Im m anuel K ant d ijo: "Sólo es m oral qu ien quiere ser m o ral". Una pregunta recurrente tan to en lo fam iliar com o lo social es cómo educar a los n iñ o s co n ho n estid ad y a u to co n tro l en un mundo co m p lejo y m o ralm en te am biguo, en el cual los lazos tradicionales en tre la fam ilia, la escu ela y la co m u n id ad son inestables. M u cho su frim iento tien e su
origen en co n d u cta s co n o cid a s co m o antisociales, y varían desde infracciones menores com o hacer tram pa en juegos con amigos, hasta delitos m ayores com o robar bancos, o, incluso, com eter asesi natos a sangre fría.
Un interesante estudio publicado re cientem ente por A nton io D am asio, d i rector del D epartam ento de Neurología de la Universidad de Iowa, ha dem ostra do la existencia de bases neuronales para la conducta prosocial que pueden verse afectadas en caso de daño a los lóbulos
prefrontales del cerebro. Según Dam asio, los pacientes que su fren un daño en estas áreas presentan severos problem as de co n ducta a n tiso cial. A sim ism o, es co n o cid o que las exp erien cias tempranas, así com o la edu cación form al y las experiencias in terpersonales cotidianas, pueden m oldear la arquitectura neuro- nal de estas áreas cerebrales, en las que, por cierto, subyacen nada m enos que las em ociones y las conductas m orales.
Ciertas características del fundam ento de la cond ucta m oral parecen ser in h eren tes a nuestra especie, pero otras n ecesitan adquirirse y cultivarse. A parentem ente todos los seres hum anos
Un interesante estudio publicado recientemente por Antonio Damasio, direc tor del Departamento de Neurología de la Universidad de Iowa, ha demostrado la existencia de bases neuronales para la conducta prosocial que pueden verse afectadas en caso de daño a los lóbulos prefrontales del cerebro.
nacem os co n una guía que nos cond u ce de alguna m anera h a cia el desarrollo m oral. Varias respuestas in n atas nos predispo nen a actuar de m anera ética. Por ejem plo, la em patia, la capa cidad de ex p erim en tar el placer o el dolor de otra persona es parte de la capacidad hu m ana: los recién nacidos lloran cuando escu chan que otros n eon atos lloran y m uestran signos de placer cuando escu ch an sonidos de alegría com o la risa y los m im os.
Sin em bargo, a pesar de que la disposición em o cio n al para ayudar puede ser patente, la m anera de hacerlo de form a efecti va debe ser aprendida y refinada a través de la experiencia social. Para convertirse en personas co n prin cipios m orales, los niños n ecesitan no sólo aprender a d istingu ir lo que está b ien de lo que está m al, sino tam b ién a desarrollar u na integridad moral para así com prom eterse y actuar de acuerdo co n sus ideales. El desarrollo m oral es u n proceso gradual en donde debe existir con sisten cia entre la in fo rm ació n que el n iñ o recibe de los pa dres, la escuela, los m edios y la com unidad.
Existen datos científicos publicados por investigadores como N ancy Eisenberg, profesora de psicología de la U niversidad de Arizona, y por Paul Rozin de la Universidad de Pensilvania, acer ca de los factores que con trib u y en a este desarrollo. A pesar de que para m uchos padres recom pensar la cond u cta ética y casti gar la no ética es u na h erram ien ta para el desarrollo del buen carácter, los resultados de estos estudios revelan que es necesario que el individuo in ternalice o "haga suyos los valores" para que éstos guíen su conducta. Si ú n icam en te fu n cio n an sobre la base del reforzam iento externo (castigo o recom pensa), sólo evitarán conductas deshonestas com o el robo, la tram pa o la corrupción cuando exista el riesgo de ser descubiertos.
La educación de personas com prom etidas co n valores de ho nestidad, autodisciplina y com prom iso requiere m u cho más que
clases teóricas acerca de valores. Las cam pañas com o "D i no a las drogas", en realidad tien en pocas posibilidades de funcionar si no van acom pañadas de estrategias para enfrentar el proble ma de la drogadicción. La educación m oral requiere de instruc ción explícita, exh o rtación y entren am ien to. Se debe involucrar a los niños en los problem as cotidianos im portantes, utilizando la discusión con sus com pañeros, adem ás de buscar el soporte com unitario y de los padres. La ética debe estar ligada a acciones en la com unidad.
A co n tin u a ció n se p resentan algunas sugerencias de exp e riencias que se pueden incluir dentro de la form ación escolar.
1) Aporte exp eriencias para que los estud iantes se hagan res ponsables de ayudar a n iñ o s de la m ism a edad y de otras edades. Los más grandes se beneficiarán de ser un m odelo y desarrollarán p acien cia y tacto, m ientras que los pequeños serán testigos de relaciones en las que son cuidados.
2) D esarrolle activid ades coop erativas en la com u n id ad con proyectos de servicio para prom over un sentido de responsa bilidad y co n exió n com unitaria.
3) Guíe a los niños en juego de roles y tom a de decisiones en la clase y en la escuela.
4) Analice actividades cotidianas para prom over valores y ética, utilizando dilem as m orales para fom entar así el pensam ien to moral.
5) U tilice la discusión, los juegos de roles y los proyectos analí ticos y creativos com o base para el pensam iento crítico acer ca de valores, actitudes, caracteres y problem as m orales. 6) Establezca programas de apoyo con los padres para desarro
llar un consenso m oral.
La dem ocracia se basa en la generación de ciudadanos co m p etentes y responsables. U na persona m oralm en te com p rom e tida es aquella que resuelve problem as, es em p ática y no auto- ce n tra d a , a ctú a co n v alo res d e m o crá tic o s, es a u tó n o m a y autodirigida.