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La tolerancia y sus formas Respeto y tolerancia

In document Cuestiones de Etica, Brunet.pdf (página 30-35)

El término “tolerancia” ha sido criticado por algunos autores27 que tienden a reemplazarlo por respeto, ya que el primero incluye en su significado una cierta actitud de superioridad, desde la cual quien tolera lo hace por benevolencia, poniendo de manifiesto que podría no tolerar, si no quisiera, ya que está en una situación de poder que le permitiría no tolerar lo que le desagrada (Por ejemplo, un docente que “tolera” que sus alumnos usen sus celulares en el aula, bien podría impedirlo, ya que tiene poder para ello.). La noción de respeto es más elevada moralmente que la de tolerancia, ya que el respeto se origina en la especial dignidad de la persona, que debe ser tratada como un fin en sí misma, vale decir, respetada en tanto persona. Reconocemos, no obstante, que no todas las personas nos inspiran respeto, por eso la expresión “tolerancia” sigue usándose tanto en discursos cotidianos como académicos. Por otra parte, ya hemos marcado que la tolerancia tiene límites, es decir, que hay conductas que no deberíamos tolerar, porque nos parecen -¿o son?- moralmente inaceptables. En este último caso no cabría la palabra “respeto”.

Se han distinguido las siguientes variantes de la tolerancia:

• Tolerancia Pasiva:Tolerancia Pasiva:Tolerancia Pasiva:Tolerancia Pasiva: es cierta magnanimidad que permite que cada cual haga lo

suyo, virtud de los pragmáticos28 que consiste en aceptar diferencias

llevaderas.

• Tolerancia Activa:Tolerancia Activa:Tolerancia Activa:Tolerancia Activa: “es una actitud deliberada que nos permite apoyar el pleno derecho que todos tenemos a expresar y predicar nuestras opiniones (...) así como a practicar nuestras costumbres y discrepar de cuantas nos parezca”. Incluso abarca la idea de animar a los otros a discrepar con nosotros si tienen buenas razones para ello.

Según Salvador Giner la tolerancia genuina es la activa ya que ella implica un acto de libertad y el reconocimiento explícito de la libertad del otro.

¿Qué se debe tolerar y qué no se debe tolerar? Reflexionemos acerca de algunos ejemplos polémicos:

• La actitud de los antiabortistas frente a los abortos provocados (caso

paradigmático de intolerancia en los países donde el aborto es legal o en Argentina, en los casos excepcionales en que el aborto no es penalizado por la ley).

• La actitud de los colonizadores ingleses en la India: no toleraron la quema de

las viudas de los mahrajás -una costumbre ancestral- pero sí toleraron el sistema de castas y la desnutrición (la incrementaron incluso).

• La secta japonesa Aum que en 1995 arrojó gases venenosos en el metro de

Tokyo, por motivos supuestamente religiosos.

• La industria de la pornografía y qué se entiende por “pornografía”.

• La propaganda nazi en Internet, que muchos sostienen que debería prohibirse.

De los casos presentados, hay algunos en donde la intolerancia parecería más justificada, otros resultan más discutibles. Podemos abordarlos desde la perspectiva más laxa del relativismorelativismorelativismo o la más rígida del integrismorelativismo integrismointegrismointegrismo (=la verdad es evidente, indudable y fácilmente accesible, y está en poder de mi grupo, sería un fundamentalismo). El relativismo tiene afinidad con la tolerancia auténtica (deja

vivir), aunque es más afín a la indiferencia que a la tolerancia. Giner propone una tercera vía entre el relativismo y el integrismo: el universalismo humanista o universalismo humanista o universalismo humanista o universalismo humanista o crítico

críticocrítico

crítico, posición que reconoce la existencia de una sola verdad, universal y no contingente, difícil pero no imposible de alcanzar. Su interés por la verdad, tiene en cuenta al prójimo y posibilidad de acceder a la verdad, aunque sea con limitaciones. Supone una actitud de diálogo y sólo puede practicarse en la democracia.

La verdadera paradoja de la tolerancia se produce cuando nos preguntamos por qué tolerar algo si nos parece moralmente malo (y éste es en cierta medida el caso que presenta Rawls: por qué tolerar a los intolerantes).

Actividad ActividadActividad Actividad nº 11 nº 11 nº 11 nº 11

Después de leer y reflexionar sobre la noticia periodística, en la que ambas partes enfrentadas apelan a la noción de tolerancia, responda, fundamentando su respuesta:

a. a.a.

a. ¿Cuáles son los valores a respetar en este caso?

b. b.b.

b. ¿Quién incurre en intolerancia: el Estado que en principio patrocinaba la

muestra (y que luego la suspendió temporalmente por orden de una jueza) o quienes apelaron a la justicia para prohibirla?

c. c.c.

c. En caso de permitirse la continuación de la muestra (lo que luego sucedió), ¿se trataría –por parte del Estado- de una tolerancia activa o pasiva?¿Cree que se trata de una actitud relativista?

Una jueza ordenó la suspensión provisoria de la muestra de Ferrari

(...) Al hacer lugar a una medida cautelar presentada por la agrupación católica Cristo Sacerdote. El sacerdote Xavier Ryckebeor, de la agrupación mencionada dijo: ‘El Estado comete una acción totalitaria al atacar la libertad de culto, uno de los derechos elementales de los ciudadanos que es garantizado constitucionalmente’. El sacerdote aseguró que ‘si el Estado no busca la paz y la tolerancia, se acaba el estado democrático. (...) En tanto la noticia llegó rápidamente a todos los sectores involucrados en el arte y un numeroso grupo de artistas (…) calificaron la medida como ‘inquisitorial’ y dijeron que le hace un flaco favor a la democracia. Además afirmaron que ciertos sectores de la Iglesia continúan con concepciones autoritarias y dignas de otras épocas históricas, amargamente recordadas por la humanidad por su carga de intolerancia. (La Capital, Rosario, 18 de diciembre 2004)

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Las minorías y sus derechos. Dificultades en torno a la noción de

derechos colectivos

Durante los últimos años se han popularizado las expresiones "aldea global" y "globalización", frecuentes no sólo en estudios científicos, sino también en periódicos, comentarios radiales y aun en las charlas cotidianas. Ellas hacen referencia a la fisonomía del mundo contemporáneo en la segunda mitad del siglo XX. En este lapso, la acción de los medios masivos de comunicación y la actividad de las empresas multinacionales han producido cierto "borramiento" de las peculiaridades culturales. La Coca-Cola y los McDonald's que podemos encontrar en los más recónditos lugares del planeta, son los ejemplos más clásicos de esta

globalización o "cultura planetaria", como la llama Luis Villoro en "Aproximaciones

a una ética de la cultura"29. También son ejemplos de esta sociedad que tiende a

la homogeneización el hecho de que los jóvenes de (casi) todo el mundo prefieran la música de rock y vestir jeans en lugar de cualquier otro tipo de música o ropa. Seguramente se podrá encontrar muchos más ejemplos de globalización en la cultura, pero lo que nos interesa destacar aquí, en primer lugar, para pasar luego a las consecuencias éticas de la implantación de esta cultura planetaria, es que, como bien dice Villoro, ella no se ha dado en un proceso libre de comunicación y asimilación cultural. Por el contrario, la universalización cultural ha sido obra de la violencia generada por el colonialismo tradicional o por la actividad económica de las multinacionales.

A partir del reconocimiento de este hecho podemos resignificar el conflicto entre valores universales (aspiración universalista de la ética, derechos humanos) y

valores propios de una cultura. Como hemos visto, el conflicto

universalismo/particularismo ha dado lugar en filosofía a posiciones escépticas y relativistas. Estas filosofías pueden resultar angustiantes para mucha gente, pues hacen tambalear sus convicciones, pero, miradas en otra perspectiva, son muy estimulantes para nuestro sentido crítico. Escuchar las argumentaciones escépticas y relativistas puede ser finalmente beneficioso para nuestras convicciones morales, que luego de soportar los embates de la crítica, saldrán fortalecidas, o deberán ser reemplazadas por otras.

Villoro va más lejos al dejar de lado, por improductivo, el conflicto universalismo/particularismo, ya que afirma que, en sí mismos, lo "universal" o lo "particular" no encierran ningún valor. De hecho, que una forma cultural y, por lo tanto, una moral se impongan por doquier no significa que sean buenas ni deseables. Él señala, al pasar, que la actual homogeneidad cultural es simplemente un producto comercial, a menudo de baja calidad. El extremo opuesto, el sólo hecho de que una cultura sea peculiar a un pueblo, tampoco la hace buena ni deseable. Vale decir, un código moral, tanto sun código moral, tanto sun código moral, tanto si es particular de una un código moral, tanto si es particular de una i es particular de una i es particular de una sociedad

sociedadsociedad

sociedad como si se ha impuesto universalmente, necesita de examen crí como si se ha impuesto universalmente, necesita de examen crí como si se ha impuesto universalmente, necesita de examen crí como si se ha impuesto universalmente, necesita de examen crítico, tico, tico, tico, para que podamos decidir acerca de su bondad o conveniencia.

para que podamos decidir acerca de su bondad o conveniencia.para que podamos decidir acerca de su bondad o conveniencia. para que podamos decidir acerca de su bondad o conveniencia.

No obstante, muchos grupos reclaman el derecho de vivir de acuerdo a los valores propios de su cultura. Y esto es plenamente comprensible, pues lo que están manifestando esas minorías (étnicas, culturales, etc.) es su situación de inferioridad, discriminación, sojuzgamiento, etc., frente a alguna forma de dominio cultural. No rechazan pues la universalidad sino la dominación. Por el contrario, si la universalidad se identifica con los derechos humanos, que reconocen a todos a todos a todos a todos y cada uno

y cada unoy cada uno

y cada uno de los seres humanos la satisfacción de sus necesidades elementales, ninguna minoría rechazará dicha universalidad.

Tampoco es de temer que la universalidad de la cultura dé por resultado enajenación (=volver ajeno lo propio, desvirtuar valores o creencias). "La enajenación cultural no consiste en la recepción de creencias ajenas sino en su aceptación sin discusión ni justificación por la propia razón; no estriba en el seguimiento de fines y valores distintos a los de la propia tradición, sino en su adopción por autoridad o fascinación ciega y no por decisión libre y personal."30 Así como no es enajenante el mero uso de productos originados en otra cultura en tanto el grupo que los emplea se haya podido "apropiar" de ellos, vale decir,

ejerza control sobre procedimientos y técnicas extraños. 31

29 Artículo incluido en la compilación de León Olivé: Ética y diversidad cultural. México. UNAM-FCE, 1993. 30 Villoro. Pág. 139. Ver nota 14.

La globalización de la cultura no llega a ser total: algunos particularismos culturales resisten el proceso de homogeneización, dando como resultado sociedades multiculturales. Un buen ejemplo de multiculturalismo ofrece México, donde conviven numerosas etnias, mestizos de cultura campesina o ciudadana, y descendientes de europeos, todos en el marco jurídico del estado nacional mexicano, si bien no todos gozan de los mismos derechos económico-sociales. Esta convivencia de diferentes grupos portadores de identidades culturales particulares plantea a los Estados nacionales problemas de índole jurídica y política, ya que las reivindicaciones culturales se presentan como amenazantes para la unidad nacional y la soberanía de los estados. El ejemplo más visible de esto en el caso de México es el conflicto entre los "usos y costumbres" de los diferentes pueblos indígenas y el orden jurídico (Constitución Nacional, códigos civil, penal, etc.) del estado mexicano.

En Argentina, en cambio, la presencia de aborígenes en su población se torna por momentos “invisible” por varias razones: el exterminio producido en el siglo XIX, el mestizaje, que los escasos representantes sobrevivientes de etnias aborígenes no residan en las grandes ciudades y, finalmente, la masiva inmigración europea que dio su sello a nuestra población. Las principales reivindicaciones de los aborígenes argentinos frente al Estado son: la recuperación de sus tierras para poder subsistir y una educación respetuosa de su cultura, que les permita mantener su identidad como pueblo. (Ver ítem 5.2)

En otros países, el conflicto entre ciertas minorías y el Estado se presenta como reivindicación por parte de un pueblo del uso de su lengua, no sólo en el ámbito privado sino en documentos oficiales, su enseñanza en las escuelas, etc. Tal es el caso de los quebequenses de Canadá, minoría de habla francesa que ven como opresivo el predominio de la lengua inglesa en su país, también el caso de las reivindicaciones del uso de sus lenguas y dialectos por parte de vascos, catalanes, gallegos, etc., en España.

Estas dificultades han llevado a todas las naciones modernas a diversos intentos por homogeneizar su cultura, por medios moralmente lícitos (educación pública, igualación de las oportunidades) o ilícitos (genocidios, desconocimiento y abandono de los "diferentes"), sin lograr no obstante la homogeneidad total. En tanto, desde el lado opuesto, las minorías culturales resisten, poniendo en juego estrategias -contrarias a las del Estado- que tienden a preservar sus diferencias culturales. Una de las formas de esta resistencia es la reivindicación de derechos colectivos.

Es necesario, antes de continuar, la aclaración de estas dos palabras: minorías y derechos colectivos. El término minoría es relacional, pues se refiere a un grupo

numéricamente menor que convive con otro grupo mayor. "Una minoría (...) será

definida como aquel grupo que se distingue por su apartamiento de algunas de

las pautas legales genéricas aplicadas en la sociedad mayoritaria"32. Por eso se

usa el término "minorías" referido tanto a grupos étnicos, disidentes religiosos, inmigrantes que mantienen su cultura en el país de adopción, personas que se apartan de las prácticas heterosexuales, etc. Esta palabra se ha vuelto casi equivalente a "discriminado", por eso, se suele usar aún para referirse a las mujeres, que constituyen una curiosa minoría ya que son aproximadamente el 52% de la población mundial.

Los derechos que corresponden a esos grupos, en tanto que grupos, como por ejemplo el derecho a desarrollar su propia cultura, ser educado en ella, etc. ha sido reconocidos en el Pacto sobre Derechos Económicos, Sociales y Culturales firmado en 1966. Ese reconocimiento internacional (la casi totalidad de los países

han adherido a dicho pacto) exige a los estados nacionales que garanticen a los individuos pertenecientes a minorías la participación en la cultura de su grupo. Pero aquí se plantean ciertas dificultades jurídicas y políticas en cuanto a la formulación de este derecho, ya que el mismo es atribuido colectivamente al "pueblo", grupo o minoría y no a las personas. Los autores de tendencia liberal suelen cuestionar el que los individuos apelen a formas de membresía* social, étnica, etc., en sus demandas al Estado, ya que esto parece ir en contra del principio de igualdad ante la ley o contra la idea misma de justicia como imparcialidad. Pero esta objeción puede salvarse desde el momento en que al firmar el pacto de 1966 los estados han reconocido la existencia de derechos colectivos.

Otra dificultad consiste en establecer cuáles son los grupos que en un determinado estado serán reconocidos como minorías minorías minorías minorías con derechoscon derechoscon derechoscon derechos.... Esto se debe por una parte a la vaguedad de la expresión "pueblo", pero también a consideraciones político-jurídicas, pues el derecho a la autodeterminación ¿podría ser concedido a todos los grupos que se identifican a sí mismos como un pueblo? También entre los estados hay situaciones políticas diferentes: es muy distinta la posición de los pueblos indígenas en los países de América Latina, que no desean separarse del Estado nacional sino más bien ser incluidos como ciudadanos de plenos derechos, de la situación del país vasco (una región muy rica) en España, donde hay un movimiento separatista. Así, los respectivos Estados nacionales desarrollan diferentes políticas respecto de las minorías, que están en relación con la mayor o menor capacidad económica de los Estados para atender a las necesidades de las minorías.

De la misma manera que los grupos étnicos o culturales reclaman respeto por sus derechos, actualmente se reivindican particularidades de género (movimientos feministas) o de inclinación sexual (movimientos de homosexuales, travestis, transexuales). Nos referiremos a estas minorías y sus derechos en el Módulo 3.

Actividad ActividadActividad Actividad nº 12 nº 12 nº 12 nº 12

Después de leer atentamente los dos párrafos que se presentan a continuación, fundamente cuál de ellos le parece más correcto desde el punto de vista ético. Tenga en cuenta cómo el segundo texto pone de manifiesto la noción de los límites de la tolerancia.

a aa a....

[Tenemos] el deber de comprender y juzgar al otro según sus propias categorías, valores y fines y no según los propios de nuestra cultura. Sólo así el otro es comprendido y juzgado como sujeto y no como objeto. (...) A este deber es correlativo el derecho de toda cultura a ser considerada según sus propias categorías y valores, sin ser juzgada - condenada o absuelta- por el tribunal de una cultura ajena. (Luis Villoro) b

bb b....

(…) La defensa o la conservación de las identidades o diferencias culturales es éticamente aceptable siempre y cuando no contradiga algunas de las notas que integran semánticamente el concepto de justicia. Así, una cultura que denigre y agravie a las mujeres, que reconozca la esclavitud, que practique el infanticidio o el gerontocidio, o que admita impunemente la tortura, no merece, en ese sentido, respeto alguno. (Victoria Camps)

Actividad ActividadActividad Actividad nº 13 nº 13 nº 13 nº 13

Analice la noticia periodística teniendo en cuenta la noción de “derechos de las minorías”:

¿Cree que el gobierno francés incurre en intolerancia y falta de respeto a los derechos de las minorías? ¿O simplemente intenta evitar enfrentamientos raciales y discriminación de las minorías religiosas? ¿Considera que hay algún otro elemento que debería entrar en el análisis?

Ni velos, ni kippás ni cruces

Tras meses de polémicas y debates, el presidente francés Jacques Chirac se manifestó ayer a favor de una ley que prohíba el velo islámico, el kippá judío y los crucifijos grandes en los establecimientos educativos estatales. ‘La escuela pública seguirá siendo laica y para ello una ley es necesaria’ consideró el mandatario en un discurso público. Hace una semana, una ‘comisión de sabios’ creada por el propio gobierno había recomendado esa prohibición para reducir los problemas raciales. (La Capital, Rosario, 28/12/03)

Actividad ActividadActividad Actividad nº 14 nº 14 nº 14 nº 14

Reflexione sobre su experiencia personal, lea los periódicos de los últimos días y envíe a su tutor docente (a través de la sección WebMail) información y comentarios sobre casos de:

• Intolerancia y discriminación respecto de grupos o minorías.

• Conflictos entre derechos colectivos (culturales) y derechos individuales.

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