Gráfica I-8. Tráfico de mercancías por Valparaíso, 1844-1850 (en toneladas métricas).
VWCM, 14:III.1874.
3. La cuestión empresarial.
No es el propósito de este trabajo el análisis del comportamiento “empresarial” –en el sentido schumpeteriano-78 entre mediados de siglo y 1879. Es por ello que la observación de este crucial factor en el desarrollo capitalista se realiza a través de las múltiples manifestaciones de crecimiento y desarrollo que experimentó el país en ese período. Una de ellas dice relación con la formación de empresas, que en este caso se entiende como la formación de sociedades anónimas, colectivas y comanditas.
No resulta fácil seguir esta variable a través de las fuentes disponibles. Los archivos de Conservadores de Comercio, que registran la instalación definitiva de un negocio, sólo consignan registros de empresas para Valparaíso entre 1850 y 1866. Allí, las iniciativas empresariales se concentraron, en una muy alta proporción, en las formas de hacer negocios; en donde el conocimiento de las personas y de su patrimonio constituía los factores más importantes en el proceso
78
. Es decir conductas de individuos que realizan “combinaciones nuevas”, que comprenden la introducción de bienes nuevos, la introducción de nuevos métodos de producción (en otras palabras nuevas tecnologías de procesos y de productos), apertura de nuevos mercados, conquista de una nueva provisión de materias primas y una nueva organización de industria; Joseph A. Schumpeter, The Theory of Economic Development (Oxford & New York, 1961), p. 88. Schumpeter no era un gran entusiasta del capitalismo, acerca del cual demostró una fuerte indiferencia por su futuro, ni de los empresarios a quienes, declaró, nunca quiso ensalzar. Es más, en una nota a pie de pagina de la primera edición inglesa (1934) sugirió que su función económica no podía distinguirse de la de los ladrones; p. 90.
de adopción de decisiones. Como resultado, la gran mayoría de las sociedades creadas en aquellos años correspondió a las denominadas colectivas (51,4 por ciento) y a las comanditas (42,3 por ciento); en un plano muy secundario estuvieron las sociedades anónimas, con el 6,3 por ciento del total. Sin embargo, con relación a la inversión nominal, la importancia de las sociedades anónimas adquirió una dimensión notable pues ellas concentraron el 61,7 por ciento de la inversión nominal. Es pertinente señalar que en el caso de este tipo de empresa la inversión real, o el “pago del capital”, que se verificaba en el primer año de funcionamiento, era de alrededor del 30 por ciento del capital nominal o “social” como también solía ser denominado.
Tabla II-3. Formación de sociedades e inversión nominal en Valparaíso, 1850-1866 (valores en £) Sociedades Inversión en £ 1 2 3 Total 1 2 3 Total 1850 - 1 1 2 - 38462 5769 44231 1851 1 3 1 5 - 13741 606 14347 1852 - 1 5 6 19157 1724 24521 45402 1853 - 3 3 6 - 18166 922766 113442 1854 - 6 3 9 - 23396 4151 27547 1855 - 4 2 6 - 43375 3905 47280 1856 1 7 1 9 - 11778 9506 21284 1857 - 4 12 16 19048 22667 120834 162548 1858 - 7 3 10 - 39275 7925 47199 1859 - 3 3 6 - 5086 17681 22766 1860 1 4 2 7 9108 17304 5294 31705 1861 - 2 6 8 - 6332 27523 33855 1862 1 9 - 10 2273 68127 - 70400 1863 - 1 2 3 - 449 2693 3142 1864 1 4 4 5 1476,0 15129 25056 41661 1865 4 9 7 20 1579008 134330 28206 1741544 1866 - 5 5 10 - 59519 116117 175636 Total 9 73 60 142 1630069 518859 495060 2643988 Fuente: ANV, 1850-1866.
Cuadro II-4. Formación de sociedades e inversión nominal en Concepción, Santiago y Valparaíso, 1867-1879 (valores en £).79 Sociedades Inversión en £ 1 2 3 Total 1 2 3 Total 1867 0 37 10 47 0 116573 46798 163371 1868 3 40 18 61 865643 328884 195918 1390445 1869 5 36 18 59 1353167 270099 314997 1938263 1870 14 46 25 85 3594106 208088 497278 4299472 1871 25 37 17 79 4105096 345707 174353 4625156 1872 62 55 28 145 6850463 766766 375549 7992778 1873 29 51 48 128 1900728 524975 284799 2710502 1874 10 59 23 92 860595 546429 456547 1863571 1875 1 64 24 89 10949 634073 414264 1059286 1876 3 49 28 80 1804054 473722 175029 2452805 1877 4 38 14 56 346299 147571 19931 513801 1878 1 35 13 48 8251 164691 59455 232397 1879 1 41 15 57 206327 127206 45563 379096 Total 158 588 281 1027 21905678 4654785 3060481 29620944
1: sociedades anónimas; 2: sociedades colectivas; 3: sociedades en comanditas.
Además de las preferencias de los inversionistas porteños por aquellas formas de organización de negocios, también resultan destacables las tendencias del período tanto en cuanto al número de emprendimientos como con relación a inversión. Tanto el número total de empresas formadas, así como la inversión registran, un coeficiente de correlación alto (4), lo que denota un cierto grado de autonomía de ambas variables respecto del desempeño del sector externo y del nivel de actividad del sector público. Esto puede ser considerado como el indicio de un desarrollo de mercados de capital y bursátil.
A partir de 1867, la extensión de la obligación de registrar en todo el país la constitución de empresas en los Conservadores de Comercio permite un mejor registro del ritmo de la actividad empresarial, tanto en la etapa de mayor expansión de la economía (1867-1874), como durante las difíciles condiciones que generó la recesión de la segunda mitad de la década de 1870.
79
. Para la elaboración de este cuadro y los siguientes se han empleado los siguientes volúmenes: CCC vols VII (1867-1876) y XV (1877-1889). CCS, vols. XVIII (1867-1870), XXVIII ( 1871-1874), XL (1875-1878) y LIII (1879). CCV, vols. X (1867), XII (1868), XIV (1869-1870), XVII (1871-1872), XX (1873-1875), XXII (1875-1877), XXVI (1877-1878), y XXIX (1879-1880).
Cuadro II-5. Sociedades anónimas constituidas en Valparaíso por rubro, 1850-1866.
I II III IV V VI VII VIII Total año
1850 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1851 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1852 0 0 0 1 0 0 0 0 1 1853 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1854 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1855 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1856 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1857 0 0 0 0 0 0 0 1 1 1858 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1859 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1860 0 0 0 0 0 1 0 0 1 1861 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1862 0 1 0 0 0 0 0 0 1 1863 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1864 0 0 1 0 0 0 0 0 1 1865 0 0 3 1 0 0 0 0 4 1866 0 0 0 0 0 0 0 0 0 Total 0 1 4 2 0 1 0 1 9 % 0,0 11,1 44,4 22,2 0 11,1 0 11,1
I: Agropecuario; II: Minería; III: Transportes y comunicaciones; IV: Financiero; V: Comercio; VI: Fabril; VII: Construcción y Obras Civiles; VIII: Otros.
Cuadro II-6. Inversión nominal en anónimas constituidas en Valparaíso por rubro, 1850-1866 (valores en £).
I II III IV V VI VII VIII Total año
1850 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1851 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1852 0 0 0 19157 0 0 0 0 19157 1853 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1854 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1855 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1856 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1857 0 0 0 0 0 0 0 19049 19048 1858 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1859 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1860 0 0 0 0 0 9108 0 0 9108 1861 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1862 0 2273 0 0 0 0 0 0 2273 1863 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1864 0 0 1476 0 0 0 0 0 1476 1865 0 0 243130 1335878 0 0 0 0 1579008 1866 0 0 0 0 0 0 0 0 0 Total 0 2273 244606 1355035 0 9108 0 19049 1630069 % 0 0,1 15,0 83,1 0 0,6 0 0
Cuadro II-7. Sociedades anónimas constituidas en Valparaíso por rubro, 1867-1879.
I II III IV V VI VII VIII Total año
1867 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1868 0 0 0 0 0 0 0 1 1 1869 0 0 0 1 0 0 0 0 1 1870 0 1 4 2. 0 1 0 0 8 1871 0 11 2 4 2 3 0 0 22 1872 0 30 0 1 2 6 0 2 41 1873 0 8 1 0 0 3 0 0 12 1874 0 3 0 1 1 2 0 0 7 1875 0 1 0 0 0 0 0 0 1 1876 0 1 0 0 0 0 0 0 1 1877 0 2 0 0 0 1 0 0 3 1878 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1879 0 0 0 0 0 0 0 0 0 Total 0 57 7 9 5 16 0 3 97 % 0,0 58,8 7,2 9,3 5,2 16,5 0,0 3,1 100,0
Cuadro II-8. Inversión nominal en sociedades anónimas en Valparaíso por rubro, 1867-1879 (valores en £).
I II III IV V VI VII VIII Total año
1867 0 0 0 0 0 0 00 0 0 1868 0 0 0 0 0 0 0 1919 1919 1869 0 0 0 287908 0 0 0 0 287908 1870 0 47529 223384 218631 0 81749 0 0 571293 1871 0 465421 167625 2115728 421456 101533 0 0 3271762 1872 0 2968996 0 1158301 64286 428185 0 70463 4960232 1873 0 530597 74627 0 0 4366 0 0 609590 1874 0 410781 0 22305 55762 37175 0 0 526022 1875 0 10949 0 0 0 0 0 0 10949 1876 0 1689189 0 0 0 67568 0 0 1756757 1877 0 171167 0 0 0 0 0 0 171167 1878 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1879 0 0 0 0 0 0 0 0 0 Total 0 6294629 465635 3802873 541504 720575 0 72383 11897599 % 0 52,9 3,9 32,0 4,6 6,1 0 0,6
Para efectos analíticos, se ha procedido a hacer un recuento de las sociedades formadas las ciudades de Concepción, Santiago y Valparaíso, por estimarse –a priori- que, en el tercer cuarto del siglo XIX, ellas concentraron el mayor nivel de actividad económica. También hay una consideración de orden metodológico pues, por ejemplo, los archivos de Conservadores de Comercio de
las provincias mineras de Atacama y Coquimbo presentan importantes vacíos de registros producto de problemas de conservación.
Cuadro II-9. Inversión nominal en sociedades anónimas por rubro en Concepción, Santiago y Valparaíso 1867-1879 (valores en £).
I II III IV V VI VII VIII TOTAL
1867 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1868 0 0 0 863724 0 0 0 1919 865643 1869 0 959693 57582 287908 9597 0 0 38388 1353167 1870 0 47529 223384 3165399 28517 119772 0 9506 3594106 1871 0 465421 167625 5328180 421456 168582 0 0 4105096 1872 386100 3528842 233591 1640927 450386 540154 0 70463 6850463 1873 0 1430784 307836 0 0 145224 16884 0 1900728 1874 0 485130 0 96654 55762 37175 185874 0 860595 1875 0 10949 0 0 0 0 0 0 10949 1876 0 1714527 0 0 16892 67568 5068 0 1804054 1877 0 171167 0 0 175131 0 0 0 346299 1878 0 0 0 0 0 0 8251 0 8251 1879 206327 0 0 0 0 0 0 0 206327 Total 592428 8814041 11382792 1157742 1078475 216076 120276 21905678 % 1,4 21,5 2,4 68,3 2,8 2,6 0,5 0,3
Por lo tanto, los datos del Cuadro II-8 no son necesariamente relacionables con los de los Cuadro II-4, II-5, II-9 y II-10, y ello requiere de un análisis particular de las variaciones en Valparaíso entre 1850 y 1866 y 1867 y 1879, para luego proceder a un análisis de lo ocurrido en el conjunto de las tres ciudades.80
. La variación más importante por tipo de sociedad se registró en las anónimas, cuya constitución, entre 1867 y 1879, fue 9,8 veces mayor a aquélla de los años 1850 a 1866. Con relación a rubros de producción hubo, desplazamientos importantes de iniciativas, pues si en el primer período el mayor número de constituciones de empresas se había registrado en los rubros transporte (44,4 por ciento) y financiero (bancos y compañías de seguros con 22,2 por ciento), durante el período 1867-1879 el porcentaje más alto de constituciones se verificó en la minería (58,8) seguido muy atrás por el rubro producción fabril con 16,5 por ciento. En cuanto a inversión, el liderazgo lo mantuvo el grupo finanzas; aunque con un importante descenso relativo del 83,1 al 73,8 por ciento concentrado en el 9,3 por ciento del total de las constituciones. A pesar del alto número de constituciones en el rubro minería, este sólo atrajo un quinto de la inversión nominal, en tanto que el segundo rubro en número de
constituciones, el fabril, sólo representó el 2,3 por ciento del capital comprometido. Sin embargo, el número absoluto de sociedades anónimas en ese rubro de producción representaba el 59,3 por ciento del total nacional.
Lo anterior confirma el innegable liderazgo de la ciudad en cuanto a actividad e iniciativa empresarial: entre 1867 y 1879 en ella se constituyó el 61, 4 por ciento de las sociedades anónimas y se movilizó el 75,4 por ciento del capital comprometido.
Entre 1867 y 1879, la formación de sociedades anónimas en el país fue una actividad propia del eje económico que formaban las ciudades de Santiago y Valparaíso, en donde la capital política jugó un rol secundario, pues en ella se formó un poco más de un tercio de las sociedades anónimas y se comprometió el 23,5 del capital nominal. Las dos sociedades anónimas financieras que se formaron en Concepción, representaron el 1,3 por ciento de las constituciones y el 4 por ciento del capital nominal del período.
Cuadro II-10. Sociedades anónimas constituidas en Santiago por rubro de producción, 1867-1879.
I II III IV V VI VII VIII Total
1867 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1868 0 0 0 2 0 0 0 0 2 1869 0 1 1 0 1 0 0 1 4 1870 0 0 0 2 1 1 0 1 5 1871 0 0 0 0 0 2 0 0 2 1872 1 14 2 1 2 3 0 0 23 1873 0 6 1 0 1 5 1 0 14 1874 0 1 0 1 0 0 1 0 3 1875 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1876 0 1 0 0 1 0 1 0 3 1877 0 0 0 0 1 0 0 0 1 1878 0 0 0 0 0 0 1 0 1 1879 1 0 0 0 0 0 0 0 1 Total 2 23 4 6 7 11 4 2 59 % 3,4 39,0 6,8 10,2 11,9 18,6 6,8 3,4
Cuadro II-11. Inversión nominal en sociedades anónimas por rubro en Santiago 1867-1879 (valores en £).
I II III IV V VI VII VIII Total año
1867 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1868 0 0 0 863724 0 0 0 0 863724 1869 0 959693 57582 0 9597 0 0 38388 1065259 1870 0 0 0 1996198 28517 38023 0 9506 2072243 1871 0 0 0 0 0 67050 0 0 67050 1872 386100 559846 233591 482625 386100 111969 0 0 2160232 1873 0 900187 233209 0 0 140858 16884 0 1291138 1874 0 74349 0 74349 0 0 185874 0 334572 1875 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1876 0 25338 0 0 16892 0 5068 0 47297 1877 0 0 0 0 175131 0 0 0 175131 1878 0 0 0 0 0 0 8251 0 8251 1879 206327 0 0 0 0 0 0 0 206327 Total 592428 2519412 524381 3416896 616238 357900 216076 47893 8291225 % 7,1 30,4 6,3 41,2 7,4 4,3 2,6 0,6
Sin embargo, en términos de la distribución de la inversión por rubro de producción, hay contrastes importantes entre las dos ciudades; sobre todo en la medida en que ellos pueden haber constituido tendencias. En primer lugar, resalta el que en Santiago los inversores colocaron sus recursos en todos los rubros (8), en tanto que en Valparaíso lo hicieron sólo en seis. En segundo, lugar se destaca la fuerte concentración en el rubro minero registrado en Valparaíso; tanto en cuanto a establecimientos (58,8 frente a 39 por ciento en Santiago), como en cuanto a inversión (52,9 frente a 30,4 por ciento), en donde además ésta fue superior a la verificada en Santiago en 59,9 por ciento. Esta es una indicación de que la “fiebre especulativa” de comienzos de la década de 1870 fue mayor en el puerto que en la capital. En tercer lugar, es destacable el que en ambas ciudades la segunda preferencia de inversión (41,2 por ciento en Santiago y 32 en Valparaíso) corresponde al rubro financiero, en el cual además se registran las dos únicas sociedades anónimas formadas en Concepción. Esto último es una importante indicación de las preferencias de inversión de los capitalistas nacionales, pues tanto los bancos como las compañías de seguros eran
emprendimientos que no requerían del largo plazo para comenzar a pagar dividendos. Es destacable también el que en ambas ciudades el segundo rubro en importancia en términos del número de empresas formadas, fuera el fabril, y que, en ambos casos, el monto invertido como porcentaje del total fuese más bien bajo (6,1 por ciento en Valparaíso y 4,3 en Santiago). En cuanto al tamaño medio por establecimiento, determinado por el total de la inversión en el rubro dividido por el número de unidades, la inversión por establecimiento en Valparaíso fue mayor en 38,4 por ciento (£45.036 y £32.536 respectivamente), lo cual era un reflejo de la mayor importancia histórica de este sector en el puerto.
Los inversionistas en sociedades anónimas de Santiago tuvieron un comportamiento más innovador que los de Valparaíso, lo cual quedó registrado en que en la capital se verificaron constituciones en el rubro producción agropecuaria (3,4 por ciento) y en el de la construcción y obras civiles (6,8 por ciento). La inversión como proporción del total fue de 7,1 por ciento en el primero de los sectores, lo cual lo situó en el cuarto lugar de las preferencias y de 2,6 por ciento respectivamente. En otras palabras, los inversores de Santiago no solo “pusieron sus huevos en un número mayor de canastas”, sino que con su comportamiento demostraron una mayor disposición innovadora que sus pares de Valparaíso.
Gráfico II-5. Inversión en sociedades anónimas en Santiago, Valparaíso y total, 1867-1879 (valores en £)
0 1000000 2000000 3000000 4000000 5000000 6000000 7000000 8000000 1867 1868 1869 1870 1871 1872 1873 1874 1875 1876 1877 1878 1879
Santiago Valparaíso Total
Ciento treinta (82,3 por ciento) de las 158 sociedades anónimas constituidas entre 1867 y 1879, lo fueron entre los años de 1870 y 1873; de aquel total, 88 (67,7 por ciento) se constituyeron en los años 1871 y 1872. En aquellos dos años, 63 sociedades anónimas (71,6 por ciento) fueron organizadas en Valparaíso. Los resultados en cuanto a inversión fueron menos dramáticos; entre los años 1870 y 1873 se verificó el 75,1 por ciento de la inversión nominal del período, de la cual 55,6 por ciento se efectuó en Valparaíso; 34,0 por ciento en Santiago, y 7,2 por ciento en Concepción. Si los años 1871 y 1872, en los que se registró el 54,4 por ciento del total de la inversión nominal en sociedades anónimas del período 1867-1879, son aceptados como aquéllos en que también se registró el mayor volumen de inversión nominal (50 por ciento, se observa que la mayor concentración se registró en Valparaíso con el 72,7 por ciento; en Santiago se registró el 20,3, mientras que en Concepción el 7 por ciento.
Por lo tanto, la primera “burbuja” financiera en el país fue un fenómeno esencialmente “porteño”. Y en Valparaíso, en los años 1871 y 1872, el 43,1 por ciento de la inversión nominal se radicó en el rubro minero, y en él más del 90 por ciento de las constituciones fueron en sociedades destinadas a operar en el distrito minero de Caracoles. Pero ya en 1873, la inversión comenzó a decaer marcadamente y el período “eufórico” de los inversionistas llegó a su fin.81
En cuanto a las sociedades colectivas y en comanditas a lo largo de los años de 1867 a 1879, en cuanto a inversión registraron un coeficiente de correlación positivo más alto respecto del gasto público (4 en ambos casos), que con respecto del valor de las exportaciones (7 y 8 respectivamente), lo cual sugiere que para entonces su capitalización dependía más de los factores internos, y a la vez que éstos habían adquirido una significación cada vez mayor en la vida económica.
81
. La literatura acerca del comportamiento de los inversionistas en los ciclos expansivos es, además de interesante, entretenida; dos ejemplos: John K. Galbraith A Short History of Financial Euphoria. Financial
Genius is Before the Fall (Knoxville, 1990), pp. 3-4. Charles P. Kindleberger, Manias, Panics, and Crashes. A History of Financial Crises (3ª edición, New York, 1996).
De otra parte, el ritmo de formación de estas sociedades es inversamente proporcional al de las sociedades anónimas, lo cual implicaba que en los períodos de auge de éstas se registraba inmediatamente una contracción en sociedades colectivas y en comanditas, y que una vez que decaía la actividad en aquéllas, los inversionistas se “refugiaban” en éstas que permitían mantener la unidad del patrimonio y un control “recíproco y solidario” sobre la dirección de los negocios. Por ello, no debe llamar la atención, por ejemplo, su número absoluto y peso porcentual en términos de constituciones en rubros complejos en cuanto a tiempo de maduración de la inversión y administración, como el fabril: 144 con el 24,5 por ciento en el caso de las sociedades colectivas y 62 con el 22,1 por ciento en las en comanditas. En lo que dice relación con inversión, en el conjunto de las sociedades colectivas ellas fueron el segundo rubro en importancia con el 14,6 por ciento detrás de las comerciales, mientras que en el caso de las en comanditas ocuparon el tercer lugar, con el 9,7 por ciento, luego de las comerciales y las mineras.
Sin duda que la “hegemonía” en el ámbito de las sociedades colectivas y en el de las comanditas correspondió a las comerciales. Pero respecto de ellas es importante tener presente que sus funciones iban más allá de la distribución de bienes, por lo que su significación económica trasciende el ámbito de la circulación. También eran proveedores de importantes servicios; financistas de la minería en el “Norte Chico” y “poderes compradores” para la producción agropecuaria en las pequeñas ciudades del valle central, y de allí comercializadores de producción agropecuaria. Pero, tal vez su función más importante radicaba en el mundo de las finanzas; antes y después de la promulgación de la Ley de Bancos de Emisión, en 1860, los comerciantes eran “banqueros” informales que desarrollaban las operaciones de otorgamiento de crédito, descuento de letras y otras. Sus créditos eran otorgados a tasas más altas que en el sector bancario, pero con mayor flexibilidad para la amortización y ello, en presencia de un mercado financiero altamente concentrado tanto desde el punto de vista del número de unidades como del geográfico, les otorgaba un rol
decisivo para los emprendimientos medianos y pequeños, es decir para los mayoritarios.82
Cuadro II-12. Constitución de sociedades colectivas en Concepción, Santiago y Valparaíso, 1867-1879
Año / rubro
I II III IV V VI VII VIII Total
año 1867 1 0 0 0 27 7 0 2 37 1868 0 0 3 0 28 5 0 4 40 1869 0 1 0 0 26 8 0 1 36 1870 0 1 1 1 29 12 0 2 46 1871 1 1 0 1 21 12 0 1 37 1872 0 6 1 1 31 11 1 4 55 1873 0 2 2 2 33 10 1 1 51 1874 1 0 0 1 35 21 0 1 59 1875 0 2 1 2 40 17 0 2 64 1876 0 1 1 1 28 16 0 2 49 1877 0 1 1 2 20 12 0 2 38 1878 0 2 0 3 21 6 1 2 35 1879 0 7 0 3 23 7 0 1 41 Total 3 24 10 17 362 144 3 25 588 % 0,5 4,1 1,7 2,9 61,6 24,5 0,5 4,3
Cuadro II-13. Inversión nominal en sociedades colectivas en Concepción, Santiago y Valparaíso, 1867-1879 (en libras esterlinas).
Año / rubro
I II III IV V VI VII VIII Total
año 1867 780 0 0 0 87867 26367 0 1560 116573 1868 0 0 42227 7678 242377 24703 0 11900 328884 1869 0 653 0 0 187115 34689 0 47643 270099 1870 0 4943 0 22814 127628 28733 0 23970 208088 1871 57472 4789 02299 5921 67145 208024 0 58 345707 1872 0 34305 15444 3861 664047 19702 14704 14704 766766 1873 0 74813 1959 12584 318341 100208 16884 187 524975 1874 148701 0 0 14870 451068 64560 0 1022 546429 1875 0 1825 1661 183942 329192 62979 0 55475 634073 1876 0 1689 12956 1169 425503 38176 0 5230 473722 1877 0 0 1876 13923 89500 39252 0 4021 147571 1878 0 50 0 35941 134178 24523 1 0 164691 1879 0 8033 5022 0 105993 8157 0 0 127206 Total 71121 131100 71443 271701 3229953 680111 31588 165768 4654785 % 1,6 2,8 1,5 5,8 69,4 14,6 0,7 3,6 82
. Conclusiones a partir del estudio de los contratos en el Archivo del Conservador de Comercio de Valparaíso; también del artículo de Ricardo Nazer “La fortuna de Agustín Edwards Ossandón: 1815-1878” en
Cuadro II-14. Constitución de sociedades en comanditas en Concepción, Santiago y Valparaíso, 1867-1879
Año / rubro
I II III IV V VI VII VIII Total
año 1867 0 0 0 0 8 2 0 0 10 1868 0 0 1 0 12 5 0 0 18 1869 0 1 0 1 10 6 0 0 18 1870 0 0 2 1 15 5 0 2 25 1871 0 6 0 0 9 2 0 0 17 1872 0 5 1 0 10 10 0 2 28 1873 0 7 2 2 27 9 1 0 48 1874 1 1 0 0 15 6 0 0 23 1875 0 0 2 1 15 6 0 0 24 1876 0 0 1 1 18 4 0 4 28 1877 0 1 2 0 8 2 0 1 14 1878 0 1 0 1 9 2 0 0 13 1879 0 3 0 1 6 3 0 2 15 Total 1 25 11 8 162 62 1 11 281 % 0,4 8,9 3,9 2,8 57,7 22,1 0,4 3,9
Cuadro II-15. Inversión nominal en sociedades comanditas en Concepción, Santiago y Valparaíso, 1867-1879 (en libras esterlinas).
Año / rubro
I II III IV V VI VII VIII Total año
1867 0 0 0 0 40755 6043 0 0 46798 1868 0 0 38388 0 135125 22406 0 0 195918 1869 0 20154 0 384 265960 28500 0 0 314997 1870 0 570 2205 19011 435744 27865 0 11882 497278 1871 0 20700 0 0 138615 15038 0 0 174353 1872 0 159556 0 3282 153351 40054 3089 16216 375549 1873 0 236754 0 11194 29016 7836 0 0 284799 1874 242 4554 206 0 430541 21004 0 0 456547 1875 0 0 0 42701 324483 47080 0 0 414264 1876 0 1675 0 1689 78108 50652 0 42905 175029 1877 0 0 0 0 13626 5955 0 350 19931 1878 0 0 0 2558 51452 5446 0 0 59455 1879 0 331 0 0 27417 17472 0 344 45563 Total 242 444293 40799 80819 2124192 295350 3089 71698 3060481 % 0 14,5 1,3 2,6 69,4 9,7 0,1 2,3
Tal como en el caso de las sociedades anónimas, la preponderancia de Valparaíso en cuanto a la constitución de sociedades colectivas y comanditarias, como en relación a la inversión nominal en ellas, fue muy marcada. De tal manera, el puerto concentró el 38,9 por ciento de las constituciones de sociedades colectivas y el 49,8 por ciento de las comanditas; y el 571 y 77,8 por ciento de la inversión nominal respectivamente.
Es por ello que resulta importante observar cómo se distribuyeron dichas sociedades y la inversión en la ciudad. En el ámbito de las sociedades colectivas, el 65,9 por ciento de las constituciones correspondió al rubro comercio (V), mientras que el 21 por ciento se radicó en el rubro fabril (VI); en cuanto a la inversión nominal en este tipo de sociedades, los mayores montos también correspondieron al rubro comercio con 82,9 seguido por el fabril con 9,6 por ciento. Del total de sociedades en comanditas constituidas, el 56,4 por ciento correspondió al rubro comercio, en tanto que en segundo lugar se situó el fabril con 18,6 por ciento; sin embargo, en términos de la inversión nominal, este rubro se situó en tercer lugar con 7,5 por ciento después del comercio (70,1 por ciento) y minería (17,7 por ciento). A pesar de esto último, esos resultados apuntan a una importante transición en la producción de bienes y servicios en la ciudad, en la cual la producción fabril, en sus diversos niveles, comenzaba a ser un importante sector de actividad.
De hecho, la distribución de las constituciones y la inversión en Concepción y Santiago guardan una estrecha relación con lo ocurrido en Valparaíso. En la primera de ellas, las sociedades colectivas fabriles ocupan el segundo lugar en constituciones y el cuarto en inversión, en tanto que en la capital son las segundas y terceras respectivamente. Las sociedades en comanditas registran una distribución similar, en donde en Concepción las fabriles ocupan el segundo lugar en importancia en constituciones (compartido con transportes) e inversión. En Santiago, las constituciones fabriles están en segundo lugar con el 29,3 por ciento, y también en segundo lugar en cuanto a inversión, con 18 por ciento.
Finalmente, en cada una de las tres ciudades en cuanto a “tamaño” de las sociedades colectivas y comanditas –determinado por el monto de la inversión dividido por el número de constituciones-83 hay un dato importante acerca de las características de la actividad fabril que adoptaba esta forma organizacional. En Santiago y Valparaíso, ellas se sitúan en la medianía del “ranking” (4º lugar) y por debajo de la media tanto en sociedades colectivas y comanditas; en tanto que Concepción ocurre lo mismo con las colectivas (4º lugar), pero no en el caso de las en comanditas en donde ocupan el primer lugar y en que la inversión del rubro supera a la media en 142 por ciento.84
Se trataba entonces de establecimientos de baja capitalización y, probablemente de limitadas dimensiones y de uso intensivo del factor trabajo. No constituían por lo tanto vanguardia en cuanto a desarrollo tecnológico y productivo, pero sí daban cuenta de un importante fenómeno en marcha: la paulatina expansión de la demanda urbana por bienes de consumo, rasgo esencial, más no único en todo proceso de modernización capitalista.