4.2 Estudio empírico II: Los factores implícitos de la difusión de la lengua y cultura
4.2.2 La importancia del español en los diferentes sectores de la sociedad
4.2.2.2 La presencia de la lengua española en la sociedad de la información y en la red
La creciente presencia del español y sus hablantes en el mundo lógicamente lleva consigo también un mayor uso de la lengua en los actuales medios de comunicación.
La presencia de un idioma en los nuevos medios, con Internet a la cabeza como parámetro de la comunicación global de la sociedad de información, es muy importante para su difusión y su prestigio. La red se ha convertido en el principal escaparate de la difusión de los idiomas, entre otras cosas debido a su función como instrumento popular para la comunicación y como apreciada fuente de información. La relevancia de una lengua y de su cultura en la red tiene también consecuencias en el sentido económico porque condiciona su sostenibilidad y su expansión. El mejor, o sea el único indicador que puede medir la presencia de los idiomas en la red, es el porcentaje de páginas web por idioma (aunque, lamentablemente, no es un método tan fiable debido a los resultados diferenciados según el buscador utilizado145 y también la cantidad de páginas en un idioma no es lo único importante sino también la cualidad de estas). Como es sabido, el inglés domina el Internet por su estatus como lengua franca, o sea lengua vehicular, en muchísimos sectores del mundo, como la tecnología, el comercio o la ciencia. No obstante, en los últimos años se nota una disminución de su peso relativo en la red debido a la cada vez mayor importancia de las lenguas asociadas a países muy poblados y en expansión (como por ejemplo China). En líneas generales se puede decir que el inglés se utiliza en la red en torno a un 60 por 100 por ciento de todos los usos lingüísticos. El español, por el contrario, oscilla entre el 4 y el 5 por ciento de los usos totales. Este hecho sitúa la lengua española al cuarto o quinto puesto de las lenguas más utilizadas en la red. El porcentaje de usuarios (o los así llamados internautas) hispanohablantes de la red respecto al total de la población hispanohablante refleja de nuevo, como también en la ciencia, una situación de fuerte retraso. En torno al 4% de las páginas web están escritas en español (frente al 45% de las páginas en inglés). De estas páginas en lengua española España aporta casi la mitad de las páginas web escritas, seguida de Argentina, México y Chile dentro de los países hispanoamericanos, mientras que los Estados Unidos son el segundo emisor de páginas en castellano debido a la importante presencia de la comunidad hispana allí. Significa que se deduce este hecho a la inmensa presencia de la comunidad hispana en este país y a su mayor capacidad de acceso a las redes de información en comparación con algunos de los países de Hispanoamérica. No se debe olvidar que la presencia de los idiomas en la red está condicionada por el desarrollo de la sociedad de la información, de la teconología en general,
en los países de dichas lenguas. Por consiguiente, se estima que si en las áreas hispanohablantes se dispusiera del similar nivel de líneas telefónicas que en los países anglófonos, la presencia del castellano en la red incrementaría significativamente. Por eso, ampliar la sociedad de la información en todos los países hispanohablantes que los necesitan, es una medida eficaz para lograr una mayor presencia del español en línea. Los problemas más grandes de los países hispanohablantes en relación con su acceso a la sociedad de la información es su elevado número de personas no alfabetizadas en ciertas áreas, lo cual ilustra la situación de pobreza que aún se vive en muchos países hispanoamericanos. Por lo tanto, una relativamente baja disponibilidad de líneas fijas y ordenadores se traduce en un menor acceso a Internet y consiguientemente en un menor porcentaje de páginas escritas en español. Por todo esto, el peso demográfico no es la variable determinante en la presencia de los idiomas en la red, aunque ciertamente contribuye a modularla. Por lo tanto hay que poner en marcha esfuerzos precisos para desarrollar las infraestructuras de conexión en los países hispanoamericanos como también invertir en otros ámbitos como la educación.146
Sin embargo, cabe poner de relieve que en los últimos años la presencia del español en el ciberespacio ha aumentado significativamente, tanto en el número de las páginas electrónicas escritas en lengua española como en el número de usuarios de la red en español.147 Es decididamente importante saber que el uso de una lengua en la red depende del volumen de información que transmita. La información tiene una carga de utilidad: se usa porque se necesita. Además, lo necesario no es que se pueda pedir la información en español, sino que se pueda acceder a una precisa información en español, es decir que exista en realidad. Este criterio es el más importante a cumplir, y sólo después el español será una lengua exitosísima en la red.148
Para concluir este capítulo, quiero citar a Antonio Muñoz Molina149, que en su discurso inaugural del IV Congreso Internacional de la lengua Española dijo que “El enemigo del español no es el inglés, sino la pobreza.”150
146 cf. Instituto Cervantes 2010: 30-31,150-166; Marcos-Marín 2009: 262 147 cf. Instituto Cervantes Anuario 2009: 284
148 cf. Marcos-Marín 2006: 90-91
149 Antonio Muñoz Molina (*1956) es un escritor español, miembro de la Real Academia Española y antiguo
director del Instituto Cervantes de New York.
150 Instituto Cervantes 2010: informe El español, una lengua viva, p. 38, www.aulaintercultural.org, ver link