglé Total Tasa

CAUSAS

1 Enfermedades isquémicas del corazón 1851 52,8 1 Diarrea, gastroenteritis de origen infeccioso 74 48,0 2 Enfermedades cerebrovasculares 1276 36,4 2 Neumonía 36 23,3

3 Diabetes Mellitus 874 24,9 3 Tuberculosis respiratoria

20 13,0

4 Agresiones-homicidios 760 21,7 4 Enfermedades crónicas de las vías respiratorias inferiores. 13 8,4 5 Neumonía 722 20,6 5 Ahogamiento y sumersión accidental 11 7,1

Fuente: MINSA, Situación de salud Panamá, 2013

En la Comarca Ngäbe Buglé hay una tendencia a sufrir mayores incidencias de enfermedades infecciosas que el resto de provincias de Panamá. Por ejemplo, hay una mayor incidencia de tuberculosis que el resto del país, siendo la tuberculosis respiratoria la tercera enfermedad más común en la Comarca.

Si bien el estado panameño está desarrollando un esfuerzo para mejorar la atención a la salud en la Comarca. Producto de ese esfuerzo, en 1998 se creó una región específica de salud para atender el área comarcal (que tiene la sede central en San Félix, fuera de la comarca) y ha aumentado el personal sanitario en la Comarca.

Pero a pesar de estas medidas, la atención médica es absolutamente insuficiente, siendo el presupuesto escaso, y el número de instalaciones y de personal médico insuficientes. La densidad de médicos y enfermeras para la comarca Ngäbe Buglé es 2,6 médicos o enfermeros por cada 10 mil habitantes, datos que están por debajo de los estándares marcados por la Organización Mundial de la Salud (Fuente: MINSA, 2014).

La Organización Mundial de la Salud, propone la suma de dos indicadore s: médicos y enfermeras cada 10.000 habitantes. La OMS sugiere los siguientes estándares:

 Baja densidad es cuando la oferta es menos de 25 trabajadores sanitarios cada 10,000 habitantes. 25 trabajadores sanitarios es la densidad mínima recomendada por la OMS.

 Densidad media es de 25 a 50 trabajadores sanitarios cada 10,000 habitantes.

 Alta densidad cuando el valor del indicador se ubica por encima de los 50 trabajadores por diez mil habitantes.

Gráfico 4:Médicos y enfermeras por provincia y comarca por cada 10.000 habitantes. Año 2012.

Fuente: MINSA, Indicadores de salud básicos, Panamá 2014.

En la Comarca existen 10 centros de salud y 94 puestos de salud. Los puestos de salud en la mayoría de los casos no disponen de personal permanente.

Los puestos de salud son atendidos por personal auxiliar y enfermeros, eventualmente disponen de ´visitas médicas´ con doctores. Los puestos de salud son básicamente espacios preventivos y promocionales con una escasa infraestructura, destinados a atender zonas poco accesibles, estos dependen de un centro de salud. Los centros de salud están mejor equipados y destinados a la atención ambulatoria, aunque en el caso de la Comarca disponen de muy poca tecnología o esta es muy precaria. Los centros de salud brindan servicios y atención de salud básica basada en la atención primaria y urgente, también ofrecen prevención y promoción de la salud.

El tiempo de desplazamiento en busca de atención médica, desde el hogar hasta el lugar de tratamiento médico, es muy alto en el caso de los ngöbes. Con respecto a la atención

hospitalaria, el tiempo puede fluctuar entre horas y días, dependiendo de la ubicación de la comunidad de residencia del paciente, el medio de transporte y las condiciones meteorológicas (MINSA, 2013).

En Panamá el sector público de salud atiende al 90% de la población, pero la concentración de establecimientos, servicios y recursos humanos en las áreas urbanas hace que su distribución sea inequitativa, y que la población indígena y la que habita en zonas apartadas tengan un acceso limitado a la atención de la salud. La falta de infraestructuras y de recur sos humanos capacitados influye negativamente en el estado de salud de la población menos favorecida, especialmente en comarcas indígenas y zonas de difícil acceso. Es así que la población indígena tiene mayores tasas de morbilidad y mortalidad general, y sus tasas de mortalidad materna, perinatal e infantil son las más elevadas.

En la Comarca Ngäbe–Buglé, la tasa de mortalidad infantil casi duplica la tasa de la provincia de Panamá, 20,8 frente 13,2 (la tasa de mortalidad infantil indica la probabilidad de muerte de un infante antes de cumplir su primer año de vida). La tasa de mortalidad materna está muy por encima del promedio nacional en la Comarca Ngäbe, con unas 300,5 muertes frente a un promedio nacional de 80,5 muertes por cada cien mil nacidos vivos (MINSA, 2013), hechos que han provocado incumplimientos de los Objetivos de Desarrollo del Milenio planteados para el 2015 por el Sistema de las Naciones Unidas.

Tabla 8: Tasa de mortalidad infantil por provincias y regiones de salud de la República de

Tabla 9: Razón de mortalidad materna por provincias y regiones de salud de la República de

Panamá.

Es significativo destacar como la Comarca Ngäbe Buglé tiene las tasas más bajas de asistencia profesional al parto de toda la República de Panamá, con un 43,9% de los casos con asistencia profesional a diferencia del resto de las provincias que suele superar el 90% de casos o estar cercano, exceptuando El Darien y la Comarca Emberá Wounnan.

El acceso a la medicina moderna en la comarca es uno de los más importantes déficits que sufre la comunidad debido, entre otros factores, a las deficientes infraestructuras, a la orografía del terreno, a la dispersión de la población. La solución de reconocer la diferencia, aceptar las formas ancestrales de cura, ha constituido el camino más rápido y menos costoso para responder a las demandas de la Comarca, ya que a este sistema médico no se le aporta recursos, a pesar de que cumple un rol fundamental en áreas en las que la medicina científica ´no llega´. En este sentido, sería factible entender que la política gubernamental está orientada a un reconocimiento de los saberes tradicionales pero sin presupuesto (o al menos con un presupuesto muy escaso). Una política caracterizada por un reconocimiento parcial e insuficiente, sin recursos económicos: “un reconocimiento sin redistribución” (Fraser, 1997).

8.2. ¿Qué es la medicina tradicional?

¿Qué es Salud para nosotros? Yo no soy doctor de la medicina alópata , pero sí tengo una conexión verdaderamente especial con las energías cósmicas y las técnicas de salud mental, espiritual, personal, de sentirse bien con mis ancestros mayas y especialmente manejando el sagrado calendario maya, mi manual, mi guía (Menchú Tum, 2010)

En términos generales, se puede entender por medicina tradicional (MT) como el conjunto de todos los conocimientos teóricos y prácticos, explicables o no, utilizados para el diagnóstico, prevención y supresión de trastornos físicos, mentales o sociales, basados exclusivamente en la experiencia y la observación y transmitidos verbalmente o por escrito de una generación a otra. También puede considerarse como una mezcla de prácticas médicas teniendo como fundamento los conocimientos ancestrales de medicina de una cultura.

Desde los organismos sanitarios más importantes de Panamá, la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización Panamericana de Salud (OPS) y el Ministerio de Salud de Panamá (MINSA) se entiende que la medicina tradicional es un sistema de salud, en tanto que tiene un complejo de conocimientos, tradiciones, prácticas y creencias, y dichos componentes se estructuran organizadamente a través de sus propios agentes, los cuales son los especialistas terapeutas, parteras, promotores, médicos tradicionales, etc, que poseen sus propios métodos de diagnóstico y tratamiento, además de sus propios recursos terapé uticos como lo son las plantas medicinales, animales, minerales, y porque existe una población que confía en ella, la solicita y la utiliza cotidianamente. Este concepto abarca una diversidad de tradiciones médicas de origen diferente al de los pueblos indígenas. Por ello referiremos la especificida d de la medicina indígena como ´medicina indígena tradicional´, que se diferencia de otras tradiciones muy presentes en la llamada medicina popular, principalmente de tradición campesina.

Según la OMS en la medicina tradicional son centrales los medicamentos herbarios. Hierbas, material herbario, preparaciones herbarias y productos herbarios acabados, que contienen principios activos, partes de plantas, u otros materiales vegetales, o combinaciones de esos elementos (Fuente: http://www.who.int/topics/traditional_medicine/definitions/es/ Consultado el 16/06/2016).

Hierbas: comprenden materiales vegetales brutos, tales como hojas, flores, frutos, semillas, tallos, madera, corteza, raíces, rizomas y otras partes de plantas, enteros, fragmentados o pulverizados.

Materiales herbarios: comprenden, además de hierbas, jugos frescos, gomas, aceites fijos, aceites esenciales, resinas y polvos secos de hierbas. En algunos países esos productos se pueden elaborar mediante diversos procedimientos locales, como el tratamiento con vapor, el tostado o el rehogado con miel, bebidas alcohólicas u otros materiales.

Preparaciones herbarias: son la base de los productos herbarios acabados y pueden componerse de materiales herbarios triturados o pulverizados, o extractos, tinturas y aceites grasos de materiales herbarios. Se producen por extracción, fraccionamiento, purificación, concentración y otros procesos biológicos o físicos. También comprenden preparaciones obtenidas macerando o calentando materiales herbarios en bebidas alcohólicas o miel o en otros materiales.

Productos herbarios acabados: se componen de preparaciones herbarias hechas a partir de una o más hierbas. Si se utiliza más de una hierba, se puede utilizar también la expresión ´mezcla de productos herbarios´. Los productos herbarios acabados y las mezclas de productos herbarios pueden contener excipientes, además de los principios activos. Sin embargo, no se consideran herbarios los productos acabados o en forma de mezcla a los que se hayan añadido sustancias activas químicamente definidas, incluidos compuestos sintéticos o constituyentes aislados de materiales herbarios.

Dentro de la MT el uso tradicional de medicamentos herbarios se entiende como un empleo prolongado a lo largo de la historia. Su uso está bien establecido y ampliamente reconocido como inocuo y eficaz y puede ser aceptado por las autoridades nacionales.

En el caso que nos ocupa, la MT comprende aquellas prácticas médicas que han tenido su origen en los espacios geográficos y sociales de los pueblos indígenas, y que surgieron antes de la colonia. Sus conceptos y metodologías terapéuticas se basan en la historia, la identidad y la idiosincrasia cultural indígena. Lo cual no significa que no se hayan modificado en el tiempo, incorporando elementos conceptuales, médicos y terapéuticos de las diferentes sociedades. Estas prácticas médicas lejos de desaparecer han resurgido en la actualidad. Las curas tradicionales a base de hierbas o los tratamientos espirituales varían dependiendo del pueblo indígena, pero también tienen muchos denominadores comunes.

Parafraseando “las Pautas Generales para las Metodologías de Investigación y Evaluación de la Medicina Tradicional”: “La medicina tradicional es todo el conjunto de conocimientos,

aptitudes y prácticas basados en teorías, creencias y experiencias indígenas de las diferentes culturas, sean o no explicables, usados para el mantenimiento de la salud, así como para la prevención, el diagnóstico, la mejora o el tratamiento de enfermedades físicas o mentales”

(General Guidelines for Methodologies on Research and Evaluation of Traditional Medicine, WHO, 2000).

La medicina tradicional está emparentada con la medicina complementaria y la medicina alternativa. Los términos ´medicina complementaria´ y ´medicina alternativa´, utilizados indistintamente en algunos países junto con ´medicina tradicional´, hacen referencia a un conjunto amplio de prácticas de atención de salud que no suelen formar parte de la propia tradición del país y no suelen estar integradas en el sistema sanitario principal.

Como hito histórico en la lucha por el reconocimiento de la MT en Panamá vamos a destacar la Declaración de Kuerima, realizado en la Comarca Ngäbe Buglé. Primer congreso nacional de lo s principales pueblos indígenas de Panamá para el reconocimiento de la MT, realizado por los ngöbes, los gunas y los emberá, que comprenden cerca del 90% del total de las poblaciones indígenas en Panamá.

En esta declaración se destaca la MT como un sistema de salud, el valor curativo de esta medicina, el importante rol que tiene en los territorios indígenas asistiendo a aquellos convalecientes que el sistema formal de salud no puede atender por las insuficiencias de las infraestructuras médicas. Pero también destaca la importancia de la medicina tradicional como forma de vida, como cultura, como idiosincrasia, como forma de resistencia a la cultura mayoritaria, como modo de conservación de uno de sus núcleos constitutivos como sociedad.

Esta declaración exhorta a las autoridades panameñas a crear un marco legal que preserve y proteja la medicina tradicional y que apruebe el convenio 169 de la OIT para que se reconozca la autonomía y la capacidad de decisión de los pueblos indígenas, y preserve sus saberes y sus conocimientos tradicionales. Panamá está en proceso de ratificación del convenio 169 de la OIT pero aún no se ha realizado esta ratificación.

El Convenio 169 es un tratado de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), dedicado a las culturas indígenas con el objeto de preservar su identidad, su lengua, su educación y su territorio, garantizando su capacidad de decisión y de autonomía. En el artículo primero se plantea su filosofía:

“Los pueblos considerados indígenas deben conservar todas sus instituciones propias: culturales, económicas, sociales y políticas, o al menos una parte de ellas” (OIT, Convenio 169, 1989).

En el punto 2 del artículo 25 del Convenio 169 de la OIT se hace una mención explícita a la medicina tradicional:

“2. Los servicios de salud deberán organizarse, en la medida de lo posible, a nivel comunitario. Estos servicios deberán planearse y administrarse en cooperación con los pueblos interesados y tener en cuenta sus condiciones económicas, geográficas, sociales y culturales, así como sus métodos de prevención, prácticas curativas y medicamentos tradicionales” (OIT, Convenio 169, 1989)”.

La Declaración de Kuerima, en el Primer Congreso Nacional de Medicina Tradicional en Panamá. Este Congreso se desarrollo en el Distrito Mironó, en la Comarca Ngäbe-Buglé, el 24 de septiembre de 2005, es especialmente relevante porque incluía médicos tradicionales, tanto botánicos como parteras, sukias (ngäbe), neles (guna), jaibanas (emberás) en un

encuentro inédito de prescriptores de salud tradicionales de diferentes grupos indígenas panameños pidiendo una protección efectiva de la medicina tradicional.

A continuación se presenta los términos de la declaración final:

“Los abajo firmantes, reunidos en el Primer Congreso Nacional de Medicina Indígena, realizado en la comunidad de Kuerima, distrito de Mironó, Comarca Ngöbé-Buglé (Panamá), analizamos desde distintos puntos de vista la situación de la medicina tradicional indígena hoy en día y, basándonos .en nuestros principios, valores socio-culturales y espirituales, reflexionando en las generaciones futuras de nuestros pueblos indígenas, manifestamos lo siguiente:

La Medicina Indígena y sus conocimientos tradicionales en nuestro medio y cosmovisión siempre vienen asociados y representan un patrimonio cultural que es de propiedad de todo un pueblo y cultura que lo ha defendido o mantenido por siglos, desde tiempos inmemoriales, por lo que tiene significados de gran importancia para nuestros pueblos indígenas de Panamá y el mundo, es decir, no puede ser robado, usado o tergiversado para otros fines sin el consentimiento de nuestras autoridades y médicos tradicionales.

Esta medicina indígena no sólo constituye un sistema de cuidado de salud alternativo para nosotros, sino es también parte de nuestra existencia o vida, sin lo cual los enemigos de nuestras culturas ya hoy día se contentarían de nuestra inexistencia, más sin embargo nuestro conocimiento tradicional y medicina ha templado nuestro espíritu de lucha y sobrevivencia, por lo que por nuestras venas sigue fluyendo sangre guerrera que ha de defender los intereses sagrados de nuestro pasado, presente y futuro.

Con orgullo decimos que donde el sistema de salud occidental no llega, está nuestra medicina dispuesta a realizar su trabajo, sin desconocer esa medicina occidental que también es muy valioso para nosotros.

Por otro lado, este patrimonio o legado indígena enfrenta graves amenazas tanto a lo interno de las comunidades y territorios indígenas como a nivel internacional, amenazas que no podem os desconocer, por lo que solicitamos también la solidaridad de nuestros hermanos indígenas o no indígenas, ante multinacionales que se lucran de nuestros ricos conocimientos tradicionales, pero a costa de la miseria en que están sumidas nuestras comunidades.

En este sentido, nosotros, los Sukias, Jaibanàs, Neles, médicos, parteras, entre otros, de las Comarcas de Kuna Yala, Embera-Wounaan y Ngöbé-Buglé, presentes, consideramos que el tema de la medicina indígena sea una prioridad para ser atendido y desarrollado por los Congresos Generales Indígenas.

Que el estado reconozca y valore en su justa dimensión el sistema de medicina indígena, mediante la implementación real, activa y efectiva de los planes de acción, con la participación de los congresos generales y médicos tradicionales.

Que el estado, desarrolle leyes sobre medicina indígena, incluyendo su protección desde la perspectiva indígena, y con la participación real, activa y efectiva de los congresos indígenas y