4.2 Estudio empírico II: Los factores implícitos de la difusión de la lengua y cultura
4.2.2 La importancia del español en los diferentes sectores de la sociedad
4.2.2.3 La importancia del español en la economía
“Si hablas español, podrás comunicarte con casi 500 millones de personas en todo el mundo.” Esta frase se puede leer en un espacio web (ver nota a pie de página), que se refiere a la importancia del español en el mundo, poniendo especial énfasis, entre otras cosas, en la cada vez mayor valoración de conocimientos de español por parte de empresas internacionales. Además explica que es el idioma que da acceso a uno de los mercados de mayor crecimiento del mundo. Según el artículo, los consumidores latinos, es decir la comunidad hispánica, suponen el segmento de mercado de mayor crecimiento en los Estados Unidos. El poder de compra de los hispanos es ya desde el año 2007 el más alto entre los grupos minoritarios de los Estados Unidos, lo cual quiere decir que supera al de los afroamericanos y asiáticos. Aparte de eso, los países latinoamericanos se están convirtiendo en importantísimos socios comerciales a escala mundial, dado que su crecimiento económico es enorme. Se espera que aún habrá un mayor crecimiento de las economías latinoamericanas debido al exitoso MERCOSUR y los acuerdos de libre comercio entre los países hispanohablantes y América del Norte, como por ejemplo el MCCA (Mercado Común Centroamericano) del año 1960, cuyo principal socio son los Estados Unidos, el TLCAN (Tratado de Libre Comercio de América del Norte) del 1994, el ALADI (Asociación Latinoamericana de Integración) del 1980 y la Comunidad Andina del 1969.151
Como ya he descrito detalladamente en el capítulo 4.2.1.5 “La demanda por la enseñanza del español como respuesta a su importancia mundial”, pero mencionado una y otra vez también en otros capítulos, el conocimiento de la creciente importancia de un idioma en la economía mundial estimula muchos estudiantes de diferentes países a estudiar dicha lengua. En China, por ejemplo, se multiplican con rapidez los requerimientos de la enseñanza del español, dado que hay un significativo crecimiento de los intercambios mercantiles y las relaciones económicas de todo tipo entre las dos orillas del Pacífico, tanto al norte como al sur del Canal de Panamá.152
En términos generales, disponer de una lengua de alcance internacional importa mucho en la vida económica de los países en los cuales se habla dicha lengua. Por un lado, porque disponer de un idioma común o ampliamente difundido reduce los costes de transacción de todas aquellas operaciones que se realizan entre países de la misma comunidad idiomática o de comunidades en las que el español se aprende como segunda lengua, es decir, facilita la
151
cf. artículo “La importancia del español“, en: www.buenastareas.com, ver link completo en la bibliografía [01.02.2011]
comunicación comercial internacional. Por otro lado, estimula las industrias culturales y la enseñanza del español. En general, la lengua es un poderoso facilitador de los flujos económicos internacionales.153 Además, la lengua es un componente esencial del capital humano y social de una comunidad. De hecho se estima que aproximadamente 15% del PIB (Producto Interior Bruto) de un estado está vinculado a su lengua. Esto revela que desde una perspectiva económica, el peso y el potencial de un idioma están estrechamente relacionados con los índices macroeconómicos de los países en los que es lengua oficial.154 En este sentido, el español es también una importante ventaja competitiva para los individuos y empresas que la comparten y es además un medio esencial para la internacionalización económica con todos los efectos dinámicos que el español trae consigo.155 Según José Luis García Delgado de Fundación Telefónica, una lengua común es como una moneda común, dado que reduce los costes de los intercambios económicos y además reduce la distancia psicológica entre vendedor y consumidor. Por eso, el idioma es un importante factor de la dinamización comercial.156
Pero, ¿cómo se valora el peso económico de una lengua? Los economistas distinguen entre, por lo menos, tres funciones económicas de un idioma, las cuales resumen muy bien lo anterior expuesto:
La lengua como mercado: Se refiere a la enseñanza de la lengua, al turismo idiomático y a las actividades mercantiles asociadas, como los servicios lingüísticos, las ediciones de materiales didácticos para la enseñanza del español y las tecnologías de la lengua (desarrollo de herramientas, recursos informáticos, etc.)
La lengua como soporte de la comunicación y la creación: Esta función se refiere sobre todo al sector cultural, que ha cobrado una gran importancia en la economía internacional con el crecimiento de las industrias culturales como la literatura, el teatro, el cine, la música, los medios de comunicación, etc.
La lengua como idioma para el comercio: En relación con el comercio, la lengua y la cultura facilitan las inversiones internacionales reduciendo los costes de transacción
153 cf. Instituto Cervantes 2010: 35, 135
154 cf. Instituto Cervantes 2010: informe “El español, una lengua viva”, p. 38, www.aulaintercultural.org, ver
link completo en la bibliografía [15.07.2011]
155
cf. Instituto Cervantes 2008: 460
156 cf.Manrique Sabogal 2010: Entrevista en la feria de Guadalajara: “Lo que hay que saber del español”,
(formación, información y negociación) y diminuyendo la distancia psicológica entre los agentes comerciales. 157
En lo pertinente a España, en los últimos años había un espectacular salto de las empresas españolas a los mercados internacionales. También en este caso un gran factor favorecedor de los intercambios comerciales entre España e Hispanoamérica es el hecho de compartir la misma lengua. Esto subraya que el idioma es un reconocido factor de aproximación o distanciamiento económico, según sea compartido o no por los habitantes de unos u otros países, como también la afinidad/cercanía cultural es un aspecto importante. Compartir una lengua, la misma religión, similitudes étnicas o unos vínculos históricos determinados son factores que potencian el comercio entre dos países. Está claro que una lengua común facilita la información sobre las oportunidades económicas en otros países y hace más comprensibles los estándares legales y contractuales. Significa que crea redes de confianza e identidad cultural o, dicho en una palabra, aproxima.158
En general, la potencia económica de un idioma depende principalmente de dos factores: del número de hablantes y de la dinámica de crecimiento a lo largo del tiempo. Una gran ventaja es la presencia del español en un amplio número de países repartidos por todo el mundo. También la progresión en Estados Unidos y Brasil es muy ventajosa. La lengua española, en general, se presenta como un poderoso impulsor de los intercambios comerciales en el mundo. España comercia con los países hispanos de América más del doble de lo que hace Italia, por ejemplo, casi dos veces y media más que Alemania y en torno al triple que el Reino Unido o Francia. En muchos países hispanoamericanos España es el primer socio comercial europeo. Además hay grandísimos flujos de inversión directa desde España hacia Iberoamérica desde los años del gran salto al exterior, es decir, de la internacionalización de las empresas españolas. En este contexto es muy importante poner de relieve que fue el español el que ha ejercido un gran papel como instrumento de la internacionalización empresarial en las décadas recientes.159