El material analizado consistió tanto en fragmentos cerámicos procedentes de diferentes estructuras de la cuenca sur de la laguna de Pozuelos y del área de Santa Catalina, como de piezas completas depositadas en diferentes colecciones de museos a los que pudimos acceder. A continuación se describen brevemente los contextos y algunas características de los mismos.
Material fragmentario:
Los fragmentos cerámicos de la cuenca sur de la laguna de Pozuelos proceden de ocho estructuras excavadas por completo, fechadas tanto en momentos prehispánicos tardíos como coloniales, y de un sondeo en un basurero, con un fechado colonial. Se consideraron tanto los fragmentos procedentes de las excavaciones como los de las recolecciones superficiales en las inmediaciones de las estructuras. En la Figura 4.1 se puede observar la localización de los sitios mencionados en el texto.
Figura 4.1 Sitios de la cuenca sur de la laguna de Pozuelos de donde se obtuvo el material fragmentario analizado.
Río Herrana:
Cuatro de las estructuras excavadas son de la localidad arqueológica de Río Herrana, para la cual se han localizado 52 sitios mediante prospección, consistentes en una serie de recintos aislados o adosados en pequeños grupos, que pueden estar asociados a estructuras de cultivo y que se encuentran sobre las laderas de una serie de terrazas que continúan hacia el NE, donde se localiza el Pucará de Rinconada, en la cima de una de estas terrazas. Se ha planteado que este tipo de estructuras asociadas a las áreas productivas configurarían el paisaje rural de pukará (Angiorama 2011). También se observan algunos paneles de arte rupestre y recintos cuadrangulares que podrían corresponder a corrales. El material cerámico de las cuatro estructuras que han sido excavadas por completo en esta localidad fue analizado preliminarmente en una tesina de grado (Pérez Pieroni 2009); pero el análisis fue profundizado aquí.
El sitio Río Herrana 2 (RH 2) consiste en una única estructura aislada (observable en la Figura 4.2), circular, construida con rocas prismáticas. La excavación completa del recinto permitió diferenciar un único nivel de ocupación, con materiales escasos, consistentes tanto en fragmentos cerámicos, como materiales óseos, líticos y espículas de carbón, que se emplearon para su datación radiocarbónica. Además se detectaron dos rasgos de combustión. Ambos se localizan también en el nivel de ocupación. En base al fechado radiocarbónico, se plantea que este recinto fue ocupado en el s XV (Angiorama 2011).
El material analizado aquí procede de este único nivel y consiste en 65 fragmentos obtenidos en excavación y 53 de recolección superficial en las inmediaciones de la estructura.
El sitio Río Herrana 10 (RH 10) ocupa una amplia superficie en la ladera de una terraza y está integrado por recintos de formas diversas. También se detectaron andenes y canchones de cultivo, recintos de plantas y técnicas constructivas variadas, refugios construidos bajo aleros, acumulaciones de despedres y arte rupestre sobre bloques. Los recintos del sitio fechados hasta ahora, sumados a las características constructivas de las estructuras mencionadas y al arte rupestre registrado, nos permiten suponer que se trata de construcciones que datan de época prehispánica (Angiorama y Pérez Pieroni 2012).
La estructura 1 (Figura 4.3) consiste en un recinto rectangular construido con rocas planas dispuestas horizontalmente, algunas apoyadas sobre rocas grandes. Otras rocas planas alargadas fueron colocadas verticalmente en los accesos del recinto a manera de jambas. Fue construido en momentos prehispánicos tardíos, y remodelado posteriormente en época colonial temprana, luego de un período de abandono. En base a los fechados radiocarbónicos, se plantea que la primera ocupación tuvo lugar entre los s XIV y XV. Las remodelaciones de la estructura original consistieron en el tapiado del vano (visible en la Figura 4.3) y la abertura de uno nuevo orientado en otra dirección, y la ampliación del tamaño de la estructura mediante el desmantelado de uno de los muros y su reemplazo por otro, luego de la prolongación de dos de las paredes restantes. El recinto de época colonial era de planta rectangular, de 4.5 m por 3 m, con muros de unos 50 cm de ancho construidos con lajas dispuestas en posición horizontal, con el empleo de argamasa. En algunos sectores, las paredes se conservaron hasta unos 80 cm altura con respecto al piso de ocupación de época colonial (Angiorama y Pérez Pieroni 2012).
Figura 4.3 Vista de la excavación de RH 10-1. Se observa al fondo el vano con jambas de la primera ocupación que ha sido tapiado en la remodelación de la segunda ocupación, y en el frente a la derecha parte del muro original desmantelado en la
ampliación.
El recinto presentaba un vano orientado hacia el este. Junto a él se halló un sector del piso con signos de termoalteración, con ceniza y carbón dispersos en un área de unos 80 cm de diámetro. En ese rincón se encontró casi todo el material arqueológico del nivel de ocupación colonial, consistente en fragmentos cerámicos y fragmentos de huesos de fauna. A diferencia del nivel de ocupación prehispánico, no se halló en el colonial un fogón formatizado. Del sector del piso termoalterado, del lugar en el que la concentración de carbón era mayor, se tomó una muestra para la realización de un fechado por radiocarbono. El área relativa bajo la curva de calibración indica que existe una probabilidad de 0,70 de que el fechado corresponda al lapso comprendido entre 1649 y 1812 AD (Angiorama y Pérez Pieroni 2012).
El material analizado de esta estructura es tanto el procedente de la primera ocupación como de la segunda, y consiste en 47 fragmentos procedentes de la primer ocupación y 15 de la segunda, como así también de 25 fragmentos en las
El sitio Río Herrana 19 es un conjunto de al menos ocho estructuras de forma circular, muros alargados de contención y otros a manera de andenes, alineaciones de piedra y lajas de gran tamaño paradas. Todo el conjunto ocupa un área extensa, afectado hacia el suroeste por una gran cárcava. La estructura 1 (RH 19-1) (Figura 4.4) es circular, construida con lajas dispuestas en posición vertical. Su excavación completa permitió identificar una única ocupación, con fragmentos cerámicos, incluyendo un fragmento grande correspondiente a una escudilla, materiales líticos (lascas), óseos y espículas de carbón. No se pudo datar la ocupación de este recinto, por falta de materiales. En la excavación de esta estructura se recuperaron 30 fragmentos cerámicos que se analizan aquí, y siete de recolección superficial en sus inmediaciones.
Figura 4.4 Vista de la estructura 1 de RH 19.
La estructura 7 (RH 19-7) (Figura 4.5) también es circular, pero en este caso los muros se construyeron con rocas prismáticas, las cuales estaban muy derrumbadas, lo que dificultó la identificación de los muros. Se definieron dos episodios de ocupación diferentes, el último de los cuales presenta un tabique de división interno (que se observa en la Figura 4.5) y varios rasgos, algunos de combustión difusos, otros con cubetas bien formatizadas y pozos. El primer episodio también presenta numerosos rasgos de combustión, pero sin el tabique interno (Angiorama 2011). Los materiales
recuperados son abundantes, e incluyen fragmentos cerámicos, materiales líticos, restos óseos, minerales y carbón, con el que se realizaron fechados radiocarbónicos para ambas ocupaciones. La primera habría tenido lugar en el s XIII, mientras que la segunda, en el s XIV (Angiorama com. pers.).
Figura 4.5 Vista de la estructura 7 de RH 19 parcialmente excavada. En el medio se aprecia un tabique de división interno.
De la excavación de la Estructura 7 se recuperaron 439 fragmentos y 12 de la recolección superficial en sus inmediaciones, que se analizan aquí. De los fragmentos procedentes de excavación, 60 corresponden a la primera ocupación de la estructura (Nivel 2), mientras que los restantes 379 son de la segunda (Nivel 1).
Pan de Azúcar:
La zona alrededor del cerro Pan de Azúcar habría tenido una larga ocupación que, de acuerdo a las evidencias halladas en las prospecciones y excavaciones, como también a las dataciones realizadas, serían tanto de momentos prehispánicos tardíos como coloniales, hallándose incluso puntas de proyectil que podrían datar de momentos
estructuras habitacionales, corrales y estructuras para el cultivo, como también en un sitio de ritualidad caravanera en la cima del cerro, consistente en ofrendas de mineral de cobre y otros elementos.
En cambio, para la ocupación colonial, las actividades habrían estado orientadas hacia la minería y metalurgia, dado que se encuentran abundantes escorias en un sector donde además se localizaron dos bases de hornos (PA 1). Además, se localizó otro horno mejor conservado del otro lado del cerro, sin asociación a ninguna estructura (PA 26), que sería del tipo de reverbero, una tecnología de origen europeo (Angiorama
et al. 2012). También se registró la presencia de un basurero (sitio Pan de Azúcar 22, PA 22) que consiste en una acumulación de material arqueológico que configura una pequeña lomada parcialmente erosionada por un curso de agua temporario (Figura 4.6). No se encuentra asociado directamente a alguna estructura en particular, pero se emplaza en un sector en el que existen algunas construcciones (recintos y corrales) cuya antigüedad aún no hemos podido establecer, y donde abundan en superficie las evidencias de ocupación prehispánica y, sobre todo, colonial.
Figura 4.6 Vista del basurero de PA 22.
En este basurero, se realizó un sondeo de 50 cm de lado, el cual permitió observar que el estrato que contiene los materiales arqueológicos presenta una potencia de unos
30 cm, sin niveles estratigráficos diferenciables. La limpieza de parte del perfil originado por el curso de agua nos permitió constatar lo observado en el sondeo y estimar que el basurero se extiende por un área de al menos unos catorce metros de diámetro. La excavación nos permitió recuperar fragmentos cerámicos, huesos de fauna, material lítico tallado, escoria metalúrgica y carbón. Se efectuó un fechado por 14C a partir de una muestra de carbón tomada del techo del nivel con material arqueológico. El área relativa bajo la curva de calibración indica que existe una probabilidad de 0,82 de que el fechado corresponda al lapso comprendido entre 1640 y 1810 AD (Angiorama y Pérez Pieroni 2012).
La muestra de fragmentos analizada aquí correspondiente al sondeo es de 124 fragmentos, además de 22 fragmentos de recolección en la superficie del basurero y cinco de la limpieza de un perfil del mismo junto al cauce.
Por otro lado, se analizó todo el material cerámico obtenido de la excavación de la Estructura 1 de PA 6 (Figura 4.7), una estructura circular sobre un faldeo del cerro Pan de Azúcar, con una única ocupación datada radiocarbónicamente en el siglo XV, sobre el carbón extraído de la excavación del nivel de ocupación (Angiorama com. pers.). La misma se encuentra asociada a otras dos estructuras circulares y a una rectangular y próxima a un área importante de estructuras de cultivo. Las primeras fueron construidas con rocas subesféricas, sin argamasa.
Figura 4.7 Vista de la estructura 1 de PA 6.
De la excavación, se analizaron 124 fragmentos, y 95 de recolección superficial en las inmediaciones de la estructura.
Chajarahuayco 25:
Chajarahuayco 25 (CH 25) se encuentra en la intersección de dos quebradas angostas recorridas por dos cursos de agua permanentes. En este sitio se localizaron cuatro estructuras con características constructivas similares, junto a un complejo de andenes de cultivo que cubren una superficie de media hectárea, irrigados mediante al menos un canal que capta el agua de uno de los cursos de agua mencionados. Los estudios nos indican que las estructuras de cultivo datan de época prehispánica pero fueron reutilizadas durante época colonial (Angiorama y Pérez Pieroni 2012). En el sitio se halló también un horno de fundición metalúrgica de época colonial de más de trescientos años de antigüedad (ver Angiorama y Becerra 2010).
Las dos estructuras mencionadas se excavaron por completo y consisten en recintos domésticos. La Estructura 2 es un recinto de planta cuadrangular construido con rocas subesféricas, sin argamasa, y contaba con un único episodio de ocupación, fechado por C14 en época prehispánica tardía, en el s XV (Angiorama y Pérez Pieroni 2012).
La Estructura 1 de Chajarahuayco 25 (CH 25-1) también es un recinto de planta cuadrangular construido con rocas de formas subesféricas, sin el empleo de argamasa (Figura 4.8). En algunos sectores, las paredes se han conservado hasta una altura de unos 50 cm con respecto al piso de ocupación. El mismo presentaba un vano orientado hacia el sudeste, junto al que se halló un fogón en cubeta de uso reiterado, rodeado por un amplio sector del piso con signos de termoalteración. En los alrededores de la estructura de combustión se encontró casi todo el material arqueológico que se conservó sobre el piso de ocupación (fragmentos cerámicos y fragmentos de huesos de fauna) (Angiorama y Pérez Pieroni 2012).
Figura 4.8 Vista de la excavación de la estructura 1 de CH 25. Al fondo se observa el área de fogón junto al vano, y por detrás de la estructura, el cauce temporario que
recorre la quebrada de Chajarahuayco.
Del fogón se tomó una muestra para la realización de un fechado por 14C. El resultado fue “moderno”. Sin embargo, por varios motivos consideramos como muy probable que la estructura en cuestión haya sido habitada hace más de doscientos años. Por un lado, ya mencionamos la presencia del horno de fundición de época colonial y la evidencia de reutilización de las estructuras de cultivo. Además, esta estructura 1 presenta las mismas características arquitectónicas y estado de conservación que la 2, localizada junto ella, y que fue fechada en el siglo XV, como señalamos antes. Sin embargo, las características de la cerámica que se discutirán más adelante nos hacen suponer que su ocupación no es prehispánica (ver Angiorama y Pérez Pieroni 2012).
La muestra de estas estructuras consiste en 33 fragmentos procedentes de la excavación de la Estructura 1, 16 de recolección superficial en las inmediaciones de la misma; 48 fragmentos de la excavación de la estructura 2 y tres de recolección superficial en sus inmediaciones.
Tabladitas:
Al igual que la mayoría de las estructuras aquí analizadas, Tabladitas 1 (TA 1) está localizada en una zona en donde se encuentran otras estructuras aisladas entre áreas de cultivo y corrales. Consiste en un recinto circular con una única ocupación datada sobre carbón recuperado de la excavación en el s. XIV (Angiorama com. pers.), en la cual se encontraron abundantes fragmentos cerámicos, palas líticas completas y fragmentadas y otras evidencias materiales de actividades domésticas.
Figura 4.9 Vista de la estructura 1 de TA 1 excavada.
Para este recinto se analizó todo el material de excavación, consistente en 91 fragmentos, y otros nueve fragmentos de recolección superficial en las inmediaciones de la estructura.
Por otro lado, las muestras de la zona de puna próxima a Santa Catalina proceden de dos sitios, cuya localización puede observarse en la Figura 4.10.
Figura 4.10 Sitios del área de Santa Catalina de donde se obtuvo el material fragmentario analizado.
Santa Catalina:
En la zona cercana a Santa Catalina, próxima al río San Juan Mayo, y a la frontera con Bolivia, se realizaron tareas de prospección intensiva en sectores vinculados a la actividad minera, que permitieron detectar espacios de ocupación prehispánica, colonial y republicana. Para estos dos últimos momentos la actividad estaba más orientada hacia la minería, como para la zona de Pozuelos. En todos los sitios prospectados, se realizaron recolecciones superficiales indiscriminadas y discriminadas.
El material analizado aquí procede de estas recolecciones superficiales, en dos diferentes sitios que aún no han sido datados, pero que de acuerdo a sus características arquitectónicas y de los materiales en superficie pueden corresponder a momentos prehispánicos tardíos y/o coloniales tempranos. Fueron incluidos, de manera de poder comparar las similitudes y diferencias de las secuencias de manufactura con las de Pozuelos, ya que en la literatura se había planteado que este era un espacio vinculado al estilo Yavi (Krapovickas y Cigliano 1962-63), lo que nos permite contribuir al objetivo de si las diferencias estilísticas en la cerámica se corresponden o no con las tradiciones tecnológicas.
Santa Catalina 3 sería un pequeño tambo a orillas del río homónimo, con al menos cuatro estructuras asociadas, de morfología circular, y material cerámico Inka provincial y Yavi o Chicha, según lo observado en las tareas de campo y que se aprecian parcialmente en la Figura 4.11. Se analizaron 197 fragmentos procedentes de la recolección superficial del interior de las estructuras y sus alrededores.
Figura 4.11 Vista aérea del sitio SC 3, donde se aprecian parcialmente las estructuras prospectadas.
Timón Cruz:
Timón Cruz 2 es un poblado con varios conjuntos de estructuras asociadas entre sí, en la base de una ladera (Figura 4.12). Las estructuras son de diversas morfologías, siendo predominantemente rectangulares, pero hay algunas semicirculares, con muros de lajas con o sin argamasa; y en algunos casos se conservan hastiales en los muros. De acuerdo a la cerámica hallada en superficie, podría haber sido ocupado tanto en momentos prehispánicos tardíos como coloniales. Se identificaron seis conjuntos de estructuras, donde se realizaron recolecciones superficiales de material, y algunos recintos aislados, no asociados a los conjuntos identificados.
Figura 4.12 Vista parcial del poblado de Timón Cruz 2, donde se aprecian algunas de las estructuras relevadas.
Aquí se analizan 376 fragmentos cerámicos de este sitio, con la siguiente procedencia: 132 fragmentos del conjunto A; 80 fragmentos del conjunto B; 18 fragmentos del C; 46 del D; 4 del E; 38 del F; mientras que 9 fragmentos se recolectaron de un sector en la Ladera Norte del sitio, y 49 en una porción de terraza externa a las estructuras.
En la Tabla 1 se sintetiza la información sobre la cantidad de fragmentos analizados y su procedencia para el total de los sitios mencionados.
Sitio-Estructura Nivel o UP Cantidad de Fgtos RH 2-1 Ocupación 65 RH 2-1 Recol. Superficial 53 RH 10-1 Nivel 2 47 RH 10-1 Nivel 1 15 RH 10-1 Recol. Superficial 25 RH 19-1 Ocupación 30 RH 19-1 Recol. Superficial 7 RH 19-7 Nivel 2 60 RH 19-7 Nivel 1 379 RH 19-7 Recol. Superficial 12 PA 22-Basurero Sondeo 1 124 PA 22-Basurero Recol. Superficial 27 PA 6-1 Ocupación 124 PA 6-1 Recol. Superficial 95 CH 25-1 Ocupación 33 CH 25-1 Recol. Superficial 16 CH 25-2 Ocupación 48 CH 25-2 Recol. Superficial 3 TA 1-1 Ocupación 91 TA 1-1 Recol. Superficial 9 SC 3 Recol. Superficial 197 TC 2-1 Recol. Superficial 376 TOTAL 1836
Tabla 4.1 Cantidades de fragmentos analizados en la muestra por sitio y unidad de procedencia.
Colecciones en museos:
Además del material fragmentario, se analizaron piezas cerámicas completas de las colecciones depositadas en dos museos y sus fichas de registro correspondientes. Estas piezas proceden de diferentes sectores de la puna cercanos a las áreas de estudio o dentro de la misma, donde fue posible. El objetivo de este relevamiento fue tener una idea más acabada sobre el repertorio de morfologías cerámicas en la puna para el tardío, así como observar otros atributos que son difíciles de ver en material fragmentario: orientación y disposición de huellas y marcas de modelado, disposición de motivos decorativos, dimensiones, etc. Consideramos que el registro de piezas completas es complementario al del material fragmentario, y que ambos nos permiten tener una noción más acabada de las prácticas que conforman las tradiciones tecnológicas.
En el Instituto Interdisciplinario Tilcara de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, se relevaron piezas procedentes del sitio Doncellas (o Agua Caliente en Ottonello 1973) y de Queta. Ninguna tiene información de procedencia en las fichas de la colección, salvo la mención del sitio.
La colección Doncellas, excavada por Casanova, como se mencionó, se encuentra depositada tanto en el depósito del referido Instituto como en el Museo Etnográfico en la ciudad de Buenos Aires. No se accedió a las piezas depositadas en este segundo Museo. La colección se conformó en base a las excavaciones llevadas a cabo en la década de 1940 en el área de cementerio de Doncellas exclusivamente, por Casanova, quién abrió aproximadamente 200 enterratorios en uno de los farallones que rodean al sitio (Pérez de Micou 2009). Como señala Ottonello (1973) los entierros de Doncellas se