PERSPECTIVAS TEÓRICAS ACTUALES
COGNICIONES Y CONDUCTAS
3.6. La interpretación fisiologista de la hipnosis.
3.6.1. Antecedentes: Henri E. Beaunis e Ivan P. Pavlov
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Probablemente los dos antecedentes más representativos de fa visión fisiologista de la hipnosis sean Henri E.Beaunis, uno de los pilares intelectuales de ¡a Escuela de Nancy a finales del siglo XIX e Ivan P. Pavlov, iniciador de la reflexologia rusa, a principios del siglo XX.
Henri E. Beaunis (1886), defensor de la idea de que la sugestión y la sugestionabilidad eran los mecanismos explicativos subyacentes a la hipnosis (ver Capítulo 2>, fue uno de los primeros investigadores en realizar estudias sistemáticos sobre los efectos psicofisiológicos provocados por las sugestiones hipnóticas, que incluían experimentos sobre la modificación de la función cardíaca, alteraciones dermatológicas, estudios sobre tiempos de reacción en la percepción auditiva y táctil, y estudios sobre presión y fuerza psicomotriz. Beaunis (1686> plantea que la hipnosis provoca ciertos cambios fisiológicos a nivel del sistema nervioso central: “el rasgo característico de estos diversos estados es la supresión momentánea y más o menos completa de la actividad cerebral. Esta suspensión puede recaer sobre regiones más o menos extensas del sistema nervioso y presentar todos los grados, desde el colapso de las grandes operaciones, hasta los grados más ligeros tales como se observan en la ausencia o en la simple distracción. En resumen, el hecho primordial, esencial, es una acción de suspensión producida ya gradualmente como en el sueño hipnótico, o ya bruscamente como en la vigilia somnámbula, acción suspensiva que ocasiona un estado cerebral particular
Perspectivas teóricas actuales 176 cuya naturaleza no está aún determinada, pero cuya característica es la aptitud a recibir las sugestiones’ (Beaunis, 1886, pág. 240>.
Ivan P. Pavlov trabajó únicamente con animales; sin embargo, sus extensos estudios sobre la dinámica del sistema nervioso le llevaron a formular hipótesis sobre cómo se producía la hipnosis en los humanos, a la que denomina “sueño sugerido”. Como podrá comprobarse, las hipótesis de Pavlov detallan más pormenorizadamente las intuiciones de Beaunis <1886>.
Así, Pavlov concebía la hipnosis formando parte de un continuum de inhibición cortical entre la vigilia y el sueño fisiológico. Así, en la medida en que la irradiación de la inhibición cortical progresa, el individuo pasa de la vigilia (irradiación de la excitación cortical) a la somnolencia, la hipnosis y el sueño fisiológico total. Esta inhibición afecta inicialmente a las respuestas motoras y posteriormente a las vegetativas, cuyo control reside en áreas subcorticales. Es por ello que en la hipnosis, las respuestas más afectadas son las de carácter voluntario o motor (ver Pavlov, 1987>. Pavlov <1923) planteó que “la inhibición, el sueño ordinario y la hipnosis eran básicamente un mismo y único proceso” <Pavlov, 1923, pág 604>.
En general y debido al relativo fracaso en la búsqueda marcadores fisiológicos que discriminasen genuinamente la hipnosis respecto a otros estados de activación - v.g. vigilia - (González Ordi y Miguel-Tobal, 1998>, la tradición fisiologista de principios de siglo sobre la hipnosis fue progresivamente desapareciendo, y los estudios sobre los efectos psicofisiológicos producidos por las sugestiones hipnóticas han seguido otros derroteros, que analizaremos en detalle en el capítulo 4 de esta tesis.
3.6.2. La hipnosis como relajación (William E. Edmonston. Jri
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De entre las pocas interpretaciones netamente fisiologistas que se mantienen vigentes en la actualidad, debemos destacar los planteamientos realizados por William E. Edmonston, Jr. <1979, 1981, 1991), que hace hincapié en que las respuestas de los sujetos durante la hipnosis no difieren excesivamente de las elicitadas durante una condición de relajación simple (Edmonston, 1981).
Edmonston <1981) plantea que la relajación es una característica presente en la mayoría de las formulaciones teóricas sobre la hipnosis: ‘1a relajación es el mecanismo para la desinhibición, la hipersugestionabilidad, las modificaciones en el funcionamiento del Ego, la regresión al servicio del Ego, la efectividad de las actitudes, motivaciones, el rol-playing de los sujetos en función de las características de la demanda de la situación, las disociaciones y divisones de la consciencia y, si’, la producción de los denominados fenómenos hipnóticos en si mismos <Edmonston, 1981, pág. 210>.
Edmonston (1979 y 1981) realiza diversos estudios psicofisiológicos de laboratorio utilizando generalmente tres condiciones experimentales:
1. Hipnosis neutral: se basa en la aplicación estandarizada de una determinada técnica de inducción hipnótica sin sugestiones específicas o explícitas adicionales.
2. Control: no se aplica ninguna técnica específica a los sujetos. 3. Relajación sin hipnosis: se aplica una técnica de relajación estándar, habitualmente eJ entrenamiento en relajación muscular progresiva.
El objetivo es comparar los efectos de la inducción hipnótica en su sentido más depurado (esto es, sin instrucciones adicionales sobre cambios psicofisiolóficos en una dirección u otra - hipnosis neutral), can la respuesta de relajación, elicitada mediante técnicas como la relajación muscular
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progresiva de Jacobson (1938>.
Además, Edmonston (1981) y Humphreys <1984) realizaron una
extensa revisión de los estudios psicofisiológicos existentes comparando las condiciones de hipnosis neutral, control y relajación sin hipnosis, llegando a la conclusión que, en la mayoría de los parámetros fisiológicos estudiados, la hipnosis neutral no difería significativamente de los cambios encontrados en condiciones de relajación, aunque si lo hacía respecto a la condición de control, en el sentido en que la dirección de los efectos de la primera era significativamente diferente a la obtenida por el grupo control. En otras palabras y como también apuntaba Evans (1981), “la fisiología de la hipnosis parece ser similar a cualquier otra producida por estados de relajación” <Evans, 1981, p. 454>.
En la tabla 3.6 puede encontrarse un resumen de los principales hallazgos reseñados por Edmonston (1981) y Humphreys <1984).
Como puede apreciarse. resultados encontrados para la hipnosis neutral son similares a los encontrados con diversas técnicas de relajación como el entrenamiento en relajación muscular progresiva, el entrenamiento autógeno, la meditación transcendental o el entrenamiento en respiración, caracterizados por una reducción general de la activación de la rama simpática del S.N. Autónomo y una hiperactivación de la rama parasimpática. Este efecto es conocida en la literatura científica como “respuesta de re/e/ación” <Benson, 1976. 1984 y Benson, Beary y Carol, 1974).
Tabla 3.6 Parámetro Fisiológico <1) Hipnosis Neutral (efecto general) (2> Control (Comparado con 1> <3) Relajación <Comparada con 1) Tasa Cardíaca Respiración EEG - Alfa - Theta Metabolismo
Saturación del oxígeno arterial
Temperatura corporal Presión sanguínea
sistólica diastólica
Flujo sanguíneo periférico Resistencia electrodérmica
valores basales - fluct. espóntaneas Tiempo de reacción
Mov. oculares lentos
Disminución Disminución Incremento Incremento Disminución Disminución Impredecible Disminución Impredecible Incremento Incremento Disminución Disminución Presentes 1 > 2 1 > 2 1 > 2 1 > 2 1 > 2 1 > 2 Impredecible 1 > 2 Impredecible 1 > 2 1 > 2 1 > 2 1 > 2 No presentes 1 > 3 1 = 3 1 = 3 1 = 3 1 = 3 Desconocido Impredecible 1 = 3 Impredecible 1 = 3 1 = 3 1 = 3 1 = 3 Presentes Fuente: Edmonston (1981> y Humphreys (1984).
Consecuentemente, la similitud en la “respuesta de relajación” entre la hipnosis neutral y otras técnicas de relajación, llevan a Edmonston 11991> a plantear que “la relajación está en la base de todo lo que ocurre en hipnosis
[...] la relajación tiene un papel prodrómico y facilitador de la hipnosis” <pág.
227>. “Por lo que, mucho de lo que ocurre en la hipnosis contemporánea es atribuible a la relajación inherente a esta condición “ <pág. 228>. Es más, sugiere sustituir el término hipnosis por una denominación más acorde con los resultados de sus estudios y la revisión de la literatura psicofisiológica
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existente: Anesis, etimológicamente del griego, “relajarse”. “dejarse llevar”.
Anesis, es decir la hipnosis, es definida entonces por el autor como un
proceso en dos fases: (1) la relajación y (2) los niveles fluctuantes de activación en función de los requirimientos de las sugestiones específicas subsecuentes. Así mismo, las tres características que William E. Edmonston considera básicas de la anesis (hipnosis>, la hipersugestionabilidad, la amnesia espontánea y la experiencia subjetiva de involuntariedad, serian facilitadas por la relajación que precede a todos los fenómenos de la hipnosis (Edmonston, 1991>.
Debemos pues señalar que, en sentido estricto, los planteamientos de Edmonston (1981, 1991> son bastante acertados, ya que la hipnosis neutral (recordemos que se trata de la inducción hipnótica sin sugestiones específicas dirigidas a un objetivo determinado> es, psicofisiolog¡camente hablando, similar a la respuesta de relajación obtenida mediante cualquier otra técnica de relajación y, en este sentido, nuestras propias revisiones de la literatura científica a este respecto confirman los datos expuestos por el autor <Miguel- Tobal y González Ordi, 1993 y González Ordi y Miguel-Tobal, 1998>.
Sin embargo, también debemos matizar que estos resultados cambian:
1. cuando se tienen en cuenta los datos proporcionados a través de
la evaluación de varios sistemas de respuesta al mismo tiempo (evaluación multimétodo y multisistema>, especialmente si comparamos los datos de la evaluación mediante autoinforme y la evaluación psicofisiológica. En este sentido, diversos estudios han demostrado que, comparativamente con otras técnicas de relajación, la hipnosis no obtiene mejores resultados en cuanto a la reducción de la activación psicofisiológica se refiere pero, sin embargo, es el grupo que mejores valoraciones subjetivas obtiene en cuanto a “sentirse relajado” se refiere.
2. cuando además de la inducción hipnótica, se administran instrucciones específicas dirigidas a modificar diversos indicadores psicofisiológicos. En este caso, la literatura experimental indica que la hipnosis ha mostrado ser superior en la reducción del tiempo necesario <número de sesiones de entrenamiento> para modificar diversos indicadores psicofisiológicos en una dirección determinada, que otras técnicas de
relajación.
3. cuando los resultados psicofisiológicos no dependen tanto de la inducción hipnótica per se, sino más bien del nivel de sugestionabilidad previo de los sujetos experimentales (altos versus bajo en nivel de sugestionabilidad> y del tipo de instrucciones que se administren durante dicha inducción <instrucciones activadoras versus instrucciones relajantes>.
4. cuando se aplican técnicas de inducción a la hipnosis que no incluyen sugestiones de relajación ni persiguen un estado de relajación determinado, sino el incremento generalizado del nivel de activación psicofisiológico con el fin de aumentar la sugestionabilidad de los sujetos (véase a este efecto los trabajos de Sányai y Hilgard, 1976 y Bányai, Zseni yTúry, 1993).
Aunque trataremos estos aspectos con mayor profundidad en el capítulo 4, pueden consultarse los trabajos de Miguel-Tobal y González Ordi, 1993, González Ordi, 1997 y González Ordiy Miguel-Tobal, 1998, para una revisión más detallada.
En definitiva, podríamos concluir que la visión de Edmonston parece acertada aunque reduccionista, pues implica una concepción de la hipnosis muy restrictiva y poco generalizable al ámbito aplicado, ya que clínicamente, rara vez se aplican las técnicas de inducción hipnótica sin que posteriormente se administren sugestiones específicas dirigidas a la consecuención de
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objetivos predeterminados en la planificación de tratamientos. En cualquier caso, lo destacable de esta teoría es que remarca experimentalmente el papel de la relajación en la hipnosis, un papel cuanto menos destacable, ya que como han señalado Hilgard y LeBaron (1984) la mayoría de las técnicas de inducción hipnótica suelen emplear generalmente instrucciones de relajación, imaginación y actuación.
3.7. Los tortuosos caminos de la integración.
Si tuviéramos que resumir la situación actual sobre lo que sabemos acerca de la hipnosis, podríamos recurrir perfectamente a la antigua fábula oriental de “los ciegos y el elefante”, en donde se relata que una serie de sabios ciegos intentan dar una definición explicativa de lo que es un elefante; sus definiciones se basan en dónde están colocados los sabios con respecto al elefante; por lo que, uno lo define por su larga trompa, otro por sus grandes orejas, otro por sus robustas patas, etc. Sin embargo, ninguno de ellos puede ofrecer una definición global del animal puesto que sólo cuentan con la evidencia que tienen a su más directo alcance. De forma similar, si el fenómeno de la hipnosis fuera el elefante de nuestra fábula, los investigadores no habrían conseguido mucho más que los sabios ciegos, puesto que la mayoría de ellos se han limitado a centrarse en aspectos puntuales de proceso hipnótico o a reducir el proceso hipnótico a aspectos, variables o factores específicos (v.g. regresión psicológica vs disociación vs expectativas, actitudes y motivaciones vs relajación, etc>.
Aunque como hemos apuntado al principio de este capítulo, la comunidad científica entorno a la hipnosis admite la necesidad de modelos integradores que expliquen la naturaleza del proceso hipnótico, existen sin embargo muy pocos intentos fértiles y consensuados y, a menudo, estos intentos han generado nuevos debates (v.g. determinantes intraspsíquicos versus ambientales) que han favorecido, una vez más, posturas divergentes,
y no la tan buscada convergencia paradigmética.
En la figura 3.7 presentamos un modelo heurístico de trabajo sobre el proceso hipnótico que incluye la mayoría de las variables del sujeto <referidas al sujeto hipnotizado) que son objeto de investigación científica en la actualidad. A través de este modelo operativo, que no explicativo, procuraremos aproximarnos a una postura integradora de las diferentes perspectivas teóricas contemporáneas que hemos expuesto anteriormente.
Este modelo está basado en una propuesta de Sheehan y Robertson <19961, que nosotros hemos ampliado y completado.
Como afirmaba Diamond <1989>, el sujeto hipnótico es un agente activo que afronta la situación hipnótica con un “arsenal” de habilidades cognitivas previas, actitudes, creencias y motivaciones. En buena medida, este arsenal va a ser determinante en la conducta subsecuente a la inducción hipnótica y las sugestiones especificas: cuanto mayor sea la creencia en la validez del proceso, en función de las actitudes y motivaciones que manifieste hacía lo que se quiere hacer y, en la medida en que el sujeto presente una habilidades cognitivas más sobresalientes, mejor será su comportamiento hipnótico. Pero además, la interacción con el hipnotizador (rapport) y la definición de la situación como “hipnosis” van a generar diversas expectativas de respuesta en el sujeto que influirán considerablemente en cómo participe o se comporte según lo esperable; esto es, actuar como un buen sujeto hipnótico (características de la demanda).
Esta primera fase, que es la que destacan especialmente Sheehan y Robertson (1996>, dispone al individuo para “actuar” coma un buen sujeto hipnótico o un sujeto refractario (insistimos, dependiendo de sus actitudes, motivaciones, creencias, expectativas y habilidades cognitivas). En la figura 3.7 hemos descrito las variables intervinientes necesarias para que el proceso
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hipnótico sea fructífero. Sin embargo, una vez que el sujeto ha decidido formar parte activa de este proceso, la inducción hipnótica y las sugestiones específicas favorecen ciertas modificaciones de las variables del sujeto que conforman lo que Sheehan y McConkey (1982> han denominado la
experiencia hipnótica que, a su vez, permiten que el sujeto sea especialmente
receptivo al cambio psicológico que lleva a la consecución de objetivos clínicos o experimentales.
Finalmente, aunque en el ámbito del laboratorio es frecuente trabajar con sujetos nóveles, es decir, que nunca han sido hipnotizados previamente, obteniéndose los datos generalmente en un único ensayo; en el ámbito aplicado, la hipnosis implica un proceso de aprendizaje con varios ensayos, sesiones repetidas. Nosotros hemos querido incluir este aspecto con el fin de aportar una mayor validez ecológica al modelo.
A continuación, trataremos las variables intervinientes en el proceso hipnótico con mayor detalle.
teóricas
actuales
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3.7.1. Variables del sujeto independientes del contexto hipnótico
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Las variables del sujeto independientes del contexto hipnótico hacen referencia a características predisponentes relativamente estables del
individuo que se manifiestan en diversos contextos, independientemente de
si el sujeto va a ser hipnotizado o no. El término “independiente” se utiliza aquí para destacar el hecho que dichas características, en mayor o menor grado, son parte del repertorio psicológico que los individuos utilizan para afrontar diversas situaciones de su vida cotidiana y que, eventualmente, pueden o no utilizar en la situación de “hipnosis” <contexto hipnótico>.
3.7.1 .1. Creencias, actitudes y motivaciones.
Diversos autores sociocognitivos han puesto de manifiesto que estos constructos basados en la información previa que el sujeto tiene sobre la hipnosis pueden influir notablemente en que el individuo decida implicarse activamente en el proceso o no y qué expectativas de respuesta puedan generarse (Barber y DeMoor, 1972; Spanos y Chaves, 1989; Wagstaff, 1991). Igualmente, en el Capítulo 1 de esta tesis hacíamos un repaso a los mitos y concepciones erróneas más comunes entorno al hecho de “ser hipnotizado”, que más frecuentemente contribuyen a distorsionar las
creencias, actitudes y motivaciones hacia la hipnosis.
Como han señalado Coe <1989) y Spanos (1996) a pesar que los mitos y concepciones erróneas son conocidos y aceptados desde hace mucho tiempo como tales, la hipnosis de espectáculo y los partidarios de la hipnosis de orientación esencialmente clínica ericksoniana (Yapko, 1999> o psicodinámica (Fromm, 1992>, que aún defienden que la hipnosis es un estado alterado de consciencia que favorece aptitudes excepcionales en los individuos, han contribuido a reforzar en la cultura popular (y a veces también