RELACIONES ENTRE CUÁNTICA Y VEDANTA
LAS CUATRO ACTIVIDADES FUNDAMENTALES DEL ANTAKARANA
Las cuatro funciones del antakarana, la mente, no son un cierto tipo de pensamiento, sino aquello con lo que se conforma cualquier pensamiento. Dichas funciones primarias —budhi, manas, chitta y
ahamkara— son previas a cualquier pensamiento, tal como los quarks son previos a cualquier estructura material de un núcleo
atómico.
Cuando hablamos de mente nos referimos, insistiendo una vez más, a la mente-cerebro. El cerebro es la base fisiológica de las funciones sutiles de la mente. Mientras a la mente el vedanta la considera constituida de materia sutil, el cerebro es construido por materia densa55. Existe una completa relación entre el aspecto mental
sutil y su contraparte física, de manera que las actividades de una modifican la otra; no obstante, se considera que la mente, siendo sutil, es previa a su contraparte cerebral densa56.
Como hemos visto previamente, el antakarana es un conjunto de cuatro actividades que al entremezclarse produce todo tipo de actividad mental. Al igual que los quarks al mezclarse otorgan
55 Desde el modelo cosmológico oriental, existen tres tipos de "materia" que conforman no solamente los cuerpos existentes, sino los universos que contienen a dichos cuerpos. La "materia" más etérea que existe es llamada causal, conformada por la prakriti en estado primigenio antes de entremezclarse. La prakriti es la unión de las tres gunas, o cualidades primarias de la materia. En orden descendente, y más densa aún, está la materia sutil, con la que se conforman las ideas. Las ideas están compuestas de diversas mezclas de las gunas que conforman previamente la prakriti o materia causal. La materia densa es la más "grosera" de todas y la percibimos a través de nuestros sentidos físicos. La materia densa, aquella con la que están constituidos todos los cuerpos materiales que conforman el universo denso, es considerada burda o grosera en razón de que es más inestable. El lector que desee profundizar sobre este tema puede consultar la obra escrita por Sesha: Vedanta Advaita (www.sesha.info).
56 Para el vedanta, primero existe la función y posteriormente nace el órgano mediante el cual la función puede establecerse. Por esa razón, y debido a que el mundo ideal constituido de materia sutil es más estable que el mundo denso, se acepta en la filosofía oriental que la mente es previa a las funciones cerebrales.
características de carga eléctrica y magnética, spin, masa, tipo de fuerza, etcétera, a los núcleos atómicos; asimismo la mente produce todos los variados tipos de pensamientos, sentimientos y pasiones que existen. La función mental, como antakarana, se define como el instrumento sutil y denso capaz de detectar, fijar, relacionar y emitir juicios de síntesis57 respecto a la información que se detecta a través
de los sentidos o que se evoca a través de la memoria. Desarrollando el análisis de las cuatro funciones diremos:
Chitta: Esta actividad denominada "memoria" se parece a la función que también en un ordenador cumple la memoria, es decir, fija la información que llega a través de los sentidos para evitar que sea olvidada. En el caso del ordenador, la información proveniente de algún dispositivo como cámara, ratón, teclado, etcétera, se fija para posteriormente procesarse. También suele denominarse a chitta como "materia mental", en razón de que la base total de la mente es la información fijada que, según las variadas opciones de funcionamiento de la mente, pueden no solamente evocarse sino transformarse. La mente esencialmente es información fijada, pero el sistema cognitivo sería completamente absurdo si esta información no pudiera relacionarse y generar síntesis. El concepto de "memoria a largo plazo" o "inconsciente" también tiene que ver con chitta, pues toda información experimentada desde los umbrales mismos de la existencia está grabada, pero solamente se tiene un posterior acceso consciente a una parte de ella.
Manas: Esta actividad mental denominada "razonamiento" tiene como función básica interrelacionar la información previamente
57 Las características del antakarana o mente, relacionadas con algunas funciones mentales o psicológicas estudiadas en Occidente son, de forma sucinta:
Chitta: Memoria, capacidad de impedir que la información detectada a través de los sentidos sea olvidada.
Manas: Capacidad de relacionar la información existente en la memoria. Tiene que ver con el aspecto tesis-antítesis del juicio dialéctico estudiado en la filosofía. Se relaciona con la característica de duda del aspecto psicológico de la mente.
Ahamkara: Constituido por el sentido epistémico de individualidad, el yo; el sentido psicológico del ego y el sentido estructural de la individualidad, el individuo.
Budhi: Aspecto sintético del juicio dialéctico que estudia la filosofía. También se refiere al aspecto de la mente que "refleja" la conciencia no-dual y la convierte en conciencia individual.
fijada, permitiéndole entrelazarse. También suele denominarse a
manas como actividad de "duda", por la constante operatividad tesis-
antítesis que induce y el consiguiente e incesante movimiento de la materia mental —chitta— similar al incansable oleaje del mar. Esta actividad de continuo movimiento del manas produce una actividad que, a nivel psicológico, genera todo tipo de sentimientos, pasiones y pensamientos, pero todos ellos inestables y sustituibles unos por otros. Es debido a la actividad de manas que el ser humano se agobia tanto con su mente. El lector podrá notar en carne propia que la mente siempre está en insufrible actividad pensando sobre cosas innecesarias. El manas se parece a la plataforma de programación —
software— que usan los ordenadores, mediante la cual la
información es administrada en todo el sistema.
Ahamkara: Esta actividad mental se denomina "yoidad". La yoidad, o el sentido del yo, es un tipo de actividad primaria del
antakarana que, al relacionarse con otras cualidades mentales
primarias, genera sentido de pertenencia sobre el proceso mismo de la cognición. Basta comprar cualquier objeto en un supermercado e inmediatamente nos relacionamos con sentido de pertenencia hacia el objeto adquirido. Mientras el objeto no haya sido pagado en la caja del supermercado, aún hace parte de la tienda. El sentido de apropiación que opera en la actividad mental no solamente aparece como "yo", sino también en forma de pronombres personales: "tú", "él", "nosotros", "vosotros" y "ellos"; cualquiera de estos pronombres determina sentido de apropiación de la información. La actividad
ahamkara inunda el procesamiento mental del ser humano, forjando
un profundo sentido de egoísmo en su naturaleza y promoviendo, esencialmente, el egoísmo en la cognición. Debido a su constante presencia en los procesos cognitivos de la mente humana, nuestra cultura acoge un tipo de planteamiento económico, científico, filosófico, cultural y demás altamente egocéntrico.
El ahamkara se asimila a la sal que se encuentra en los mares; sin importar en qué región bebamos agua de mar, ella será necesariamente salada. De esta manera, tiene que ver con el sentido del yo con el que se tiñe cualquier percepción y lo cierto es que, aunque a veces las percepciones no muestran claramente el sentido egoísta que en ellas se plantea, casi siempre se advierten
modificaciones de ese sentido como son la intencionalidad o el deseo. Así, aunque el yo no pareciera estar presente en todas las cogniciones, lo hace subterráneamente a través de aspectos mentales como la fuerza de voluntad.
Budhi: Esta función mental tiene que ver con la actividad cognitiva del saber mismo, con el acto de síntesis que opera como conclusión de todo proceso cognitivo, a saber, con el acto de aprendizaje mismo a través del cual el ser humano produce saber. Cuando la agitación de la materia mental —manas— se detiene momentáneamente y adopta una forma previa conocida, un nombre o una forma, deteniéndose momentáneamente la duda, a ese instante cognitivo se le denomina budhi. En ese momento aparece el saber; antes solamente hay duda; por ello el vedanta establece que mientras hay duda no hay conocimiento, y mientras hay conocimiento no hay duda. Este instante de no duda es el que usa la práctica meditativa del
vedanta para deslizar la atención entre la muerte de un pensamiento y
el nacimiento del siguiente, y descubrir los inimaginables mundos que se presentan en los estados no-duales.
Es pertinente señalar que la atención se sostiene en el budhi, pero el
budhi no es la atención, es la contraparte sutil donde ella se asienta. De
forma análoga, la consciencia individual tiene soporte en el budhi, pero el budhi no es la consciencia individual, es el órgano que la sostiene, tal como la superficie de la luna sostiene la luz del sol que se refleja a la tierra.
Cuando se vierte agua embarrada en un tanque, tiende a asentarse lentamente; con el paso del tiempo se ve cristalina y logramos observar los detalles del fondo del tanque. Evidentemente, las partículas de polvo requieren de minutos u horas para que, gracias a la gravedad, finalmente se asienten. Imagine el lector que este proceso de asentamiento se hiciera en centésimas de segundo. Pues bien, cada pensamiento es una agitación del tanque que produce un característico movimiento; cada movimiento del ejemplo se asimila al manas, y cada instante de vislumbre cristalino del fondo puede asociarse al
budhi. Gracias a la limpidez del agua sabemos qué hay en el fondo;
podemos saber que un objeto percibido en el presente corresponde a uno previamente conocido.