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Artículo 23: De las comunidades organizadas.

4. MARCO TEÓRICO Y CONCEPTUAL

4.6. La radio comunitaria

Esta radio se la reconoce en la región con muchos nombres: radios educativas en Bolivia, radios libres en Brasil, radios participativas en El Salvador, radios populares en Ecuador, radios indígenas en México, radios ciudadanas en Colombia. López Vigil dice que además en Canadá las llaman radios comunitarias, en Europa, radios asociativas, en África radios públicas.

Existen en Latinoamérica varios autores que han escrito sobre la radio comunitaria y sus propuestas han construido la base para un marco teórico sobre este medio.

esta sociedad excluyente a lo que nos quieren acostumbrar los señores neoliberales”.

El objetivo de esta radio comunitaria para Peruzzo (1998) es “transformar el oyente en sujeto activo y participante de la comunicación, produciendo la información u opinando sobre los hechos, abriendo así la posibilidad de discusiones al respecto de la prensa y de la comunicación comunitaria”.

La Asociación Mundial de Radios Comunitarias (AMARC), considera la radio comunitaria, popular, educativa, asociativa, libre, participativa, interactiva o pública, es referencia con un mismo desafío: democratizar la palabra para democratizar la sociedad” y por eso afirma:

“Cuando una radio promueve la participación de los ciudadanos y defiende sus intereses; cuando responde a los gustos de la mayoría y hace del buen humor y la esperanza su primera propuesta; cuando informa verazmente; cuando ayuda a resolver los mil y un problemas de la vida cotidiana; cuando en sus programas se debaten todas las ideas y se respetan todas las opiniones; cuando se estimula la diversidad cultural y no la homogenización mercantil; cuando la mujer protagoniza la comunicación y no es una simple voz decorativa o un reclamo publicitario; cuando no se tolera ninguna dictadura, ni siquiera la musical impuesta por las disqueras; cuando la palabra de todos vuela sin discriminaciones ni censuras, ésa es una radio comunitaria” (AMARC)

Claudia Ruas (2001) a partir de investigaciones sobre la radio comunitaria dice: “Una radio comunitaria tiene como característica ser un vehículo de comunicación barato y de fácil dominio técnico…la radio comunitaria ejerce una enorme fascinación en las personas, que se encantan, automáticamente, al presenciar de manera próxima y real la “magia” de la comunicación social ...para las comunidades que poseen una emisora comunitaria, la radio se transforma en un polo aglutinador de intereses y deseos y, a su vuelta los moradores son estimulados a construir sueños, formular objetivos, crear cultura, divulgar proyectos y talentos locales, integrarse a la comunidad y, así mismo, se descubran porvenires profesionales”.

Para Marcondes, (1994) la radio comunitaria es:

“Un tipo de vehículo comunitario con el cual las comunidades pueden romper con el gueto a que están sometidas por los criterios de marginación predominantes en la sociedad. Ésa es la propuesta de este medio, que debe empeñarse en organizar movimientos sociales y unificar esfuerzos individuales en defensa de intereses comunes, normalmente

menospreciados en la sociedad. Es la forma de la comunidad poder afirmarse y hacer valer su posición sin ser deglutida por las máquinas de información oficiales, públicas o privadas, que todo hacen, menos solucionar los problemas y las necesidades de esas comunidades”.

Bordenave, comenta sobre la radio comunitaria:

“Los medios de comunicación van a volverse, instrumentos para la identificación de asuntos que necesitan atención en nuestra sociedad, articulando genuinas preocupaciones del pueblo, particularmente de los sub-privilegiados en la sociedad, sumando tales necesidades de decisión y realimentando con esta demanda los niveles de acción directiva…Las radios comunitarias son importantes en las sociedades en las que se localizan, ya que a través de ellas las comunidades pueden tener su propia voz. Gracias a su costo reducido, facilidad de operación y utilización del idioma local, potencian la distribución de información y conocimientos en la propia comunidad, pero, además de informar, las radios comunitarias podrían también ayudar a educar y entretener a la comunidad”.

Para Buckley, Presidente de AMARC (AMARC) en 2003:

“La presencia de la radio comunitaria es un indicador de una cultura democrática participativa… La radio comunitaria debe promover así el desarrollo y la transformación social, movilizando a la comunidad para intervenir en la formación de la opinión pública, creando espacios para la divulgación de nuevos talentos y valorando y divulgando el comercio local”. Ortriwano (Ortriwano, 1985 ) opina que:

“El punto más importante para quien haga la radiodifusión comunitaria es aquel que permite al conjunto de los medios técnicos y humanos establecer un verdadero sistema de "feedback" entre los oyentes y el equipo que la realiza, lo cual dependerá de cómo la emisión logrará influir a la recepción, y esto depende a su vez, exclusivamente, del contenido a ser pasado”. Silveira (Silveira, 2001.) en su obra Las radios comunitarias, contextualizadas en Brasil, afirma:

“Las radios comunitarias generalmente están próximas al local de morada, de trabajo y de recreación, teniendo por eso, una gran potencialidad en lo que se refiere a facilitar la participación. Pero hay que descubrir la manera de conferir a la población el poder de crear y decidir. Sólo así la comunicación se vuelve medio y fin, o sea, medio y fin se construyen

Para finalizar con conceptos sobre la radio comunitaria, según UNESCO/UNDP (UNESCO , 1998)

“Las radios comunitarias son el medio de comunicación más democrático e imaginativo... la radio comunitaria toma en cuenta la palabra "comunidad", que designa la unidad básica de la organización social y horizontal y puede ser considerada como complemento de las operaciones de los medios tradicionales, y como un modelo participativo de administración y producción de medios".

Para todos estos autores, una radio no es sólo comunitaria porque está enclavada en una determinada comunidad sino porque comparte ciertas características: a) No tiene fines lucrativos.

b) Su programación se basa en la comunidad donde está. c) La gestión de la radio es colectiva

d) Existe interactividad.

e) Valora la cultura de la comunidad. f) Está comprometida con la ciudadanía. g) Se propone democratizar la comunicación.

Ruas (2001) incorpora otras características como son el pluralismo – en el que todos los segmentos sociales y ciudadanos tienen derecho a voz – y la sintonía, con las especificidades de cada realidad en la que están insertas y la participación activa de entidades no gubernamentales y sin fines lucrativos, aquí representadas en forma de asociaciones comunitarias.

A pesar del reconocimiento que reciben las radios comunitarias como vehículo estratégico de movimientos sociales, comunitarios, juveniles, populares, como herramienta que permite reconfigurar el espacio público, tiene problemas y tiene limitaciones: muchas radios no utilizan su potencial y sólo dedican los espacios a la música, desperdiciando la oportunidad de aplicarse a educación, a información. Su alcance es muchas veces reducido, porque no alcanza a llegar a otro oyentes potenciales, sólo la escuchan aquellos que la apoyan; los administradores no se preocupan de ampliar la labor de la emisora para alcanzar otros públicos especiales, y adecuarla a otros espacios, prefieren permanecen pasivos; no aprovechan la programación para permitir la expresión de la pluralidad cultural que permitiría una gran variedad de temas, músicas y otros dada la diversidad de la población que componen las regiones donde están ancladas.

Es necesario agregar otras limitaciones: una de ellas que es actual y que sería importante que se empezara a tener en cuenta, es la falta la negociación con otros medios, para ser medios complementarios y llegar con la información que los otros medios como Internet difunden, hasta quienes no gozan de este alcance. Falta capacidad técnica, tanto para la producción como para una programación rigurosa

que haga que los oyentes se conviertan en escuchas de rutinas interesantes; la falta de planeación, hace que la radio esté desactualizada y todo ello afecta la credibilidad de la emisora; la formación técnica del personal es deficiente, y prima el voluntariado ante gente especializada o formada; la radio no se explota en todo lo que aporta y significa. Por último la falta de recurso económico es un punto crítico para el desarrollo de la radio comunitaria, para alcanzar la autonomía tan indispensable para la continuidad y sostenibilidad de estas radios.

Uno de los grandes riesgos de las radios comunitarias es la injerencia política, porque estas emisoras a pesar de la legislación, podrían ser utilizadas a partir de intereses particulares y /o políticos, terminando con el fin de la radio comunitaria. Por último, de acuerdo a las lecturas realizadas, se encontró que en las radios comunitarias la producción de mensajes, la planificación y la gestión de medios se centralizan en pocas manos; existe el riesgo de control de la información y del poder, lo cual favorece la reproducción de estructuras de dominación y entra en contradicción con la práctica participativa más amplia de los movimientos comunitarios.