INTRODUCCIÓN Y JUSTIFICACIÓN
1. ANÁLISIS DE LA ESTRUCTURA
1.1 La Estructura Narrativa
La estructura en tres actos consta de: Planteamiento, Desarrollo y Resolución. El crear cada uno de estos actos, con las características, que estos requieren, es lo que hace posible una historia bien contada, y que la atención del espectador sea constante. En el planteamiento, se expone la información básica de la historia y se ubica el
personaje, la temática y ambiente de lo que se va a contar. “El planteamiento se
construye para darnos una pista acerca de la columna vertebral o dirección de la
historia” (SEGER, Linda. “Como Convertir un Buen Guión en un Guión Excelente”.
1991. Pás. 33.)
Luego de esa información básica/inicial; se hace una introducción a los personajes, la situación que se desenvuelve; de alguna manera se da inicio a la trama, es cuando se comienza a desarrollar la historia, esto es, como lo llama Linda Seger, el Detonante o
Catalizador. “Después de la imagen inicial comienza propiamente la historia. Necesitamos que nos presenten a los personajes importantes que dan a formar parte de
la trama… Algún suceso, debe comenzar el relato. Yo llamo a este particular suceso Catalyst (Detonante o Catalizador)” (SEGER, Linda. “Como Convertir un Buen
Guión en un Guión Excelente”. 1991. Pás. 41.)
Este detonante, sigue haciendo parte del planteamiento; el último, se completa con la cuestión central, cuando ésta se plantea, es cuando comienza el Segundo acto, y todo el desarrollo de la historia se da alrededor de esa cuestión que será contestada con un sí o con un no, en el clímax. La cuestión central es algo que el personaje debe intentar responder desde el Primer Punto de Giro, sin tener éxito para así desarrollar los siguientes puntos de giro. Los puntos de giro son diferentes cada vez, siendo más fuertes, con más decisión, más contundentes.
Para que la historia mantenga su interés durante el desarrollo, se dan los ya mencionados, Puntos de Giro. Estos se pueden dar en cualquier momento, pero el
primero y el último, deben estar ubicados; el primero, cuando el Segundo acto da inicio, y el último, al principio del Tercer acto.
Estos puntos de giro tienen unas funciones, las cuales debe cumplir completas, o por lo menos una. Las funciones de estos son:
“Hace girar la acción en una nueva dirección. Vuelve a suscitar la cuestión central y
nos hace dudar acerca de su respuesta. Suele exigir una toma de decisión o compromiso por parte del personaje principal. Eleva el riesgo y lo que está en juego. Introduce la historia en el siguiente acto. Nos sitúa en un nuevo escenario y centra la
atención en un aspecto diferente de la acción” (SEGER, Linda. “Como Convertir un Buen Guión en un Guión Excelente”. 1991. Pás. 46.)
Y finalmente, en el Tercer acto, se tienen el clímax, el cual responde a la cuestión central; y la Resolución final. Este Tercer acto se da rápidamente y no toma mucho tiempo a diferencia del Segundo acto.
La estructuración del guión puede entonces presentar problemas, pues no todos los actos están bien armados, y es aquí, en donde se debe reestructurar el guión, pues problemas con un acto, pueden hacer perder al espectador.
Parte del guión y la historia, está la creación de los personajes, y toda la información que se carga sobre ellos, convirtiéndolos en una realidad. Para la construcción de los personajes, es importante la identificación con el personaje. Es importante el vínculo que el espectador siente con el personaje y la manera de actuar y resolver sus conflictos.
Ciertos datos que se dan al personaje son parte de la caracterización del mismo, y su individualidad. El nombre revela información del contexto en el que se mueve y vivió, da status, trayectoria y plantea el tipo de familia y/o cultura. La edad se puede ver como la real y la mental, todo dependiendo de la vida que la persona haya llevado y las influencias que haya tenido en su vida. El tag o detalle de caracterización, como lo llama Michel Chion, es algo característico y común en el personaje, y que se relaciona con la historia, ejemplo de esto, puede ser un accesorio. Es importante que todos estos datos que se presenten al personaje, estén relacionados unos con otros, y
Todo permite que el personaje en cuestión se muestre, se caracterice…” (CHION, Michel. “Cómo se Escribe un Guión”. 2007. Pág. 160.)
Existen tres niveles que dan vida al personaje, y son claves para la creación de este. Se tiene el nivel Laboral, que trata lo que el personaje hace, lo que estudia, los conocimientos que tiene, si tiene estudios o no, el cargo que tiene en su trabajo, que tipo de trabajo es, como llego hasta ese momento en su vida profesional, las relaciones con sus compañeros; y todo lo que rodee el ámbito laboral y la historia que lo llevó hasta ahí.
El nivel Familiar, es en donde se ve la familia, desde padres, abuelos, tíos, primos del personaje, hasta esposos e hijos. Aquí se ve que tipo de familia se tiene, como se desenvuelve y se convive diariamente, el tipo de relación que se tiene entre los miembros de la familia, la influencia de estos, y también se encuentra la presencia de la persona de confianza del personaje.
El último nivel, es el Íntimo. En este se encuentra todo lo interno y oculto del personaje. Los miedos, fobias, sueños. Se muestra el autoconcepto del personaje, la autoestima, y todo el esquema de pensamiento del mismo. Su forma de pensar y ver la vida, de acuerdo a las experiencias que ha tenido y lo que se ha formado en él como persona. El comportamiento que tiene y como verdaderamente es el personaje por dentro.
Y la impresión dominante, es una palabra en la que se puede resumir todo lo que compone y es el personaje, de acuerdo a su forma de actuar/pensar, en base a todo el contenido de los tres niveles.
Es entonces a partir de esta misma estructura narrativa, que se pretende desarrollar el
corto “La Puerta del Cielo”, teniendo en cuenta cada uno de los actos y la importancia de la información a presentar en los mismos, en donde la falta de datos puede llevar a la mala interpretación, a una historia pobre o floja en algunos aspectos, y en el peor de los casos, no entendible y sea vista como totalmente fuera de lo real y no creíble. Y también en la creación de los personajes, se tiene en cuenta, toda la información que requiere la formación del personaje, y los tres niveles a armar, para crear un personaje completo, real y coherente, de acuerdo a lo que se pretende.
De la mano de esto, va el montaje, el cual con su importante función, ayuda a poder ubicar al espectador específicamente en los momentos deseados y a que este lleve el hilo de la historia, sin perderse en ningún momento de los sucesos importantes, ni de los detalles mínimos. El montaje continuo a usar, ayuda y fortalece a que la estructura narrativa se dé correctamente y es este el que tiene la información necesaria y completa de los tres actos narrativos, con su contenido en las tomas, cortes y el mismo raccord.