Probablemente los movimientos culturales que ocurrieron en el mundo en la segunda mitad del siglo XX, basados en una mayor libertad del individuo, precipitaron cierta permisividad e informalidad en el comportamiento cívico de la sociedad occidental. La sanción social, la vergüenza pública y la solidaridad han ido debilitándose a tal punto que la incivilidad o falta de urbanidad han ido creciendo marcadamente, convirtiéndose en motivo de enorme preocupación, especialmente en las instituciones educativas, en los conjuntos residenciales y en el espacio público. Estos cambios en el comportamiento social vienen preocupando ostensiblemente a la sociedad europea y estadounidense y se extienden por toda la sociedad occidental, dado el poder de los medios de comunicación, que a través del cine, la literatura, el arte, la música y los viajes difunden esas conductas que
violan elementales normas de civilidad y respeto. Miremos tres ejemplos de comportamientos irrespetuosos que cada vez se extienden más por el mundo:
o Incivilidad
Ya vimos que la civilidad es la práctica de la conducta respetuosa entre las personas y con los demás en el marco ciudadano del interés común y del interés particular. Se basa en el respeto en el espacio privado, en el entorno natural y en el espacio público con su dotación y ornato. Para algunos, civilidad es sinónimo de buena educación, urbanidad y cortesía. Los científicos sociales consideran que la incivilidad se manifiesta en términos de falta de respeto, descortesía, patanería, vulgaridad, indecencia, insolencia, agresividad. La incivilidad es el camino más corto para llegar a la conducta agresiva, a la destrucción y a la violencia. Esta perturbadora conducta ha tomado fuerza en los últimos años. Veamos:
Una firma consultora realizó en Abril de 2010 una encuesta nacional sobre la civilidad o urbanidad en Estados Unidos85. La población encuestada fue de 1.003 adultos de 18 y más años. El estudio muestra cifras preocupantes: Dos de cada tres estadounidenses creen que la incivilidad (falta de urbanidad) es un problema mayor. Tres de cada cuatro creen que la incivilidad ha empeorado en los últimos años; tres de cada cuatro creen que la crisis financiera y la recesión han empeorado la incivilidad; uno de cada cuatro espera que la civilidad mejore en el corto plazo, mientras que más de uno de cada tres dice que va empeorar. El gobierno/la política y el tránsito vehicular son los lugares más inciviles (72% y 69%), seguidos de los colegios (59%), la radio -“radio talks”- (59%), y celebridades de Hollywood (56%). Estos últimos ya no pueden hablar más de un minuto sin decir “fuck” en sus actuaciones, y obviamente, los libretistas y guionistas introducen la palabreja como estribillo en los parlamentos de los actores, convencidos de que esa es
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http://www.webershandwick.com/resources/ws/flash/Civility_Fi nal_Executive_Summary_PT.pdf
una manera de reflejar el trato cotidiano entre las personas y de romper estereotipos de decencia y buen gusto en una sociedad mojigata.
Otro estudio revela que 85% de los norteamericanos sienten que la rudeza, la descortesía y la grosería han aumentado a niveles intolerables en el hogar, el trabajo, campos recreativos y en general en las comunidades; “el irrespeto rampante entre adultos, la exposición constante a la violencia en televisión, y el deterioro de los estándares sociales, (han conducido) a que el sentido común, y el cociente moral –capacidad para discernir lo “correcto” y lo incorrecto”- hayan declinado dramáticamente86 . La firma que hizo el estudio ha desarrollado un paquete de manuales para inducir comportamientos cívicos en los niños, los adolescentes y en la comunidad en general. Ellos afirman que enseñar a los niños a respetar es la tarea más importante y duradera que tienen los padres. Los niños de 2 a 5 años son los más receptivos a aprender
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con el ejemplo y por eso los padres deben enseñar civilidad y conductas respetuosas mediante el ejemplo. Para los niños de 8 a 12 años de edad los materiales incluyen tópicos sobre el respeto, primera impresión y habilidades de comunicación que les permite comportarse cívicamente, cómo manejar el conflicto y cómo respetar a los demás. Para los adolescentes de 13 a 18 años, desarrollaron materiales que incluyen cinco tópicos sobre la idoneidad social entendida como la capacidad para hacer lo que es correcto con o sin tutoría. Los manuales para la comunidad versan sobre etiqueta, relaciones de género, formas de presentarse en reuniones, uso del teléfono, cómo obsequiar presentes y manejo del conflicto.
En Colombia, el lenguaje periodístico ha ido aceptando palabras que hace treinta años se consideraban soeces y estaban por fuera del lenguaje cotidiano de la prensa. Los jóvenes han optado por saludarse con palabras soeces (marica, güevón, hp, etc.) y un madrazo es el grito predilecto de los hinchas cuando un futbolista anota un gol o lo bota
.
No se diga de las letras decanciones y bailes, especialmente de rap, hip-hop, reggaeton, perreo y otras, en donde abundan escenificaciones grotescas de actos eróticos vulgares. Mientras que un bolero de los años 60 insinuaba románticamente hacer el amor con quien se ama, hoy se describe de manera ramplona hasta el sudor y el olor de la relación erótica.
El deterioro de las buenas maneras ha tomado tal importancia que ya hay varias firmas dedicadas a promoverlas. Estas firmas han descubierto que las comunicaciones respetuosas son esenciales para desarrollar relaciones productivas personales y profesionales en los lugares de trabajo. Una de ellas, MannersMatter.ca, ofrece a los padres, educadores, y trabajadores sociales herramientas pedagógicas para fomentar el respeto, y los buenos modales en los niños.
o Matoneo escolar
La agresividad es una conducta frecuentemente relacionada con el despertar hormonal en los
adolescentes y jóvenes. En el momento actual, merece mención especial una expresión agresiva denominada “matoneo escolar” que no es más que una manifestación flagrante y grave de irrespeto entre estudiantes. Es una conducta agresiva, deliberada, repetitiva, humillante y sistemática por uno o más estudiantes en contra de otro más vulnerable y débil. Las agresiones van desde la simple burla hasta el sometimiento moral y extorsivo y la violencia física. Dan Olweus fue quien introdujo el término “bullying” (matoneo) en los años 70s87. Probablemente exista desde hace mucho tiempo, pero sin duda, recientemente ha aumentado de manera preocupante tanto en frecuencia como en severidad en Europa, Norteamérica y Latinoamérica, hasta convertirse en un problema social con serias consecuencias. El mismo Presidente Barak Obama dijo en un documental para TV (marzo 15, 2012) que como padre de dos hijas adolescentes está profundamente preocupado con el matoneo. El año pasado, en una conferencia en la Casa Blanca sobre el
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Olweus, D. Bullying at school: What we know and what we can
tema dijo: “Es equivocado, es disruptivo y podemos prevenirlo”, y agregó “cada uno de nosotros debe tomar acción contra el matoneo”.88
De los 50 estados, 49 han aprobado actos legislativos que castigan el matoneo y siete lo consideran una conducta criminal. También, muchas universidades han establecido códigos de civilidad para la vida en el campus.
Un estudio reciente en Massachussets89 mostró que 44% de los estudiantes de secundaria en grados inferiores y el 31% de los de grados superiores experimentaron alguna forma de matoneo; 28% se reportaron como víctimas y 8% se reconocieron como matones. Otro estudio nacional canadiense encontró que el 36% de los estudiantes (grados 6 -10) fueron víctimas de matoneo, el 39% reportaron ser victimarios
88 Tomado de una nota de prensa de Reuters publicada en Washington en Marzo 15, 2012.
89
Mckenna M. B Hawk E. Mullen J. Hertz M. Bullying Among Middle School and High School Students. Morbidity & Mortality Weekly Report; 2011; 60(15):465-471. Centers for Disease Control and Prevention (CDC)
y el 20% reportaron ser ambas cosas90. Este estudio afirma que el matoneo puede tener impacto definitivo y duradero en la salud emocional de sus víctimas.
En España, 48% de los estudiantes entre 9 y 14 años ha sufrido o sufre algún tipo de agresión por parte de algún compañero: más del 50% agresión psicológica y el 20% agresión física91.
En Latinoamérica, algunos países han considerado que el matoneo ha desbordado el ámbito de las escuelas atrayendo la atención de los legisladores. Por ejemplo, en 2011, en Bolivia se planteó un proyecto de ley para la protección contra el matoneo de estudiantes, profesores y otros miembros de las escuelas; en Perú, se aprobó una ley que promueve la convivencia sin violencia en las escuelas; en Chile también se aprobó una ley para prevenir la violencia escolar. En México,
90The Chief Public Health Officer’s Report on the State of Public
Health in Canada, 2011: Youth and Young Adults – Life in Transition. http://publichealth.gc.ca/CPHOreport.
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“Matoneo en las aulas”. Revista Cambio; 2006 Noviembre 1. p 2
donde según la Comisión Nacional de Derechos Humanos el 40% de la población escolar es víctima de matoneo, se aprobó en febrero de 2012 una ley para la promoción de la convivencia libre de violencia en el entorno escolar92.
En Colombia, varios estudios en ciudades diferentes reportan en promedio que una tercera parte de los estudiantes entre 9 y 14 años de edad han sido víctimas de matoneo93. Recientemente, a raíz de la muerte de un estudiante en una escuela por causa de un acto de matoneo, la Ministra de Educación afirmó que “(el matoneo) es una de las mayores problemáticas (sic) que tiene el sistema educativo, y nada afecta más el aprendizaje de los estudiantes que precisamente el clima escolar; de aquí que el Ministerio de Educación le esté dando la prioridad al desarrollo de competencias ciudadanas”94. Esto de llamar “competencias
92 El Espectador. Bogotá. 2012 Abril viernes 27 p. 33. 93
“Matoneo en las aulas”. Revista Cambio; 2006 Noviembre 1. p.2
ciudadanas” a las virtudes cívicas es consecuencia de la jerga empresarial que ha invadido todos los ámbitos posibles. ¿Será que la Ministra sabe que la “competencia ciudadana” más importante es el respeto entre las personas y el respeto a los demás?
En Cali, una nueva preocupación en el campo escolar es el enfrentamiento entre estudiantes de dos escuelas o colegios. Generalmente usan medios electrónicos para desafiarse y concitar enfrentamientos en algún lugar de la ciudad, algunos con serias repercusiones de orden público. ¿No serán estos enfrentamientos una reproducción colectiva del matoneo escolar? ¿Una escuela matoneando otra?
Para algunos expertos la solución no es evitar el conflicto sino enfrentarlo. Uno de ellos, el presidente de la Liga Colombiana Contra el Suicidio, afirma que “la matonería en los colegios ha existido toda la vida y además sirve de formación porque enseña a los estudiantes a construir herramientas que son necesarias para enfrentarse a la vida adulta, que es cuando van a
encontrar fenómenos incluso peores. Si los padres lo confrontaran y estimularan para que se defiendan por sí mismo, con toda seguridad reaccionarían a la matonería de manera acertada. Sé que muchos pensarán que estoy de acuerdo con la ley del más fuerte, pero así es la ley de la naturaleza. Insisto en que al niño hay que darle herramientas para defenderse –no necesariamente la violencia, aunque a veces es el único camino-, en lugar de volverlo todavía más vulnerable de lo que ya es"95. En mi opinión, además de formarlo para que se
defienda, lo más importante es que todos los niños aprendan en el hogar a respetarse entre sí y a respetar a los demás. Desarrollar resiliencia en un niño para
enfrentar el matoneo durante sus años escolares requiere fundamentalmente inducir en él una identidad definida basada en el respeto que recibe y da, para que él pueda confiar y a la vez inspirar confianza en los demás.
95 “Matoneo en las aulas”. Revista Cambio; 2006 Noviembre 1. p. 6
o La Invisibilización del otro
Ya vimos cómo la fuerza del individualismo en el mundo capitalista, junto con un egoísmo creciente y un escaso altruismo, han cambiado en algunos ciudadanos su comportamiento frente a los demás en la vida cotidiana. Cada vez es más frecuente observar que la gente tiende a actuar ignorando a los demás, llegando a in-visibilizarlos voluntariamente o involuntariamente. Este síndrome de la invisibilización del otro tiene consecuencias muy negativas en la vida cotidiana, especialmente al compartir el espacio público. Veamos algunos ejemplos:
Una causa frecuente de irritación y conflictos en la ciudad es el estacionamiento de vehículos que obstaculizan el flujo vehicular y la violación de señales de tránsito, especialmente las luces del semáforo. Esta violación de las normas de tránsito es una demostración clara de falta de respeto a los demás conductores y a los peatones, lo que conduce a muchas lesiones personales y muertes no solo por los accidentes sino por los
conflictos interpersonales generados por el irrespeto. Si alguien se atreve a advertirle o reclamarle al infractor por la violación de la norma, corre el riesgo de ser agredido verbal o físicamente. Una expresión común en estos invisibilizadores de los demás es “No joda, me importa un c…”, reflejando su desfachatez, egoísmo y su “no me importismo” por los demás. El deterioro en la calidad de vida es notable, especialmente por el estrés, la frustración y la indignación que produce esta invisibilización del otro. En Cali, esta conducta es parte de una cultura del irrespeto ya establecida, pues por 5 años consecutivos la gente ha calificado negativamente el respeto a las normas de tránsito en la ciudad.96 Otra causa frecuente de irritación y conflictos en la ciudad es el abuso de aparatos de sonido. El ruido excesivo del vecino con aparatos de sonido o conjuntos musicales (invisibiliza a los que viven cerca) es fuente
96
* Cali Cómo Vamos.com. Encuestas de responsabilidad
de graves problemas de convivencia, a tal punto que, según el estudio de “Seguridad y convivencia en
multifamiliares” 97, se ha convertido en la causa más frecuente de conflictos en los conjuntos residenciales de Cali. En el estudio, un habitante de un condominio se expresó así en una entrevista: “La bulla y el escándalo es un problema de cultura…porque si llego con los mariachis a las 4 de la mañana, si llego borracho y prendo el equipo de sonido, si hago bulla con mi flauta o con mi piano, o con lo que sea, todo eso es falta de consideración y respeto por los demás”98
. Otras situaciones de invisibilización del otro, muy molestas y frecuentes en la ciudad, son las de hacer propaganda con altoparlantes desde un almacén o supermercado, o con perifoneo por vendedores ambulantes, o con la ruidosa alarma del vehículo. Talvez la manifestación de abuso del sonido más extravagante es la de “chivas rumberas” que circulan a
97 Rincón MT, Maldonado MC, Echeverry ML. “Seguridad y
Convivencia en Multifamiliares: Una mirada al encerramiento residencial”. Cali: Editorial Universidad del Valle; Octubre 2009.
p 197-228 98 Ibíd.: p. 203
altas horas de la noche por barrios residenciales. Pareciera que los rumberos quisieran desesperadamente hacerse notar a costa del descanso y del sueño de los demás. Algunos podrían decir que en estos casos hay que ser tolerantes. Creo que estas situaciones no son tolerables, pues con ellas están mortificando constantemente a los demás y están violando la ley. El uso del teléfono celular es otra fuente de invisibilización del otro. Apenas timbra, por arte de magia desaparecen las personas que están alrededor y comienza una conversación a viva voz, como si el celular solo sirviera si se habla en voz alta. Muchas veces, la conversación es un asunto personal que se vuelve público y a veces genera situaciones embarazosas o ridículas tanto para quien habla como para los demás, que inevitablemente tienen que aguantarla. Este acto de tolerancia ha convertido el mal uso del celular en una falta de respeto de forzosa aceptación.
Una sala de cine es un espacio público en donde mucha gente se reúne usualmente a ver una película. El silencio es una condición que los asistentes esperan para poder ver y disfrutar la película. Pero sucede con alguna frecuencia que una pareja o un pequeño grupo habla en voz alta, se ríe, o habla por celular como si estuvieran solos en la sala. ¡Borraron del mapa a los demás espectadores! algunos tratan de hacerse respetar con un ¡shhhhhh!
Otros actos de irrespeto al ignorar a los demás son cada vez más frecuentes: en el estadio un hincha vocifera y grita palabras soeces contra el equipo contrario, como si todos los asistentes fueran de su equipo; en el supermercado, el consumidor se olvida de los demás mientras observa, curiosea o compara productos en las góndolas abandonando su carrito, obstruyendo con él la circulación de otros y finalmente se “olvida” de hacer la fila para pagar; en el centro comercial los clientes se paran a conversar con sus conocidos en el centro de la vía peatonal, bloqueando sin darse cuenta, o peor sin importarles, la circulación de los demás.
Como ya se dijo, la costumbre de no pensar en los demás antes de actuar, o síndrome de invisibilización
del otro es un hecho creciente y preocupante, pues
contribuye fuertemente a deteriorar la convivencia y la calidad de vida, particularmente en el espacio público.
Vale la pena recordar a Stuart Mill cuando en su libro “On Liberty” afirmaba que las personas que actúan sin pensar en los demás, lo hacen indecorosamente aunque sea en relación con ellos mismos y perderán con sobrada razón el derecho al respeto de los demás.
CAPÍTULO VIII