2.2 El AGENTE SOCIAL AGRARIO
2.2.5 La perspectiva marxista
El marxismo se concentra en cuestiones más bien de tipo macroeconómico. Desde esa visión busca analizar las connotaciones básicas del funcionamiento de la organización social capitalista desde una contingencia histórica de larga duración. Es difícil entonces, encontrar en la teoría marxista herramientas adaptables a estudios microeconómicos y estáticos (Paz, 2006c).
Los trabajos de Marx sobre el campesinado tienen cierta ambigüedad según Heynig (1982). El campesino, como propietario de los medios de producción es un capitalista y como trabajador, su propio asalariado. Considerado así, estos combinan, en un solo grupo social dos categorías básicas de la sociedad capitalista: la burguesía y el proletariado. Bartra (1976) explica este punto, enfatizando que se parte del análisis de una economía campesina mercantil simple, donde la mayoría de la producción es vendida al mercado capitalista. Por lo que la forma de retribución del trabajo adquiere un carácter monetario, aun cuando subsisten elementos paralelos de autoconsumo. Bartra se pregunta entonces ¿Qué es lo que impide considerar a esta retribución monetaria como salario? Tomando el concepto de
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Marx, afirma que la respuesta está en el hecho de que, objetivamente, el trabajador es al mismo tiempo el dueño (o usufructuario) de los medios de producción (la tierra, los instrumentos, etc.).
Marx dice que la expansión de la economía de mercado, el intercambio monetario, el trabajo asalariado, la producción en masa, entre otros factores, en combinación con las características económicas del campesino como clase social inserta en esa sociedad capitalista, lleva a este actor social -a través de mecanismos diferentes a la de la clase obrera-, a su desintegración total (Tapella, 2001; Heynig, 1982).
Para Marx (citado por Archetti y Stolen, 1975), el campesino no maximiza ni ganancia ni renta y las transacciones de éste no se guían por un precio de mercado igual o superior al valor de producción. El intercambio desigual y el fondo de renta son los principales obstáculos para la acumulación.
Entonces, la hipótesis es que la pobreza campesina proviene de la extracción de excedentes por el propio sistema capitalista a partir de relaciones asimétricas en los distintos mercados. Ese intercambio desigual Marx lo explica aduciendo que la economía campesina se basa en la fuerza de trabajo doméstica y no hace una evaluación de valor; por lo que el campesino siempre cede su trabajo excedente, ya que éste no es percibido como tal en el proceso productivo. Para este agente, esto no es un obstáculo, sigue produciendo, ya que no tiene conciencia de ello. Mientras esté garantizado el retorno para reponer energía gastada en el proceso productivo, seguirá marchando la explotación.
Kautsky (1983), propone que si se quiere estudiar la cuestión agraria según Marx, no basta con estudiar si la pequeña explotación tiene porvenir en la agricultura, sino también se deben estudiar las transformaciones de la agricultura dentro de la producción capitalista, analizando cómo el capital se apodera de la agricultura, la transforma, destruye viejas formas de producción y de propiedad y crea la necesidad de nuevas formas.
Así, este autor describe el proceso al que es sometido el campesino en el sistema de producción capitalista, hasta transformarlo en un proletario sin tierra, o un campesino que, necesita complementar su ingreso predial vendiendo su fuerza de trabajo (su única mercancía), a los dueños de grandes empresas agrarias que conforman cuadrillas de obreros contratados.
Marx define la economía campesina como economía mercantil, ya que el agente está continuamente involucrado en operaciones de compra-venta. Este tipo de intercambio es posible ya que el campesino no aparece en el mercado como poseedor de dinero sino como productor directo, es un productor de mercancías.
Archetti (1975), dice que todos los productores, independientemente del tipo de bien que produce, en tanto no acumulan capital y el ingreso retribuye el trabajo familiar, son productores simples de mercancías.
En el siguiente extracto, Marx (1975), refleja la visión que tenía de los campesinos: “Su modo de producción los aísla el uno del otro en lugar de incorporarlos a la interacción recíproca. Su campo
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de producción, no admite división del trabajo, ni aplicación de la ciencia, y por lo tanto la diversidad del desarrollo, la variedad del talento, la riqueza de relaciones sociales”.
Y luego remarca las siguientes pautas para definirlo como clase:
En tanto haya millones de familias que vivan en condiciones económicas de existencia que separan su modo de vida, sus intereses y su cultura de otras clases, y los pone en oposición hostil a los últimos, ellos forman una clase. En tanto que hay meramente una interconexión local entre estos pequeños campesinos y la identidad de sus intereses no genera una comunidad, un lazo nacional o una organización política entre ellos, no forman una clase. Es decir, una posición de clase es una interrelación social, conflictiva con otras clases y grupos y fuera de esta interrelación, una clase deja de existir.
Según Shanin (1975), si se define a una clase a partir de la distribución de poder, del control de los medios de producción, o la organización de la producción, el campesino en una sociedad industrializada caería en un amplio grupo amorfo de dominados y desaparecería como entidad cualitativamente distinta. Esto lleva a la mayoría de los marxistas a considerar al campesinado como un remanente de la sociedad pre-capitalista no existente históricamente.
La modificación de Weber al concepto de clase de Marx, coloca las relaciones y la situación de mercado en la raíz de la definición de clase. Para Weber, los propietarios de depósitos y los propietarios de acciones, por ejemplo, forman clases sociales, tanto como los trabajadores industriales y los campesinos (Shanin, 1975).
La principal dualidad en la posición del campesino en la sociedad está en ser, por una parte, una clase social (baja), y por otra, un mundo diferente, poseyendo los elementos de un patrón distintivo de relación social, una sociedad autosuficiente en sí misma (Shanin, 1975).
Lenin (citado por Tapella, 2001), hace su aporte a la visión marxista analizando las relaciones socio-económicas dadas en el sistema capitalista. Demostró las contradicciones del capitalismo, basados en la competencia, la lucha por la independencia económica y la concentración de la producción en manos de una minoría a costa de obligar a una mayoría a transformarse en proletarios.
Dichas contradicciones conforman la diferenciación de la sociedad agraria, que incluye la disolución de los campesinos y la creación de nuevos tipos rurales: la burguesía rural (productores orientados al mercado, que poseen medios de producción y tierras) y los proletarios rurales (trabajadores agrícolas asalariados, campesinos pobres y campesinos con y sin tierra).
Según Lenin (citado por Heynig, 1982), la producción campesina pierde su lógica una vez ligada al mercado capitalista, por lo que es en vano estudiar los condicionamientos de la producción campesina dentro del capitalismo, así como las formas de la articulación y las posibilidades de su supervivencia. El campesino, dice Lenin, transformado en obrero asalariado agrícola e industrial, ocupará un lugar en el sistema de producción capitalista.
Sin embargo, advierte que aquella noción en la cual el capitalismo requiere un obrero libre, sin tierra para desarrollarse, puede tener sus excepciones. Afirma que en la agricultura el capitalismo penetra a través de formas muy diversas y no siempre se cumple esta premisa.
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La realidad muestra que el capitalismo en el agro no ha hecho surgir solo a los capitalistas y a los proletarios. Existen relaciones de productores con el capital, distintas a la de un asalariado neto, el trabajo agrícola asalariado no es algo que se haya generalizado.