El método de la Gematría, como se apuntó hace breves instantes, suma, reduce y encuentra un valor numérico. Por ello, resulta imprescindible dedicar unas páginas al significado profundo de los números, para, así, tener una guía a la hora de los resulta-dos. Los números, según las diferentes tradiciones, tienen un significado profundo, má-gico y eterno.
NÚMERO 1
Significa la letra hebrea Alef
El número 1 representa la inteligencia, el principio activo del gran Universo, es la unidad, idéntica a si misma, es decir, el número 1.
Para los Pitagóricos su representación era el punto y para los antiguos hindúes el símbolo de la Luna y la Tierra. La alquimia, no obstante, lo relacionaba con el andrógi-no hermético, o sea la consumación de la pareja alquímica.
NÚMERO 2
Significa la letra Bet
El número 2 representa la duplicidad, la dualidad, el principio pasivo o femenino. De ahí, su fecundidad, su capacidad de reproducir, multiplicar.
Mientras el número 1 es el todo, el número 2 es lo antagónico, lo dual desde un concepto, según algunas tradiciones, de abertura hacia lo desarmonioso. Está asociado a todo lo que es par: ojos, brazos, piernas, manos...
Para los griegos simbolizaba lo desconocido, el caos. Los pitagóricos simbolizaban al 1 con un punto y al dos con una raya, siendo el 1 Dios y el 2 la materia.
Por demás, los romanos consideraban al número 2 como el más funesto de todos e-llos. Cuando a su dios Platón le presagiaban lo funesto, le otorgaban el segundo mes del año. Platón combinada el 2 con la diosa estéril y despreciada Diana.
A modo de resumen de este mal presagio, cabría recordar que los reyes ingleses Ri-cardo II, Eduardo II y Guillermo II fallecieron de manera violenta, al igual que Enrique II de Francia y Sancho II, Enrique II y Carlos II de España.
Significa la letra hebrea Guimel.
El número 3, para la geometría, es el primer número, ya que la primera figura geo-métrica parte de los tres puntos.
Por otra parte, el 3 consta de tres variedades que, según la cábala, están repletas de atributos de la divinidad.
Los cristianos relacionaron al 3 con la Santísima Trinidad: Dios en su máxima expresión. Y también fueron 3 los reyes magos de viaje a Belén. Y tres las veces que Pedro negó a Cristo.
Para los pitagóricos, el número 3 era un número tridimensional. La tríada, el mundo absoluto, lo representaban así:
1 mónada — activo 1 diada — pasivo --- 3 tríada — neutro
Además, los griegos consideraban al tres el origen de todo lo conocido. Por ello, al realizar sus presagios utilizaban un trípode, bebían tres veces a la salud de las Tres Gracias y se subyugaban a Júpiter, Neptuno y Plutón.
Los hindúes llamaban al tres Rama o Guna. Su Trinidad estaba compuesta de Brah-ma, Vishnú y Siva. Los brahmanes tienen 3 grandes Vedas, 3 Margas o caminos de sal-vación, 3 Gunas, 3 LoKas (Cielo, Tierra, Infierno), tres joyas de la sabiduría. Y Siva tiene tres ojos en la frente.
Y, finalmente, los egipcios también adoraban al tres. Así, reconocían 3 partes en el cuerpo humano:
- Dyet, el cuerpo físico.
- Ka, el cuerpo fluido o astral. - Ba, el espíritu.
Los egipcios también creyeron en los números
- Alto Egipto
- Egipto Medio o central - Bajo Egipto
Por demás, cada una de estas zonas estaba dividida en otras 10 provincias, las cuáles tenían un dios particular, por lo que el total de dioses era 30. Pero al estar agrupados de 3 en 3, expresaban la concepción ternaria de la realidad:
- Mundo natural - Mundo filosófico - Mundo religioso
El tres se considera un número de fortuna.
NUMERO 4
Significa la letra Dalet.
El número 4 es la abertura definitiva hacia la familia. 1 es el padre, 2 es la madre, 3 el hijo y 4 la familia. Como es cuarta repetición del uno y segunda del dos crea la uni-dad, la tribu. Por otra parte, cabe decir que es un número ligado a la materia: 2 repro-duce, 4 confirma.
Una de las más curiosas características del número 4 es que en la antigüedad casi todos los pueblos denominaban a sus dioses con cuatro letras. Gott en alemán, Deus, en latín.
Los pitagóricos juraban por el 4. Los hindúes tenían cuatro principios inferiores: pasiones, cuerpo astral, cuerpo inferior y esencia vital. Los masones defienden que los 4 elementos básicos del hombre están habitados por gnomos, sílfides, dragones y sirenas. Y los musulmanes analizan de 4 en 4 el cuerpo de la mujer.
Por último, el Apocalipsis de Juan, habla de que son 4 las partes de la Tierra, 4 las bestias con ojos, 4 los caballos, 4 los ángeles de Eufrates y 4 los jinetes.
El cuaternario, por ser 2x2, simboliza la personalidad dual, la doble dialéctica. 4 también es el número de la cruz cósmica, las puntas de la tenebrosa cruz gamada.
NÚMERO 5
Significa la letra hebrea He.
Para la religión judía, el número 5 era el más importante de todos. Cinco eran las o-frendas que recibía el gran sacerdote, 5 los alimentos permitidos en el campo, 5 ropas regalo José a Benjamín, 5 los hermanos que José presentó al faraón, y 5 las piedras que cogió David al atacar a Goliat.
Para el genial Pitágoras el 5 era sinónimo de matrimonio. Según los pitagóricos este número correspondía a la diosa Juno, protectora de los enlaces. Y, por esto, los roma-nos, en las celebraciones de bodas, entraban en el salón de 5 en 5, mientras se encen-dían cinco velas.
Por demás, los brahmanes creen que los atributos del ser humano son cinco. Y los cristianos lo respetan porque Jesús se compone de cinco letras, y predijo cinco veces la pasión, siendo herido cinco veces.
El cinco también es el número del pentagrama o estrella de cinco puntas. Este representa los cinco libros mosaicos y el triunfo de la voluntad sobre la materia. No obstante, invertido representa simbólicamente el triunfo del cuerpo instintivo sobre la voluntad.
El número 5, por estar relacionado con la letra He, tiene una vertiente negativa y antisemita muy marcada: Hitler, Himmler, Haushoffer . . .
El 5 es considerado por los rabinos, junto al 6 y el 10, el más sagrado de todos los números. Es la luz de la Gran Presencia.
Significa la letra Vav.
El número 6 es un número beneficioso porque representa simbólicamente a Dios en sus dos estados trinitarios: el manifestado y el oculto. Es el número de la divinidad en movimiento. Y dicho número también representa el matrimonio en sus 3 veces el número 2 y 2 veces el número 3, lo que simboliza la fusión íntima.
En la cábala guarda relación con el Sol. Y en la geometría con el hexaedro o polie-dro regular, aunque, no obstante, destaca la figura del triángulo doble o estrella de David, que tiene 6 puntas.
Los pitagóricos creían que el número 6 era el único adaptado al alma y lo deno-minaban "la perfección de las partes". Los griegos, por su parte, lo utilizaban para divi-dir sus figuras geométricas. Y además, creyeron que el sexto día de cada mes era muy beneficioso para el nacimiento de un varón, pero poco propicio para realizar la labor de siembra.
Finalmente, la tradición de los druidas enseñaba que este número era muy impor-tante, dando al sexto día de la Luna la supremacía de las festividades.
El número 6 es muy respetado por todos los rabinos y cabalistas. NÚMERO 7
Significa la letra Zain.
Dicho número ha tenido y tiene suma importancia dentro de la historia de la hu-manidad y ha llegado hasta el presente rodeado de una auténtica leyenda. Así, 7 sabios había en Grecia, existen 7 artes, 7 ciclos hebreos del año sabático, 7 plagas hubo en E-gipto, hay 7 maravillas en el mundo, 7 mares antiguos, 7 colores del arco iris y siete no-tas de la escala musical.
El número 7 es la cifra perfecta de Dios: el septenario generador compuesto por el 3 o Trinidad y el 4 o doble dialéctica.
Además, el número 7 para los hebreos era sagrado. Siete días tenían las semanas ju-días, siete eran los brazos del candelabro judío, 7 los guías del pueblo judío. Y Moisés murió en el séptimo día en el mes de Adar.
Por otra parte, según los pitagóricos, el 7 contenía todas las fases de la vida humana, dentro de 10 periodos de 7 años:
En los primeros 7 años se completa el ser humano.
En los segundos 7 años se puede procrear y transmitir la vida. En los terceros 7 años crece la barba y el bello corporal.
En los cuartos 7 años alcanza la energía su vigor máximo. En los quintos 7 años, es hora de formar la familia.
En los sextos 7 años, la inteligencia llega a su mayor culminación. En los séptimos 7 años, se alcanza la madurez mental.
En los octavos 7 años, se tiene acceso a la sabiduría.
En los novenos 7 años, se dispensa la bondad y la justicia. En los décimos 7 años, se llega al final de la vida.
También para los cristianos primitivos, el número 7 era sublime, ya qué, según sus creencias, el 7 era el número absoluto, pues contenía la unión de ternario y cuaterna-rio: 3+4 = 7, y el quinario con el binario: 5+2 = 7; es decir, la doble dualidad, 4, con el equilibrio y la armonía, 3, y el sagrado 5 con el número de la dialéctica, 2.
Dentro del cristianismo el 7 aparece en los 7 pecados capitales, los 7 dones de la Virgen, las 7 obras de misericordia, los sacramentos y el Apocalipsis, que habla de 7 visiones dirigidas a las 7 iglesias de Asia, 7 trompetas de los ángeles, 7 ojos del cordero y 7 copas colmadas de la ira de Dios.
Por último, los monjes hindúes creen encontrar el 7 en los centros de fuerza de la unidad vital:
La base de la columna vertebral, que emite 4 rayos. El plexo solar que emite 10 rayos.
El bazo que emite 6 rayos. El corazón que emite 12 rayos.
La glándula tiroidea que emite 16 rayos.
La glándula pituitaria o tercer ojo que emite 96 rayos. La glándula pineal, de la cabeza.
La alquimia utilizaba en su procedimiento 7 fases. Los ciclos lunares son 4 veces 7. El 7 es el número más utilizado.
NÚMERO 8
Significa la letra hebrea Jet.
En casi todas las religiones ancestrales el número 8 era respetado y bastante uti-lizado. El griego Dionisio le rendía culto, ya que él nació en el octavo mes. Por otra parte, los judíos eran circuncidados al octavo día después del nacimiento. 8 almas fueron las salvadas por el arca de Noé y él salió del arca el octavo.
Los griegos otorgaron al 8 un gran valor: mejor día para ver conocidos, día de rela-ciones afectivas. Los egipcios, por contra, lo relacionaron con el pago de diezmos o im-puestos.
Este número tiene una cierta dinámica muy materialista (4x2). Representa lo muy material.
NÚMERO 9
Significa la letra hebrea Tet.
Para la cabala este número representa la perfección o culminación de los tiempos. También está relacionado con los descubrimientos. Este número es también el 0 de la teosofía cristiana y de la enéada de los dioses del antiguo Egipto.
El número 9 conjuga con muchos valores:
3+3+3 = 9 (equilibrio + equilibrio + equilibrio = 9)
4+3+2 = 9 (doble dualidad + equilibrio + antagonismo = 9) 4+4+1 = 9 (doble dualidad + doble dualidad + Dios = 9)
3+3+2+1 = 9 (equilibrio + equilibrio + antagonismo + Dios = 9) 5+4 = 9 (sabiduría + doble dualidad =9)
5+2+2+ = 9 (sabiduría + antagonismo + antagonismo = 9)
El 9 es el cuadrado del ternario, y diversos pueblos le rindieron culto. Algunos pue-blos africanos saludaban pegando la frente al suelo 9 veces, los mongoles llevaban 9 talismanes, los cristianos respetaban a 9 ángeles en el cielo, los griegos tenían 9 musas, los etruscos 9 dioses principales y la propia masonería, culto algo más moderno, tiene una orden llamada "Nueve Caballeros elegidos" que usan 9 rosas, 9 velas y 9 golpes.
Por último, cabe decir que los pitagóricos relacionaban al 9 con la fragilidad de las cosas humanas.
NÚMERO 10
Significa la letra hebrea Yod.
El 10 representa la totalidad del cosmos. La cabala otorga a este número la letra inicial del nombre de Dios (YHWH).
Este número destaca por ser la base de la numeración trascendente, siendo, además, para los pitagóricos la suma de los conocimientos humanos. Para ellos el equivalente de 1 era Dios. Y Pitágoras elaboró su década mística desde la suma de 4 números primos y sublimes:
1+2 + 3 + 4= 10
Su significado era el siguiente: 1. Dios
2. materia 3. mundo físico 4. reproducción
Por otra parte, los griegos denominaban al 10 panteleia, que quiere decir lo realiza-do. Este gran pueblo también entregaba a los dioses la décima parte de sus botines y sus sacerdotes rendían culto al mencionado número 10.
Para los cristianos el 10 simbolizaba la ley o decálogo.
NÚMERO 11
No guarda relación con letras hebreas.
En la cabala representa la fuerza oculta mal encauzada. Representa lo imperfecto, lo pecaminoso, lo incierto, lo indeciso. Simbólicamente está unido a dos lanzas que, por demás, pueden ser muy destructivas.
Es un mal número.
NÚMERO 12
No guarda relación con letras hebreas.
El 12 es un número relacionado con la perfección y lo sagrado. Y sirve para medir los cuerpos celestes (desde los caldeos son doce los signos del zodiaco), los doce nú-meros del reloj...
Los caldeos, los etruscos y los romanos dividían a sus deidades en doce grupos. El dios Odín escandinavo poseía doce nombres. Por demás, algunos antiguos rabinos otor-gaban 12 nombres a Dios. Y Jerusalem tiene doce puertas, 12 fueron los discípulos de Jesús y 12 las tribus de Israel.
NÚMERO 13
No guarda relación con letras hebreas.
Este número es el más famoso en la tradición popular. Algunos lo consideraban un buen augurio, otros, sin embargo, le temen muy mucho, hasta el punto que ciertos hoteles han suprimido su presencia. Casi todo el mundo conoce esta superstición en todo lo referente al número 13.
Para los judíos el número 13 era sinónimo de buena suerte. Por orden del santo rabino Eliazar ayunaron 13 días para que lloviera y llovió. Además, el
templo contenía 13 cuernos, 13 son los meses judíos y 13 las reverencias del servicio religioso.
Pero, por contra, los griegos creían que sembrar en día 13 era peligroso. Y los egipcios relacionaban el 13 con el día en que los dioses les enviaban las epidemias. Los cristianos, finalmente, rechazan el 13 porque en la última cena había 12 apóstoles y Jesús, y el resultado fue la traición.
NÚMERO 14
No guarda relación con letras hebreas.
Según la cabala, el número 14 guarda ligazón con las transmutaciones, los cambios y la metamorfosis. Y por ser el resultado de la suma de 7 + 7, números de fortuna, también se le considera número afortunado.
Los griegos lo relacionaban con terapias contra la fiebre alta. Y los cristianos con la pasión.
NÚMERO 15
No guarda relación con letras hebreas.
Los judíos creían que el número 15 era uno de los más benéficos, pues las dos cifras que lo coronaban estaban unidas a la primera y segunda letra del nombre de Dios (YHWH).
Para los caldeos tenía relación con su dios Beltis. Y para los cristianos representaba la ascensión espiritual.
NÚMERO 16
No guarda relación con letras hebreas.
Este número asegura ruina. Y, de hecho, para los egipcios era un día desafortunado. La superstición griega aseguraba que el día 16 era un día de contrariedades. Y los romanos no querían ocupar el asiento 16, dentro del Senado, porque estaba condenado al fracaso.
Según los pitagóricos, sin embargo, era un cuadrado perfecto, 4x4. Y además, guar-daba el 1 de Dios y el 6, la doble trinidad, asegurando buenos augurios.
No guarda relación con letras hebreas.
El número 17 está relacionado con la locura, la desdicha y la tragedia. Plutarco explicó que el odio que los egipcios tenían al 17 era motivado porque Osiris murió el día 17 de la Luna. Y diversas tradiciones contemplan la muerte de sus dioses en ese día.
NÚMERO 18
No guarda relación con letras hebreas.
Para los judíos el número 18 era un número importante, ya que a esa edad los jóvenes debían ir al lecho nupcial. Por demás, el candelero de oro tenía 18 palmos de altura y en cierta liturgia había 18 bendiciones.
Los sumerios, herederos de los asirios y caldeos, consideraban que los 18 años era la edad idónea para desflorar a las vírgenes. Y, además, disponían de 18 cálices con filtros mágicos en el altar del templo.
Pero, más allá de estas creencias religiosas, este número se halla habitualmente en los libros de magia, por ser el número de los sortilegios y de los filtros.
El número 18, en ciertas ocasiones, es advertencia de problemas de salud.
NÚMERO 19
No guarda relación con letras hebreas.
Para la cabala se trata de un número favorable, ya que está compuesto de 1 y 9, que dan el número de la perfección, 10.
Pitágoras consideraba que este número estaba vinculado a la luz, la claridad, los resplandores, relámpagos y las revelaciones.
Los griegos consideraban la noche 19 como positiva. Aunque favorecía ciertas dis-putas de pareja.
Pero, sin embargo, los egipcios temían al número 19, por estar relacionado, según ellos, con las enfermedades venéreas.
Significa la letra hebrea Kaf.
La cábala lo considera el número de la luz, de la fe inquebrantable y la salud eterna.
Los antiguos rabinos decían que aquel joven que no se casase a los 20 años tendría una vida de pecados nefastos.
NÚMERO 21
No guarda relación con letras hebreas.
El número 21 simboliza la locura, el desequilibrio, las fuerzas interiores imposibles de dominar.
Así, los griegos creían que los nacidos en 21 eran propensos a la enfermedad mental. Y en la Edad Media este número también significó lo mismo, guardando cierta unión, según la Iglesia intolerante del momento, con ateos, herejes o protestantes.
NÚMERO 22
No guarda relación con letras hebreas.
El número 22 es el símbolo de la sabiduría. 22 son las letras del sagrado alfabeto hebreo, y 22 son los libros del Antiguo Testamento. Es el número de la razón suma.
NÚMERO 24
No guarda relación con letras hebreas.
El número 24 simboliza la perfección absoluta, ya que es 2 veces 12 (la perfección).
NÚMERO 26
No guarda relación con letras hebreas.
El número 26 es un número de mucho peligro. Por ello, los hititas jamás peleaban en bloques de 26 soldados. Los egipcios lo relacionaban con el triunfo del perverso Seth. Y los pitagóricos lo contemplaban como un número imprevisible y peligroso.
NÚMERO 28
No guarda relación con letras hebreas. Es un número muy propicio (2+8 = 10)
En la astrología china, el Zodiaco está dividido en 28 casas. NÚMERO 30
Significa la letra hebrea Lamed.
Dentro del cristianismo es un número importante, debido a que San Juan Bautista tenía 30 años cuando se lanzó a predicar y bautizar por el desierto, y, además, Jesús contaba la misma edad en el momento de iniciar su vida pública.
Pero en la Edad Media era un número temido, porque se trataba del día de los pagos.
NÚMERO 32
No guarda relación con letras hebreas.
Para los antiguos rabinos era el símbolo de la sabiduría mística, ya que fueron 32 los caminos de Abraham para acercarse a ella.
NÚMERO 33
No guarda relación con letras hebreas. El 33 es el número perfecto.
La palabra Bal, cuyo significado es "en Dios", vale 33. El número 33 es muy conoci-do y utilizado por los ocultistas y los francmasones.
NÚMERO 34
No guarda relación con letras hebreas.
El número 34 es un número propicio a lo bueno. Y, tal vez, por ello, Paracelso creó un talismán de buena suerte para los negocios que, en una de sus caras lleva una curio-sa combinación:
6 12 12 4 5 10 11 8 9 6 7 12 14 6 4 10
La suma de estos números siempre es 34 NÚMERO 36
No guarda relación con letras hebreas.
Para los pitagóricos era un número de gran trascendencia. Según ellos, el número 6 era el adaptado al alma, y 36 es el resultado de 6 multiplicado por si mismo.
Por otra parte, los pitagóricos afirmaban que cada 216 años el mundo se