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Capítulo III: Evaluación Externa

3.5 La Industria y sus Competidores

El análisis de los competidores se efectúa en base al modelo de las Cinco Fuerzas de Porter, el cual sirve para determinar qué tan rentable puede ser un determinado sector en base al grado de poder que puedan tener: (a) los proveedores, (b) los compradores, (c) los

sustitutos, (d) los entrantes, y (e) los competidores. 3.5.1 Poder de negociación de los proveedores

La industria del biocombustible nacional cuenta básicamente con las dos clases de proveedores siguientes: (a) proveedores de insumos, que son aquellos que surten de semillas, fertilizantes y demás productos que resultan indispensables para efectuar cultivos

agroenergéticos; y (b) proveedores de tecnología, que son aquellos que venden equipos y dispositivos para el proceso productivo del biocombustible.

Si bien por ahora este par de proveedores interactúa con la industria local con relativa tranquilidad, se debe tener en cuenta que bajo un contexto donde se haya conseguido un mayor avance en cuanto a la implementación de la economía circular en el país como medio para alcanzar un desarrollo sostenido, los actuales proveedores perderán espacio dado que aparecerán más empresas interesadas en abastecer los requerimientos del giro de negocio en cuestión.

En líneas generales, se puede decir entonces que el poder de negociación de los proveedores es mediano, debido a que brinda insumos o equipos indispensables para la producción de biocombustibles, pero que el gradual desarrollo de la economía circular a nivel local despertará el interés de más organizaciones por convertirse en proveedoras, con lo cual se beneficiará la industria de biocombustibles nacional.

3.5.2 Poder de negociación de los compradores

Para la industria del biocombustible nacional existen los dos tipos de compradores siguientes: (a) consumidores finales, que lo conforman tanto los propietarios particulares de

autos como las empresas que requieren de combustible para efectuar sus actividades; y (b) mayoristas, que son los encargados de hacer las mezclas correspondientes de biodiesel B100 con diésel 2 o etanol con gasolina.

En este caso ambos compradores se encuentra supeditados por los porcentajes

ordenados por ley y más aun considerando el futuro desarrollo de la economía circular a nivel local. Con esto se volverá de uso prácticamente obligatorio el empleo de biocombustibles en iguales o mayores proporciones a las actualmente manejadas con la finalidad de lograr el cuidado ambiental.

En resumidas cuentas, se puede decir entonces que el poder de negociación de los compradores es bajo, debido a que tanto consumidores finales como mayoristas están condicionados por la ley y la progresiva incorporación de la economía circular a nivel local, con lo cual resultará favorecida la industria de biocombustibles nacional.

3.5.3 Amenaza de los sustitutos

Dada la promoción nacional de biocombustibles con la Ley 28054 y sus implicancias en las mezclas para el expendio de combustibles, se puede decir que no habría por ese lado algún posible sustituto, aunque podrían representar un riesgo alternativas tales como las que ofrece la industria del petróleo, la gasolina o el gas natural.

Según (Tamayo, Salvador, Vásquez, & Raúl, 2014), menciona que en la última década el Perú ha experimentado un crecimiento económico lo que ha originado una mayor demanda de energía en los diversos sectores económicos como son eléctrico, transporte, residencial e industrial, así como también en los proyectos previstos a mediano y largo plazo (destaca la industria petroquímica pues es el insumo esencial) que solo ha podido ser

abastecida oportunamente gracias a la producción de gas natural de proyecto Camisea, en la Figura 9 se puede apreciar el volumen de gas natural dividido por sus categorías tarifarias y se puede añadir que el sector industrial consumió 121 MMPCD y el sector Gas natural

vehicular consumió 64 MMPCD, sectores en donde los biocombustibles podría ser

protagonista. Por otro lado de acuerdo a (Organismo Supervisor de la Inversión en Energía y Minería [OSINERGMIN], 2013), indica que el Perú ha sido tradicionalmente un país que ha utilizado las fuentes energéticas renovables para generar electricidad, además menciona que hasta el año 2002 la electricidad generada de las centrales hidroeléctricas representó el 85% del total del país, sin embargo esta disminuyó a un 61% en el año 2008 con la llegada del Gas de Camisea, cabe recalcar que los biocombustibles forman parte de esto rubro.

Figura 9.Volumen de gas natural distribuido por categoría tarifaria, 2004-2013 Tomado de "La Industria del Gas Natural en el Perú", por Ministerio de Energía y Minas (MINEM), s.f. Recuperado de

http://www.osinergmin.gob.pe/newweb/uploads/Estudios_Economicos/La_industria_del_gas _natural_en_el_Peru.pdf

En tanto, debe considerarse que también existen otras fuentes de energía limpia como son la hidráulica, eólica o solar. Esto al darse una posible inmersión en el terreno de la

economía circular adquiere mayor peligrosidad para la industria nacional de biocombustibles, aunque vale aclarar que el desarrollo de las alternativas indicadas todavía es incipiente en el país, a excepción de la primera. En líneas generales, se puede decir entonces que la amenaza de sustitutos es media, debido a que existen varias alternativas energéticas no contaminantes que pueden terminar sustituyendo en el futuro las prestaciones de los productos energéticos que brinda el rubro de los biocombustibles pero todavía éstas se encuentran poco

3.5.4 Amenaza de los entrantes

El ingreso de compañías a la industria nacional de biocombustibles pasa por contemplar los tres aspectos siguientes: (a) el capital a invertir, que implica la compra de terrenos para la construcción de una planta de producción, la infraestructura de la misma, entre otros; (b) los costos directos, que significa la adquisición de insumos relacionados con el sembrío así como con el cuidado de los cultivos agroenergéticos como pueden ser las semillas, fertilizantes, y demás; y (c) la posibilidad de encontrar terrenos disponibles para el cultivo de palma aceitera, piñón blanco o caña de azúcar, que requiere ver el grado de disponibilidad de los mismos principalmente en la región selvática del país donde existe una amplia disponibilidad para estos fines. Ahora bien, considerando un eventual desarrollo de la economía circular a nivel nacional y mundial surgirá la necesidad del empleo de energías renovables, y es bajo tales circunstancias que varios inversionistas locales y foráneos verán en el ingreso a este negocio una rentable oportunidad no sólo de abastecer el mercado peruano sino también de enfocarse en la exportación de biocombustibles.

En resumidas cuentas, se puede decir entonces que la amenaza de los entrantes es alta, debido a que se necesitan fuertes inversiones económicas para ingresar pero ante una eventual necesidad de más cultivos agroenergéticos para cubrir la producción por la mayor demanda de biocombustibles a nivel nacional e internacional a raíz de un incremento significativo en la preocupación por el cuidado ambiental, puede cambiar severamente la dinámica del negocio.

3.5.5 Rivalidad de los competidores

Si bien en la industria peruana de biocombustibles todavía no se ha conseguido un desarrollo importante, dado que falta por mejorar ampliamente en aspectos ambientales y tecnológicos, lo cierto es que por el momento las compañías que componen la industria nacional ya se han visto afectadas en años recientes por hechos como el dumping

estadounidense o argentino al biodiesel B100, que evidentemente las dejó con una menor participación en el mercado.

Con respecto a los anterior descrito la empresa (Palmas, 2015) solicitó a la Comisión de Fiscalización de Dumping y Subsidios del Indecopi abra una investigación para ejecutar una oportuna imposición de derechos compensatorios y antidumping a las importaciones de Estados Unidos y Argentina, consecuencia de ello los productores locales solo han atendido el 10% de la demanda nacional generando grandes pérdidas, asimismo menciona que esta imposición debería mantenerse mientras el subsidio que realiza Estados Unidos a sus

productores continúe, similar caso sucedió en la Unión Europea donde se aplicó los derechos antidumping.

En tanto que considerando un acercamiento progresivo del país a la economía circular, resulta evidente que muchas situaciones similares o de otro tipo puede repetirse o aparecer dado que existiría una mayor demanda por biocombustibles a nivel local, que de no ser cubierta satisfactoriamente por las empresas nacionales, harán que inevitablemente se considere la posibilidad de importar dicha clase de combustible incluso en mayor escala de lo que actualmente ya se hace. Esto en consecuencia hará que las organizaciones de la industria en cuestión busquen diversas alternativas para no quedar relegadas en el mercado y por ello apelarán a cuestiones como la gestión de la calidad, la gestión ambiental, los sistemas de gestión empresarial, entre otras.

En líneas generales, se puede decir entonces que la rivalidad de los competidores es alta, debido a que a pesar de lo incipiente del mercado local ya las empresas nacionales han enfrentado problemas por el abastecimiento a los mayoristas que evidentemente las ha obligado a luchar entre ellas por la tajada de mercado sobrante, siendo ésta una situación que se agudizará si los requerimientos de biocombustibles se amplían al considerar un escenario donde la ecónoma circular tome protagonismo.