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2.1 Las teorías generales relacionadas con el tema de la investigación:

2.3.5.7 La solidaridad indispensable para los “menos beneficiados”

Como las diferencias en la sociedad son inevitables, lo más inteligente es usar estas desigualdades en beneficio de todos los ciudadanos, para luchar contra la pobreza que es tan nociva para la sociedad, que muchas veces reduce a los ciudadanos, al verse sometidos por la necesidad y son presa de las personas que los quieren utilizar para beneficiarse.

La única forma de luchar contra la pobreza es con la ayuda de los “más aventajados”, es decir de las personas mejor acomodadas, por lo cual es necesaria la solidaridad de los que tienen más con los que tienen menos, sino resulta una empresa imposible.

Según autores clásicos como Rousseau y Tocqueville, los ciudadanos son capaces de ver más allá de sus propios intereses particulares y vislumbrar un bien común, en el cual los ciudadanos pueden cooperar con los demás. Dejan de percibir la confrontación entre sus intereses propios ya que se identificarán plenamente con el bien general.

La solidaridad es un componente fundamental de la felicidad, pues la felicidad solo para uno mismo, solo para un grupo reducido, para la propia

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familia, es poca cosa: la realización de uno mismo tiene siempre que tener en cuenta a todos los demás y eso se podría resumir soy un ser humano y nada humano me es ajeno. (Delval y Lomelí, 2013, p. 30).

Por lo cual el verdadero bienestar se encuentra en el bienestar de toda la sociedad, porque un bienestar particular al final puede acabar por su fragilidad, ya que es posible que la miseria a su alrededor les llegue a afectar en algún momento, así que ese bienestar no es estable y en cualquier momento se pueden dar cuenta de su errónea visión tan limitada y frágil.

Se debe de solidarizarse con los demás individuos tanto en el entorno más cercano, como en el más amplio y lejano. Desarrollar una ética que la deben de practicar los ciudadanos de hoy para el futuro. Para protegernos de los resultados de nuestros actos, por lo cual es necesario un sistema educativo que promueva la capacidad de no quedarse solo en el presente sino que vea el futuro y con ello planear posibles soluciones para la constante mejora y desarrollo, en la cual se busque el bien común. Porque cuando las personas se desentienden de su sociedad se generan problemas que antes por su poca visión no pudieron predecir, el pensar que todo estará bien cuando solo ven sus problemas particulares es tan solo una ilusión, ya que no son capaces de anticiparse a las consecuencias de sus actos y de tener una actitud de innovación para adaptarse a los cambios que siempre se presentan en las sociedades democráticas por la globalización. Es como cuando al principio se ve una chispa es fácil de evitar el daño, pero cuando se convierte en un incendio no se podrá evitar el daño y apagarlo será muy difícil.

La solidaridad es necesaria para acondicionar humanamente nuestro mundo. La fraternidad ya no puede ser, porque estaba fundada en un origen común, que ya

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no es compartido en las sociedades modernas, porque en la globalización existen personas con distintas culturas y razas.

Todos estamos unidos con los demás, esto se da en todo el mundo, nuestra supervivencia se da de alguna manera junto con la supervivencia de los otros. Por lo tanto la preocupación por el otro es inseparable de una preocupación por uno mismo.

En la época actual lo más importante es la individualidad y se olvida la presencia de los otros en nuestras vidas y con ello nos desentendemos de la solidaridad. Pero si se olvida el valor de la solidaridad en la sociedad se generara un ambiente de necesidad y conflicto, por las crecientes desigualdades. La solidaridad no se trata de satisfacer todas las necesidades sino las que son indispensables para lograr una vida buena en la sociedad, por lo cual estas necesidades se convierten en un derecho.

Sin la solidaridad sería imposible que se pudiera acabar con la pobreza extrema que existe en una sociedad y que es tan nociva para los ciudadanos. Se necesita de la ayuda de los más fuertes para con los más débiles. Porque sin ella sería imposible lograr vencer las grandes desigualdad que existe en la sociedad. La desigualdad o la pobreza son totalmente nocivas para la sociedad. Es un error pensar que los demás no importan, como si nosotros no viviéramos junto a ellos, por ejemplo pensamos que lo único importante es conseguir un buen trabajo o crear un buen negocio para poder solucionar nuestras necesidades económicas eso está bien, pero solo nos preocupamos para que nuestro pequeño círculo individual, familiar o de los amigos sea positivo. Pero que ocurrirá si nuestro pequeño círculo es positivo pero todo nuestro alrededor es negativo, lleno de injusticias y pobreza, tarde o temprano nos va a arrastrar porque nos guste o no, todos estamos

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conectados porque vivimos en la misma sociedad, así que en algún momento la injusticia o la pobreza nos afectara, puede ser por la existencia de un gobierno totalitario, dictador o demagogo, puede ser por los delincuentes que aparecen más cuando existe pobreza en la sociedad o también por la bancarrota del país. De tal modo que si no nos preocupamos por nuestra sociedad tarde o temprano seremos afectados.

Si uno se preocupa por los demás de una manera indirecta también estará haciendo un bien para sí mismo, como por ejemplo los buenos padres se preocupan por sus hijos le dan amor, les cubren sus necesidades básicas, los educan, en definitiva se preocupan de hacerlos fuertes y autosuficientes, para que puedan ser felices en la sociedad. Por lo general estos hijos que han recibido tanto amor y bienestar de sus padres en el futuro lo más probable es que se ocupen de ellos, para que también no les falte nada en su vejez por todo el amor que sienten por sus padres, de tal modo que los padres al recibir el cuidado de sus hijos no están recibiendo nada más que lo que han dado por ellos.

La solidaridad es un valor, que la educación debe de incentivar en las personas que además de ser buenos para los demás al final también será un bien para ellos mismos, debemos comprender que si la injusticia y la pobreza aumenta en nuestra sociedad, a pesar de que tal vez nosotros estamos bien los más probable es que nos perjudique y puede ser que al final sea demasiado tarde para reaccionar.

Por lo tanto la solidaridad es necesaria para que las desigualdades se reduzcan, pero para ello es necesario el apoyo de los “más aventajados”, como en el edad media los príncipes tenían beneficios sobre el pueblo, pero ellos ayudaban al pueblo e iban a luchar en las guerras, porque era su deber y obligación, con ello

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retribuían todo el beneficio que recibían de la sociedad, esto era lo que mantenía el equilibrio en la sociedad, de esta manera todos se beneficiaban, ahora este papel lo deberían de asumir los empresarios, es decir todos los “más beneficiados”, para que no se rompa el equilibrio en la sociedad, porque al hacer esto sin darse cuenta también se benefician, ya que generan un ambiente positivo a su alrededor.