3. Lenguaje y útiles conceptuales
3.3 Útiles conceptuales
3.3.2 Tipología textual: secuencia predominante
3.3.2.4 La secuencia explicativa
Consiste en hacer saber, hacer comprender y aclarar, lo cual presupone un conocimiento que, en principio, no se pone en cuestión sino que se toma como punto de partida. Esto supone un agente poseedor de un saber y una audiencia que está en disposición para entender, por lo cual se establece una relación asimétrica entre los interlocutores. La relación también dependerá de la identidad de los interlocutores, del nivel de conocimiento y del propósito de la transmisión de la información. En relación con este último elemento hay que señalar que el propósito propio de la explicación no es convencer ni influir en el comportamiento del interlocutor sino cambiar su estado epistémico. (Calsamiglia y Tusón 1999: 308)
El esquema prototípico de la secuencia explicativa es (Calsamiglia y Tusón 1999: 309; Adam 2001: 132):
Ei ¿por qué?
¿cómo?
Ep porque Ee
[Oc] [Op] [Oe]
Pe0 Pe1 Pe2 Pe3
Se parte de un esquema inicial (Ei): la referencia a un objeto complejo [Oc] que se presenta como algo desconocido, difícil, oscuro. A partir de él, el primer movimiento explicativo aparece con la pregunta, el cuestionamiento, que lleva a la construcción de un esquema problemático (Ep), en el cual el objeto [Op] se presenta como problema cognoscitivo que se ha de resolver. Seguidamente se pasa a la fase resolutiva, en la que se da respuesta al problema y se desarrolla el esquema explicativo (Ee), cuyo resultado es que el objeto queda claro e inteligible [Oe]. Cada uno de los momentos de la secuencia avanza por el mecanismo de los operadores de pregunta/respuesta. Ésta es la secuencia modélica, pero en los textos empíricos las fases o los momentos de la secuencia pueden estar implícitos.
En la secuencia inicial (Pe0) nos encontramos con un enunciado o un conjunto de enunciados que se presentan complejos o difíciles de desentrañar. Estos enunciados se someten a la pregunta. Ésta puede ser orientada a la totalidad de un concepto o a uno o varios de sus aspectos. Una vez problematizada la cuestión (Pe1) se activa el proceso explicativo que se realiza concretamente en la Pe2 a través de estrategias discursivas a las que corresponden unos determinados procedimientos, específicos de esta secuencia...
(Calsamiglia y Tusón 1999: 309)
Procedimientos específicos de la secuencia explicativa:
-Definición: delimita el problema sobre la base del conocimiento existente, adjudicando unos atributos al tema/objeto en términos de la pertenencia a una clase y de la especificación de rasgos característicos.
-Clasificación: distribuye cualquier entidad referida en diferente agrupaciones realizadas a partir de sistemas de similitudes y de diferencias.
-Reformulación: sirve para expresar de una manera más inteligible lo que está formulado en términos específicos o que resultan oscuros para el interlocutor.
-Ejemplificación: concreta una formulación general o abstracta poniéndola en el escenario de una experiencia más próxima al interlocutor.
-Analogía: aclaración o ilustración que se construye a partir de poner en relación un concepto o un conjunto de conceptos con otros de distinto campo.
-Citación: da fiabilidad y autoridad en voces de los expertos.
3.3.2.5 La secuencia dialógica
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La secuencia dialógica la entendemos como una secuencia interactiva entre más de un interlocutor. Corresponde a la forma básica de comunicación humana (conversación). Posee
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Para la explicación de las secuencia dialógica (del tipo de texto diálogo) nos basamos, a su vez, en Briz (1998).
carácter secuencial, ya que cualquier fragmento o enunciado sólo se puede interpretar de forma cabal en función de lo que se ha dicho y lo que se dirá a continuación (por el mismo hablante o por otro). Su finalidad no la determinaremos, ya que dependerá del evento en que se realice y el contexto, pero podemos señalar de acuerdo con Antonio Briz que la primera función será la de “ponerse en contacto con alguien y a partir de ahí construir un mundo en común” (1998: 105). Existen varios eventos en los cuales se presenta la secuencia dialógica, como son: un llamado telefónico, un interrogatorio judicial, una entrevista de trabajo o periodística, una conversación, etc. Siguiendo a Briz (1998) y Adam (2001), consideramos la secuencia dialógica como una negociación o transacción, ya que:
a) Conversar es argumentar, aportar (dar) argumentos con un fin concreto (todo acto comunicativo tiene una intención, que coincide con lo dicho o ha de interpretarse);
b) y a la vez es negociar el acuerdo; es interactuar, mantener una relación cooperativa, regulada además por una serie de normas de conducta social, las cuales, en ocasiones, se ven alternadas por principios de pertinencia [relevancia] comunicativa, de adecuación a la situación, alteraciones muchas veces estratégicas.
(Briz 1998: 51-52)
La secuencia dialógica prototípica está dividida en bloques secuenciales (Bs), los cuales serán: uno inicial o apertura; otro central o cuerpo de la transacción; y, por último, el final o cierre. Cada conversación tiene una apertura que puede ser un “aló”, un “hola” o un “¿podría
decirme la hora, por favor?”, entre otros. De ahí se da un conjunto de proposiciones y, por
ende, de implicaciones que corresponden al desarrollo temático de la secuencia dialógica, al cuerpo de la transacción. Al final, viene el cierre, que puede ir desde un “chao” hasta cortar el teléfono violentamente, dándole conclusión a la conversación. La apertura y el cierre responden generalmente a estructuras ritualizadas, como son los hola, chao, buenos días, aló, adiós, hasta
luego. De esta manera, la secuencia dialógica prototípica, a partir de Adam (2001: 154-155), se
puede representar en el siguiente esquema:
Apertura Transacción Cierre
Bs1 Bs2 Bs3 Bs4 Bs5 Bs6 Bs7 Bs8 Bs9