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* Profesoras del Colegio Universitario San Geróni- mo de La Habana. [email protected]

RESUMEN: los acontecimientos en España, luego de declarada la se-

gunda República en 1931, fueron la causa de la gran brecha políti- ca abierta entre todos los españoles radicados en la Isla, de lo cual no estuvo eximido el grupo catalán. Así, en la asociación Centro

Catalán,1 sus miembros se proclamaron demócratas y republica-

nos al no aceptar ni monarquía ni dictadura de ningún tipo. Lue- go, en la época de Franco, se evidenció aún más el enfrentamiento del Centro al dictador, quien se proclamó opositor a cualquier ma- nifestación de separatismo y de autonomía. La posición del Centro fue muy radical pero no estuvo exenta de contradicciones en tanto fue refl ejo de la vida catalana en la diáspora.

Amaro Cano, Leonor y Lourdes María Morales Frías: “La revista Nueva Cataluña y las posiciones del Centro Catalán ante el con

fl

icto de la guerra civil en España”.

Boletín del Archivo Nacional

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entre los catalanes la Revista Ca-

taluña, publicación decenal escrita

en español y catalán editada entre 1907 y 1908.

Esta revista tuvo como propó- sito dar a conocer entre la colonia catalana las actividades sociales y culturales, divulgar los encuentros de la asociación, pero sobre todo, evidenciar a través de artículos, co- mentarios y editoriales su posición en la Isla ante los confl ictos que enfrenta en esos momentos la rea- lidad española y en particular, la catalana. De ahí que al revisarla en- contramos en ella una memoria de la actuación de la institución y sus miembros ante un escenario políti- co bien complejo. El tema central presente en casi todos los artículos sería lo relacionado con las posicio- nes del nacionalismo catalán en su

lucha por la autonomía.3

La revista contó en una primera etapa con una publicación mensual

que cubrió desde 1908 a 1937,4 y en

esa etapa se privilegió en sus pági- nas la defensa de Cataluña como te- rritorio sometido a la centralización de Madrid. Más de una polémica se canalizó en la revista, lo cual le con- fi ere un valor noticioso importantí- simo. Notable fue el contrapunteo entre Josep Conangla y Manuel Az- nar desde las planas del Diario de

la Marina. En esa contienda intelec-

tual Aznar criticó el discurso fervo- Nueva Cataluña localizado pertenece al mes de

diciembre de 1959 y muestra en todos los órde- nes un descenso en su calidad.

3 Ver Áurea M. Fernández Muñiz. España Con- temporánea. Segunda República y Guerra civil. Ed. Félix Varela, La Habana, 1995, pp. 29-34 4 En otro momento del trabajo se hace referencia

a las posibles causas de esta suspensión de la edición de la revista.

roso de los catalanes que, según su opinión, se olvidaban de la realidad de otros pueblos de España. Con el seudónimo de Macia Sierra, Conan- gla arremete contra Aznar por con- siderar, que este olvida las particu- laridades históricas de Cataluña.

Posteriormente, en 1942, fue re- anudada la publicación de la revis- ta, con el fi rme propósito de procla- mar la defensa de la libertad contra todos los totalitarismos. En plena Segunda Guerra Mundial, se con- virtió en la vía más efectiva para di- vulgar la Declaración de Principios del Centro Catalán de La Habana, en la que se proclamaba el derecho de la nación catalana a organizarse en Estado. Esta etapa de la Nueva

Cataluña abarca desde 1942 hasta

1959, por lo que en ella encontra- mos manifestaciones referidas a lo ocurrido durante la guerra civil y las primeras décadas del poder fran- quista.

Los números que salen al públi- co, luego de proclamada la segunda República, refl ejan las tendencias de cada grupo, siempre desde la vi- sión particular de los catalanes. Los momentos de la guerra y su lucha contra el fascismo se pueden apre- ciar a través de los comentarios y editoriales elaborados por periodis- tas, historiadores y hombres de la política. De la revisión de sus pági- nas, queremos destacar un primer acercamiento a algunos aspectos de interés, luego de seis décadas de los acontecimientos que separaron a los españoles en bandos irrecon- ciliables.

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L DILEMA DE

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ATALUÑA

EN LAS TRES PRIMERAS DÉCADAS

DEL SIGLO XX

Es importante precisar algunas ca- racterísticas que se manifi estan en las primeras décadas de la existen- cia de la publicación, para que sean tomadas como antecedentes y ade- más, ayuden a explicar cómo en este período se pondrían de manifi esto la radicalización de las demandas ca- talanas.

De un nacionalismo defensor de las diferencias regionalistas se pasó a la lucha por la condición autonó- mica, hasta plantear fi nalmente la separación total de Cataluña. En esto último, mucho tendrá que ver la declaración de la República pues sería la única forma de gobierno en la cual, desde su primera organiza- ción en 1873, había reconocido una posibilidad de federación, opción que posibilitaría después una enti- dad autónoma. Los políticos catala- nes sabían de sobra que en la es- tructura política del viejo régimen, la separación jamás sería posible.

En esas primeras dos décadas, las tendencias liberales con sus consideraciones diferentes en cuan- to a la participación popular y su representación en el Estado, fueron defendidas por el Centro y divulga- das por la Revista. Las alusiones se relacionaron con la cultura o con la política, pero en general la dispo- sición fue privilegiar básicamente la última posición. De igual forma esta publicación se convirtió en un efectivo eco de la situación de Ca- taluña, fundamentalmente en los comentarios que se realizaron acer-

ca de la “Semana trágica”5 y de la

política expansionista de la monar- quía a partir del inicio de la guerra en Marruecos. Asimismo, se fueron perfi lando los criterios sobre el cata- lanismo. Según Josep Conangla: Es

la hora de liquidación de los grandes partidos históricos de la monarquía y la depuración de los ideales repu- blicanos. El catalanismo no se esfu- ma, no pierde calor. Lo que pasa es que las corrientes modernas exigen

una nueva indumentaria.6

Al proclamarse la República la actividad periodística se intensifi có. Curiosamente, la primera alusión en apoyo a la nueva circunstancia política está asociada a la reproduc- ción que hace la Nueva Cataluña de una carta de Ramón Franco dirigida en 1930 a su hermano Francisco, en la cual este le aclara sus ideas sobre la organización republicana. Para Ramón Franco una república mo-

derada sería la salvación del actual

estado de cosas.7 En enero de 1931,

la revista se encargaba de circular el “Manifi esto contra la monarquía” fi rmado por Niceto Alcalá Zamora, Alejandro Lerroux, Fernando de los Ríos, Manuel Azaña, Santiago Cása- res, Indalecio Prieto, Miguel Maura, Marcelino Domingo, Álvaro de Al- bornoz, Francisco Largo Caballero, Nicolau D´ Olwer, y Diego Martínez

Barrios,8 en el cual se divulgaba el

cambio tan profundo que se aveci- naba para la España de larga tradi- ción aristocrática.

5 En 1910, Josep Conangla redactó un artículo co- mentando la represión obrera llevada a cabo en 1909. Ver Revista Nueva Cataluña, No. 52. 6 En marzo de 1910, año 3, No. 52.

7 Revista Nueva Cataluña, agosto 1930, No. 350 p. 4. 8 Ídem, enero 1931, no 355 p. 3.

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La posición de los afi liados