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Acabados de superficie en piezas de colección:

En este capítulo analizaremos las operaciones que siguen al modelado, y que pueden estar más o menos separadas de esa etapa previa, que refieren al acabado de las superficies y a la aplicación de diferentes técnicas sobre las mismas, que suelen denominarse decoración. Cabe aclarar que consideramos que es difícil separar los atributos decorativos de los acabados de superficie, muchos de estos últimos pueden tener cualidades estéticas y/o funcionales, sin un límite entre ambas. Por lo que en este capítulo tratamos ambos aspectos conjuntamente como parte de un continuo.

Tanto en las piezas depositadas en colecciones de museos, como en el material fragmentario que obtuvimos por excavación y recolección superficial, hemos analizado los tipos de acabados de superficie que se presentan, teniendo en cuenta las siguientes categorías: ordinario (sin tratamiento aparente), alisado (homogeneización de las irregularidades de las superficies), pulido (homogeneización de irregularidades de la superficie mediante la presión con una herramienta dura, tipo un guijarro, para lograr un efecto liso y brilloso)10, aplicación de engobe, engobe pulido, aplicación de pintura y corrugado.

En primer lugar, discutiremos estos acabados para las piezas de colección, teniendo en cuenta en piezas de qué sitios se los encuentra y sobre qué morfologías se aplicaron.

En la Tabla 8.1 se pueden observar las piezas de cada tipo morfológico identificado en el capítulo anterior que presentan cada uno de los acabados mencionados. En general, se observa que la mayor parte de las piezas se encuentran alisadas (27,6%), pero que son abundantes las piezas con ambas o algunas de sus superficies pulidas (21.4%), y también son importantes las piezas pintadas (24.5%). Una parte igualmente

      

10 No hemos distinguido el pulido del bruñido, porque consideramos que hay un continuo entre

ambas, de menor a mayor brillo, y la cocción puede disminuir notablemente el brillo de una pieza que ha sido bruñida, tal como lo hemos observado en nuestra propia práctica de manufactura cerámica.

importante presenta engobe (24.5%) y la mayor parte de estas piezas también están pulidas. Un único ejemplar presenta corrugado en el cuello de la pieza (Figura 8.1A), y el mismo procede del sitio Doncellas. Este tipo de tratamiento no ha sido descrito para el material cerámico de la puna de Jujuy, y consideramos que se trata de una pieza de la vertiente oriental de los Andes11. Nielsen (1997b: 114) da cuenta de “ollas o cántaros” con corrugados en los cuellos para la Fase Inka de la quebrada de Humahuaca, en el sitio Los Amarillos, por lo que el hallazgo de este recipiente en Doncellas puede estar vinculado a la presencia imperial, lo que se relaciona a otras piezas de morfologías inkaicas presentes en la colección de ese sitio.

Ordinario Alisado Pulido Engobe Engobe pulido Pintura Corrugado

Abierta Indet 0 1 1 0 0 0 0 Escudilla 1 2 5 2 5 5 0 Escudilla honda 1 4 6 3 1 3 0 Escudilla restringida 0 4 1 0 0 1 0 Vaso 0 1 0 0 0 0 0 Cerrada Indet 0 0 1 0 1 5 0 Vasija 0 11 5 0 6 6 1 Tinaja 0 2 0 0 0 0 0 Botella 0 2 2 0 5 4 0 TOTAL 2 27 21 5 18 24 1

Tabla 8.1 Cantidad de piezas de colección por morfología para cada uno de los acabados de superficie identificados.

Figura 8.1 Piezas de colección procedentes del sitio Doncellas, depositadas en el Instituto Tilcara. A: Vasija cerámica con corrugado en el cuello (IT-1668). B: Puco

interior negro pulido (IT-1499).

Las distintas morfologías de piezas pueden presentar diferentes acabados de superficie, no habiendo en general tipos morfológicos con acabados de superficie específicos. Las escudillas (incluyendo hondas y restringidas), presentan todos los tipos de acabado, habiendo un número importante (12:44) que presentan alguna o ambas de sus superficies pulidas. Muchas están pulidas en el interior y corresponden a lo que se conoce en la literatura como “pucos interior negro pulido” (Figura 8.1 B), porque además presentan la superficie interna con cocción reductora. El resto pueden estar alisadas (10:44), varias de las cuales corresponden a escudillas restringidas o vasos que en trabajos previos se han denominado “vasos chatos”, ilustrados en el capítulo anterior (Figura 7.18 B); engobadas (11:44) con o sin pulimiento, o pintadas (8:44). Solo dos no presentan ningún tipo de tratamiento.

Las piezas cerradas también presentan diferentes tratamientos. Las vasijas se encuentran mayormente alisadas (11:29), aunque varias tienen las superficies pulidas (5:29), engobadas y pulidas (6:29) o pintadas (6:29). Las únicas dos piezas de la muestra que corresponden a tinajas exhiben sus superficies alisadas, una está ilustrada en la Figura 7.10 B y la otra en la 7.16 B del capítulo anterior. En cambio, las botellas en su mayoría han sido engobadas y pulidas (5:13) o pintadas (4:13), mientras que las restantes poseen las superficies alisadas (2:13) o pulidas (2:13).

Al analizar la distribución por sitio de los distintos acabados de superficie presentes en la colección, se aprecia que las piezas de cada sitio exhiben distintos acabados, no habiendo una distribución diferenciada entre los mismos.

Por otro lado, hemos analizado algunas marcas que se asocian a las técnicas de acabado de superficies, tales como las estrías de alisado y las caras que pueden generarse en la acción de pulir, detallando también su orientación (horizontal, vertical, oblicua, irregular). Además, el material de colección, por tratarse mayormente de piezas completas, nos permite observar en qué porción del cuerpo se localizan las mismas. Cabe señalar que este tipo de gestos se realizan en etapas concretas de la manufactura, con estados particulares de la arcilla. El alisado y el pulido, cuando dejan huellas, han sido realizados con la arcilla aun con humedad. En cambio, otros tratamientos, como la aplicación de engobes y pintura, o el pulido que no deja caras, se

llevan a cabo con la arcilla seca. Las caras de pulido, como las que hemos registrado, se producen con la arcilla en una etapa cercana al denominado “estado cuero” (García Roselló 2010) (ver Capítulo 9).

En la Tabla 8.2 se muestran los tipos de huellas y su orientación para cada una de las morfologías identificadas. Se observa que en casi todos los tipos morfológicos predominan las estrías de alisado y las caras de pulido horizontales. Las escudillas en general presentan caras de pulido horizontal y/o estrías de alisado con el mismo sentido. En algunos casos, pueden presentarse verticales u oblicuas y excepcionalmente irregulares. En las vasijas se observa una mayor presencia de estrías de alisado verticales y oblicuas, al igual que de caras de pulido también verticales y oblicuas, aunque también aquí predominan las de sentido horizontal. En los dos casos de tinajas solo se observan estrías de alisado, que pueden tener diferentes sentidos. En cambio, en los ejemplares de botellas, predominan las caras de pulido, tanto horizontales como verticales.

ESTRÍAS ALISADO CARAS PULIDO

Hor Vert Oblic Irreg Hor Vert Oblic Irreg

Abierta Indet 0 0 0 0 0 0 0 0 Escudilla 3 0 0 1 15 2 1 1 Escudilla honda 10 0 1 0 9 2 3 0 Escudilla restringida 2 2 0 0 2 1 0 0 Vaso 1 0 0 0 0 0 0 0 Cerrada Indet 4 0 0 0 2 2 0 0 Vasija 9 2 3 1 13 6 2 1 Tinaja 0 1 1 1 0 0 0 0 Botella 2 0 0 0 7 5 1 0

Tabla 8.2 Distribución de marcas asociadas al alisado y al pulido en las diferentes morfologías de piezas analizadas. Referencias: Hor: horizontal; Vert: vertical; Oblic:

oblicua; Irreg: irregular.

Al analizar en qué porción del cuerpo se localizan estas marcas (Tabla 8.3), discriminamos las piezas abiertas en general, de las piezas cerradas en general. Observamos que en las piezas abiertas se registran estrías de alisado en ambas superficies y en el borde, aunque son algo más abundantes en el borde. Las caras de pulido horizontales, verticales y oblicuas son más abundantes en las superficies internas de estas piezas que en las externas, lo que podría indicar un mayor cuidado en el acabado del interior que del exterior. Además, varias de estas piezas son pucos con el

interior negro pulido, y estos suelen presentar caras de pulido horizontales, básicamente en la superficie interna, que es la que recibió mayor tratamiento.

ESTRÍAS ALISADO CARAS PULIDO

Hor Vert Oblic Irreg Hor Vert Oblic Irreg

Abiertas borde 8 0 0 0 2 0 0 0 sup ext 6 1 1 0 13 2 2 1 sup int 5 1 0 0 22 5 4 0 Cerradas borde 8 0 0 0 6 0 0 0 cuello 4 1 1 0 1 8 0 0 cuerpo 7 5 4 2 16 6 1 1 base 1 0 0 0 1 0 0 0

Tabla 8.3 Distribución de marcas asociadas al alisado y al pulido en las diferentes porciones de las piezas abiertas y cerradas analizadas. Referencias: Hor: horizontal; Vert: vertical; Oblic: oblicua; Irreg: irregular; sup: superficie; ext: externa, int: interna.

En el caso de las piezas cerradas, se observa que la mayor parte de las huellas y marcas se localizan en el cuerpo, siendo abundantes también aquellas del borde y cuello, mientras que cerca de la base el registro es mucho menor. Además, se observa que las caras de pulido tienen una tendencia más vertical en el cuello, mientras que cerca del borde y en el cuerpo la orientación es horizontal. Con las estrías de alisado no sucede lo mismo. En la porción del cuerpo se registra la mayor variabilidad de este tipo de marcas.

A su vez, en el capítulo anterior, hemos distinguido dentro de las morfologías analizadas, algunas que corresponden a estilos específicos de los que han sido identificados por los autores previos. En base a estos estilos, quisimos observar si las huellas y sus orientaciones estaban vinculadas a los mismos y si la orientación podía obedecer a gestos técnicos concretos que se vinculen a esos estilos. En la Figura 8.2 se pueden observar la cantidad de registros para cada tipo de huella en las distintas categorías de piezas, en un gráfico de barras.

Figura 8.2 Distribución de marcas asociadas al alisado y al pulido en diferentes tipos de piezas asociadas a estilos de la literatura previa. Referencias: PINP: puco interior

negro pulido; Irreg: irregular; Oblic: oblicuo; Vert: vertical, Hor: horizontal.

Para los denominados vasos chatos, hemos observado que presentan mayormente estrías de alisado horizontales, que muchas veces se localizan cerca del borde, y en menor cantidad estrías de alisado verticales. Los “pucos interior negro pulido” pueden presentar estrías de alisado horizontales que se localizan mayormente en la superficie externa y cerca del borde, y además presentan caras de pulido horizontales en la superficie interna con mayor frecuencia. Las escudillas con asa lateral o apéndice ornitomorfo, de estilo Inka provincial, también presentan en mayor número marcas de pulido horizontal. En cambio, las piezas denominadas puchuelas muestran pocas marcas, consistentes en marcas de pulido horizontales y verticales.

Las escudillas vinculables al estilo Yavi presentan un predominio de caras de pulido horizontales, seguidas por algunos casos de presencia de estas caras con orientación vertical, que se localizan en las superficies internas. Las piezas cerradas de ese estilo

0 2 4 6 8 10 12 14 Casabindo Vaso chato PINP Plato inka Aribaloide Yavi abiertas Yavi cerrada Humahuaca Oriental Ordinario PULIDO Irreg PULIDO Oblic PULIDO Vert PULIDO Hor ALISADO Irreg ALISADO Oblic ALISADO Vert ALISADO Hor

verticales, y en menor cantidad, algunas oblicuas. En cambio, en las piezas cerradas que se asocian al estilo Casabindo, las marcas más abundantes están asociadas al alisado y exhiben diferentes orientaciones, sin que predomine ninguna, mientras que las marcas de pulido son escasas y también con diferentes orientaciones. En las piezas no asignables a ningún estilo, u ordinarias, predominan las marcas de alisado horizontales, seguidas por las horizontales y oblicuas, y en algunos casos se observan algunas caras de pulido verticales y horizontales. En la Figura 8.3 se pueden observar ejemplos de estas marcas en algunas de las piezas abiertas analizadas.

Figura 8.3 Caras de pulido y estrías de alisado en piezas abiertas de las colecciones. A: Caras de pulido horizontales y verticales en superficie interna de escudilla del sitio Queta, depositada en el Instituto Tilcara (IT-2040); B: escudilla honda con estrías de

alisado horizontales cerca del borde (QB-2057); C: caras de pulido horizontales en escudilla (QB-2076); ambas del Pucará de Rinconada, depositadas en el Museo Quai

Dentro de los atributos más vinculables a la decoración, o acabados de superficie que involucran aplicación de color a las superficies (pintura o engobe), hemos distinguido aquellas que presentan pintura monocroma, bicolor y tricolor (Figura 8.4). Incluimos también los engobes, porque que suelen tener un color distinto de la pasta, por lo que sirven para otorgarle otro color a la superficie externa, al igual que la pintura. Las piezas sin pintura y engobe representan más de la mitad del total (50:97), mientras que dentro de las pintadas o engobadas, las más abundantes son las monocromas (24:97), seguidas por las bicolores, que también son abundantes (20:97). Las tricolores son mucho más escasas (3:97). En general, todas estas variedades están presentes en todos los sitios. Aunque las tricolores, por ser escasas, solo se encuentran en dos: Queta y Rinconada.

Figura 8.4 Proporción de tipos de pintura-engobe presentes en las piezas de colecciones de museo analizadas.

Dentro de las piezas con decoración monocroma, hay escudillas, escudillas hondas, vasijas y botellas. Para la mayoría (21:24), esta decoración consiste en la aplicación de pintura o engobe de color rojo (10R 4/6, 5/6; 2.5YR 5/6, 6/6), rojo débil (10R 4/4, 5/4), rojo claro (10R 6/6) o marrón rojizo (2.5YR 4/4), en una (9:21) o ambas superficies (12:21). En tres piezas del Pukará de Rinconada, la pintura roja forma motivos sobre el fondo de pasta, consistentes en puntos rojos en el cuello y pintura en área en parte del cuerpo en una de las piezas, aunque por el abundante depósito de hollín no se alcanza a observar el motivo completo; líneas curvas rojas en el cuello y parte superior del

de los motivos pintados; y motivos lineales formando un patrón reticulado, con círculos adentro en toda la superficie externa. Dos son formas de jarra con asa lateral y pico y la tercera es tipo botella, y para las tres en el capítulo anterior hemos planteado que consistirían en piezas poshispánicas. El tipo de decoración peculiar, que no aparece en la literatura previa revisada podría reforzar ese punto. En la Figura 8.5 se muestran detalles de la decoración pintada de las dos jarras mencionadas, mientras que la botella y un esquema de los dibujos pintados en ella se pueden ver en la Figura 8.6.

Figura 8.5 Jarras con picos y asa lateral decoradas con pintura roja, del Pucará de Rinconada, depositadas en el Museo Quai Branly. A: QB-2053; B: QB-2054.

Figura 8.6 Botella decorada con pintura roja, del Pucará de Rinconada, depositada en el Museo Quai Branly (QB-2055).

Las piezas con pintura bicolor corresponden a escudillas, escudillas hondas, cerradas indeterminadas, vasijas y botellas. Presentan motivos en negro (N 3/, 2.5/; 5YR 2.5/1), negro rojizo (2.5YR 2.5/1), gris rojizo oscuro (2.5YR 3/1, 4/1) y gris oscuro (5YR 3/1), sobre pintura o engobe rojo (2.5YR 4/6, 5/6, 5/8; 10R 4/6), rojo débil (10R 4/4) o rojo amarillento (5YR 5/6, 5/8). En algunos casos la pintura se encuentra muy desleída y solo se percibe débilmente. En dos recipientes, la decoración es relacionable a la del estilo Casabindo, con franjas negras formando motivos de V en la porción superior del cuerpo de piezas globulares con cuello cilíndrico, separado de la porción inferior por una franja negra horizontal a la altura de las asas (Figura 8.7 A); o reticulados negros en franjas verticales al costado de las asas en una vasija con cuello cilíndrico y asas verticales, en una pieza que se ilustra en la Figura 7.18 A.

Figura 8.7 Piezas con decoración en negro sobre rojo. A: estilo Casabindo, del sitio Doncellas, depositada en el Instituto Tilcara (IT-1767); B: posible estilo de la quebrada

de Humahuaca, del sitio Doncellas, en el Instituto Tilcara (IT-1450); C: estilo Alfarcito- Isla de la quebrada de Humahuaca, procedente del Pucará de Rinconada, en el Museo

Quai Branly (QB-2073).

Doncellas, con dos motivos ojivales con reticulados en la superficie interna y líneas negras paralelas cruzadas sobre el borde, además de presentar un apéndice modelado pequeño sobre el borde (Figura 8.7 B). Los reticulados semejantes en escudillas o pucos, pero rellenando campos triangulares, han sido documentados en el Período de Desarrollos Regionales de la quebrada de Humahuaca (Nielsen 1997b). La otra es un vaso cilíndrico con líneas negras verticales y en zigzag en grupos de tres, formando un patrón simétrico bilateral (Figura 8.7 C), procedente del Pucará de Rinconada. Este último correspondería al estilo Alfarcito-Isla de la quebrada, a donde se le ha asignado una cronología de 700 a 1100 d.C. (Nielsen 1997b).

Otras dos escudillas con decoración en negro sobre rojo poseen asas laterales, que hemos relacionado a momentos inkaicos. Una, de Cochinoca, presenta motivos de cruces en el interior y una línea negra todo a lo largo del labio (Figura 8.8 A). Platos con motivos de cruces han sido documentados para el período Inka de la Quebrada de Humahuaca (Nielsen 1997b). La otra, de Queta, presenta dos bandas anulares en la superficie interna, formadas por líneas delgadas paralelas que conforman un campo horizontal donde se disponen otras líneas perpendiculares, y en el labio se observan líneas cortas perpendiculares al mismo (Figura 8.8 B).

Figura 8.8 Escudillas con asa lateral con decoración en negro sobre rojo, procedentes del Instituto Tilcara. A: del sitio Queta (IT-1990); B: procedente de Cochinoca (IT-1943).

El resto de los recipientes con decoración en negro sobre rojo, corresponden a escudillas, escudillas hondas, piezas cerradas indeterminadas, vasijas y botellas, cuyas pastas y decoración son vinculables a aquellas definidas para el estilo Yavi. Las piezas

proceden de distintos sitios, como Doncellas, Queta, el Pucará de Rinconada, Yavi Chico y Sansana. En uno de ellos, consistente en una botella de cuerpo esférico, la decoración no es de motivos, sino que se emplearon dos colores de engobe. En varias piezas no se percibe el motivo o se percibe muy poco, porque la pintura se ha borrado parcialmente. En los que sí se puede observar, se aprecian motivos de formas irregulares rellenos con reticulados (por ej. Figura 8.9 A), correspondientes a los motivos que Krapovickas y Aleksandrowicz (1986-87) denominaron “figuras ameboidales”; líneas negras finas o más gruesas, motivos de aves (Figura 8.9 B), espirales, a veces con proyecciones lineales (Figura 8.9 C), triángulos con proyecciones de espirales (Figura 8.9 C), etc. Los mismos aparecen en la superficie interna de escudillas o cerca del borde en la superficie externa, en el cuello y cuerpo de vasijas y botellas, y se combinan para formar patrones más o menos complejos. Todos fueron documentados y analizados en la literatura previa (Krapovickas y Aleksandrowicz 1986-87; Krapovickas et al. 1989, Ávila 2006). Una de las piezas es una vasija con una morfología tipo “pelike” (Figura 8.9 A) que ha sido vinculada a la presencia inka (Ávila 2006).

Figura 8.9 Piezas del Instituto Tilcara con decoración en negro sobre rojo, vinculables al estilo Yavi y los dibujos correspondientes a los motivos observados. Todas procedentes