• No se han encontrado resultados

La población carcelaria argentina en cifras

En correspondencia con el contexto general mundial, el caso argentino muestra en qué medida se ha planteado e instalado una dirección en la que las políticas penales reemplazan a las políticas sociales (Wacquant, 2000): se observa una clara inflación del sistema penal en su con- junto y dentro de éste una considerable expansión del subsistema carcelario, tanto en la construcción de cár- celes como en la cantidad de la población privada de libertad.

Por otro lado, si comparamos estos primeros datos con las tasas de delito, lo que se observa en el caso ar- gentino es que el gran incremento de la población pe- nitenciaria no es acompañado por un crecimiento simi- lar34de las tasas de delito (sneep, 2005). Paralelamen- te, las sucesivas reformas del estado que incrementaron presupuestos para las políticas penales implicaron en- tre otros importantes aspectos la reducción drástica de los presupuestos para áreas esenciales para el desarro- llo social como salud, educación, vivienda, y demás ins- tancias de inclusión social.

Para el trabajo con datos que aquí se desarrolla, la pri- mera mención necesaria en el caso argentino es la falta de información accesible al público. El último dato pú- blico disponible que suma la población presa de todo el país (cárceles más comisarías) es del año 2006, mien- tras que los datos del último “censo’‘35anual penitenciario publicados alcanzan sólo hasta el año 2007. Como apre- ciábamos en los cuadros confeccionados arriba, entre todos los países analizados, la Argentina es aquel cu-

yas cifras oficiales están más desactualizadas. Sumado a ello es importante mencionar el hecho de que a prin- cipios de 2008, y durante un período de varios meses, el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Na- ción privó a la sociedad de todas las estadísticas sobre delitos y población carcelaria en el país. Para acceder a las mismas (por ejemplo, en mayo de 2008) había que mandar un mensaje desde la página web de dicho Mi- nisterio (en el que era obligatorio indicar correo electró- nico, el nombre y apellido y el número de documento de quien solicita los datos) solicitando los datos pun- tuales que se requerían. Actualmente solamente están disponibles on-line los datos del último censo anual pe- nitenciario.

Viéndonos obligados así a trabajar con cifras tan desactualizadas para el caso argentino, comenzamos observando que en términos de población penitencia- ria nacional el país registraba a fines de 2006 un total de 54.000 personas presas, a las que se sumaban 6.621 personas “en comisarías y dependencias de la prefectu- ra y gendarmería’‘. Esto compone una población total detenida de 60.621 personas, equivalente a una tasa de presos cada 100.000 habitantes de 156 (sobre una pobla- ción total de 38,9 millones de habitantes estimada para ese año). Dicha tasa ubicaba a la Argentina en el marco internacional en el lugar número 79 entre los 217 países relevados por el International Centre for Prison Studies, es decir: la Argentina estaba cerca del primer tercio de los países más encarceladores del mundo, con una tasa pa- ra ese año más elevada que la de países como Inglaterra, España, Colombia, Perú, etc.

El Cuadro 536

que muestra la evolución de la po- blación penitenciaria nacional desde el año 1997 hasta 2006, desagregando cada provincia y el Servicio Peni- tenciario Federal37, y el Gráfico 7 muestra la evolución de la población penitenciaria del total del país (sneep, 2006).

Vemos que en los nueve años que van de 1997 a 2006 la población carcelaria del país se ha incremen- tado en un 81,9%. Esto representa un incremento del 9,1% anual, destacando que en estas cifras no figuran las 6.621 personas presas “en comisarías y dependen- cias de la prefectura y gendarmería’‘.

34Y de hecho desde el año 2002 en muchas regiones del país se registra una disminución. 35Ver sobre este tema la nota en la sección sobre lo Ubuesco.

36El mismo así como toda la información oficial utilizada en este trabajo son tomados del Informe 2006 del “Sistema Nacional de Estadísticas sobre Ejecución de la Pena (sneep)’‘, de la Dirección Nacional de Política Criminal, Subsecretaría de Política Criminal, Ministerio de Justicia y Derechos Humanos.

37El Servicio Penitenciario Federal (spf) aloja a las personas privadas de libertad que han cometido delitos en la jurisdicción de la Ciudad de Buenos Aires (Capital Federal) y/o aquellos que han cometido “delitos federales’‘ (como por ejemplo, los delitos rela- cionados con drogas). También cabe mencionar que en los servicios penitenciarios provinciales se alojan algunos presos federales, así como el spf aloja en ciertos casos a presos provinciales.

Provincia 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006

Servicio Penitenciario Federal 6.177 6.385 6.767 7.146 7.872 8.795 9.246 9.738 9.625 9.380 Buenos Aires 11.527 12.460 13.190 15.012 16.990 18.931 22.983 23.449 24.721 23.878 Catamarca 107 139 166 166 171 243 252 277 356 358 Córdoba 3.283 3.475 3.854 4.196 4.582 4.926 5.300 5.661 5.484 5.162 Corrientes 237 220 202 217 252 286 312 405 700 795 Chaco s/d s/d s/d s/d s/d 116 476 991 961 819 Chubut 202 254 320 406 448 310 147 158 147 109 Entre Ríos 536 643 649 705 773 881 838 986 933 873 Formosa 245 217 260 269 277 283 260 299 304 279 Jujuy 288 318 368 440 s/d 429 387 456 442 443 La Pampa s/d s/d s/d s/d s/d 255 66 94 115 135 La Rioja 110 107 106 121 112 119 179 218 186 197 Mendoza 1.214 1.415 1.759 1.954 2.183 2.479 2.543 2.559 2.464 2.482 Misiones 521 560 637 651 755 701 755 1.023 1.074 1.076 Neuquén 466 491 466 490 483 874 945 575 595 593 Ríos Negro 546 409 487 806 564 611 516 571 630 652 Salta 1.280 1.385 1.410 1.490 1.548 1.575 1.733 1.787 1.707 1.839 San Juan 406 360 397 520 556 585 672 605 723 691 San Luis s/d s/d s/d s/d s/d 312 389 429 405 422 Santa Cruz 128 130 97 93 609 140 262 215 116 88 Santa Fe 1.532 1.758 1.842 1.784 2.176 2.289 2.567 2.564 2.217 2.181 Santiago del Estero 386 332 451 559 s/d 334 228 465 467 478

Tierra del Fuego 54 66 99 228 166 150 100 94 95 92

Tucumán 445 497 513 632 490 664 822 853 956 978

Total País 23.690 30.145 31.683 37.885 41.007 46.288 51.998 54.472 55.423 54.000

Cuadro 5. Evolución de la población penitenciaria nacional 1997-2006

0 10000 20000 30000 40000 50000 60000 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 29.690 30.145 54.000 31.683 37.885 41.007 46.288 51.998 54.472 55.423

Gráfico 7. Evolución de la población penitenciaria del total del país

A partir del Cuadro 5 surgen los datos sobre evolución de las poblaciones presas totales entre 1997 y 2006 de ciertas provincias que se muestran a continuación en el

Cuadro 6. Allí se observa la evolución de la población

penitenciaria del spf y las provincias que exhiben ma- yor cantidad total de presos así como los mayores in- crementos:

1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 Variación Buenos Aires 11.527 12.460 13.190 15.012 16.990 18.931 22.983 23.449 24.721 23.878 + 107,1% SPF 6.177 6.385 6.767 7.146 7.872 8.795 9.246 9.738 9.625 9.380 + 51,8% Córdoba 3.283 3.475 3.854 4.196 4.582 4.926 5.300 5.661 5.484 5.162 + 57,2% Santa Fe 1.532 1.758 1.842 1.784 2.176 2.289 2.567 2.564 2.217 2.181 + 42,3% Mendoza 1.214 1.415 1.759 1.954 2.183 2.479 2.543 2.559 2.464 2.482 + 104,4% Salta 1.280 1.385 1.410 1.490 1.548 1.575 1.733 1.787 1.707 1.839 + 43,7% Santa Cruz 128 130 97 93 609 140 262 215 116 88 - 31,2%

Cuadro 6 Evolución de la población penitenciaria del spf y las provincias con mayor cantidad total de presos e incrementos. Fuente: Sistema Nacional de Estadísticas sobre Ejecución de la Pena –sneep–, 2006

La columna variación registra la variación de las pobla- ciones penitenciarias totales de cada provincia en los años estudiados, según lo cual observamos que las pro- vincias cuyas poblaciones penitenciarias se han incre- mentado más son: Buenos Aires, Mendoza y Córdoba (seguida por el spf). Se trata de las provincias con ma- yor población general, excepto por el caso de Santa Cruz que lo incluimos por el hecho de registrar variaciones notoriamente abruptas.

En el caso de la evolución de la población penitencia- ria de la provincia de Buenos Aires se destaca el incre- mento del 107,1% en la cantidad de presos. Esto repre-

senta un incremento anual del 11,9%. Del mismo modo, llama mucho la atención el aumento de más de 4.000 presos entre 2002 y 2003:

Por último, para completar la comparación entre las provincias mencionadas, es importante observar los da- tos en términos de tasas cada 100.000 habitantes38

como lo muestra el Cuadro 7. En este sentido, se observa que las provincias con tasas de encarcelamiento más altas son Neuquén, Córdoba, Buenos Aires, Mendoza y Sal- ta, y todas están muy por encima de la media nacional (140 en 2003 y sin incluir otros centros de detención).

Provincia Tasa c/100.000 hab.

Neuquén 199,3 Córdoba 172,8 Buenos Aires 166,2 Mendoza 161 Salta 160,6 Santa Cruz 133 Santa Fe 85,5

Servicio Penitenciario Federal 25,5

Cuadro 7. Tasa cada 100.000 habitantes de las provincias con mayor cantidad de presos

Mención especial merece el caso del spf, que figura con una tasa sólo de 25,5 presos cada 100.000 habitantes. El error aquí radica en que para obtener esa cifra se toma el dato de la población total del país. Esto explica que sea una cifra tan baja. En cambio, para construir un da- to más cercano a la realidad (sin poder hablar de preci- sión) habría que: por un lado, tomar solamente la pobla- ción total de la Ciudad de Buenos Aires; y por el otro, restar a la población penitenciaria del spf aquellos pre- sos por delitos federales cometidos fuera de la ciudad de Buenos Aires. Según los datos que publica el sneep en el Informe del total de la República Argentina, basado en el censo 2004, los presos correspondientes a la jurisdic- ción judicial federal son 4.087. De esta manera, si resta- mos a los 9.738 presos del spf (seguimos tomando el año

2004) aquellos que pertenecen a la jurisdicción judicial federal, tendremos un aproximado de los presos del spf por delitos cometidos en la Ciudad de Buenos Aires, ci- fra a la que debiéramos sumarle los presos por delitos federales cometidos en la Ciudad de Buenos Aires (un estimado de 323 personas). Así, la cifra aproximada de presos de la ciudad de Buenos Aires sería de 5974, lo que arroja una tasa de 199,1 presos por cada 100.000 habi- tantes, cifra bastante más alta que las de las provincias de Buenos Aires y Córdoba. La reflexión nos parece in- teresante en términos de marcar las diversas utilizacio- nes y manipulaciones posibles de las cifras.

A partir de los datos compilados hasta aquí, propone- mos comenzar a hacer ciertas interpretaciones. En pri- mer lugar, el gran incremento de la población carcela-

38Dato extraído del “Informe sobre el sistema penitenciario argentino’‘, del SNEEP, que cuenta con datos hasta 2003. Posterior- mente se dejaron de publicar estos datos.

ria podría deberse a un aumento de las tasas de deli- tos, o a un cambio en las políticas penales (por ejemplo, la sanción en implementación de leyes más punitivas). Para responder a este punto presentamos una compara- ción entre la variación de la población carcelaria nacio-

nal (Gráfico 8) y las variaciones en las tasas de delitos (Gráfico 9) para los mismos años. En el total del país, ve- mos claramente que las evoluciones dejan de coincidir sobre todo después del año 2002.

28000 33000 38000 43000 48000 53000 58000 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 Gráfico 8. Cantidad de personas presas

800000 900000 1000000 1100000 1200000 1300000 1400000 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 Gráfico 9. Cantidad total de delitos. Fuente: Sitio web del Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos de la Nación39.

Sin entrar en este momento en cada caso, podemos afir- mar que el mismo fenómeno se repite para el resto de las jurisdicciones estudiadas. Es decir, a una disminu- ción de la tasa de delitos el estado responde con un in- cremento en la población carcelaria. Es claro que son las políticas del orden de la tolerancia cero son aquella variable con una fuerte influencia en el incremento de la cantidad de presos en el país.

Por último, sugerimos aquí el esbozo de algunas lí- neas importantes en el sentido de la lectura de la com- posición de dicha población.